Review: Teen Wolf 4.01 “The Dark Moon”

Teen Wolf Season 4

No había hablado todavía del regreso de Teen Wolf porque básicamente no hay mucho que decir (aunque como siempre acabaré diciendo más de la cuenta). La serie ha vuelto con un par de cambios superficiales pero prometiendo la misma m. que en la tercera temporada. No se puede hacer un primer capítulo de temporada tan aburrido -esto va también por ti, True Blood. ¿Qué les pasa a nuestras series de verano? Aplicando el modelo de la review express que suelo hacer en la página de Facebok de fnvlt (es decir, pensamientos random sin hilo conductor), os dejo con lo mejor y lo peor de “The Dark Moon”, el primer episodio de la cuarta temporada de la serie.

Stiles Lydia 4x01

Lo mejor

Stiles sigue siendo el protagonista de Teen Wolf por derecho propio. El capítulo empieza con él (y con Lydia).

Lydia hablando español. ¿Cuántos idiomas y lenguas muertas sabe esta mujer? Cada vez está más claro que es una agente de 35 infiltrada en el instituto.

– La marcha de tantos personajes ha sido un revés a la serie. Pero hay que mirarlo por el lado bueno. No es que me alegre de que no estén Allison, Isaac y los gemelos Scavo, pero creo que puede ser positivo centrarse en este grupo reducido de teen detectives, esta manada de Scott formada por un lobo, un coyote, un zorro, una banshee y un humano. Todo muy cómic. La verdad es que, dejando a un lado fantasmadas y cutreces (las de siempre), los cinco funcionaron muy bien juntos en el episodio, y puede que esto reduzca la dispersión de la anterior temporada. Lo peor de Teen Wolf es que nunca sabe qué hacer con la mitad de sus personajes, y esto no pasa en “The Dark Moon”, donde todos tienen un papel importante y equitativo.

Kira sigue siendo adorable. Y su relación con Scott es lo más aaawwww de la serie. Un acierto ascenderla a protagonista (claro que no les quedaba más remedio).

Scott The Dark Moon

Lo peor

– En general, la serie sigue por los mismos derroteros: grandilocuencia innecesaria, ese tono épico que satura a los 2 minutos de empezar, y la ausencia del instituto y Beacon Hills, que es donde más nos gusta ver interactuar a los personajes -aunque este episodio es una especie de prólogo, así que seguramente la cosa cambiará. Y sobre todo: WIKIMITO. “The Dark Moon” está escrito por Jeff Davis, obviamente. Para que a este hombre le quiten el control de Teen Wolf tendrán que arrebatárselo de sus frías manos. Davis no ha hecho un cursillo para guionistas esta primavera, como le aconsejamos sus “fans” (esos fans a los que llama trolls porque le dicen que no hace bien su trabajo). Sigue incurriendo en los mismos errores, y mostrando los mismos vicios. NO sabe escribir, NO es capaz de desarrollar una historia original sin recurrir a mitologías ya existentes, y no se da cuenta de que el namedropping mitológico y las sobreexplicaciones y definiciones de palabros extraños que rellenan la mitad de los diálogos no cuentan como “historia”. Si en la tercera temporada teníamos mitología nipona, y la terminología hacía que dos de cada tres palabras fueran en japonés, este año tenemos folklore mexicano/azteca. PEREZA máxima, otra vez con lo mismo. Go home Jeff!!!

– La secuencia inicial, sobre todo los combates, mucho más torpes y peor filmados que de costumbre. Y en especial esa escena lésbica entre Kira y Malia, lo que confirma una vez más que Teen Wolf es gay-friendly solo por conveniencia. Que alguien le quite el carnet de gayer a Jeff Davis.

– Que siga sin explorarse la supuesta bisexualidad de Stiles. Es más, que se entierre cada vez más. Es canon, porque Davis lo ha confirmado en varias ocasiones, pero en realidad no lo es porque no lo hemos comprobado con nuestros propios ojos, más allá de dos o tres guiños para que los fans se emocionen (por nada) y sigan la serie con la esperanza de que en algún momento Derek ponga a Siles mirando a Kentucky. Davis se propuso crear una serie en la que la homofobia no existiese, pero está usando la homosexualidad como recurso cómico o para llamar la atención, y ha limitado a sus personajes gays o bisexuales a secundarios sin profundidad (Danny), personajes esporádicos que son lesbianas y de repente no lo son (Caitlin), o protagonistas y fan-favourites cuya sexualidad y TSNR con otros personajes masculinos se usa como queerbait, literalmente cebo para maricas (Stiles). Una pena.

– Esa secuencia final a lo Indiana Jones en la Iglesia Azteca, muy mal ejecutada, excesivamente larga, tres horas dando vueltas sin ver nada que se podían haber empleado para un par de diálogos de personajes, que es lo que hace falta.

– La villana mexicana reconvertida en aliada al final del capítulo, después de una escena de tortura absurda como ella sola, y sin ningún tipo de coherencia interna. Pero bueno, queda tan bien jugar mentalmente con Lydia (que yo entiendo menos para qué sirven sus poderes que ella) y electrocutar a Scott, ¿verdad, Jeff? Tu sentido de la épica está tan atrofiado como tu sentido de la lógica. En fin, no quiero ver más a la Chavela Vargas esta. Qué pesada, y qué mala actriz eres, mija.

Teen Wolf Dark Moon

En tierra de nadie

Kate Argent y Peter Hale apenas salen, solo en flashbacks. Espero sus regresos como agua de mayo. A ver si ellos animan un poco el cotarro, que esto está para echarse una siesta o dos.

Malia (Shelley Henning). A ver, no es que odie al personaje. Es demasiado pronto. Pero de entrada no me resulta interesante, y soy reacio a verla integrada en el grupo tan rápido, y sobre todo a verla liada con Stiles (Sterek Is Real). Necesitaban a un personaje femenino para mantener alejado a Stiles del lado oscuro, y para eso sirve Malia -aunque ya vimos al final del capítulo que el vínculo que Stiles siente con Derek está muy vivo (llamadme iluso, fangirl, infatuation junkie, o lo que queráis). Al menos reconozco que el beso que le propina a Stiles en los baños estuvo genial (Dylan O’Brien tiene pinta de besar muuy—¡paradme!) Por otro lado, parece que la dirección que está tomando el personaje es eminentemente cómica. Resulta que ahora Malia es la Anya de Teen Wolf. Al igual que la demonio de venganza de Buffy, la mujer coyote se está adaptando a esto de ser humana con la ayuda de su Xander particular, Stiles. Desconoce el sarcasmo, y otras herramientas de defensa del ser humano, y está habituada a las normas del salvaje mundo animal. Malia promete bofetadas de realidad y comentarios inapropiados, y si lo manejan bien, puede llegar a ser un buen alivio cómico en la serie, pero de momento resulta forzada y poco convincente.

– Ese giro final. Lo pongo en “tierra de nadie”, porque por un lado me ha parecido un buen giro, y lo único sorprendente y mínimamente emocionante del capítulo. Pero por otro, ¿esto qué quiere decir? ¿Que no vamos a ver a Tyler Hoechlin? ¿Por cuánto tiempo? Mira que llevan dos temporadas sin saber qué hacer con Derek, o mejor dicho, con Hoechlin, pero esto ya es el colmo. Para uno que no se va para dedicarse a mejores proyectos, a pesar de que es el actor que más debería sentir que sobra, van y lo quitan de en medio. Mira, no, yo sin Hoechlin NO. Que alguien encuentre el antídoto envejecedor y rebuenorrizante en el segundo capítulo de la temporada. Gracias.