SORTEO LOTE: DVD de ‘Drácula: La leyenda jamás contada’ + libro ‘V de Vampiro (Tratado sobre muertos y no-muertos)’

Dracula Luke Evans

Este 27 de marzo Universal Pictures pone a la venta en Blu-ray y DVD Drácula: La leyenda jamás contada (Drácula Untold), protagonizada por Luke Evans. Para celebrar el lanzamiento, Universal nos manda un DVD de la película para sortear entre todos los lectores de fuertecito no ve la tele. Pero eso no es todo, además del DVD, el ganador se llevará el libro V de Vampiro (Tratado sobre muertos y no-muertos) de Miguel G. Aracil, ya a la venta de la mano de Poe Books.

 

Para entrar en el sorteo del lote vampiresco consistente en un DVD de Drácula: La leyenda jamás contada y el libro V de Vampiro (Tratado sobre muertos y no-muertos) de Poe Books, lo único que tenéis que hacer es responder a la siguiente pregunta:

¿QUÉ CARACTERÍSTICA O PODER DE LOS VAMPIROS
TE VENDRÍA MEJOR EN LA VIDA REAL?

Podéis participar de dos maneras:

1. Respondiendo a la pregunta en esta entrada
2. Respondiendo en ESTA FOTO de la página de Facebook de fuertecito no ve la tele

Si respondéis en los dos sitios tenéis doble participación, y por tanto, más oportunidades de ganar.

Dracula Luke

DRÁCULA: LA LEYENDA JAMÁS CONTADA estará disponible en Blu-ray y DVD el 27 de marzo.

Luke Evans protagoniza la nueva versión sobre la figura de Drácula con una película que da un giro épico y espectacular a la leyenda. Con Drácula: La leyenda jamás contada, Universal Pictures convierte a una de las figuras más legendarias del cine en héroe de acción. Un Drácula que lucha entre lo humano y lo sobrehumano.

DVDLa criatura fantástica que todos conocemos huye de su versión clásica para convertirse en este título en un héroe capaz de transformarse en un monstruo para salvar a su familia y  a su pueblo. Tras su éxito en taquilla, el film Drácula. La Leyenda Jamás Contada llega la versión en DVD/Blu-Ray el próximo 27 de marzo. Los orígenes del primer vampiro de la historia, se revelan por primera vez en esta cinta que nos traslada a Transilvania en el siglo XV, durante el reinado del príncipe Vlad Tepes, convertido en leyenda por sus peculiares métodos de sumisión a su pueblo. Uno de los más sádicos personajes de Europa que inspiró la clásica obra literaria de Bram Stoker.

El director Gary Shore muestra al hombre detrás del vampiro, la cara más desconocida y personal del épico personaje al que presenta como un líder comprometido con su pueblo, un sensual amante con el rostro y el cuerpo de uno de los actores favoritos del momento, Luke Evans, capaz de lo que sea por amor, un padre sacrificado y entregado a salvar la vida y el honor de su hijo, lo que le lleva recurrir a una fuerza sobrenatural para luchar contra los turcos. ¿Heróe o villano? ¿El fin justifica los medios?

fuertecito no ve la tele sobre Drácula: La leyenda jamás contada: “Con un ojo puesto en la mencionada Juego de Tronos (intrigas y traiciones palaciegas, clanes regios, herederos al trono, fortalezas asediadas) y otro en la saga del Caballero Oscuro de Nolan, Drácula se propone complacer a los aficionados al cine épico-fantástico, con un tono decididamente trágico y grandilocuente, y sin dejar por ello de amoldarse al patrón de cinecómic actual, convirtiendo así a Vlad Tepes en una suerte de superhéroe gótico con capa y poderes sobrenaturales. Porque “a veces el mundo no necesita héroes, necesita monstruos” (leer crítica completa aquí).

Dracula Imax

Bases del sorteo:

– De Ventre todos los participantes elegiremos UN ganador que se llevarán totalmente gratis un lote consistente en 1 DVD de Drácula: La leyenda jamás contada + 1 ejemplar del libro V de Vampiro (Tratado sobre muertos y no-muertos). El ganador recibirá el premio en su casa sin ningún gasto por su parte.

– El participante debe incluir su correo electrónico en el formulario de respuesta del blog (no aparecerá público) y se recomienda firmar con nombre y apellido (los pseudónimos son válidos). En Facebook no es necesario.

– Sólo contará una participación por dirección IP, las respuestas desde la misma IP con distinto nombre serán marcadas como spam. En Facebook solo se podrá participar una vez por cuenta personal.

– El plazo para participar en el sorteo finaliza el viernes 27 de marzo de 2015 a las 23:59 (hora peninsular española). El ganador será anunciados a partir del día siguiente en la página de Facebook de fuertecito no ve la tele (no será requisito ser seguidor, pero se agradece igualmente).

– Sorteo válido sólo para España (península e islas).

– fuertecito no ve la tele se reserva el derecho de modificar o anular el sorteo si fuera necesario.

¡Mucha suerte!

Crítica: Drácula – La leyenda jamás contada

Dracula Luke Evans La leyenda jamás contada

Universal Pictures quiere un trozo del gran pastel del cine de superhéroes, pero no cuenta con los derechos de ninguna franquicia de Marvel o DC, así que tiene que apañárselas con lo que tiene. ¿Y qué tiene Universal que aún no ha exprimido en esta nueva era de sagas cinematográficas interconectadas? Sus Monstruos Clásicos. De acuerdo, Frankenstein, el Hombre Lobo o El Hombre Invisible no son propiedad exclusiva del estudio, pero entre las décadas de los 20 y 60 del pasado siglo, Universal desarrolló lo más parecido a lo que hoy entenderíamos como una saga cinematográfica, basada en estos y otros personajes de la literatura clásica de terror. Para no quedarse a la zaga, el estudio se ha propuesto resucitarlos para levantar con ellos un nuevo universo compartido de esos que tanto gustan a la audiencia. El mito del terror elegido para inaugurar y testear la viabilidad de este ¿Universo Cinematográfico Universal? no es otro que Vlad el Empalador, aka Príncipe de las Tinieblas, aka Hijo del Diablo, aka Hijo del Dragón, aka DRÁCULA.

Drácula: La leyenda jamás contada (Dracula Untold) promete una nueva visión de la leyenda, cuando en realidad no es más que la enésima relectura. Es decir, esta película no es ni de lejos la leyenda “jamás contada”, pero afortunada y soprendentemente sí es la leyenda “bien contada” (no confundir con “fiel”). Ni que decir tiene que Dracula Untold no es apta para aquellos admiradores del personaje de Bram Stoker y puristas vampirófilos detractores de las licencias artísticas que “defenestran” al personaje y su historia. Gary Shore orquesta una reimaginación de Drácula que tiene lugar en un universo similar al Poniente de Juego de Tronos, demostrando así la influencia de la ficción de HBO más allá de la televisión -no en vano, el filme cuenta en su reparto con Charles Dance (Tywin Lannister) y el pequeño Art Parkinson (Rickon Stark) como Ingeras, hijo de Vlad Tepes. Y esta nueva ambientación quizás no case con todo el mundo. Sin embargo, lo que busca Dracula Untold, con sus escasos 90 minutos de duración, no es el homenaje o la reverencia, es el beneplácito (y el dinero) del público masivo, el que va a la sala a ver una de acción que (como vaticina su escena final) podría ser la primera de muchas, la antesala a un team-up “monstruoso”.

DRACULA UNTOLD_SpainY si tenemos eso claro, si podemos dejar a un lado que no es la Drácula que los fans del personaje quieren (aunque desde luego está muy lejos de esa atrocidad llamada Yo, Frankenstein), y que nace única y exclusivamente de una decisión estratégica (¿y cuál no?), nos sorprenderá descubrir, que bajo este evidente producto de marketing se esconde una película bastante más decente de lo que parece. Drácula: La leyenda jamás contada es concisa, pero su relato no es anémico o incompleto, y recoge en su justa medida el romanticismo y el tormento moral que definen al personaje. La escasa duración del film es suficiente para repasar todos los puntos de inflexión y lugares comunes de este “Año Cero” de Drácula, y a pesar de que la idea es seguir contando la historia en sucesivas entregas, Dracula Untold funciona perfectamente como pieza independiente. Con un ojo puesto en la mencionada Juego de Tronos (intrigas y traiciones palaciegas, clanes regios, herederos al trono, fortalezas asediadas) y otro en la saga del Caballero Oscuro de Nolan (no hay más que ver los pósters a lo Dark Knight)Drácula se propone complacer a los aficionados al cine épico-fantástico, con un tono decididamente trágico y grandilocuente, y sin dejar por ello de amoldarse al patrón de cinecómic actual, convirtiendo así a Vlad Tepes en una suerte de superhéroe gótico con capa y poderes sobrenaturales. Porque “a veces el mundo no necesita héroes, necesita monstruos” (muy sutil, Universal).

El tono oscuro, tanto en la narración como en la fotografía, provoca resultados irregulares. Por un lado, no faltan las secuencias de combate en las que la cámara se mueve a la velocidad de la luz y el espectador tendrá dificultades para distinguir lo que está ocurriendo en la pantalla, digitalmente saturada y más oscurecida de lo habitual (especialmente hacia el final, cuando Drácula lleva sus poderes al siguiente nivel), pero por otro, Dracula Untold encuentra en esa oscuridad una fuente de terror que no duda en aprovechar, especialmente gracias al Vampiro Maestro (Dance), que nos inquieta con su demoníaca faz al igual que el rostro del Diablo de El exorcista. Y además de estos hallazgos entre las tinieblas, el mayor acierto de Drácula es haber escogido a Luke Evans (que lleva los colmillos de serie) para ponerse en la piel del personaje y darnos a conocer su lado más humano. El actor británico, de físico cultivado sin llegar a lo sobrehumano (y sobreanabolizado), elegante y sofisticado, y con un natural deje atormentado, encaja perfectamente tanto en el perfil del mito como en la imagen popular de lo que debe ser un superhéroe.

Valoración: ★★★

Drácula (NBC): Deseo electromagnético

Dracula Jonathan Rhys Meyers

Mi relación con la nueva Drácula, adaptación de la obra de Bram Stoker por parte de NBC, ha sido tormentosa, caprichosa, y cambiante del primero al último de los diez episodios que han compuesto su primera (y quizás única) temporada. El piloto no fue la mejor carta de presentación, pero al menos parecía garantizar toneladas de camp para que la serie sobreviviese como placer culpable. No fue así, más que camp, la cosa era simplemente aburrida, monótona, insípida. Entonces vino el hate-watching. Hacia el capítulo 4 decidí quedarme sólo para ver qué nuevos horrores me tenían preparados. Pero para mi sorpresa, casi sin darme cuenta, me encontré disfrutando de la serie mucho más de lo que esperaba, y de lo que quería. Tras la estupenda season finale del pasado viernes, me quedo con ganas de más. Así que saco en conclusión que, a pesar de mi esquizofrenia como espectador, me he convertido en algo parecido a un fan de esta serie.

No os sabría desglosar detalladamente qué es lo que me ha atraído de Drácula, o mejor dicho, qué es lo que me ha convencido para que no huyera a la primera de cambio, pero si tuviera que achacarlo a algo en concreto, quizás sería al hecho de que la serie entra demasiado bien por los ojos. Desde su teatral ambientación del Londres victoriano (mucho cartón piedra, pero muy bien puesto, muy bonito) hasta el indudable atractivo de prácticamente todo el reparto, pasando por el lujoso vestuario y la excelente fotografía. La carnalidad y la seducción son elementos imprescindibles de la obra de Stoker, y en ese sentido, la serie hace un buen trabajo traduciendo en imágenes el deseo y la sensualidad que funciona como motor de los personajes. Los actores están escogidos por su indudable belleza y atractivo. Si no no se explica que alguien haya vuelto a confiar en el problemático y limitadísimo Jonathan Rhys Meyers (este también produce la serie, ahí puede estar la clave).

El incompetente actor dublinés interpreta a Drácula exactamente igual que a su Enrique VIII de Los Tudor. Claro que es muy probable que esto fuera justamente lo que se estaba buscando con esta nueva versión del personaje, un mujeriego descamisado que parece salido de una novela rosa. El resto del elenco cumple con los cánones de belleza que uno espera de una producción de estas características: la delicada y virginal Jessica De Gouw como Mina Murray, obsesión de Alexander Greyson (alter ego americano de Drácula); el magnético Oliver Jackson-Cohen como Jonathan Harker; la keiraknighleyana Katie McGrath como Lucy Westenra; y los más maduros, pero igualmente atractivos Thomas Kretschmann como Van Helsing y Victoria Smurfit como la precursora de Buffy cazavampirosLady Jayne Wetherby, dama de alta alcurnia de día, slayer de noche.

Dracula - Season 1

El mayor error de Drácula, y la razón por la cual no ha conseguido conectar con la audiencia (además de porque se ha emitido en la franja horaria mortal de los viernes), es su enfoque semi-alejado de la fantasía y centrado en temas en principio menos llamativos como los trasuntos socioeconómicos y protocolos sentimentales a finales del siglo XIX. Es probable que la gente se acercase a la serie esperando una de acción y terror y saliese espantada al encontrarse con un drama de época sobre patentes de electricidad y reuniones de empresarios. Y no les culpo, obviamente. Pero dándole una oportunidad (o dos), Drácula demuestra que es capaz de remover estómagos y agitar otros órganos, ya sea con una esplendorosa violencia gráfica en la línea de Hannibal (desafiando los límites de las networks), abrazando el romanticismo más afectado o a base de excitante libertinaje y puro sexo animalDrácula es mejor cuando se pone cachonda y explora el deseo prohibido. Cuando hace honor a uno de los sobrenombres de DráculaVlad el Empalador, entre sábanas de seda, en lugar de en los callejones oscuros de Londres.

A pesar de sus fallos, Drácula ha supuesto un entretenimiento extrañamente adictivo, una relectura diferente de una historia que conocemos de sobra, una que ha añadido dimensiones a sus personajes femeninos para contar un relato de pasiones y traiciones más afín a la sensibilidad moderna. Y aunque lo más destacable de Drácula hayan sido los escotes esféricos, las lenguas sedientas de carne, las anatomías perfectas a la luz de las llamas, o los rituales de apareamiento en general, la sangre sigue siendo de capital importancia. A veces por recorrer esos cuerpos y reforzar el erotismo de la serie, a veces para demostrar que hoy en día NBC es la cadena en abierto más arriesgada y entregada al modelo serial de las de pago. Las escenas de acción y violencia en Drácula son tan escasas como potentes e impactantes, y su compromiso con el exceso y la provocación nos hace desear una segunda temporada con muchas más decapitaciones de vampiros, desgarros de piel y baños de sangre.