Love Life: La encantadora búsqueda del amor de Anna Kendrick

La nueva plataforma de streaming HBO Max fue lanzada a bombo y platillo el pasado 27 de mayo en Estados Unidos. El servicio se abastece del fondo de catálogo del conglomerado WarnerMedia y HBO, y además incluye programas originales desarrollados en exclusiva para ella, bautizados como Max Originals. A nuestro país por ahora no está previsto que llegue, por eso sus títulos de estreno (no todos) de momento podrían ir a parar a HBO España, como ha sido el caso de Love Life, la nueva serie de Anna Kendrick.

HBO Max busca satisfacer al público joven adulto, a quien se dirige especialmente con Love Life, una de las ficciones que ha usado como carta de presentación para sus Max Originals. Se trata de una dramedia romántica sobre una mujer en busca del amor en Nueva York. Creada por Sam Boyd (In a Relationship) y coproducida y protagonizada por la musa millennial Anna Kendrick, la serie se presenta como una variación de la antología televisiva en la que cada episodio se centra en una relación y una etapa diferente de la vida de la protagonista, Darby, una veinteañera luchando por escalar en el mundo del comercio de arte mientras busca pareja.

A lo largo de los diez capítulos de media hora que componen la primera temporada, Love Life traza el camino de Darby de su primer amor al más reciente, saltando constantemente en el tiempo con historias autoconclusivas pero interconectadas que nos muestran cómo las personas que se cruzan en su camino influyen en quien ella se acabará convirtiendo. Aunque la mayoría de capítulos nos cuentan una relación de Darby con un hombre distinto, la serie juega con el formato para hablarnos también de la importancia de sus amistades, su trabajo y su familia en su evolución como persona; unificándolo todo través de la acogedora narración de la británica Lesley Manville (El hilo invisible).

Love Life, que también cuenta entre sus productores con Paul Feig (La boda de mi mejor amigaUn pequeño favor) y Dan Magnante (Zoey’s Extraordinary Playlist), es una comedia romántica empedernida que existe en un punto intermedio entre lo clásico y lo moderno. La serie oscila entre la tradicional (y poco realista) sitcom urbana sobre amigos compartiendo pisos fabulosos en la Gran Manzana, como FriendsCómo conocí a vuestra madre, y visiones más actuales y sofisticadas como GirlsModern Love. Todas ellas, en mayor o menor medida, ambientadas en un Nueva York idealizado que la televisión nos ha vendido como el lugar donde se cumplen todos los sueños.

A pesar de ahondar en el complicado mundo de las relaciones en el siglo XXI, puede resultar algo anticuada y cliché al principio. Que la premisa de la serie gire en torno a encontrar al hombre de tu vida parece perpetuar una idea muy equivocada: que solo con otra persona que nos “complete” podremos alcanzar la felicidad (que esté creada por un hombre a lo mejor tiene algo que ver). No obstante, a medida que avanza, la historia va incorporando matices que ayudan a verla de otra manera y que, en última instancia, hacen que llegue a una conclusión satisfactoria. Es decir, aunque el amor sea el tema principal, la serie va de mucho más que eso.

Pero si Love Life acaba sobresaliendo es sobre todo por Kendrick. La actriz nominada al Oscar por Up in the Air hace lo que mejor se le da: ser absolutamente encantadora. Aunque está acompañada de un reparto secundario estupendo (del que destacan Zoe Chao y Hope Davis), el peso de la serie descansa casi entero sobre sus hombros, y ella la eleva con su carisma y naturalidad como si no le costara nada. Además de estar divertidísima, Kendrick insufla vida y profundidad emocional a Darby, convirtiéndola en un personaje muy humano y real.

Y no solo eso, sino que la actriz tiene una química indudable con todos y cada uno de sus compañeros de reparto, no solo con las parejas de Darby (un desfile de personajes masculinos que van de lo adorable a lo absolutamente tóxico), sino también con su mejor amiga, Sara, bala perdida con tendencias autodestructivas que se resiste a madurar, y su crítica madre, con la que nunca ha sentido una verdadera conexión. De hecho, dos de los mejores episodios de la temporada son los que aparcan el romance para centrarse en su relación con ambas. Por otro lado, también hay que destacar a la actriz que interpreta a Darby de adolescente en el también notable capítulo flashback sobre su primer amor, Courtney Grosbeck, un absoluto acierto de casting.

En resumen, puede que al principio Love Life parezca una serie del montón, pero si se le da una oportunidad, comprobaremos que hay mucha vida más allá de la (elegante) superficie y que, afortunadamente, la vida de Darby no gira solo en torno a los hombres. Con emotividad, un buen equilibrio entre drama y comedia, acertados momentos de introspección y sin huir de la tristeza, la serie va rompiendo (aunque no del todo) la fantasía aspiracional para ir posando los pies en la tierra y volverse cada vez más real, madurando al compás de su protagonista en el transcurso de sus diez episodios.

Love Life está renovada para una segunda temporada, pero esta no seguirá a Darby (su trama queda cerrada), sino que contará una historia totalmente nueva centrada en otra persona. Eso sí, Kendrick seguirá en la serie como productora y Darby aparecerá “de vez en cuando” en los nuevos capítulos, al igual que otros personajes de la primera temporada. Aunque principalmente es ella quien hace que la experiencia de ver Love Life sea tan agradable, la serie acaba ganándose el beneficio de la duda de cara a futuras nuevas historias de amor. Y si no funcionan, siempre nos quedará Darby.

Crítica: Maléfica – Maestra del mal

La moda de los remakes en acción real de Disney se la debemos en parte a una de sus villanas: Maléfica. Después del éxito de taquilla en 2010 de la versión de Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton, Disney quiso continuar la senda de la relectura para sus historias clásicas, y en lugar de volver a contarnos La bella durmiente tal y como la conocíamos, nos presentó el cuento desde otra perspectiva, la de su malvada bruja. Maléfica recaudó en 2014 unos sorprendentes 750 millones de dólares en todo el mundo, confirmando así el filón que el estudio del ratón tenía en su catálogo de clásicos animados.

Cinco años después llega la secuela, Maléfica: Maestra del mal, que continúa reescribiendo el mito de la bella durmiente mezclando cuento de hadas clásico y fantasía épica. Si en la primera parte descubríamos que Maléfica no era malvada por naturaleza, sino que las circunstancias la habían llevado a perder el control de su enorme poder, en esta secuela se explora más a fondo su origen, sus motivaciones, el enorme alcance de sus poderes y su relación materno-filial con Aurora (Elle Fanning), convertida en su protegida en el live-action.

La historia de Maléfica: Maestra del mal se sitúa varios años después de los acontecimientos de la primera película. La Princesa Aurora vive en la Ciénaga rodeada de naturaleza, bajo la supervisión de las hadas Flora, Fauna y Primavera y protegida por su madrina, la temible hada con cuernos Maléfica. Sin embargo, a medida que se hace mayor, la joven ansía una vida diferente y decide casarse con el Príncipe Phillip (Harris Dickinson). Antes de la boda, Aurora debe conocer a los padres de su prometido, los reyes John (Robert Lindsay) e Ingrith (Michelle Pfeiffer). El accidentado encuentro distancia a Aurora y Maléfica y ensancha la brecha entre reinos. Como resultado, Maléfica huye y va a parar a una tierra lejana donde conocerá más a fondo el origen de su especie mientras se forja una lucha por proteger a la Ciénaga y las criaturas mágicas que viven en ella.

Dirigida por Joachim Rønning (mitad del tándem de Kon Tiki), escrita por Linda Woolverton y Micah Fitzerman-Blue & Noah Harpster y producida por la propia Angelina Jolie, Maléfica: Maestra del mal continúa el estilo de la primera entrega, llevándonos de nuevo a una tierra lejana llena de seres fantásticos, castillos medievales y magia en cada rincón. Visualmente, la película se mantiene muy cercana a lo que ya habíamos visto, mezclando majestuosos decorados y vestuario con abundante animación generada por ordenador. En cuanto al tono, la secuela también se mantiene fiel a su antecesora, añadiendo en esta ocasión un componente más épico, un toque extravagante y un velado mensaje político, antibélico y conciliador.

Con cierto parecido a la saga Cómo entrenar a tu dragón, la historia de Maléfica nos lleva a descubrir que no es la única superviviente de su especie, sino que existe toda una comunidad de hadas con cuernos como ella que vive exiliada en una tierra remota y escondida. Las tensiones entre el reino de Ingrith y la Ciénaga crecen, lo que lleva a una guerra entre reinos motivada por la sed de poder y el odio a la diferencia. Con esta trama, la película lanza un muy oportuno mensaje de unión y lucha contra los prejuicios que invita a conocer al “otro” antes de odiarlo, y que puede extrapolarse a nuestro propio mundo, cada vez más tenso y dividido.

De nuevo, lo mejor del film es la caracterización e interpretación de Jolie como la villana (no tan villana). La bella actriz aporta presencia y elegancia infinitas a un personaje que ya no es el que conocíamos, sino una versión más vulnerable y “humana” del mismo gracias a ella. Junto a una Fanning también perfecta en su papel de princesa grácil  e inocente, pero valiente y actualizada, forma esa preciosa relación madre-hija que vertebra la película. Jolie y Fanning están acompañadas de un reparto en el que destaca por supuesto Michelle Pfeiffer bordando a la mala del cuento. A la mítica actriz de Batman vuelve no le cuesta nada convertirse en la atracción principal de la película con una interpretación deliciosamente pérfida.

Por el lado malo, Maléfica: Maestra del mal también repite los errores de la primera película. En una época en la que Disney hace sus remakes cada vez más idénticos al original, su intención de reescribir la historia que “creíamos conocer” es loable, pero acaba cayendo en la mima fórmula que hemos visto muchas veces en los últimos años. El guion está más trabajado en esta ocasión, pero la película se pierde a menudo en las tramas secundarias y (pensando en los más pequeños) da demasiado énfasis a las criaturas digitales, que pueden llegar a empalagar.

A pesar de esto, Maléfica: Maestra del mal supone una mejora con respecto a la anterior. Angelina Jolie vuelve a deslumbrar en una película hecha para su lucimiento, pero en la que no obstante sabe compartir el foco con los demás. La incorporación de Michelle Pfeiffer y su dinámica con Jolie y Fanning es todo un acierto (no tanto la de Chiwetel Ejiofor o Ed Skrein, que no se lucen demasiado) y aunque discurre por terreno excesivamente familiar, la historia amplía su universo correctamente, con los toques de humor y emoción que cabe esperar del estudio. En resumen, Maléfica: Maestra del mal equilibra fantasía, romance, aventura y acción en una película 100% Disney.

Pedro J. García

Nota: ★★★

‘Lady Bird’ y ‘El hilo invisible’: De lo mejor del año (Reseña Edición Limitada)

Como cada año, la pasada edición de los Oscar nos dejó grandes películas para la posteridad, entre ellas, Lady Bird, de Greta Gerwig, y El hilo invisible (Phantom Thread), de Paul Thomas Anderson, dos de los films con más nominaciones y dos de mis películas favoritas estrenadas en España en 2018. Ambos títulos ven la luz en formato físico de la mano de Universal Pictures, que las pone a la venta en ediciones sencillas en Blu-ray y DVD, más dos ediciones limitadas con libreto disponibles en exclusiva a través de fnac. Aprovecho este lanzamiento para hablar de estas dos maravillas del cine de autor reciente.

Lady Bird, de Greta Gerwig

Lady Bird es la opera prima como directora (o “realizadora”, como ella prefiere) de Greta Gerwig, conocida entre otras cosas por sus papeles en las recomendables Frances Ha, Mistress America Mujeres del siglo XX y su laureado trabajo como guionista en las dos primeras. Con su primera película, Gerwig regresa a su Sacramento natal para presentarnos una historia que bien podría servir como precuela de Frances Ha.

Protagonizada por la jovencísima tres veces nominada al Oscar (una de ellas por esta película) Saoirse RonanLady Bird es un precioso ejercicio nostálgico y semi-autobográfico en el que Gerwig ha depositado todo su corazón y talento. El film se suma a la tradición del mejor cine coming-of-age para contarnos la historia de una joven testaruda y rebelde con inclinaciones artísticas y don para el drama que se enfrenta a la recta final en el instituto en el año 2002, tras lo cual cumplirá su deseo de atrás su pueblo de una vez por todas.

Con grandes dosis de melancolíaexcelentes diálogos (“Muchas cosas pueden ser tristes, no solo la guerra”) y mucho sentido del humorLady Bird retrata con gran acierto la adolescencia y el paso a la vida adulta (concretamente durante la agitada etapa de transición post-11-S), experiencia formadora que todos hemos atravesado, y que hace que sea fácil verse reflejado en las vivencias de Lady Bird, magistralmente interpretada por Ronan.

Lady Bird nos habla de la forja de la identidad propia, de las relaciones entre padres e hijos (más concretamente el lazo materno-filial, que aprieta el personaje de la inconmensurable Laurie Metcalf) y el amor incondicional de la familia, de la amistad, y por último, de nuestro agridulce vínculo con el lugar de donde procedemos, donde crecimos; un sitio que “no podemos ver mientras estamos allí, porque estamos seguros de que la vida está en otra parte” adonde anhelamos marcharnos, pero con el que, tarde o temprano, aprendemos a reconciliarnos. Lady Bird transmite con magia y acierto estas sensaciones tan familiares, y tan esenciales a la experiencia de convertirse en adulto, alzándose como un emotivo retrato generacional y una de las mejores películas recientes sobre la adolescencia.

Sobre la edición limitada

Al igual que anteriores lanzamientos como madre! Call Me by Your Name, que también recibieron el lujoso tratamiento limitado, la edición exclusiva en Blu-ray para fnac de Lady Bird viene presentada en un estuche sencillo con un precioso slipcover de cartón, e incluye un libreto de 36 páginas con notas de producción y una extensísima entrevista a Greta Gerwig.

En el disco, los contenidos adicionales son más bien escasos. Los extras incluyen únicamente un audiocomentario de la realizadora y guionista junto al director de fotografía, Sam Levy, y un making of de 15 minutos titulado “Haciendo realidad Lady Bird, con entrevistas al equipo e imágenes del rodaje. Al menos, esta featurette ofrece una visión bastante completa de la producción, del casting a la interpretación, pasando por el vestuario, la fotografía o la composición de la banda sonora.

El hilo invisible, de Paul Thomas Anderson

Desde que nos arrollase en 1999 con su magnum opus Magnolia, Paul Thomas Anderson no solo no tocó techo pronto, sino que ha seguido creciendo como cineasta, volviéndose cada vez más crudo, sutil y sofisticado en su forma de aproximarse a las historias. Después de dos obras difíciles y profundamente tristes como There Will Be BloodThe Master, seguidas de la inclasificable Puro vicio, Anderson firma su trabajo más accesible en mucho tiempo con El hilo invisible, sin por ello renunciar a su excentricidad y su manera tan particular de narrar.

Daniel Day-Lewis protagoniza este exquisito filme ambientado en el mundo de la alta costura en el Londres de los años 50, donde el controlador y meticuloso diseñador de la Casa Woodcock, Reynolds Woodcock, ve su ordenada y glamurosa vida alterada por la llegada de una visita inesperada: el amor. Alma (una portentosa e infravalorada Vicky Krieps) se introduce en su exclusivo entorno convirtiéndose en su musa y amante, muy a pesar de la protectora hermana del modisto (brillante Lesley Manville), y acaba desarrollando con él un atípico romance que desembocará en una relación tensa y retorcida caracterizada por la manipulación y la lucha de poder.

Con El hilo invisible, Anderson plantea una visión muy idiosincrásica del amor, muy peculiar y con un delicioso toque perverso que resulta sorprendentemente divertido. Todo en la película está cuidado hasta el último detalle, desde las magistrales interpretaciones hasta el último pespunte del impresionante diseño de vestuario (que recibió muy merecidamente un Oscar). Otro trabajo minucioso, inspirado y sublime de Anderson que se suma a una filmografía impecable.

Sobre la edición limitada

La edición limitada de El hilo invisible presenta el mismo diseño que Lady Bird, con una funda de cartón y un libreto de 36 páginas en el interior, solo que en este caso, el estuche es más grueso que el de una funda amaray clásica de Blu-ray. El libreto incluye extensas e interesantes notas de producción, fotos de la película y diseños de los preciosos vestidos que se pueden disfrutar en el film.

En lo que respecta a los contenidos adicionalesEl hilo invisible es más generosa que Lady Bird. Los extras incluyen:

·        Pruebas de cámara: Con comentarios de Paul Thomas Anderson. 8 minutos de imágenes de las pruebas de PTA para elegir las herramientas más adecuadas para hacer la película: lentes, iluminación, maquillaje, papel pintado… Esta featurette, ideal para interesados en el aspecto más técnico del cine, es tan hermosa como la propia película, e incluye una extraña y divertida guerra de comida entre Daniel Day-Lewis y Lesley Manville.

·        Para el chico hambriento: Una colección de escenas eliminadas con música de Jonny Greenwood. En lugar de una lista de escenas eliminadas al uso, se trata de un montaje con imágenes descartadas que se enlazan con escenas, diálogos y voz en off de la película.

·        La Casa Woodcock: Desfile de pasarela narrado por Adam Buxton (aprox. 3 minutos).

·        Entre bastidores: Fotografías de la película de Michael Bauman con versiones de prueba de las partituras de Jonny Greenwood.