Nuevas series: cancelaciones, renovaciones y pronósticos

La temporada otoñal comienza por todo lo alto para las series norteamericanas. La mayoría de estrenos del último mes han cosechado buenas audiencias, augurando un año saludable para la ficción televisiva. Sin embargo, ya tenemos las primeras bajas en la parrilla. Centrémonos primero en las buenas noticias:

Hasta ayer, todas las series renovadas eran comedias y la mayoría de series canceladas se adscribían al género dramático. Primero se filtraba en la red la noticia de que The CW había decidido otorgar una temporada completa (de 22 episodios) a una de sus apuestas más fuertes de la temporada: Ringer. Poco después, la cadena confirmaba que además de Ringer, decidía renovar The Secret Circle y Hart of Dixie al menos hasta mayo (es decir, temporadas de 22 episodios también para ellas). De esta manera, las tres series de CW se convierten en los tres primeros dramas renovados, y se suman al resto de series con temporada completa asegurada, todas comedias de veinte minutos: New Girl, Up All Night, Whitney y 2 Broke Girls (esta última, mi favorita). Las audiencias de la CW suelen rondar los 2 millones de espectadores, sin embargo, ninguna de las tres series renovadas ha llegado a esa cifra en las últimas semanas, obteniendo todas un mero 0.8 de índice de audiencia. Entonces, ¿por qué se ha apresurado la cadena a renovarlas todas? Probablemente se trate de una estrategia para acallar las voces que hablan de crisis en la network. Pero también puede entenderse como un truco para ganarse la confianza de una audiencia que quizás se resistía porque ¿para qué molestarse en ver series que se cancelarán en breve? Es la manera que tiene la cadena de prometer no dejar colgada a su audiencia. Total, no tienen mucho que perder. Personalmente, creo que el plan funcionará y veremos aumentar las cifras.

No es una cancelación ni una renovación, pero podría significar cualquiera de las dos ocpiones: FOX ha anunciado fecha para el final de la primera temporada de Terra Nova, garantizando así la emisión de 13 episodios, cuya conclusión veríamos el 19 de diciembre. Lo cierto es que la serie no ha cosechado audiencias impresionantes y las críticas no son nada favorables (la mía es completamente destructiva), por tanto si la FOX ha decidido emitir una temporada completa quizás no deba tomarse como un indicio de renovación. Es oportuno recordar que esta tanda de episodios de Terra Nova lleva rodada desde hace un año y que la intención inicial de la cadena era emitirlos y ver qué pasaba después. Si la serie no remonta (algo que parece imposible a tenor de las mediocres audiencias y las malas críticas de su último episodio), el 19 de diciembre se emitirá su series finale.

Por ahora, la cadena con más bajas es la NBC, que ha demostrado tener de todo menos paciencia con respecto a algunas de sus nuevas series. Hace un par de semanas caía The Playboy Club, siendo la primera serie de la temporada en recibir el hachazo. Lo curioso es que unos días antes, el presidente de NBC, Bob Greenblatt, anunciaba su intención de mantener la serie en antena a pesar de las bajas audiencias, porque según él la serie necesitaba tiempo para asentarse y demostrar lo que valía. Dos días después, tras solo tres episodios emitidos, The Playboy Club se despedía definitivamente de la audiencia. La segunda cancelación de la temporada también provenía de NBC, que tras cuatro episodios y una abismal caída de las audiencias, echaba el cierre a Free Agents, la nueva serie de Hank Azaria. No son solo dos series de NBC canceladas, sino también dos series con Whedon Alumni en sus repartos (Sean Maher en The Playboy Club y Anthony Head en Free Agents) que no logran convencer a la audiencia, alimentando así la infame maldición whedon (cuya mayor representante es nuestra querida Summer Glau). A Morena Baccarin y a Alan Tudyk parece irles mejor con Homeland y Suburgatory respectivamente. Por otro lado, How to Be a Gentleman (CBS) ha sido desplazada a los sábados y ha detenido su producción, por lo que se considera muerta, a pesar de que la cadena no lo ha confirmado. Sería de esta manera la primera comedia cancelada, rompiendo la buena racha del género esta temporada.

Por ahora, estas son todas las decisiones que las cadenas han tomado con respecto a sus nuevas series. Sin embargo, es de esperar que en breve se pronuncien para confirmar las cancelaciones y las renovaciones que todos predecimos. El hacha está a punto de caer sobre Charlie’s Angels (ABC), que ha experimentado una caída progresiva en los índices, perdiendo 3 millones de espectadores con respecto a la audiencia de su episodio piloto. A otra serie de ABC, Pan Am, le espera un destino similar, con casi 5 millones de espectadores dados a la fuga. Por suerte, esto enseñará a las cadenas generalistas a no jugar a imitar a series únicas en su especie. Por desgracia, Pan Am nos gustaba mucho. Finalmente, a pesar de la tendencia a la baja de las audiencias (lógica tras la expectación inicial ante los pilotos), hay series que mantienen buenas cifras y que serán renovadas para una temporada completa en breve: Suburgatory, Person of Interest o Unforgettable por ejemplo.

*Última hora (22:51): Revenge y Suburgatory también han conseguido temporadas completas (fuente: Michael Ausiello).

El gran número de estrenos de la temporada no ha impedido que la audiencia seriéfila se pluriemplee y le dé una oportunidad a muchas series novatas. Sin embargo, a pesar de los números, el aire de decepción es generalizado. Aún nos quedan estrenos por ver antes de que acabe 2011, Grimm, Man Up Once Upon a Time (una de mis mayores apuestas), pero por si los implacables verdugos de las networks siguen cargándose series, la mid-season se encargará de hacer que nos olvidemos de ellas rápidamente. Para entrar en contacto con lo que nos tienen preparado, echad un vistazo a los estrenos de 2012. Pero antes, haced vuestras propias apuestas: ¿qué series sobrevivirán hasta mayo y cuáles serán las próximas en desaparecer? Para ayudaros con vuestros pronósticos, podéis consultar las audiencias actualizadas de todas las nuevas series en TV.com.

The Playboy Club: crónica de una cancelación anunciada

Seguramente ya habéis llegado a esta conclusión vosotros solitos, pero yo, por si acaso, aviso: si teníais planeado seguir The Playboy Club, y sobre todo, si vais a empeñaros (y esforzaros) en que os guste, no os molestéis. La serie no va a durar mucho tiempo, y es más que probable que nos quedemos sin conclusión para la historia de las conejitas de Hugh Hefner. Las audiencias de los dos primeros episodios han llevado a la NBC a un principio de temporada desastroso, y aunque la serie no va a ser retirada de la parrilla en su tercera semana como muchos vaticinaban, no tiene posibilidades de sobrevivir.

La presión de la increíblemente rancia PTC (The Parents Television Council®) no ayuda. Desde que se anunció el estreno de la serie, la organización ha tratado por todos los medios de boicotear una producción que, según ellos, está disfrazada de alegato a favor de la emancipación femenina, pero que lo que hace en realidad es convertir a la mujer en objeto sexual. La PTC llama hipócrita a la NBC, y se apresura en utilizar la palabra “porno” desde el primero de sus comunicados de prensa. Para ellos, no es aceptable que una cadena generalista apoye una serie “legalmente indecente”, relacionada con el mundo del porno (por mucho que los responsables de The Playboy Club aseguren que se trata de una historia sobre el club y la revista). Por último, la PTC ha acusado a las marcas que patrocinan la serie de promover la pornografía en las audiencias generales al abanderar la marca Playboy, y ha asegurado que pedirán cuentas a estos patrocinadores. Sobra cualquier tipo de comentario.

Dejando a un lado los problemas con la PTC (que por suerte pocos toman realmente en serio), The Playboy Club tiene que enfrentarse con un inconveniente mucho más difícil de ignorar: a nadie parece interesarle lo que la serie cuenta. El estrepitoso fracaso de audiencia se puede deber a varios factores. Por un lado, no es descabellado pensar que la audiencia target de la NBC no esté interesada en una serie con unas dosis de sexo considerablemente mayores que el resto de series de la cadena. Pero no nos engañemos, el principal problema de la serie es que pretende calzar en 40 minutos un gran número de cuestiones relevantes (emancipación femenina, derechos homosexuales, cuestiones raciales…), personajes, tramas e incluso géneros. Y ya sabéis, el que mucho abarca…

Si bien es fácil achacar la falta de interés del público a ese aire descentrado y una desorientación genérica absoluta (además de las escenas musicales, los enredos amorosos, y la carga social de la serie, tenemos un homicidio involuntario), no es descabellado poner cara y nombre al mayor handicap de The Playboy Club: Eddie Cibrian. Este Don Draper de saldo eclipsa cualquier aspecto positivo de la serie. A Cibrian le quedan enormemente grandes los zapatos de galán moralmente ambiguo de los 50, y sus enormes semejanzas con el protagonista de Mad Men son el mayor error de The Playboy Club. Tanto sus acciones como la caracterización del personaje en boca de otros remiten al personaje de Jon Hamm y hacen que la serie de NBC se ponga en evidencia.

A pesar de su aturullado piloto, The Playboy Club muestra cierto potencial. Si conseguimos ignorar mínimamente al personaje de Eddie Cibrian (asumiendo, claro, que las verdaderas protagonistas de la serie son las mujeres, como en Mad Men), podemos ser capaces de atisbar aciertos que, desarrollados adecuadamente, podrían llevar la serie a buen puerto. Tenemos un buen número de personajes arquetipo que protagonizan siempre efectivas tramas prototípicas, de las que destaca la estrella en ciernes vs. la vieja gloria, una suerte de Showgirls con mucha menos clase que la cinta de Verhoeven. Y tenemos a Sean Maher interpretando a un homosexual en la sombra que encabeza una lucha furtiva por los derechos del colectivo, personaje que sin duda ha animado al actor de Firefly/Serenity a salir del armario tras 14 años en el negocio. Las tramas de compañerismo y alianzas imposibles prometen ser el corazón de una serie que, por desgracia, parece confiar el peso argumental a la trama de homicidio, cuyo tratamiento moderno chirría en una ambientación de época. La confusión con la que nace The Playboy Club se debe en gran medida a la influencia de  las exitosas producciones de los canales de pago en las series de las cadenas generalistas. La serie de NBC es un ejemplo de producción que asume el riesgo de casar las exigencias de una network con la visión arriesgada de las series de pago. Y es por ello que Bob Greenblatt, presidente de la NBC, ha decidido mantenerla más tiempo en antena para que evolucione al ritmo de una serie de cable. El (por ahora) fracaso de la empresa indica que quizás las audiencias mainstream norteamericanas no estén preparadas para ver una serie de HBO y que los seriéfilos curtidos en las producciones de HBO, Showtime y AMC no quieren perder el tiempo con un producto a medio fuelle.