Crítica: Extinction

Extinction

El de zombies empieza a ser un género denostado por culpa de la sobreexposición al público de películas, series, cómics y libros sobre muertos vivientes. Por eso en los últimos años hemos asistido a varias vueltas de tuerca que nos han presentado el género desde otras perspectivas (la comedia gamberra, el blockbuster o el romance adolescente por nombrar solo unas cuantas). Extinction sería una de esas películas de zombies que prefiere describirse a sí misma como otra cosa, o como “algo más”, un trabajo que trata de ir más allá del terror y de sus normas. Pero claro, una cosa es intentarlo, y otra conseguirlo. La película, basada en la novela de Juan de Dios Garduño Y pese a todo… (rebautizada como Extinction: Y pese a todo… a raíz de su adaptación al cine), fluctúa entre el survival horror y el drama de personajes, pero se queda a medias en ambos terrenos, dejándonos un quiero y no puedo sin identidad, y repleto de incongruencias y tópicos, que por si fuera poco se alarga hasta la extenuación.

Extinction abre con una secuencia en la que asistimos al inicio de la pandemia que desolará el planeta, y posteriormente salta nueve años en el tiempo para mostrarnos a tres supervivientes, dos hombres y una niña, aislados en un post-apocalíptico invierno eterno. No hay mucho contexto (ni lo habrá durante el resto del metraje), solo varias pinceladas que recogen de forma muy superficial los lugares comunes del cine de contagios (el virus, la forma de transmisión, la transformación de los afectados). A lo largo de Extinction nadie se refiere a estas criaturas como “zombies”, ni siquiera se sugiere (eso sí, en el cartel de la película podemos ver claramente una “Z” escrita con sangre, porque hay que vender el producto). De esta manera se pretende desplazar el foco de atención hacia los humanos, con la intención de construir un melodrama sobre la familia, la supervivencia y la esperanza que estaría muy bien si no fuera porque sus personajes no son interesantes y la situación en la que se encuentran no tiene ni pies ni cabeza.

EXTINCTION_POSTER_DEFINITIVODirigida por Miguel Ángel Vivas (Secuestrados) y producida entre otros por el prolífico Jaume Collet-Serra (La huérfanaSin identidad), Extinction apunta mucho más alto de lo que puede llegar. Como cinta de terror no sabe escapar de los clichés más manidos del género y maneja la tensión torpemente, con revelaciones y sustos que se ven venir a la legua. Pero lo que mella realmente la película son sus ínfulas de drama familiar psicológico, un tratamiento del género fantástico que recuerda por momentos al M. Night Shyamalan de Señales. La rivalidad de los protagonistas adultos (vecinos que no se han dirigido la palabra en nueve años por su pasado en común con la madre de la niña) debería impulsar la historia, pero lo que hace es arrastrarla de forma arrítmica, para culminar en una serie de reflexiones sobre la redención y la paternidad que evidencian una película mucho más básica e insustancial de lo que se cree.

Aun con todo, Extinction cuenta con una virtud, la interpretación de la mitad de su elenco protagonista. Mientras que Jeffrey Donovan es incapaz de demostrar más de un registro y Clara Lago no aporta absolutamente nada a la historia (su personaje debería ser catalizador del desenlace, pero el relato podría haber concluido perfectamente sin ella), la pequeña Quinn McColgan es toda una revelación y Matthew Fox está sencillamente espléndido, demostrando una madurez interpretativa y emocional que por desgracia pasará totalmente desapercibida. Claro que no basta con unos actores entregados para llevar una película a buen puerto cuando el material se trabaja de forma tan elemental. Extinction resulta rutinaria, y lo que es peor, aburrida, un pecado que no se le puede dejar pasar a una película de zombies (aunque no se identifique abiertamente como tal). Sin embargo, hay otro aspecto fallido de Extinction capaz de eclipsar este problema: su pobre acabado visual. Si el sopor no acaba con vosotros, sí lo harán los efectos digitales y los cromas más terribles que podáis imaginar.

Valoración: ★★½

Helix: Primera Temporada (DVD)

Helix - Season 1

“¿En qué nos estamos convirtiendo?”

Uno de los temas favoritos de la ciencia ficción siempre ha sido el del contagio y las pandemias, un lugar común (y un miedo real, quizás amplificado precisamente por su proliferación en series y películas) que en los últimos años podemos encontrar en numerosas producciones catódicas. Helix es una de esas series que nos hablan de la existencia de una amenaza incontrolable por el ser humano que amenaza con propagarse sin remedio. Está creada por el recién llegado Cameron Porsandeh, y cuenta en la producción ejecutiva con Lynda Obst (experimentada productora con muchas películas en su haber, como ContactInterstellar), Steven Maeda (Perdidos) y Ronald D. Moore, sin duda conocido y venerado por los aficionados a la ciencia ficción televisiva gracias a su Battlestar Galactica (2004-2009), y más recientemente Outlander (2014-).

Como adelantaba, en Helix un misterioso virus mortal compromete el futuro de la humanidad. Los únicos que pueden pararlo son un grupo de reconocidos investigadores del CDC (Centro de Control de Enfermedades). Su primera misión será desplazarse a una base científica del Ártico para investigar esta enfermedad que podría terminar siendo mortal. Los científicos que están encerrados en una base alejada de la población han de asegurar la supervivencia de la humanidad, evitando así que esta cepa de patógeno haga que se extinga. Esta es a grandes rasgos la premisa de Helix, pero la serie no tarda mucho en ir más allá, con una primera temporada de 13 episodios en la que los acontecimientos y los giros no se dejan de ocurrir en ningún momento.

Helix es una serie inconfundiblemente Syfy, una historia que en un primer momento se puede inscribir en la ciencia ficción más clásica, pero que a medida que evoluciona (al compás del virus) va abriendo más frentes, hasta presentarse como una serie completamente híbrida. En su primera temporada, Helix no solo recuerda (sobre todo en factura) a otras ficciones de la cadena, como la mencionada BSGEureka o Twelve Monkeys, sino que también nos trae a la memoria clásicos del cine como Alien (un grupo de científicos y especialistas se encuentran aislados y se enfrentan a una amenaza terrorífica que planea acabar con todos), o productos más recientes como la española [REC], Guerra Mundial Z o las series The Walking Dead y The Strain (aunque cada una a su manera, todas tratan sobre un virus que ataca a los seres humanos y los convierte en monstruos virulentos, ya sean zombies o vampiros). Por eso, además de sci-fi, Helix es claramente una serie de terror. Una que, por qué no, también contiene elevadas dosis de comedia (por ejemplo, las escenas más impactantes y gráficas, como un ataque violento o una autopsia, vienen acompañadas de música swing o soul que le da a la serie un toque muy irónico).

hatake

Pero la principal diferencia entre esta y otras series de las mismas características es que sus responsables han dado un mayor énfasis a los personajes. Ya desde el primer episodio queda patente el interés que hay en dar a conocer las diversas personalidades de los investigadores, y en desarrollar las relaciones entre ellos, con sus alianzas y hostilidades, tensiones y rivalidades -magnificadas por sus pasados, sus muchos secretos y por la complicada trama que hay detrás del “accidente” en la base. Pronto, los científicos descubrirán que el virus no es el peor enemigo al que se enfrentan, y que nadie es lo que parece en esa base (el doctor Hatake, uno de los mejores personajes, es el mejor ejemplo de esto). En la recta final de la primera temporada, Helix deja bien claro que no solo quiere llevar a cabo una historia de suspense sobre un peligroso virus, sino también un drama en el que la familia cobra cada vez mayor importancia y donde se exploran los conceptos de la inmortalidad, los vínculos familiares más allá de la sangre o la necesidad que muchos sienten de dejar su huella en el mundo y contribuir a cambiar el futuro. Todo esto salta a la vista conforme la mitología de la serie se va desarrollando (al estilo Lost) y la trama central se retuerce para descubrir la gran conspiración que hay tras el brote del virus NARVIK.

En la primera temporada de Helix, nadie está a salvo. Es mejor no encariñarse demasiado como los personajes, porque cualquiera de ellos puede acabar infectado, o corriendo una suerte incluso peor. El episodio final cierra el arco principal de la serie de forma que funciona como una historia autoconclusiva, pero plantea una mitología aun mayor de cara a la segunda temporada, en la que la historia se extiende fuera del Ártico. Helix explora los límites de la ciencia y nos habla de lo que se debe sacrificar por el bien común, para salvaguardar el futuro de la humanidad y preservar el futuro, una de las mayores preocupaciones de nuestros días.

MEJORES EPISODIOS

“Single Strand” (1×04), “Bloodline” (1×08), “Black Rain” (1×11), “Dans L’Ombre” (1×13)


VEREDICTO SOBRE EL DVD

La primera temporada de Helix se ha editado únicamente en DVD en nuestro país, y aunque en un principio esto pueda disgustar a los que ya prefieren todo en Blu-ray, la calidad de imagen es muy óptima para el formato.Helix dvd Además, como ya sabéis, las series de SyFy no se caracterizan por ser visualmente espectaculares o detallistas, por lo que no suele haber mucha diferencia de imagen con la alta definición.


CONTENIDOS ADICIONALES EN DVD

– Comentario del capítulo piloto y del último episodio de la temporada por parte del cast y del equipo

–  Ronald D. Moore: Puntal de la ciencia ficción

–  El futuro de las enfermedades

–  El arte del aislamiento

–  Diseccionando a los personajes

– Escenas descartadas

– Escenas eliminadas