Cine inédito en salas (septiembre 2017)

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Por una circunstancia u otra, cada año cientos de películas se quedan sin estreno en salas comerciales. No importa que estén dirigidas por realizadores de renombre o protagonizadas por grandes estrellas, la cartelera es un lugar muy competitivo y no todas consiguen llegar a figurar en la marquesina de tu parada de bus más cercana. Sony Pictures Home Entertainment sigue rescatando estos films que en muchos casos han cosechado buenas críticas a su paso por festivales o en estrenos limitados en su país, para seguir aumentando su interesante catálogo de títulos directos a DVD y Blu-ray.

Hoy toca repasar los estrenos inéditos en salas del mes de septiembre, y todos tienen una cosa en común: el drama. Cuatro cintas que, desde diferentes perspectivas, géneros y periodos históricos, nos hablan de las dificultades y las penurias del ser humano. Un drama histórico dirigido por el incombustible James Franco, la primera película como directora de Katie Holmes, una película de boxeo protagonizada por un Miles Teller recién salido de Whiplash y un thriller psicológico sobre la anorexia escrito por Troian Bellisario.

En lucha incierta (In Dubious Battle, James Franco)

en-lucha-inciertaActualmente, James Franco protagoniza la nueva serie de David Simon (The Wire) para HBO, The Deuce, en la que interpreta a gemelos por arte de magia digital. Aunque yo tengo la teoría de que en realidad no son efectos especiales, sino que realmente hay dos James Franco. Solo así se explica el volumen de trabajo que acomete el actor. Workaholic autoconfeso, toca todos los palos, actúa, dirige, produce, pinta, ha hecho comedia, drama, documentales… Uno siempre espera cierto nivel de excentricidad y riesgo en sus proyectos, por eso resulta especialmente sorprendente encontrarse con su nueva película como director, En lucha incierta, drama histórico de corte clásico basado en la novela de John Steinbeck sobre un grupo de trabajadores en la California de los años 30 que se subleva en contra de los ricos terratenientes para protestar contra sus injustas condiciones laborales.

En los últimos años, Franco se ha labrado una carrera caracterizada por la provocación y la subversión, pero con En lucha incierta se prueba los zapatos de Steven Spielberg y Ron Howard para llevar a cabo un trabajo academicista, una película clásica con reparto impresionante (Ed Harris, Vincent D’Onofrio, Robert Duvall, Bryan Cranston junto a los jóvenes Nat Wolff y Selena Gomez) en la que no hay ni una salida de tono. Si acaso la única el propio Franco como intérprete, que se reserva el papel protagonista, un sabio y valiente mentor que destapa la vena más narcisista de un actor que se esfuerza demasiado por convencer a la audiencia de que es un héroe. Por lo demás, En lucha incierta supone un trabajo más que correcto del que destacan su conseguida ambientación y su fantástico elenco.

Todo lo que teníamos (All We Had, Katie Holmes)

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Es curioso. En Dawson crece, era Dawson (James Van Der Beek) el que aspiraba a ser director de cine. En cambio, en la vida real, ha sido Joey, es decir, Katie Holmes, quien ha seguido por el camino de la realización. Después de años apareciendo más en la prensa del corazón que en la pantalla, Holmes se pone delante y detrás las cámaras para su opera prima como directoraTodo lo que teníamos, drama independiente que nos muestra un lado hasta ahora inédito de la actriz con un personaje complicado y completamente desprovisto de glamour, una madre que hará todo lo posible por proteger a su hija adolescente.

Rita Carmichael (Holmes) ha tenido una vida muy inestable, saltando de trabajo en trabajo y de hombre en hombre en busca de un hogar para su hija, Ruthie (Stefania Owen). Cuando su intento de afincarse en un nuevo pueblo se ve truncado, deberán luchar juntas por salir adelante, llegando a parar a un diner de poca monta en el que encontrarán nuevas amistades, y la oportunidad de salir a flote. Con Todo lo que teníamos, Holmes desvela una sensibilidad melancólica muy marcada como narradora con una familiar dramedia indie repleta de personajes peculiares que, si bien recurre a todos los clichés del género, destaca por estar hecha con evidente dedicación y, sobre todo, por el trabajo interpretativo de Holmes, que sale mejor parada como actriz que como directora, y de la joven Stefania Owen, un gran acierto de casting.

Eternamente hermanos (Feed, Tommy Bertelsen)

eternamente-hermanosTroian Bellisario es famosa por interpretar a una de las “mentirosas” de la serie Pretty Little Liars, pero más allá del éxito adolescente de la televisión norteamericana, la actriz tiene inquietudes artísticas y creativas que la han llevado a escribir y producir su primer largometraje, Feed, en el que se vuelca personalmente para hablar de un tema que le toca muy de cerca, los desórdenes alimenticios y, en concreto, la anorexia, enfermedad que ha padecido en la vida real.

La mala suerte ha querido que Eternamente hermanos (que es como se titula oficialmente el film en España) haya coincidido en el tiempo con otra cinta de temática similar, Hasta los huesos, película original de Netflix protagonizada por Lily Collins que se ha llevado mucha más prensa (buena y mala). La de Bellisario es, sin embargo, una propuesta diferente. Eternamente hermanos se aproxima a su complicada temática desde el prisma del thriller psicológico para dar forma al trastorno de su protagonista empleando los mecanismos del suspense, incluso del terror. Olivia (Bellisario) y Matthew Grey (Tom Felton – Harry Potter) son dos mellizos de 18 años criados que destacan en el instituto por su popularidad y logros académicos. Después de un trágico accidente, Olivia deberá aprender a vivir sin su otra mitad, lo que le llevará a desarrollar una enfermedad que pondrá en peligro su futuro.

Eternamente hermanos no es ninguna maravilla, pero hay que elogiar su honestidad y el hecho de que Bellisario, comprensiblemente, no glamouriza la anorexia en ningún momento, sino que da voz a un problema muy grave que no suele tratarse en profundidad en la cultura audiovisual.

Sacrificio de leyenda (Bleed for This, Ben Younger)

sacrificio-de-leyendaTras su paso por los festivales de Telluride, Toronto, Londres o Austin, y su premio a la Película del año en el Washington West Film Festival, Sacrificio de leyenda llega a Blu-ray y DVD en España (es la única película de esta entrada que, además de salir en DVD, ve la luz también en alta definición). Ben Younger (El informadorSecretos compartidos) dirige un biopic de boxeo producido por Martin Scorsese y protagonizado por un Miles Teller aun contagiado de la energía agotadora y el poderío físico de su excelente trabajo en Whiplash.

Teller da vida a Vinnie Pazienza, campeón del mundo de boxeo que, tras un accidente en coche queda gravemente lesionado. Negándose a que el accidente trunque su carrera, Pazienza se somete a un duro proceso de rehabilitación para volver a luchar, con la ayuda de los médicos, su familia y su entrenador Kevin Rooney (Aaron Eckhart). Contra todo pronóstico, el boxeador regresa al ring para demostrar la fuerza del espíritu humano e inspirar a toda una generación de deportistas y aficionados al boxeoSacrificio de leyenda sigue al pie de la letra el manual del cine deportivo y los biopics para ofrecer una experiencia que ya hemos visto muchas veces de una forma u otra (RockyMillion Dollar Baby, El luchador), pero que llega a buen puerto gracias a la encomiable labor interpretativa de su protagonista, un actor entregado en cuerpo y alma al personaje y a la película.

Crítica: La gran revancha (Grudge Match)

Grudge Match La gran revancha

“Todo el mundo se ríe de nosotros, pero no estamos muertos” podría ser el slogan de La gran revancha (Grudge Match). La nueva película de Peter Segal, curtido realizador de comedia (Ejecutivo agresivo50 primeras citasSuperagente 86), gira en torno a esa idea y continúa la senda autoparódica que sus dos protagonistas, Sylvester Stallone y Robert De Niro, llevan varios años recorriendo (más De Niro que Stallone, todo hay que decirlo). Los dos veteranos actores llevan a cabo una clara reivindicación con La gran revancha: A través de sus personajes, Henry ‘Razor’ Sharp (Stallone) y Billy ‘The Kid’ McDonnen (De Niro), dos boxeadores retirados que regresan 30 años después de su última pelea para librar un combate de revancha, Stallone y De Niro piden voz para los mayores, no solo en el deporte y en la vida, sino también en el cine.

Es ya tendencia en el cine actual el ejercicio nostálgico y autorreferencial que recupera a míticos intérpretes del cine de acción (algunos ya sexagenarios) para devolverles la dignidad o arrebatársela sin piedad. Jean-Claude Van Damme se entregó al meta en JCVDMickey Rourke resucitó gracias a Darren Aronofsky en la excelente El luchadory más recientemente Bruce Willis encabezó un reparto de héroes geriátricos en las dos divertidísimas entregas de Red. Sin olvidar ese estruendoso mash-up testosterónico que es la saga Los mercenarios, ideada por Stallone como una especie de Liga Extraordinaria de los Actores Culturistas y Leyendas de las Artes Marciales. Y después está Robert De Niro, que al margen de algún papel aclamado (El lado bueno de las cosas), se ha quedado para la autoparodia fácil. Hace poco lo vimos haciendo de mafioso en la fallida Malavita y ahora le baja los pantalones a su Jake La Motta para protagonizar otro festival de topicazos de fácil digestión. Stallone hace lo propio con su Rocky Balboa, pero de alguna manera (y a pesar de su incómoda complexión facial) sale mejor parado que su gruñón contrincante.

La gran revancha cartel españolLa gran revancha es ante todo una comedia, no una de acción, sino una buenrrollista y familiar (una desastrada Kim Basinger y el walking dead John Bernthal completan el clan disfuncional y adúltero de Razor y The Kid). La sal gruesa (no me hagáis hablar del insoportable Kevin Hart), los chistes verdes y el humor predecible son la tónica general de la película, pero entre tanto gag guarrindongo y escatológico (pis de caballo y pedos incluidos) se cuelan unos cuantos diálogos inspirados que redimen a los protagonistas. A pesar de esto, a los guionistas Tim Kelleher y Rodney Rothman lo que les interesa es la cantidad por encima de la calidad, y sobre todo poner a Stallone y De Niro (sobre todo a De Niro) en situaciones ridículas para deleite del personal ávido de ver a sus héroes haciendo el canelo (al fin y al cabo, reírse de uno mismo es un ejercicio muy sano y contagioso).

En eso se basa La gran revancha, en la seguridad de que será suficiente con ver a estos dos actores, otrora púgiles legendarios del cine, intentando “recuperar la hombría” enfundados en un traje-chroma verde lleno de bombillitas, peleándose como dos niños en el recreo, y que por ello no hará falta trabajar el guión. Pero lo peor de La gran revancha no es su humor barato, o los pellejos de Stallone y De Niro en movimiento, sino la pobre factura de la película, con un bochornoso CGI (a juego con el Photoshop del cartel) que recrea las peleas entre Razor y The Kid al comienzo del film. Y también su tediosa recta final, que incluye el combate de boxeo más alargado y aburrido de los últimos años. Al final, el “nunca es tarde” que entona La gran revancha solo cobra sentido cuando nos referimos al personaje de Alan Arkin, nonagenario ex entrenador de Stallone en la ficción, la leyenda viva más interesante y mejor interpretada de La gran revancha.

Valoración: ★★