Crónica de la Muestra SYFY de Cine Fantástico 2020

Aquí estamos un año más, de resaca después de un fin de semana maratoniano de cine fantástico. La Muestra SYFY, que ha celebrado este año su 17ª edición, congrega de nuevo a miles de aficionados al cine en Madrid, que durante cuatro días (del 5 al 8 de marzo) se convierte en una fiesta del cine de género. Fantasía, terror, ciencia ficción, acción y thriller en una selección de títulos, como siempre, muy variados.

La Muestra, presentada como siempre por la actriz y directora Leticia Dolera, comenzó el jueves con la premiere de Onward, la nueva cinta de Pixar, que este año ha decidido dejar descansar sus franquicias para volver a ofrecernos algo original, una aventura juvenil en homenaje al rol y la fantasía épica (podéis leer nuestra crítica aquí). La película animada inauguró un fin de semana en el que volvimos a comprobar lo fértil, diverso e internacional que es el género fantástico.

Invasiones extraterrestres, asesinos en serie, anime, cine de yakuzas, thriller social, posesiones infernales, viajes en el tiempo, zombies, cocodrilos y una fijación extraña por los perros… Con sus más y sus menos, como siempre, la programación de la Muestra este año nos ha dejado bastantes películas para el recuerdo, incluyendo la nueva ida de olla de Nicolas Cage, Color Out of Space y el regreso de Takashi Miike (Audition). También hubo hueco para celebrar los clásicos con la proyección especial de Regreso al futuro en su 35º aniversario. Y además, los más jóvenes (aunque no solo ellos) pudieron disfrutar del preestreno de la genial Trolls 2: Gira Mundial, dos semanas antes de su llegada a salas comerciales.

Sin más, os dejamos con nuestra opinión sobre todas las películas que vimos en la Muestra SYFY (menos la de clausura, Brahms. The Boy 2, que debido a problemas técnicos no se pudo proyectar en la sala 1). Tomad nota, porque algunas de ellas llegarán pronto a nuestras salas.

VIERNES

The Pool (Ping Lumpraploengm 2018)

Es fácil imaginarse lo que nos vamos a encontrar en una película tailandesa cuyos principales elementos son dos personas atrapadas en una piscina con un cocodrilo asesino durante 7 días, pero nada te puede preparar para el absurdo de The Pool. Al protagonista deben haberle echado mil maldiciones porque su mala suerte llega a ser surrealista. Además, a su compañera le han echado el mismo mal de ojo, aunque ella por lo menos es inmortal. Las situaciones en las que los personajes se encuentran y cómo se las ingenian para sobrevivir e intentar escapar de la piscina son tan inverosímiles y guardan tan poca relación con cualquier realidad o lógica que no puedes creer lo que estás viendo. Pero es justo por eso, y el descaro de un guionista y director al que le da igual todo, que The Pool no aburre ni un segundo y nos tiene enganchados y entretenidos durante sus 91 minutos.

Blood Quantum (Jeff Barnaby, 2019)

Primera invasión zombie de la Muestra. Se han contado tantísimos apocalipsis zombies en el cine en general, y en esta Muestra en particular, que no es fácil sobresalir y llegar a hacer algo interesante en este subgénero. Esta película canadiense empieza bien, situándose en Red Crow, reserva india micmac en la que los muertos (humanos y animales) van volviendo a la vida. Como punto interesante, los nativos indígenas de la zona parecen ser los únicos inmunes a los ataques de los muertos vivientes. Pero el interés por la premisa no tarda en desvanecerse, y lo que podía haber sido algo diferente acaba siendo una película más sin nada que aportar al manido cine de no muertos. Además, peca de ponerse un tanto intensa y tomarse demasiado en serio a sí misma, por lo que pierde la baza de ser entretenida.

Synchronic (Justin Benson, Aaron Moorhead, 2019)

Dos paramédicos con una longeva historia de amistad encadenan noches de atender extraños sucesos relacionados con una nueva droga de diseño, en plena epidemia de opioides de Estados Unidos. Unos habituales de la Muestra, el tándem Justin Benson/Aaron Moorhead (Resolution, Spring), presentan una propuesta más ambiciosa en su filmografía con dos actores de Hollywood como Anthony Mackie (Falcon en el Universo Marvel) y Jamie Dornan (el objeto del deseo de la saga Cincuenta sombras de Grey) y una trama bastante enrevesada. La historia empieza de forma misteriosa y muy intensa (su inmersivo diseño de sonido y banda sonora ayudan mucho a entrar en la película), mostrando los brutales efectos de las drogas y sus devastadoras consecuencias. Hacia la mitad, el argumento da un giro para centrarse en el personaje de Mackie y se convierte en una cinta de viajes en el tiempo. Synchronic es como dos películas luchando por ser una, un thriller de misterio y una aventura sci-fi que no terminan de tomar forma definitiva. Aunque tiene buenos momentos y entretiene, su prometedor inicio se va desinflando hacia algo más común. A destacar el hecho de que la historia esté impulsada por la amistad entre dos hombres dañados que se demuestran cariño y comparten sus sentimientos, algo que no suele verse en el cine fantástico.

Bacurau (Juliano Dornelles, Kleber Mendonça Filho, 2019)

Bacurau es un pequeño pueblo de Brasil en el que todos sus vecinos se conocen. Unidos ante el azote del alcalde de la región, político corrupto que solo les trata bien cuando necesita sus votos, deben unirse incluso más cuando una amenaza exterior mucho más violenta empieza a hacer acto de presencia en el lugar. Y hasta ahí vamos a leer. Lo mejor es enfrentarse al visionado de esta película, que viene precedida de muy buenas críticas y de un Premio Especial del Jurado en Cannes, sabiendo lo mínimo sobre ella. Se trata de una experiencia única. Una brutal fábula con sangrante denuncia social, retorcido sentido del humor y un desarrollo muy marciano en el que gran parte del tiempo no sabemos lo que está pasando. Llena de personajes curiosos y con una catártica recta final de lo más impactante, Bacurau es una de las películas más memorables de la Muestra este año, un trabajo desconcertante, frustrante y fascinante a partes iguales en el que las piezas tardan en encajar, pero cuando lo hacen, te golpean fuerte.

Shed of the Dead (Drew Cullingham, 2019)

Con esta comedia de terror sobre un aficionado al rol que se encuentra en medio de un apocalipsis zombie llega la primera sesión golfa de la Muestra 2020. Para el final de la noche se suelen dejar las propuestas más locas y desenfadadas, películas de serie B con bajo presupuesto y espíritu cutre a los que les solemos pasar por alto muchas cosas porque no están para tomárselas en serio. Siempre que sean divertidas y nos hagan pasar un buen rato a los valientes que nos quedamos en el cine hasta la madrugada. Desafortunadamente, no es el caso de Shed of the Dead, que además de cutre, no puede tener menos gracia. Esta película está hecha desde la perspectiva de una persona totalmente ajena al mundo actual, con un omnipresente machismo que empapa el 100% del metraje y nos muestra el peor lado del cine friki. En el film las mujeres solo existen para ser dos cosas: la persona que corta las alas al hombre provocando su desprecio o un objeto sexual que básicamente es una vagina andante. Resulta curioso que esta película con tan mal gusto haya sido recibida como “una película mala, sin más”, pero el año pasado Nación salvaje levantara tanta indignación…

SÁBADO

Trolls 2: Gira mundial (Walt Dohrn, David P. Smith, 2020)

Pudo haber alguna que otra sorpresa en la Muestra, pero ninguna comparada la de Trolls 2 (no confundir con la infame Troll 2). Los adorables e hiperactivos personajes basados en el popular juguete de los 80 vuelven en esta segunda parte en la que descubren que no son únicos en su especie. Distintas razas de trolls viven alrededor del mundo, cada una de ellas definida por un género musical. Su paz se ve amenazada por una troll rockera que emprende una gira mundial para someter a todos los trolls a su dictadura musical: una nación unida bajo un solo tipo de música. Si la primera Trolls es una de las películas de animación recientes más infravaloradas, esta secuela supera todas las expectativas. Un explosivo derroche de color, imaginación y creatividad que cuida tanto el aspecto visual (los diseños son geniales y las texturas aterciopeladas increíbles) como su guion. Lejos de ser la típica secuela desganda para seguir exprimiendo el éxito de una franquicia, Trolls 2 se curra (y mucho) una historia muy inteligente que acaba siendo un manifiesto pop a favor de la diversidad, la unidad y la tolerancia. Rebosante de buenas ideas, con un humor inteligentemente absurdo, música sin fin, energía por un tubo (sigue siendo lo más cercano a un viaje de ácido que nos va a dar el cine de animación) y un finísimo análisis de los géneros musicales y su historia, Trolls 2 presenta una rara avis en el cine animado infantil, una secuela irresistible para los más pequeños que ningún adulto debería pasar por alto.

The Cleansing Hour (Damien LeVeck, 2019)

Con The Cleansing Hour Damien LeVeck convierte en largometraje su corto homónimo de 2016. Y no pudo haber tomado mejor decisión, porque el resultado es muy bueno. El título del film es también el nombre de un programa online de exorcismos en directo presentado por un falso cura y producido por el mejor amigo de este. Como es de esperar, la farsa acaba volviéndose real cuando durante una de las emisiones ocurre una posesión real, lo que obliga a los participantes a enfrentarse a su pasado y descubre a los espectadores que todo lo que han visto hasta ahora es un montaje. El cine de exorcismos es otro subgénero del terror bastante manido, pero The Cleansing Hour logra salir de la rutina gracias a un equipo que la eleva por encima de la media con una dirección solvente, unos efectos especiales y de maquillaje de primera categoría y un guion que consigue mantener la tensión de principio a fin centrándose en un solo caso y en un espacio limitado, y mostrando las repercusiones a través de Internet alrededor del mundo.

Rabid (Jen Soska, Sylvia Soska, 2019)

Curioso que en 2019 se haya hecho este remake de la película de David Cronenberg del mismo título con guion aprobado por el propio director. Esto es un arma de doble filo por las expectativas que puede crear, que en este caso no están a la altura. La premisa es la misma, una tímida mujer que tras un accidente se somete a una técnica experimental de cirugía plástica y desarrolla un gusto por la carne cruda y la sangre que se torna en epidemia de rabiosos asesinos. La película no explota su punto fuerte, que es mostrar la sangre y la (nueva) carne, y en lugar de eso centra su desarrollo en unas vacías y aburridas secuencias dramáticas en las que no parece que pase nada porque… no está pasando nada.

The Lodge (Severin Fiala, Veronika Franz, 2019)

Tras la trágica pérdida de su madre (Alicia Silverstone), dos hermanos se ven obligados a pasar los días antes de Navidad en una cabaña con la nueva novia de su padre (Riley Keough), aislados por una tormenta de nieve. A la tristeza de los niños se une el turbio pasado de su futura madrastra en una secta, lo que hará la estancia muy intensa y desagradable para todos. Tras la interesante Goodnight Mommy, sus directores saltan al inglés con esta historia de terror religioso cocido a fuego lento al más puro estilo europeo y con tintes de melodrama familiar. La tensión va en aumento durante todo el metraje con una sensación de frío y aislamiento muy lograda, perturbadoras secuencias oníricas y una locura que se va apoderando lentamente del relato hasta estallar en el clímax. Destaca una fantástica Riley Keough en su propia versión de El resplandor.

Color Out of Space (Richard Stanley, 2019)

Vuelve el equipo que nos trajo la delirante Mandy, esta vez con la adaptación de una historia corta de H. P. Lovecraft. En la inquietante Color Out of Space una familia que vive cerca de un bosque recibe en su jardín el impacto de un meteorito que está más vivo de lo que parece y ejerce en ellos una influencia que acabará convirtiendo sus vidas en una pesadilla. Lo que empieza como una película fantástica familiar al más puro estilo Spielberg, va tornándose en la más oscura y macabra de las pesadillas. Pero más allá de su violencia pesadillesca y su embriagadora psicodelia visual, lo que convierte Color Out of Space en una experiencia única es la sensación de amenaza indefinida que recorre la película, un invasor que se caracteriza únicamente como un “color” y que provoca un desconcierto absoluto. Esto, junto al progresivo deterioro de la familia (con un Nicolas Cage superándose en desquicio), alcanza unos niveles de perturbación y enajenación que los aficionados a la ciencia ficción terrorífica agradecerán.

Satanic Panic (Chelsea Stardust, 2019)

Cuando lo único destacable en una película es que no es tan mala como otra, hay un problema. La segunda y última sesión golfa de este año nos cuenta las desventuras de una repartidora de pizzas que se ve obligada a huir de una secta de ricachones satánicos (capitaneados nada menos que por Rebecca Romijn) que quieren usar su cuerpo virgen para invocar a un poderoso demonio. Donde Shed of the Dead tenía un chiste con gracia en toda la película, esta a lo mejor tenía cinco, y donde aquella eran 90 minutos de desagradable machismo, esta solo lo tiene durante una escena. El resto es más o menos lo mismo, humor muy poco inspirado y nada verdaderamente destacable más allá de la presencia de Romijn y Jerry O’Connell. Cuando una película empieza con un intento de violación mostrado en clave de comedia, mal vamos.

DOMINGO

Human Lost (Fuminori Kizaki, 2019)

Basado en una novela de Osamu Dazai, este anime de Fuminori Kizaki nos traslada a un Japón futuro en el que los médicos han quedado obsoletos gracias a que la poderosa organización S.H.E.L.L. ha conseguido la total salud de sus habitantes aumentando así la esperanza de vida a los 120 años. El director venía de realizar Bayonetta: Bloody Fate, película de animación basada en el videojuego de culto con una animación muy buena pero una historia muy deficiente. Aquí pasa lo mismo, ya que se alternan impresionantes escenas de acción con horriblemente confusas conversaciones que intentan continuamente que el espectador entienda el funcionamiento de esa sociedad futura, con intrincados diálogos y muchas siglas que no tienen sentido alguno y acaban por hacer desconectar totalmente.

Le daim (Quentin Dupieux, 2019)

El director Quentin Dupieux se ha ganado cierto nombre y culto con rarezas como Rubber, y sigue en el buen camino para convertirse en el representante francés de lo raro con esta comedia negra sobre un hombre no muy en sus cabales que se obsesiona (mucho) con su chaqueta de ante, hasta el punto de querer ser la única persona que lleve chaqueta en el mundo. Un punto de partida tan absurdo solo puede tener éxito si se desarrolla de la misma forma, y Le daim triunfa llevando el humor surrealista a un límite tremendamente disfrutable. Una propuesta excéntrica, atípica y original con un genial Jean Dujardin absolutamente genial y Àdele Haenel (Retrato de una mujer en llamas) sumando puntos para convertirse en una de nuestras actrices francesas favoritas. Otra de esas películas a las que es mejor adentrarse sabiendo muy poco.

First Love (Takashi Miike, 2019)

Hace tiempo que se nos viene vendiendo esta película como una vuelta a la forma del prolífico director japonés Takashi Miike, después de pasar demasiados años centrándose en adaptaciones live-action de mangas y animes sin demasiado interés. Y afortunadamente, sus fans podemos respirar tranquilos: Miike ha vuelto y es de verdad. Leo, un joven boxeador que cree que le queda poco tiempo de vida, se ve mezclado en una trama de tráfico de drogas que enfrenta a los yakuza con las mafias chinas, situación que además le lleva a convertirse en el improvisado protector de una joven prostituta drogadicta (en el fondo, esta es una muy retorcida date movie). Miike sabe como nadie mezclar una historia tan cruda con el amor de juventud y la comedia más estúpida, que en esta ocasión alcanza puntos gloriosos. Lo hace con su estilo personal e inconfundible, mostrando siempre los bajos fondos y la decadencia del Japón menos amable, con un pulso y un nervio en la dirección que nos vuelve a recordar por qué es un maestro único en lo que hace. Rememorar aquella maravilla que fue Dead or Alive hace ya 22 años (también con música de Kôji Endô) solo hace que confirmar que el genio de Miike nunca se apagó, solo que se había entretenido en otras cosas.

Escrito por Daniel Andréu y Pedro J. García

Crónica del Festival Internacional de Cine Fantástico Nocturna 2019: Parte 2

DÍA 3

Koko-di Koko-da (Johannes Nyholm, 2019 – Suecia) OFICIAL FANTÁSTICO

A veces es difícil escribir sobre películas debido a que las sensaciones que provocan son muy abstractas o difíciles de traducir en palabras. Esta es la historia sobre un matrimonio que pierde a un ser querido. Unos años después vemos cómo ha evolucionado su relación mientras se van a pasar una noche de acampada, durante la cual les visitarán unos “duendes” bastante misteriosos y malignos. El truco narrativo al que se recurre a estas alturas ya está muy manido, pero en Koko-di Koko-da es un recurso más al servicio de una historia simple y bien contada, pero sobre todo de una atmósfera tan mágica como misteriosa y retorcida que le da sentido a todo. Cuando una historia te deja sin estar seguro de qué ha visto pero con sensaciones muy potentes, merece la pena. Totalmente recomendado verla sin saber nada y dejándose llevar.

Daniel Andréu

Finale (Søren Juul Petersen, 2019 – Dinamarca) OFICIAL FANTÁSTICO

Dos jóvenes que no se aprecian demasiado se ven obligadas a trabajar juntas en el turno de noche de una gasolinera mientras el equipo de fútbol nacional de Dinamarca juega una importante final. Un grupo de delincuentes aprovechan para secuestrarlas, torturarlas y hacer un espectáculo de ello. Finale no oculta ser una especie de Saw danesa que también se cree más profunda de lo que es con una simplísima crítica que hace un paralelismo entre la sociedad actual que disfruta del morbo del sufrimiento ajeno, y los espectáculos de gladiadores de la antigua Roma. Entre que el villano es un plasta e insoportable mejunje de payasos, jokers y demás malos del cine moderno y que el montaje alterna dos líneas temporales, se le resta efectividad a lo realmente bueno de la película, que son las dos protagonistas. Si la película hubiera consistido más en ellas dos hablando y escapando de los malos habría sido mucho mejor y más divertida.

Daniel Andréu

Amigo (Óscar Martín, 2019 – España) OFICIAL FANTÁSTICO

Uno de los argumentos típicos de este tipo de festivales es el de personas aisladas en un espacio pequeño cuya relación va deteriorándose y enrareciéndose. En Amigo no hay mucho más, y tampoco hace falta. David cuida de Javier, su amigo de toda la vida que está postrado en una silla de ruedas con importantes problemas de salud. Un temporal de nieve corta las comunicaciones y todo empieza a complicarse. Con un presupuesto más bien bajo y una notable dirección, los dos actores protagonistas llevan el peso de la película y transmiten a la perfección esa angustia y tensión que sus personajes viven. David Pareja hace un buen trabajo, aunque en los momentos de más carga dramática no termine de dar la talla. El auténtico hallazgo es Javier Botet (también implicado en el guion), que lleva a cabo una interpretación física prodigiosa, demostrando que no solo sabe hacer de monstruo en películas fantásticas.

Daniel Andréu

DÍA 4

Body at Brighton Rock (Roxanne Benjamin, 2019 – Estados Unidos) OFICIAL FANTÁSTICO

Y otra de las historias clásicas del género fantástico es la de la persona que tiene que sobrevivir por sí sola ante una adversidad. En este caso es Wendy, una joven ayudante de guarda forestal que es un desastre, pero quiere demostrar a su jefa y sus compañeros que es una profesional… Le sale mal y acaba perdida en el monte a la espera de que vengan a rescatarla, “acompañada” de un misterioso cadáver. Lo que empieza siendo desesperante llega a ser gracioso y casi tierno, porque todas las torpezas de la protagonista son muy absurdas. Aun así, ella demuestra que ante el peligro y la necesidad de supervivencia se crece y sabe valerse por sí misma. La directora sabe llevar bien la tensión de las desventuras de Wendy sin perder el sentido del humor, y la casi debutante Karina Fontes se implica al 100% consiguiendo una creíble interpretación. Eso sí, ese intento de explicación final del misterio está de más.

Daniel Andréu

A Night of Horror: Nightmare Radio (Varios directores, 2019 – Argentina / Nueva Zelanda) DARK VISIONS

Un locutor de radio que tiene un programa sobre historias de terror va recibiendo llamadas de oyentes a la vez que vive su propio misterio. Esto sirve de excusa para montar una solvente película antológica de cortometrajes de diversas nacionalidades unidos por un arco principal. El formato corre el peligro de resultar irregular o insatisfactorio, pero la buena labor de selección hace que sea una grata sorpresa y casi ningún corto baje el nivel. Muy buena iniciativa la de los responsables del proyecto para llevar a ojos del espectador de largometrajes estas obras que por lo general lo tienen bastante difícil para llegar al gran público.

Daniel Andréu

Little Monsters (Abe Forsythe, 2019 – Reino Unido, Australia, Estados Unidos) OFICIAL FANTÁSTICO

Una de las películas más esperadas de este Nocturna Madrid 2019. La vida de Dave no tiene rumbo y terminar con su novia termina de romperle los esquemas. Cuando intenta implicarse más en la vida de su sobrino de 8 años, asiste con él, su clase y su maestra a un viaje a una granja que al poco de llegar ellos sufre una invasión zombie. Aunque muy divertida, Little Monsters podría haber sido redonda si en su primera parte no hubiera recurrido tanto al humor “machirulo” para provocar la carcajada. Es cuando los protagonistas tienen que enfrentarse a la amenaza que todo se vuelve más loco y verdaderamente gracioso, porque hay una diferencia entre hacerse el graciosillo y ser geniunamente gracioso. Por suerte la evolución de la película es de menos a más y uno sale con ganas de cantar canciones de Taylor Swift mientras mata zombies. Lupita Nyong’o por supuesto lo da todo, como siempre, y se adueña de su irresistible personaje.

Daniel Andréu

The Furies (Tony D’Aquino, 2019 – Australia / Emiratos Árabes Unidos) OFICIAL FANTÁSTICO

Hay que tener cuidado para programar sesiones golfas ya que pueden ser un éxito o un auténtico fracaso dependiendo de cómo se haga. The Furies aguantó bien el tirón de ser proyectada casi a la 1 de la madrugada. Sin ser ni aportar gran cosa, esta suerte de Battle Royale por parejas tiene todo lo necesario para cumplir su cometido: una heroína carismática, acción, traiciones, humor, sangre y un puñado de muertes cada cual más retorcida y sangrienta, además de muy bien hechas gracias a unos efectos visuales y de maquillaje que ya quisieran muchos.

Daniel Andréu

DÍA 5

Andhadhun (Sriram Raghavan, 2018 – India) PANORAMA

No tengo muy claro a quién se le ocurrió empezar a crear el hype con esta película comparándola con 13 Fantasmas y Cube, pero eso hizo que me esperara una cosa muy diferente, cuando al final se trata simplemente de una comedia criminal de enredo sobre un joven pianista ciego que por accidente presencia un asesinato. Lo mejor en estos casos es trabajarse bien el guion para no decaer en ningún momento, que es justo lo que pasa con esta rareza venida de India. Todos los giros están muy bien hilados, el humor tan absurdo como fino, y los protagonistas en estado de gracia (además de muy guapos). Al final las más de dos horas se pasan volando y terminan en una de las resoluciones más geniales que he visto en mucho tiempo.

Daniel Andréu

El Cuervo (Alex Proyas, 1994 – Estados Unidos) CLASSICS

¿Qué decir sobre una película que forma parte del imaginario popular desde hace 25 años? Poder verla con un posterior coloquio con su director (no estuvo en la sala ya que no ha visto la película desde que la estrenó debido a lo dolorosa que es todavía la tragedia que hizo que muriera Brandon Lee durante el rodaje) es uno de los lujos a los que nos tiene acostumbrados el festival. Tras tanto tiempo y sin haber visto la película más de una vez, tenía casi la certeza de que es una de esas películas que no aguanta el tiempo y que solo siguiera en nuestra memoria por la leyenda de Brandon Lee, pero me alegré mucho de equivocarme. El pasado de realizador de videoclips de Proyas y una estética muy cuidada le dio a la película un poderío visual que si bien está muy anclado en su década de los 90, también aguanta los años sin perder su fuerza. Todo transmite ese feeling que hace ver que estamos ante una historia dibujada en cómic, sin perder su autonomía como obra cinematográfica. Mención especial a la banda sonora, que une a la perfección score y unas canciones seleccionadas y producidas específicamente para la película.

Daniel Andréu

Vivarium (Lorcan Finnegan, 2019 – Estados Unidos) CLAUSURA

Otra película muy esperada era Vivarium, lo que sí que no me esperaba es que fuera la ganadora en mi ranking personal. Sin saber nada sobre el argumento y habiendo escuchado comentarios sobre que se hacía muy larga, pesada o repetitiva, iba con ganas pero con cautela. Lo que para muchos es una idea que habría dado para un buen corto, a mí me parece un triunfo gracias sobre todo (pero no únicamente) a una atmósfera tremendamente bien cuidada, al igual que pasaba con Koko-di Koko-da. Una joven y feliz pareja se plantea la compra de una casa y dan por casualidad con la inmobiliaria que promueve un proyecto urbanístico de una perfección idílica. Cuando ellos van a ver una de las casas, el agente desaparece y ellos se quedan perdidos en un laberinto de casas idénticas del que no pueden salir. El buen trabajo de Imogen Poots y Jesse Eisenberg suma enteros al buen resultado final, que se consigue también gracias al director y los encargados del diseño de producción. Sus pretensiones residen en la necesidad de hablar de un tema importante a través del arte, porque la atmósfera que tiene esta película no es que se las dé de rara, es que realmente es muy marciana y turbia, de pesadilla. Hay una escena en concreto muy chocante y visualmente increíble que consigue elevar la película del notable alto a sobresaliente. El tema de cómo nos encaminamos hacia un mundo cada vez más inmerso en un engranaje en el que todo es igual y el que no encaje se queda fuera, se puede contar de muchas otras formas mucho más realistas, pero si al final de lo que se trata es de transmitir un mensaje y unas sensaciones, Vivarium lo consigue de la mejor manera posible.

Daniel Andréu

Bullets of Justice (Valeri Milev, 2019 – Kazakhstan/Bulgaria) PANORAMA

Si programar The Furies en la sesión golfa del viernes fue un acierto, esto debería llevarse todos los premios posibles que se den a festivales de cine. En un mundo post III Guerra Mundial en el que existe un enfrentamiento entre los humanos y una nueva raza cruce de humanos y cerdos llamada “muzzles”, un ejército de resistencia tiene la misión de acabar con La Madre que da a luz a todos los malignos cerdos. La típica premisa llamativa que tiene todas las papeletas para decepcionar… pero no es este el caso. Los que fuimos valientes de esperar a la 1 de la mañana para despedirnos del Nocturna tuvimos una recompensa llena de mucha acción, humor A-B-S-U-R-D-O, tetas, culos, penes, vaginas, caca, pedos, Danny Trejo, Cristiano Ronaldo, y una total y absoluta libertad narrativa que llega al punto de no tener ni un poco de sentido, pero después de tantas risas, aplausos y en definitiva puro disfrute, poco importa. Si yo hubiera puesto dinero para este proyecto financiado a través de un crowdfunding me habría sentido más que satisfecho, porque todo, absolutamente todo en esta película está en estado de gracia. De esas rarezas en las que uno no entiendo qué está viendo pero le da igual, porque hace que la vida sea un poco mejor durante unos escasos pero efectivos 76 minutos.

Daniel Andréu

Crónica del Festival Internacional de Cine Fantástico Nocturna 2019: Parte 1

INAUGURACIÓN Y DÍA 1

El festival Nocturna Madrid es como el Primavera Sound de Barcelona, si lo has disfrutado un año sabes que te puedes pillar la acreditación a ciegas al siguiente, porque es garantía de que va a estar lleno de películas y actividades interesantes, así que cada año se empieza con más ganas.

Como en cada edición, el Nocturna es una celebración del cine fantástico, con films de terror, fantasía y ciencia ficción de lo más diverso que, en muchos casos, brindan una oportunidad perfecta para ver un tipo de cine que no tiene distribución comercial y de no ser por estos certámenes, permanecería oculto.

A continuación tenéis breves reseñas de todas las películas que hemos visto en los dos primeros días de la edición de este año, que ha contado con la presencia del director Alex Proyas (El cuervo, Dark City) y muchas actividades paralelas para los amantes del cine de género.

Piedra, papel y tijera (Martín Blousson, Macarena García Levi, 2019 – Argentina) PANORAMA

La primera película proyectada este año supuso la primera rareza del festival. Magdalena vuelve a casa de sus hermanastros Jesús y María José tras años separados para reclamar parte de la herencia por la muerte de su padre. Lo que iba a ser una visita de unos días se alarga y Magda va descubriendo poco a poco que sus hermanastros no han superado ni su pérdida ni los traumas de la infancia. Con un tono que camina continuamente entre lo dramático y lo cómico, esta ¿Qué fue de Baby Jane? a tres bandas consigue que una premisa muy simple y en principio poco interesante vaya escalando en intensidad hasta convertirse en un peculiar y muy retorcido thriller. Los estupendos tres únicos actores (se basa en la obra de teatro de una de las co-guionistas) se bastan para que les conozcamos a no solo a ellos sino también a ese padre desaparecido cuya presencia todavía tiene mucho peso sobre sus hijos. Gracias a eso y a una buena dirección, esta película consigue esa atmósfera enfermiza que tan bien le viene a este tipo de películas.

Daniel Andréu

El cerro de los dioses (Daniel M. Caneiro, 2019 – España) DARK VISIONS

¿Y cómo hubiese sido Midsommar si hubiese estado ambientada en La Mancha? Daniel M. Caneiro nos da su cachonda visión con El cerro de los dioses, un meta mockumentary sobre los estragos de la fama y cómo somos capaces de todo con tal de conseguirla. Paula Muñoz (El club de los incomprendidos) e Itziar Castro (Pieles) con su reality (que alguien compre ‘Itziar Forever!’, por favor) destacan entre un multitudinario reparto repleto de cameos tan disparatados como Raúl Arévalo e Isabel Coixet. 

David Lastra

1BR (David Marmor, 2019 – EE.UU.) OFICIAL FANTÁSTICO

Todo empieza muy normal para la joven protagonista de 1BR (y para los espectadores). Sarah se muda a Los Ángeles para empezar una nueva vida alejada de la mala relación que tiene con su padre y su actual pareja. Encuentra el apartamento perfecto y la comunidad perfecta, pero estamos en el festival que estamos y pronto nos damos cuenta de que esa perfección esconde muchos secretos y esa comunidad está extrañamente unida. Como si  se tratase de una versión sin humor negro de La comunidad, Sarah sufre los horrores de pertenecer a la vecindad, y nosotros asistimos al proceso mediante el cual su vida se va arruinando cada vez más en un thriller que siempre entretiene pero que no llega a arrancar del todo porque se toma demasiado en serio. Es solo en el tramo final cuando se vuelve un poco loca y hace ver que viene lo bueno… pero entonces se acaba y deja con ganas de más. Aunque la película no termine de encontrar su personalidad, hay que destacar el increíble trabajo de Nycole Brydon Bloom como Sarah, ya que consigue con naturalidad todos los registros de su papel y es de esas personas a las que “da gusto” ver sufrir. Firme candidata al premio a mejor actriz del festival.

Daniel Andréu

Urubú (Alejandro Ibáñez Nauta, 2019 – España) GALA DE INAUGURACIÓN

Este año no podía ser de otra forma, el festival está dedicado al recientemente fallecido Chicho Ibáñez Serrador, el maestro que tanto placer nos dio haciéndonoslo pasar mal. Los que lo vivimos nunca nos cansaremos de repetir lo especial que fue su contribución hace dos años cuando hizo el enorme esfuerzo de recoger en persona su premio Maestro del Fantástico. Los que más recibimos fuimos los que estábamos en la sala durante el tributo, porque la clase magistral de dos minutos que nos dio fue pura magia para amantes del cine.

Una bonita forma de rendirle homenaje fue que la película de inauguración fuera el primer largometraje de su hijo, Alejandro Ibáñez. Tras unas sentidas palabras por parte de Sergio Molina (director del festival), Ibáñez y el resto del equipo de la película, se proyectó un simpático vídeo homenaje en el que la voz de Chicho tiene una conversación con su hijo desde allá donde esté. El cortometraje en este caso fue un vídeo realizado también por Alejandro para la ONG Save the Children en el que se lanza un mensaje sobre la necesidad de prestar atención a los niños que más sufren. Lydia Bosch conduce bien su personaje pero la elección de Dani Rovira como su pareja no es de lo más acertada, ya que el curioso toque de terror del cortometraje se pierde un poco por su culpa. Pero con un mensaje así, este tipo de cosas son lo de menos.

Finalmente llegó el gran estreno con Urubú. En ella, Tomás viaja a la selva amazónica con su familia persiguiendo fotografiar al urubú albino, una rareza de ave que podría relanzar su carrera. Esta obsesión le hace no darse cuenta de que todo apunta a que se está metiendo en la boca del lobo en una zona llena de peligros y misterios, hasta que su hija desaparece y ya no hay vuelta atrás. El regusto de cine de los 70 está muy bien conseguido, con su atmósfera, su estructura, su música… Pero algo falla. Empezando por que los actores no resultan del todo creíbles hasta que la historia no ha avanzado lo suficiente, y terminando por el hecho de que el homenaje se come a la película.

Lo que empieza siendo algo bonito (la niña enciende la tele y están dando ¿Quién puede matar a un niño?) acaba siendo demasiado obvio. Las ganas de Alejandro Ibáñez, el talento y la encomiable labor por mantener vivo el cine de género en España, quedan empañados por un empeño muy constante y nada bien llevado por homenajear el cine de su padre, tanto que al final más que un homenaje parece una copia. La idea de un universo expandido de la obra maestra de Chicho no puede ser más interesante, pero si uno no se separa un poco del homenaje al final no funciona. Podría haber sido un survival en la selva brasileña sorprendente, pero se queda en nada entre obviedades (el puro del personaje que interpreta Alejandro, los planos reproducidos de la película original, el argumento…) o cosas directamente sin sentido (¿cómo puede la película de referencia formar parte de la ficción y de la realidad al mismo tiempo?). Una pena, pero aun así creo que con el tiempo, el heredero podrá demostrar que puede mantener vivo el legado de su padre sin dejar de lado su propia personalidad y talento.

Daniel Andréu

Echoes of Fear (Brian Avenet-Bradley y Laurence Avenet-Bradley, 2019 – Estados Unidos) DARK VISIONS 

Aunque tarde bastante en arrancar, Echoes of Fear va a por todas. El matrimonio Avenet-Bradley nos trae una historia de fantasmas bastante sencilla a primera vista, pero que cuanto más loca y enrevesada se vuelve, menos pierde sus papeles. Esta consecuencia a la hora de relatar los acontecimientos e ir introduciendo los giros, hacen de Echoes of Fear una película ejemplar de cómo hacer las cosas dentro del terror independiente (el de verdad, el low cost). Además, nos presentan a Alisa (notable Trista Robinson), la final girl más inteligente y capaz de los últimos tiempos.

David Lastra

DÍA 2

Luz (Juan Diego Escobar Alzate, 2019 – Colombia) OFICIAL FANTÁSTICO

Tiene que ser casualidad ya que ambas películas se rodaron más o menos a la vez, pero esta Luz tiene más de un paralelismo con Midsommar. Un grupo de personas vive en una montaña colombiana aislada del mundo, con El Señor como líder de unos Ángeles que están bajo sus órdenes. La muerte de su esposa le lleva a sumirse en un pozo de fanatismo religioso que poco a poco va arrastrando a las pocas personas que le rodean hasta acabar con su cordura. Este ambiente de secta con rígidas normas sobre creencias y tradiciones en un entorno natural ya recuerda a la película de Ari Aster, pero lo más curioso son esos planos exteriores de los prados con unos contrastes de colores pasteles que parecen sacados directamente de Midsommar. El apartado técnico es correcto, pero no es suficiente para levantar una película demasiado irregular que solo tiene puntuales destellos de brillantez esparcidos a lo largo de un metraje excesivo y en ocasiones pesado. Merece la pena por la curiosidad y porque realmente tiene algunas escenas muy potentes, pero se queda a medio camino de alcanzar sus pretensiones.

Daniel Andréu

Il Signor Diavolo (Pupi Avati, 2019 – Italia) OFICIAL FANTÁSTICO

Para alguien que no había visto ninguna película del mítico Pupi Avati, estrenarse así no ha estado nada mal. Como si de una película italiana de los 50 se tratase (pero sin el grano de la imagen y con buen audio), Il Signor Diavolo nos cuenta la investigación de una enrevesado caso de asesinatos y personas deformes con la iglesia de por medio. La recreación de ese tipo de cine está muy conseguida, pero añadiendo toques aun más turbios que los fans del género agradecemos. Es raro, pero a la vez que resulta muy entretenida, uno tiene la sensación de que la película ha durado como mínimo dos horas… pero sale de la sala y solo han pasado 86 minutos.

Daniel Andréu

Z (Brandon Christensen, 2019 – Canadá) OFICIAL FANTÁSTICO

Joshua y sus padres, Beth y Kevin, viven cómodamente sus vidas hasta que el hijo y su amigo imaginario Z empiezan a dar muchos problemas. Esa es la premisa de una película que se presenta como una vuelta de tuerca a las historias de “niño con amigo imaginario”. No es exactamente así, ya que tira continuamente de tópicos, pero lo que la hace destacar por encima de la media es el buen hacer a la hora de mantener el misterio y la tensión durante todo el metraje. Tras uno de esos falsos finales que hacen peligrar el ritmo de la película, llega una parte que estoy seguro de que nadie se esperaba en una producción así, ya que la actriz protagonista se queda sola y ofrece las escenas más bizarras de la película. Y menos mal que lo hace, porque Keegan Connor demuestra que es capaz de llevar encima ese peso y mucho más.

Daniel Andréu

Reborn (Julian Richards, 2018 – Estados Unidos) DARK VISIONS

Autoproclamada como “la Carrie de la generación Z”, la adolescente de Reborn no pasaría ni por prima segunda lejana de la diosa encarnada por Sissy Spacek. Construida bajo los peligrosos cimientos de la nostalgia, Reborn se derrumba estrepitosamente al no aportar nada nuevo, ni mucho menos emocionante a nuestras vidas. Lo único reseñable, la presencia de Barbara Crampton (Re-Animator) y Michael Paré (Calles de fuego) como protagonistas y unos créditos iniciales que prometían bastante.

David Lastra