Crítica: Perdida (Gone Girl)

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¿Leer el libro antes de ver la película o ver la película virgen? He ahí la cuestión. En el caso de Perdida, la adaptación al cine de la célebre novela de Gillian Flynn Gone Girl, la cosa es más difícil, porque estamos ante una de esas historias que descansan hasta cierto punto en el factor sorpresa, en no saber qué nos espera tras cada giro -y aviso para navegantes, Gone Girl es un viaje loco, loco, loco del que es mejor no saber nada de antemano. Claro que si digo “hasta cierto punto” es porque tanto el libro de Flynn como el film de Fincher poseen alicientes de sobra para funcionar también como “segundo viaje”. Por eso, al final se reduce al medio que el usuario considere predilecto para experimentar la historia por primera vez. Yo elegí hacerlo en la oscuridad de la sala de cine. Por eso, las palabras que a continuación escribo se refieren a mi primer viaje dentro del fascinante mundo de Amazing Amy.

Pocas veces se da una sinergia tan absoluta y fructífera como la que tenemos en Gone Girl. El material de Flynn se adapta como anillo al dedo a la sensibilidad artística de Fincher, provocando una perfecta comunión creativa que salta a la vista en todo momento y que da como resultado una obra vibrante, contundente e inspirada. Gone Girl empieza como un thriller más o menos convencional, el misterio de la desaparición de Amy Dunne (Rosamund Pike), la investigación policial que se lleva a cabo y el circo mediático que se forma a su alrededor (en cierto modo, este film bebe bastante del episodio de la Venus de Milo de gominola de Los Simpson), y que señala a su marido, Nick (Ben Affleck), como el principal sospechoso del crimen. Pero Gone Girl no es lo que parece. ¿O sí?

No cabe duda de que estamos ante una película de Fincher. Así lo atestigua el impecable trabajo de sus colaboradores habituales, Jeff Cronenweth al cargo de esa gélida y oscura fotografía que nos hace sentir como en casa o Trent Reznor y Atticus Ross, que firman otro score electrónico para el recuerdo (invasivo y enervante en su primera mitad, funcional y catártico en la segunda). Sin embargo, hay algo raro en el ambiente durante la primera sección de la película, un desconcertante aire de farsa (en especial durante las incómodamente almibaradas escenas románticas, narradas por Amy desde su diario), de tramoya cuidadosamente dispuesta por un tándem director-guionista que esconde un secreto y prepara una función inolvidable. Efectivamente, Flynn y Fincher se dedican a plantar las semillas de una historia que, hacia la mitad, da un violento giro de 180 grados y se convierte en algo completamente distinto a lo que era. Este punto de inflexión reconfigura la película para invitarnos a fisgar en los vericuetos más oscuros y macabros de los Dunne, convirtiéndose así en un hiperbólico y desquiciado retrato del progresivo declive del matrimonio. El mago (o los magos) desvela su truco, y lejos de desvanecerse la magia, comienza de verdad el espectáculo.

Perdida_PosterY ese espectáculo tiene nombre propio: Rosamund Pike. Si bien es cierto que cuesta un poco ajustar la mirada después de que Gone Girl decida adentrarse abruptamente en terreno Brian de Palma (aclaración: esta es la película de De Palma que De Palma nunca supo hacer), la actriz londinense -cuyo talento era conocido por muchos pero aún tenía que encontrar el proyecto para demostrarlo al gran público- se adueña del relato de tal manera que no queda más remedio que entregarse ciegamente a los brazos de la “Increíble Amy” para que haga con nosotros lo que quiera. Además de ella, Gone Girl cuenta con uno de los repartos mejor escogidos y más aprovechados del cine reciente. Desde un Ben Affleck más que adecuado en el papel de marido “impecable” y verdugo pasivo (lo que en parte ha empujado a muchos a catalogar la película como misógina) hasta los perfectos secundarios, sobre todo un osado Neil Patrick Harris y las especialmente soberbias Carrie Coon y Kim Dickens. Sin embargo, es Pike la que merece todos los laureles por llevar a cabo una inolvidable interpretación, siempre al servicio de un apasionante estudio psicológico del complejo personaje que es Amy Elliott Dunne.

Volviendo al giro, y con el rostro de Pike imborrable en la retina, Gone Girl se va transformando a partir de ahí en una bomba de relojería fílmica, una experiencia demencial y perversa en la que los espectadores somos atados de pies y manos y sometidos a los más retorcidos juegos mentales (en La guerra de los Dunne nosotros somos las verdaderas víctimas). Para cuando los créditos finales de esta Vértigo moderna comienzan, después de 149 minutos que parecen 90, es difícil sacudirse los nervios, es imposible no reír para liberar tensión. Gone Girl no da tregua desafiando constante y deliberadamente la suspensión de la incredulidad, asumiendo riesgos a cada paso, sin miedo alguno a la exageración y la teatralidad (véase la presentadora y la vecina), retorciéndose lo imposible en su recta final. Precisamente por eso, el film de Fincher va más allá que cualquier thriller de Hollywood. Gone Girl es sorprendente, endiabladamente divertida e inteligente (Fincher también es un maestro haciendo comedia), rebosante de planos magistrales, escenas icónicas (esa sacudida de pelo “post-coital”), detalles visuales para el recuerdo (un “beso”, o dos) y diálogos brillantes, una película llamada a ingresar automáticamente  y por derecho propio en el imaginario popular del cine moderno.

Valoración: ★★★★½

Crítica: Mil maneras de morder el polvo

Seth MacFarlane ovejas

Albert Stark no es el típico héroe del Lejano Oeste. Es “el tipo que se esconde entre la multitud y se ríe de la camisa que lleva el héroe del Lejano Oeste”. Pero en Mil maneras de morder el polvo (A Million Ways to Die in the West), este cobarde hombre del montón se ve obligado a pasar a la acción y ponerse frente al cañón de la pistola. En su segunda película como director, Seth MacFarlane decide también ponerse delante de las cámaras y debuta como protagonista, extendiendo así su ego hacia todas las facetas de su producción.

Aunque no nos hacía falta este film para que pusiéramos cara al creador de Padre de familia (una cara por cierto que nos obliga a contemplar el parentesco con Casey Affleck), porque en los últimos años MacFarlane ha ido saliendo progresivamente de entre esa multitud desde la que observaba y se reía del mundo, para ponerse debajo de los focos -hasta el punto de convertirse en el peor presentador de los Oscars de la historia, sí, incluso por debajo de James Franco (Franco al menos no intentaba ser gracioso). Aunque sus productos sean un éxito, MacFarlane es un “autor” muy odiado, por su vertiente de cómico, por su repelente presencia pública y por su humor cáustico y políticamente correcto, con el que no todo el mundo comulga (en muchos casos no porque uno se escandalice, sino porque simplemente no es gracioso). Sin embargo, con Mil maneras de morder el polvo, el creador de Padre de familia (me) lo pone difícil para odiarlo con consistencia.

Mil maneras de morder el polvo

Tras el éxito de la aceptable Ted, MacFarlane decide revitalizar un género muerto, el western, y lo hace de la única manera que muchos se atreven a intentarlo: a través de la parodia. Sin embargo, las películas del Oeste son el único género que escapa a la naturaleza cíclica de los fenómenos y las modas del cine, así que de entrada, Mil maneras lo tenía complicado para hallar el favor del público masivo -y efectivamente así ha ocurrido, dándose de bruces en la taquilla. Una pena, porque como parodia, la película es todo un éxito, desmontando y metacomentando todo lo que define al western a la vez que homenajea certeramente al género de la fotografía decididamente cartoonesca a la fantástica partitura de Joel McNeely, los valores de producción son excelentes. El humor de Mil maneras se basa en el contraste anacrónico del universo idiosincrásico del Far West y la mentalidad y jerga de nuestros días. A partir de esa idea, MacFarlane explora los lugares comunes del western y las peculiaridades de la América de la Frontera para construir unos cuantos chistes recurrentes que, con mucho ingenio y agudeza, van estructurando la historia.

Sin embargo, si hay algo más difícil que ser consistente odiando, es ser consistente haciendo comedia. Y de eso sabe mucho MacFarlane, que a ratos da la sensación de que no entiende cómo funciona el humor. Mil maneras es otro ejemplo de la incontinencia del autor, que dispara mil balas a ciegas esperando atinar con alguna. La película es una sucesión continua de chistes y gags al estilo Family Guy de los cuales funcionan un tercio -debería llamarse Mil maneras de intentar hacer un chiste. Bien es cierto que la carcajada está asegurada con un buen puñado de ellos (normalmente los más estúpidos: “Mila Kunis”, los “ojazos” de la Seyfried), pero el resto nos hace pensar que MacFarlane no tenía a nadie que le dijese cuándo parar (algo que salta a la vista en todos sus trabajos). Y tener carta blanca puede ser algo muy peligroso.

El problema no es la escatología desmesurada del film, aunque esta da lugar a los gags más desinspirados -nunca fue más adecuado referirse al humor de una película como “humor caca-culo-pedo-pis“, porque tenemos en ella al menos uno o dos chistes sobre caca, culos, pedo y pis. Literalmente. Lo malo es que queda patente a lo largo del metraje que MacFarlane es capaz de realizar comedia inteligentemente provocadora y ofensiva (muy geniales los chistes racistas, aunque suene mal decirlo), one-liners brutales y slapstick del bueno (él concibe la acción real como la animación), pero no sabe cómo hacerlo sin rellenar el espacio entre ellos con chistes vulgarmente malos que deberían haber quedado descartados en la sala de edición. Por tanto, el rango de calidad de la comedia que hay en Mil maneras es tan amplio que la película será mejor o peor según los chistes que recordemos.

Charlize Theron Mil maneras

Aún con todo, Mil maneras de morder el polvo es una película que cuenta con muchos aciertos. Y es que más que un western, la cinta es por encima de todo una comedia romántica, la clásica historia del perdedor que consigue a la chica más guapa del instituto. A pesar de ser un impepinable error de casting (por así decirlo), MacFarlane al menos acierta identificándose con el nerd y trasladando los elementos del romance moderno al Lejano Oeste (la mean girl, el matón, la típica trama de emparejamiento para dar celos que acaba en enamoramiento). En este sentido, es Charlize Theron la que le saca las castañas del fuego al director, dando vida con sumo encanto y carisma a la forajida Anna, que hará que nos creamos que Albert es de verdad el underdog encantador y adorable que ella ve, algo que MacFarlane no logra por sí solo.

Mil maneras de morder el polvo es una comedia tremendamente facilona, a ratos insultantemente simple en lugar de simplemente insultante -que es a lo que aspira- y corrosiva por inercia. Además, el talento de su reparto está trágicamente desaprovechado en favor del protagonismo de MacFarlane –Neil Patrick Harris se arrepentirá toda su vida de ese interminable copro-gag, dentro de unos meses nos olvidaremos de que Liam Neeson y Amanda Seyfriend salen en esta película, y Sarah Silverman y Giovanni Ribisi, aunque más cómodos haciendo el cafre, también podrían preguntarse “¿para esto hemos venido?”. Sin embargo, de vez en cuando, en este festival de penes de oveja, gore (sí, gore), semen y cubos de diarrea podemos hallar momentos de verdadera chispa, incluso de dulzura e introspección. Y a pesar de la irregularidad de sus chistes, el film se las arregla para mantener el ritmo la mayor parte del tiempo, constituyendo al fin y al cabo un entretenimiento más que aceptable. Y por si eso no fuera suficiente, Mil maneras de morder el polvo contiene un par de cameos que son todo un sueño húmedo para el cinéfilo y el geek y que harán aplaudir a más de uno. Solo por esos ocurrentes crossovers la película ya merece la pena.

Valoración: ★★★

Emmys 2013: Resumen de la noche

Emmys 2013 Bryan Cranston Anna Gunn

La sexagésimo quinta edición de los premios Emmy, que tuvo lugar anoche 22 de septiembre de 2013 en el Teatro Kodak de Los Ángeles, coronó a Modern Family como la mejor serie de comedia por cuarto año consecutivo y, para mayor júbilo de los asistentes a la gala (y sobre todo de su equipo y reparto), a Breaking Bad como mejor serie de drama.

Los premiados en el resto de categorías se sucedieron dentro del área de lo predecible, pero hubo momentos para la sorpresa, como es habitual en estas galas. Eso sí, a pesar de que la categoría de TV Movie y miniserie suele ser eclipsada por comedia y drama, podemos decir fue la noche de Steven Soderbergh y su Behind the Candelabra. La película de HBO con Michael Douglas y Matt Damon logró un impresionante total de 11 Emmys de los 15 a los que aspiraba.

Aunque suene a la cantinela de siempre, la ceremonia de este año fue especialmente insulsa. Se esperaba demasiado de Neil Patrick Harris como presentador, sobre todo después de su apoteósica actuación en los premios Tony de este año, pero el queridísimo protagonista de Cómo conocía a vuestra madre estuvo más contenido y sobrio de lo habitual, como si tanto él como los guionistas de la gala hubieran asumido que superarse era imposible. Hubo momentos simpáticos, y bueno, nunca amarga un NPH a nadie, pero en general nuestro Billy Buddy estuvo bastante olvidable, a juego con la gala.

A continuación os dejo con un resumen de todo lo que aconteció anoche en los Emmy, alfombra roja y ceremonia, a través de la retransmisión en directo que realicé en Twitter desde las 0:00 a las 5:00 de la mañana hora peninsular española (aquí sin embargo utilizaré el horario local de la gala, el de la Costa Oeste USA – PST).

 

03:06 pm Comienza la cobertura fuertecita de los #Emmy. Dadme alfombra roja, ¡que me la como!
03:27 pm Ariel Winter (Alex de #ModernFamily) está preciosa y yo pego una paliza a todos los bullies que se metieron con su peso hace poco

03:32 pm Aubrey Plaza va un poco Gwyneth Paltrow en los Oscars 2002, pero sin los PEZONES al aire

03:36 pm Kevin Spacey es fan de Breaking Bad y The Newsroom #CelebsSeriéfilas
03:37 pm “¿Qué nos traerá el futuro?” A Blossom Russo muchas alfombras rojas. Es como ver a tu hermana en la tele.
03:39 pm Michelle Dockery se toma un bloody mary antes de cada entrega de premios. Los chupitos los deja para después con Jennifer Lawrence
03:41 pm Buaaah, Allison Williams de #GIRLS está increíble. Y reconoce que está agobiada porque ve todas las series nominadas. Únete al club.
03:42 pm Kiernan Shipka de #MadMen es la primavera, la felicidad y las piruletas personificadas. ¿Cuánto la amamos?

03:56 pm La risa boba de Kiernan Shipka me da la vida. Y me encantan sus accesorios navideños del todo a cien (va de Del Pozo)
03:58 pm Anna Gunn de cuerpo entero (la mitad de lo que suele ser su cuerpo, se entiende)

 

04:01 pm Finalmente Matt LeBlanc ha completado su transformación. Ya no hay manera de distinguirlo de Bruce Campbell.
04:06 pm Sarah Paulson ha dicho “Lana Banana”. No necesito más.
04:10 pm Zooey Deschanel es la mujer más aburrida y menos arriesgada de la alfombra roja. Año tras año el mismo azul.
04:17 pm Evan Peters llevando lo de “American Horror” a niveles inauditos. Advertencia, puede herir la sensibilidad.

04:23 pm Lily Rabe muy L.A. Confidential.

04:26 pm ¡BOB BENSON!
04:27 pm Nadie puede estar tan majestuosa enseñando las bragas como Lena Headey

04:29 pm Señoras y señores, Jon Hamm pisa la alfombra roja. Barbaza y chaqueta blanca. Sensacional.
04:31 pm January Jones dice que no quiere que Betty sea feliz en la séptima temporada de #MadMen, porque “eso sería aburrido”.
04: 32 pm Cobie Smulders siguiendo la cobertura de los #Emmys de #FNVLT Gracias, Cobie (L)

04:36 pm Kit Harington intentando sonreír. Le duele. Mucho. Y se nota.

04:44 pm Emilia Clarke, Daenerys de la Tormenta, Madre de Dragones, Reina del Fuego, un ángel en la alfombra roja

 

05:03 pm Empieza la 65ª entrega de los #Emmys Neil Patrick Harris, work your magic!
05:07 pm Mientras encontramos un streaming en condiciones, miremos a Christina Hendricks,. O mirémosla toda la noche

05:13 pm Duelo de power-gays rubios, Jane Lynch y Neil Patrick Harris.
05:15 pm El monólogo de apertura de NPH es un homenaje a los anteriores presentadores de los #Emmys Elegante, pero soso.
05:15 pm La barba de Jon Hamm me mira y me tiemblan las piernas.
05:17 pm Neil Patrick Harris cede protagonismo a Tina Fey y Amy Poehler, las personas que deberían presentar todas las galas del mundo.

Tina Fey Amy Poehler

05:19 pm Primer premio, digo primer WTF de la noche. Merritt Wever (Nurse Jackie), mejor secundaria de comedia.
05:20 pm Merritt Wever era la que menos se merecía el premio. Ella lo sabía. Y su discurso ha estado a la altura de las circunstancias. Genial.
05:23 pm Me habría alegrado más de lo de Merritt Wever si no le hubiera cogido tanta manía a su personaje en la última temporada de Nurse Jackie.
05:25 pm No hay mayor cliché que aquello de “La ciudad de Nueva York es un personaje más”. Gracias por ese puñetazo, Tina.
05:26 pm Mejor guion de comedia: TINA FEY, así, en mayúscula, como toda su grandeza se merece #30Rock
05:27 pm Dios, #LasDeschanel hablan igual.
05:28 pm Mejor secundario de comedia: Tony Hale por #Veep. Por hacer de Buster Bluth pero en otra serie.
05:29 pm Tina Fey y Tony Hale con Emmys en la mano en el transcurso de cinco minutos. Yo ya tengo felicidad para toda la noche.
05:31 pm Robin Williams dejó de ser gracioso en los 90. Es una sitcom anticuada con patas. Miedo me da #TheCrazyOnes
05:35 pm Mientras esperamos a que regrese la gala, miremos la sonrisa de James Wolk (Bob Benson!!)

05:37 pm “Mis padres biológicos: Jon Hamm y Alec Baldwin”, muy bien, Neil Patrick Harris.
05:40 pm Jon Hamm hizo audición para ser Jack Donaghy en #30Rock FYI
05:40 pm Mejor actriz de comedia: Julia Louis-Dreyfus por #Veep Las quinielas van mejor ya, ¿no?
05:43 pm Mejor actriz invitada de comedia: Melissa Leo por #Louie Merecidísimo. Quiero más #Emmys para Louie. ¡Venga!
05:45 pm Mejor dirección de comedia: Gail Mancuso por #ModernFamily O sea, por decir “mueve más la cámara, más zoom, MÁS ZOOM” durante una semana.
05:48 pm Mejor actor de comedia Jim Parsons por #TheBigBangTheory Es su 3º Emmy. “Soy consciente de lo extremadamente afortunado que soy”. PUES SÍ.
05:52 pm #labarbadeJonHamm es el nuevo #elpenedeJonHamm

05:59 pm Elton John homenajea a Liberace y todo lo que hizo por “las personas como yo” con un tema nuevo inspirado en él, “Home Again”.

06:05 pm Laura Linney se lleva el premio a mejor actriz de TV Movie o miniserie por #TheBigC Recompensa a un buen final de una serie mediocre.
06:11 pm El reparto de #HowIMetYourMother apoyan (más o menos) a Neil Patrick Harris en los #Emmys Product placement de la última temporada.
06:13 pm Todos los chistes alrededor de NPH están siendo bastante sosos y predecibles, ¿no?
06:15 pm Mejor guion de drama: Henry Bromell por Homeland #Emmys Su mujer recoge el premio porque el guionista ha fallecido recientemente.
06:16 pm Emmy a Mejor Actriz de Drama para Anna Gunn #Emmys Bryan Cranston aprieta los labios con orgullo. Y nosotros. Qué merecido.
06:17 pm No odiéis a Skyler White. Os hace peor persona.
06:26 pm Cuando ya habíamos perdido la esperanza de ver un número musical de NPH, nos regala uno, muy discreto, muy tonto, y muy meta.

06:27 pm El Capitán Hammer y Doctor Horrible se ven las caras de nuevo.
06:29 pm Pasamos de los realities, ¿no?
06:39 pm Mejor actor secundario de drama: Bobby Cannavale por #BoardwalkEmpire Es su segundo Emmy.
06:40 pm Cuando miro a Bobby Cannavale no puedo evitar pensar en el horroroso sabor de su semen. La culpa la tiene Samantha Jones (SeNY)
06:41 pm Dylan McDermott estará igual con 70 años. Veréis.
06:42 pm Mejor actor de drama: Jeff Daniels por #TheNewsroom ¿Sorpresa o no?
06:43 pm Ahora que #MadMen durará hasta 2015, Jon Hamm tiene dos oportunidades más… para seguir siendo nominado pero no galardonado.
06:46 pm ¿Por qué me cae tan mal Don Cheadle? ¿A alguien más le parece un sobrado de la vida?
06:47 pm Olvidaos de Dexter Morgan, la asesina de la noche es Carrie Underwood. Su víctima: “Yesterday”.
06:55 pm Merritt Wever en la press room reproduciendo nuestras caras cuando nos hemos enterado de que ganaba el Emmy

06:56 pm ¿Podemos darle el premio a Mejor Actriz de Drama a TODAS las nominadas?
06:57 pm No, porque era de Claire Danes, y todos los sabíamos #Emmys Danes recoge el premio y da las gracias como el que va a hacer la compra.
06:58 pm ¡A Claire Danes no se le pone la música para echar del escenario! Hombre ya.
06:59 pm Pues me hace muy feliz que Carrie Preston tenga un Emmy. Qué adorable es.

07:01 pm Mejor dirección de drama: David Fincher por #HouseofCards #Emmys Aprovecho la coyuntura para spamear este artículo: http://www.undermgzn.com/series-tv/house-of-cards-de-ficcion-pasivo-agresiva-y-la-nueva-television-usa/
07:02 pm Jim Parsons me cae bien. Una pena que su serie me parezca tan horrorosamente mala.
07:11 pm Me encantaba Enredos de familia (Family Ties). Para mí Michael J. Fox es tan Alex P. Keaton como es Marty McFly.
07:18 pm Lo de los Tony ha sido en realidad una putada para Neil Patrick Harris. Esa fue su cima y ahora ni se molesta en intentar subirla otra vez.
07:18 pm Este momento musical coreo-seriéfilo está siendo LO CUTRE.
07:22 pm Cobie Smulders y Alyson Hannigan. Ahí van dos whedonistas
07:25 pm Carmela Soprano herself haciendo el in memoriam de James Gandolfini, como no podía ser de otra manera. ¿Lloramos?

Edie Falco James Gandolfini

07:26 pm Se le quiebra la voz a Edie Falco, y a nosotros se nos rompe el corazón. James Galdolfini, the man.
07:37 pm Mejor actor secundario de TV Movie o miniserie: James Cromwell por #AmericanHorrorStoryAsylum Pero Jessica Lange no. MUY MAL.
07:38 pm Kevin Spacey para presentador de la gala del año que viene. Está claro.

Kevin Spacey

07:48 pm Mejor dirección de TV Movie o miniserie: Steven Soderbergh por Behind the Candelabra. Soderbergh deja el cine para ganar.
07:49 pm Mejor secundaria de TV Movie o miniserie: Ellen Burstyn se lo roba a Lana Banana.
07:56 pm Lo sexy que es Bryan Cranston, ¿eh?
07:57 pm Mejor actor de TV Movie o miniserie: Michael Douglas (estaba cantado, y lo tenía escrito desde antes de oírlo).
07:58 pm “You want the bottom or the top?” – Michael Douglas a Matt Damon #Epic #Gaypic

08:00 pm Mejor TV Movie o miniserie: Behind the Candelabra.
08:06 pm Si Tina Fey se ríe con Will Ferrell, ¿me tengo que obligar a que me haga gracia?
08:08 pm El Emmy a Mejor Comedia va a parar a #ModernFamily, por su peor temporada hasta la fecha, y por inercia.
08:08 pm Modern Family es la única comedia que los de la Academia han visto en estos cuatro años y lo sabéis.
08:09 pm Y Mejor Drama para #BreakingBad En comedia se han quedado estancados, afortunadamente en drama no.
08:10 pm La cara de felicidad de Anna Gunn es el mejor broche a los #Emmys
08:13 pm fuertecito has left the building, g’night! #Emmys #Sacabó Para ver todas las fotos, visitad la página de Facebook de fuertecito no ve la tele.

Aaron Paul Bryan Cranston

Crítica: Los Pitufos (The Smurfs)

 

The Smurfs (Estados Unidos, 2011)
Director: Raja Gosnell
Intérpretes: Neil Patrick Harris, Hank Azaria, Jayma Mays, Sofía Vergara, Katy Perry (voz)
Guión: J. David Stem, David N. Weiss, Jay Scherick, David Ronn
Música: Heitor Pereira
Montaje: Sabrina Plisco
Fotografía: Phil Meheux
Duración: 103 minutos

 

Algo viejo, algo azul

Lo que tenía todas las papeletas para convertirse en un nuevo insulto a los mitos de toda una generación ha resultado ser un producto enormemente respetuoso con el material de referencia, y lo más importante, una película familiar que no espantará a los adultos que la vean. Para alivio de los muchos nostálgicos -que a pesar de no conformar el grueso de su público objetivo, suponemos un importante porcentaje de la audiencia-, Los Pitufos toma los cómics originales de Peyo y los convierte en la biblia de los guionistas, actualizando la historia convenientemente sin por ello mancillar la creación del artista. No en vano, el propio Pierre Culliford (el nombre real de Peyo) aparece incluido en la trama, como personaje dentro del mito de los pitufos. Esto, junto al hecho de que la hija de Peyo, Verónique Culliford, haya ejercido de asesora para esta película con el fin de mantenerse lo más fiel posible a la visión de su padre, viene a confirmar el sumo respeto con el que se ha tratado la popular creación belga. Aunque parezca mentira.

Al comienzo de Los Pitufos nos adentramos en la aldea pitufa tal y como la concibió su creador, con su constante ajetreo, sus habitantes adictos al trabajo, de tres manzanas de altura y rebosantes de bondad. Hay referencias al origen de Pitufina -que Donnie Darko se encargó de aclarar para muchos-, la Luna Azul tiene una importancia capital en la historia, aparecen las cigüeñas que usan los pitufos para viajar, los pitufos Cocinero y Goloso, que se fusionaron en un solo pitufo para la serie, regresan en la película como entes separados. Por todas estas y otras razones, el temor por la desvirtuación de los “suspiritos azules” se disipa en el prólogo, y a pesar de que la historia abandona rápidamente la aldea para adentrarse en las calles de Nueva York, las características de los personajes y su historia se mantienen casi intactas.

Las escasas modificaciones se reducen a la creación de varios pitufos exclusivos para la película -partiendo de notas del propio Peyo- y a las motivaciones de Gárgamel para atrapar a sus odiados pitufos. La inclusión de Valiente, Narrador, Miedoso y Loco es innecesaria, pero bienvenida; al fin y al cabo, nunca conocimos la identidad de los 100 pitufos existentes y podemos fingir que llevan ahí toda la vida. Sin embargo, los cambios sufridos por Gárgamel se justifican teniendo en cuenta la envergadura del proyecto, y obviamente, aludiendo a “los tiempos que corren”. Gárgamel ya no quiere hacer sopa con los pitufos -como en los tebeos-, ni convertirlos en oro -como en la serie-, sino que los necesita para absorber su energía y convertirse en el mago más poderoso -qué mejor motivación que la pura ambición por el poder.

Reconducida hacia el terreno de la comedia neoyorquina buenrollistaNeil Patrick-Harris encajaba en el proyecto desde antes de que existiera-, Los Pitufos cuenta con personajes humanos insulsos y sus correspondientes conflictos de relleno -en este caso, el miedo a la paternidad. No obstante, el simplismo de la película no constituye insulto, como sí ocurre con otros títulos recientes de similar naturaleza como Garfield o Alvin y las ardillas. Las ya señaladas virtudes de Los Pitufos -seriamente amplificadas por esa sensación de “lo mala que podía haber sido”- amortiguan el aparentemente necesario humor escatológico -quizás lo único que traiciona la esencia de los pitufos- y la liviana y predecible historia. A pesar de descargar el peso cómico en estos momentos de vergüenza ajena -protagonizados esencialmente por un Hank Azaria no obstante más divertido de lo que cabía esperar-, Los Pitufos cuenta con golpes de absoluta lucidez que ni en cien años habríamos visto en la serie o los cómics, como la referencia al Pitufo Pasivo-Agresivo o el gag sobre el origen de los nombres de los pitufos.

Solo dos aspectos son capaces de empañar realmente la experiencia pitufa: la insoportable cantidad de product placements a lo largo del metraje -el “anuncio” de Guitar Hero es una de las escenas más patéticas de la película- y la obvia manufactura del filme para ser exhibido en 3D, que hace que la mitad de las escenas cuenten con un dinamismo mareante y unos planos difícilmente justificables para 2D (el 3D mató al cine). Con todo, el filme dirigido por Raja Gosnell -responsable de obras magnas como Scooby Doo o Un chihuahua en Beverly Hills– puede alardear de ser algo más que una excusa para vender Happy Meals. Para el que esto escribe -un nostálgico coleccionista y obsesionado con estos seres azules- Los Pitufos ha significado la hora y media de felicidad más pitufa que ha vivido en mucho, mucho tiempo.

Cómo conocí a vuestra madre: Showdown

“Zoo or False” (5.19) VS. “Home Wreckers” (5.20)

Acabo de ver los dos últimos episodios emitidos de Cómo conocí a vuestra madre seguidos. La irregularidad de esta temporada (episodios muy malos, alguno decente y uno o dos bastante buenos) queda más patente de esta manera. Viendo “Zoo or False” y “Home Wreckers” seguidos, los defectos y virtudes de la serie saltan más a la vista. Aunque no es como ver los episodios de Los Simpson que está emitiendo últimamente Antena 3 (uno muy nuevo seguido de uno antiguo), una experiencia terriblemente deprimente, porque en realidad, esta irregularidad de Cómo conocí a vuestra madre es muy leve. Más o menos, toda la temporada está manteniendo el mismo (bajo) nivel, y las diferencias de calidad entre un episodio y otro no son tan abismales como en el caso de Los Simpson, lo que nos llevaría a otro debate totalmente distinto (entre los episodios de Cómo conocí a vuestra madre ha pasado una semana, en el caso de Los Simpson, una década).

“Zoo or False” tiene unas cuantas ideas buenas, pero resulta aburrido y pesado. El juego verdad/mentira podría haber dado mucho de sí, pero no es más que una sucesión de chistes malos y momentos over-over the top de Barney. El mono es la estrella del episodio.

“Home Wreckers” es HIMYM clásico. Aunque sea de manera increíblemente torpe, regresamos a la premisa de la serie: Ted buscando desesperadamente a la mujer de su vida para formar una familia. Pero eso no hace que “Home Wreckers” sea bueno, sino:

– un puñado de saltos en el tiempo, algunos de pocos segundos (cuanto más corto es el salto, mejor es el chiste),
– unos secundarios estupendos: la madre de Ted y su novio (Harry Groener, el alcalde Wilkins de Buffy) y el inspector inmobiliario son el “mono” de este episodio,
– una simpática adición a la mitología de la serie (otro juego, “Drunk or Kid”),
– un poco de sal gorda (muchos chistes sexuales y una madre colocada) para compensar el sentimentalismo barato que a menudo salpica la serie,
– y el Barney más auto consciente, el que más me gusta.

Barney: Guys, guys, gess what Robin just did… (flash al presente) And then I told you guys what Robin just did, but you were there for that.

Cómo conocí a vuestra madre, "Say Cheese" (5.19)

No vamos a decir que la quinta temporada de Cómo conocí a vuestra madre está mejorando (Joss nos libre), pero episodios como “Say Cheese” (5.19) contribuyen a que el conjunto desmerezca un poquito menos.

Muchos coincidirán conmigo en que este “Say Cheese” ha sido un episodio totalmente Friends. Cómo conocí a vuestra madre nunca ha ocultado su agenda (al menos no la ha negado, porque hacerlo constituiría un delito, con toda seguridad): llenar el hueco (o abismo más bien) dejado por el clásico de la NBC tras acabar su andadura de una década en 2004. Si bien está lejos de ser el éxito masivo de Friends, Cómo conocí a vuestra madre puede estar contenta por haberse ganado el título de “serie de culto” (a veces se otorga demasiado a la ligera, pero bueno), gracias a sus personajes y sobre todo a su esforzada mitología, que aumenta semana tras semana.

“Say Cheese” recuerda inevitablemente a “The One Where No One’s Ready” (3.02), el antológico episodio de Friends en el que Ross debe asistir a una gala, y ninguno de sus amigos está listo para acompañarle. Tanto la acción de este episodio como la de “Say Cheese” tienen lugar en un solo espacio (si no contamos los flash-backs en Cómo conocí a vuestra madre), y casi a tiempo real. Por otra parte, la fiesta de Lily nos remite a las que Monica Geller organizaba en Friends y el juego de Marshall, “Lilial Pursuit”, nos recuerda a cuando Monica y Rachel pierden su apartamento contra Chandler y Joey en un juego en el que deben demostrar los que saben los unos de los otros. Por último, la trama de las fotos, en las que Barney siempre sale bien (cuando quieren, dominan el absurdo que da gusto) y Marshall siempre sale con los ojos cerrados, es parecida a la de “The One with the Engagement Picture” (7.05), en el que Chandler no puede evitar poner caras raras en las fotos.

A pesar de todo esto, hemos visto a lo largo de las temporadas que Cómo conocí a vuestra madre ha logrado forjarse una identidad propia, que si bien no evita las comparaciones con Friends, al menos contribuye a que se tome en cuenta el esfuerzo creativo de los responsables de la serie de CBS. Esfuerzo que se desvaneció el la cuarta temporada y ha reaparecido esporádicamente desde entonces. Es como si un buen episodio tuviera que ser compensado por siete malos. Llega un momento en que uno se plantea si merece la pena aguantar chorradas como “Girls vs. Suits” (5.12) para encontrarse con episodios decentes como “Say Cheese”. Hoy me siento más benevolente de lo normal con la serie, así que vamos a decir que sí. Merece la pena.

Uno de los puntos fuertes de esta serie es su “biblia”, la que aprovechan al máximo para seguir jugando deliciosamente con el hilo temporal (algo que rozó la maestría en las temporadas dos y tres), y aumentan temerariamente en cada episodio. Además de eso, el número de chistes buenos en “Say Cheese” es considerablemente superior a la media, y podemos enumerar unos cuantos momentos geniales por parte de algunos personajes: Lily intentando que la chica de Ted no entre en la foto de grupo (¿quién no se ha sentido identificado?). Marshall y Ted posando para su primera foto (lo que nos lleva al desenlace azucarado de rigor). Por no hablar de las “zorras” de Ted, sobre todo la perroflauta Strawberry, que protagoniza uno de los mejores gags del episodio y Amanda (qué penita me ha dado). Pero sin duda, el mejor momento del episodio es cuando Robin dice: “Fun fact. Each year my mom has Easter tea with her friend named Bunny. Okay not that fun”. Vale, puede que no sea muy objetivo, estoy enamorado de Robin Scherbatsky.

Para terminar, lanzo la pregunta inevitable: “¿Friends o Cómo conocí a vuestra madre?” Mi respuesta ya la conocéis: Will & Grace.Cursiva