Mujeres desesperadas, "My Two Young Men" (6.18)

Voy a enumerar lo mejor y lo peor el último episodio emitido de las desesperadas, siguiendo la tradición abandonada de mi amigo Bertoff (sí, él la inventó, ¿no lo sabíais?), el mayor incondicional de las damas de Wisteria Lane que conozco.

Lo peor

– Por supuesto, la indignante (por facilona e intrascendental) despedida de Katherine Mayfair.

– La trama de Gabrielle y Susan. Últimamente, la especialidad de los guionistas de Mujeres desesperadas es el reciclaje de guiones. Cogemos una trama vista hace un par de episodios (total, para qué disimular), tachamos “sistema de calificación por animales (girafas y leopardos)” y ponemos encima “venta benéfica de chocolatinas” y ya tenemos un buen cacho del episodio solucionado. Si al menos hubiera sido gracioso y no hubiera terminado en moralina más propia de Cosas de casa… Solo me he reído con Susan contando la historia de Barbara Briscoe: “Her mom gave her an antihistamine shot, which is technically a steroid, and she was juiced!”

– El bigote de Preston. Es más incómodo que ver a Katherine y Robin en la cama. Además, la guerra Lynette vs. Irina aburre hasta doler.

Lo mejor

– Dejando a un lado el componente “culebrón diurno” del hijo bastardo de Rex (que como es lógico, se apoya de espaldas en la pared y sonríe malevolamente sin que nadie lo vea), la trama actual de Bree está dando buenos momentos, como el protagonizado por Andrew y la guitarra (“Oh what fun indeed”). Más minutos para Andrew (y Danielle) siempre son bienvenidos.

– Lee. He decidido que me encanta, y quiero verlo jugando al póker asiduamente con las desesperadas. Es más, quiero que sea el sustituto de Katherine.

– Karen y Roy: “You could be that girl”.

– Jack “Hotness” de Torchwood aparece en Mujeres desesperadas como asesino implacable. No es que vaticinemos un gran giro para la anquilosada historia de los Bolen, pero siempre es bueno ver a John Barrowman. ¿Hará Marc Cherry, demiurgo mariquita, que también sea gay?

– Los niños de Mujeres desesperadas son geniales. Si normalmente Juanita se lleva todos los laureles, tengo que decir que M.J. le ha robado el protagonismo con creces en este episodio. Desde aquel capítulo en el que Susan y Mike creen que el niño es cortito, M.J. se ha convertido en un gran personaje. Mason Vale Cotton es oficialmente, en estos momentos, el mejor actor de la serie.