Crítica: Coherence

Coherence

Esta crítica no puede ser muy extensa por definición, así que iré al grano. Tenéis que ver Coherence. La opera prima de James Ward Byrkit (encargado de los storyboards de Piratas del CaribeRango, director de varios videojuegos) ha sido a lo largo de un año una de las favoritas de los festivales de cine fantástico internacionales, recogiendo premios y elogios allá donde se ha proyectado (Sitges, FANT Fest, SyFy). A estas alturas, no cabe duda de que Coherence es toda una revelación, una obra original y provocativa de esas que pasan cada año bisiesto y nos proporcionan tema de conversación para mucho tiempo.

Sobre el argumento, es mejor no desvelar demasiado, porque como ya os imagináis, esta es una de esas películas en las que adentrarse sin saber nada de antemano es recomendable para disfrutar de la propuesta tal y como su director la concibió. El escenario es una casa de Los Ángeles, la ocasión una dinner party para ocho amigos -entre ellos Nicholas Brendon, nuestro Xander Harris, que interpreta a un actor de televisión en horas bajas-, y los extraños acontecimientos que tienen lugar durante esta inquietante velada en la que un cometa atraviesa el cielo angelino componen una historia que desafía nuestros nervios, nos hace un mindfuck de los buenos… y lo dicho, es mejor descubrirlo al compás de los turbados protagonistas.

Cartel_COHERENCECoherence es un rompecabezas fascinante, un enigma metafísico excelentemente planteado y desarrollado de manera que es imposible no entrar en el juego. Sorprendentemente, gran parte del guión fue escrito sobre la marcha, improvisando a medida que el relato se desenmarañaba, o sería más adecuado decir se enmarañaba. Algo que no hace sino añadir mérito al trabajo de Byrkit, director del que, por cierto, esperamos que no siga la estela de Richard Kelly después de Donnie Darko. Siguiendo con las comparaciones, Byrkit logra con Coherence la gran hazaña de crear ciencia ficción pura y dura y auténtico terror psicológico solo con palabras. Algo similar a lo que hizo Primer hace ya una década con el tema de los viajes en el tiempo.

Porque si por algo destaca Coherence además de por su enrevesado argumento, su sobresaliente realización y su conseguida atmósfera minimalista y esotérica, es por constituir sobre todo un  thriller psicológico de personajes, un intenso relato sin efectos especiales, anclado en la realidad mundana, que no solo se propone divertir y hacer pensar como uno de esos juegos de acertijos, sino explorar las emociones y los conflictos de sus personajes en un contexto de miedo e incertidumbre. Algo así como aquella Celebración slasher que fue Tú eres el siguiente pero en sci-fiEl resultado es una suerte de episodio moderno e indie de Dimensión desconocida (The Twilight Zone), una relectura del género realizada con dos duros que demuestra la importancia de las ideas frente al despliegue de medios y la gran eficacia de la “fantasía realista”.

Valoración: ★★★★

11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Segunda jornada (Sábado)

Coherence

A las 16:00 del sábado 8 de marzo comienza un nuevo día en la Muestra SyFy de Cine Fantástico de Madrid. O más bien un par de horas antes, que es cuando los asistentes empiezan a formar cola delante de los cines Callao. Además de las películas, el cachondeo y la luna llena, las colas son el otro ingrediente imprescindible de este festival. Eso y las carreras después de cada proyección para volver a entrar y no perder el sitio que teníamos. Tiene su punto de emoción, y no nos viene mal el aire “fresco” de Callao City Lights entre proyección y proyección, pero no estaría mal que La Muestra idease un método para que aquellos que tienen bono y van a ver las cinco películas seguidas no tengan que hacer cola cinco veces para entrar a la misma sala. Este es el único aspecto en el que la organización del SyFy no se lleva un 10. Pero bueno, tampoco es muy grave, y como he dicho, ya forma parte del encanto de estos días.

Durante el sábado pudimos ver cinco películas, y aunque el balance general es más negativo que el del día anterior, la exitosa proyección de Coherence (la cuarta película del día) equilibró la balanza. Hagamos un repaso por el cine fantástico que nos trajo La Muestra en el día de ayer:

IN-FEAR-PosterIn Fear (Jeremy Lovering, Reino Unido, 2013)

Con tan solo tres personajes, interpretados por nuestro Iain De Caestecker (SHIELD, The Fades), Alice Englert (Hermosas criaturas) y Allen Leech (Downton Abbey), In Fear es una cinta de terror que hace de la economía de medios su mayor baza. La película de Jeremy Lovering sigue en un principio la estructura clásica del subgénero wrong turn y aunque parece que en algún momento va a evolucionar a película de cabaña en el bosque o slasher de familia de psicópatas, nada más lejos de la realidad. In Fear es la historia de las dos personas más estúpidas de la Tierra, una pareja que se dirige a un hotel en medio de un bosque irlandés y que cumple la regla de “en peli de terror haz todo lo que no harías en la realidad”. El film consiste básicamente en un continuo dar vueltas en círculo, repitiendo sustos y conversaciones una y otra vez, buscando el terror en la desesperación de los personajes y la audiencia. Lo cierto es que si lo pensamos bien la idea de Lovering no es mala, y funciona sobre todo al principio. Juega con las expectativas de este tipo de cine y logra crear una atmósfera de incertidumbre a base de primeros planos, desarrollando la acción casi íntegramente dentro de un coche y haciendo un buen manejo de los puntos muertos y la oscuridad. Sin embargo, todo esto se va al traste por un alargamiento sin sentido, una torpeza muy grande a la hora de dar verosimilitud a lo que ocurre y una sobreexplicación para tontitos que nos revela el sentido de este experimento cinematográfico: La violencia proviene del miedo.

almost human posterAlmost Human (Joe Begos, Estados Unidos, 2013)

Film de terror low-low-cost hecho por cuatro amiguetes con ganas de jugar con látex y una gran pasión por el fantaterror ochentero. Almost Human es la historia de Mark Fisher, un corpulento oso pelirrojo con un aire a Joss Whedon que es abducido por extraterrestres en su casa. Dos años después, su mejor amigo y su novia, las dos últimas personas que lo vieron vivo, siguen con sus vidas, cuando Mark regresa completamente cambiado. El osito que conocían ya no existe, ahora Mark está poseído por una extraña criatura alienígena y se ha convertido en una suerte de Terminator Leñador que deja un rastro de muerte y destrucción allá por donde pasa y cuya misión es usar a la raza humana como recipiente para propagar su especie. Nada en Almost Human resulta destacable, para bien o para mal. La escasez de medios se debe contrarrestar con creatividad y originalidad, pero Joe Begos se conforma con imitar el cine de Carpenter, Cronenberg, o La invasión de los ultracuerpos de Philip Kaufman. Su película está hecha con dos duros, sin un atisbo de ambición ni pretensión, pero con cierto halo de seriedad que le impide desatar toda la locura y el exceso que se necesita para que este tipo de proyectos amateur diviertan como es debido.

rigor-mortis-posterRigor Mortis (Goeng si, Juno Mak, Hong Kong, 2013)

Rigor Mortis es la ópera prima del ex popstar Juno Mak, que dirige bajo el auspicio de Takashi Shimizu en la producción. Sí, estamos hablando de ese cineasta japonés que se ha labrado una carrera (por llamarla de alguna manera) haciendo la misma película una y otra vez. La de Mak contiene algunos de los elementos que popularizaron Shimizu y Hideo Nakata (Ringu) a finales de los 90, sobre todo el niño creepy y la imprescindible figura de la mujer pálida de cabellos largos procedente de los cuentos de fantasmas chinos. Pero va mucho más allá, proponiendo un universo sobrenatural más extenso (y caótico), en el que se fusionan espíritus y vampiros, y cuya confusa mitología es expuesta con un sentido del ritmo exasperante y una ineptitud absoluta para narrar. Rigor Mortis es una película técnicamente notable, una especie de pesadilla hiperestilizada con terror de diseño art house. Pero más allá de su atmósfera de videoclip caro, está completamente hueca y no aporta absolutamente nada un género que murió hace una década.

Antes de la película vimos el original corto El juego inconsciente (Subconscious Password), de Chris Landreth, mezcla de acción real y animación por ordenador sobre un tipo que no recuerda el nombre de un amigo con el que se ha encontrado, lo cual desata un programa concurso de “password” en su subconsciente, plagado de personajes populares de la cultura. Una gozada surrealista.

Coherence PosterCoherence (James Ward Byrkit, Estados Unidos, 2013)

Y después de lo que estaba siendo un día más bien flojo, llega Coherence, la gran sorpresa del festival (aunque fuera esperada, por su recepción en Sitges), la película de insta-culto que recordaremos durante años venideros como uno de los momentos más destacados de La Muestra. Coherence es toda una revelación, una obra original y provocativa de esas que pasan cada año bisiesto y nos proporcionan tema de conversación para mucho tiempo. La ópera prima de James Ward Byrkit es un rompecabezas fascinante, un enigma metafísico excelentemente escrito que logra la gran hazaña de crear ciencia ficción pura y dura y auténtico terror psicológico solo con palabras. Algo comparable a lo que hizo Primer hace ya una década. El escenario es una casa de Los Ángeles, la ocasión una “dinner party” para ocho amigos (entre ellos Nicholas Brendon, nuestro Xander Harris), y lo que ocurre durante esta inquietante velada desafía nuestros nervios, nos hace un mindfuck de los buenos… y es mejor descubrirlo al compás de los protagonistas. No digo más, si tenéis la oportunidad de ver Coherence, no la dejéis escapar. Y si podéis, haced ruido en las redes sociales a ver si conseguimos que distribuyan esta joyita en España.

piranha3dd-posterPiraña 3DD (Piranha 3DD, John Gulager, Estados Unidos, 2012)

Telefílmica secuela de Piraña 3D, de Alexandre Aja, que repite (y según su slogan, duplica) los ingredientes de la original: horrendos efectos CGI, humor paródico, tetas como balones de baloncesto saliéndose de la pantalla, rostros conocidos y mucha caspa (perfecta para dejar la mente en blanco después de llevarla al límite con Coherence). Piraña 3DD está ambientada en un parque acuático durante el famoso Spring Break estadounidense, y bueno, no hace falta contar el argumento, ¿no? Solo necesitáis saber que repiten Christopher Lloyd y Ving Rhames, y que David Hasselhoff se apunta a la fiesta para reírse de sí mismo (y el hombre ya está dispuesto a cualquier cosa, en slow-motion y como sea). Piraña 3DD desprende ese aroma a Scary Movie (no en vano, también es de Dimension Films y los Weinstein) y aunque su autoconsciencia sea a ratos demasiado machacona y aburrida, es inevitable dejarse llevar por un par de momentos de desmadre absoluto (como esa “mordaz” escena de sexo). Lo peor: unas tomas falsas sin gracia que duran casi tanto como la propia película.

Antes de Piraña 3DD se proyectó el cortometraje Secuencia (Sequence), del catalán Carles Torrens, sobre un hombre que se despierta una mañana y descubre que todo el planeta ha tenido un sueño indescriptiblemente horrible con él. Un corto redondo (nunca mejor dicho), inspirado en una escena de Society de Brian Yuzna.

11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Inauguración – 300: El origen de un imperio (crítica)
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