Capitana Marvel: El eslabón perdido de Marvel

Ha tardado diez años, pero por fin ha llegado. Marvel presenta su primera película protagonizada por una mujer (después de que la Avispa compartiese cartel con el Hombre Hormiga en Ant-Man y la Avispa). Capitana Marvel es la penúltima entrega de la Fase 3 del Universo Cinematográfico Marvel, un acontecimiento muy esperado que promete sacudir los cimientos de este universo de ficción. Anna Boden y Ryan Fleck dirigen la primera película en solitario del divisivo personaje de Marvel Comics, adoptando su encarnación más reciente, Carol Danvers. La oscarizada Brie Larson se pone en la piel de la heroína de poderes cósmicos en una película que ejerce como presentación oficial del personaje y también como precuela del Universo Marvel y la Iniciativa Vengadores, es decir, un entreacto para rellenar los huecos entre Vengadores: Infinity War Endgame.

Como viene siendo habitual en las películas del estudio, Capitana Marvel toma elementos icónicos de la historia de Marvel Comics y los transforma y adapta a sus necesidades. La película se construye como una historia de orígenes, pero no es exactamente la que nos encontramos en las viñetas, sino que han decidido alterar el orden de los factores para tratar de darle un giro refrescante. La de Carol Danvers es una historia de autodescubrimiento clásica, pero en lugar de utilizar el ABC del decálogo superheroico, cambia el esquema por un BCA, resultando en una origin story ligeramente diferente, si bien algo confusa e irregularmente desarrollada, sobre todo durante su primer acto.

Capitana Marvel transcurre en los 90, y se asemeja a una película de acción y ciencia ficción de invasiones extraterrestres propia de esta década, una aventura intergaláctica que nos presenta el Universo Marvel tal y como era antes de que lo conociéramos. Después de estrellarse en la Tierra durante una misión, en la época en la que todavía se usaban las cabinas telefónicas y existían los videoclubs, la guerrera Kree Vers (Larson) trata de ponerse en contacto con su equipo, liderado por su mentor, Yon-Rogg (Jude Law), mientras investiga la infiltración en nuestro mundo de la raza alienígena de los Skrulls, con la que los Kree libran una guerra a través del espacio. Durante su estancia en la Tierra, Vers empieza a ver flashes de una vida anterior, lo que le lleva a descubrir la impactante verdad sobre su pasado, su identidad y el origen de sus poderes.

Larson está acompañada la mayor parte del tiempo por Samuel L. Jackson, que retoma su papel como Nick Furia cuando aun era un simple agente de S.H.I.E.L.D, gracias a la tecnología digital rejuvenecedora a la que tanto partido le está sacando el estudio (y con éxito, porque el “lifting” de Furia es impecable y no distrae en ningún momento). Ambos llevan el timón, junto a la robaescenas oficial de la película, la gata Goose, de una divertida buddy film dentro del espectáculo sci-fi al que nos tiene acostumbrados Marvel, protagonizando los momentos más cómicos en una película que sabe dosificar el humor para no saturar con demasiados chistes. El reparto es uno de los puntos fuertes del film, con Jackson como una de las atracciones principales, y un grupo de aclamados intérpretes secundando a los protagonistas. Los personajes de Jude Law, Ben Mendelsohn y Annette Bening están correctamente caracterizados e interpretados, nos deparan bastantes sorpresas (Talos la más grata), y los actores parecen estar pasándoselo bien, algo que no siempre ocurre con este tipo de fichajes de renombre en el cine de superhéroes.

Pero por supuesto, Larson es el centro de atención. La actriz, blanco de polémicas externas por su empeño en aumentar la diversidad en la crítica y la cobertura de prensa de la película, se ha tenido que enfrentar a un injusto escrutinio por parte de un sector del público. Afortunadamente, la actriz demuestra con su estupendo trabajo en la película que fue una elección más que acertada para el papel. Su Carol es una superheroína definida, una mujer inteligente, decidida y carismática que Larson construye encontrando el equilibrio adecuado entre el temple y la capacidad analítica de un soldado, la fuerza extraordinaria de un superhéroe y la humanidad de una persona que está tratando de descubrir quién es en realidad.

Capitana Marvel es una oportunidad para visitar otro rincón pasado del Universo Marvel y reencontrarse con viejos conocidos. La presencia de Furia, Ronan (Lee Pace), Korath (Djimon Hounsou) o Phil Coulson (Clark Gregg) establece conexiones con las vertientes terrenales y cósmicas del UCM, ayudando a completar sus historias mientras trazan líneas directas con Los Vengadores (algunas inesperadas) que nos preparan para el enfrentamiento final con Thanos en Endgame. Pero estos nexos están debidamente entrelazados en la historia de Carol de modo que nunca hacen que el foco se distancie demasiado de ella y que, por tanto, la película se mantenga contenida en sí misma.

Aunque no sobresale especialmente por su aspecto visual o su dirección, más bien convencional (sobre todo si lo comparamos con otras entregas de la Fase 3 mucho más estimulantes como Doctor StrangeThor: Ragnarok Black Panther), Capitana Marvel saca provecho de su ambientación noventera con detalles nostálgicos muy simpáticos (de los que, afortunadamente, no abusa) y sobre todo una banda sonora de temazos de los 90 (Garbage, Hole, No Doubt, TLC, Nirvana, REM…) que harán vibrar a cualquiera que creció durante esta década. Las canciones suelen acompañar escenas de acción electrizante y combates excelentemente ejecutados (memorable un explosivo una contra todos al ritmo de ‘Just a Girl’ de No Doubt), en los que Larson destaca por su agilidad y contundencia, haciendo honor a la reputación de su personaje como el más poderoso del Universo Marvel (aunque eso aun está por ver).

Capitana Marvel es la historia de empoderamiento femenino que el eminentemente masculino Universo Marvel necesitaba. Carol Danvers no solo se enfrenta a villanos del espacio exterior, sino también al sexismo de cada día en la Tierra (en una escena le llegan a pedir que sonría, evocando así a la absurda polémica en Internet porque el personaje no aparece sonriendo en el material promocional de la película), respondiendo siempre con entereza y dignidad, dándole a lo trolls la justa atención que merecen y levantándose cada vez que se cae para demostrar su valía en un mundo de hombres que no creen que haya lugar para ella. También hay que señalar que no hay historia de amor en la película, sino una bonita amistad entre Carol y su excompañera de vuelo y mejor amiga Maria Rambeau (la revelación Lashana Lynch), con la que protagoniza las escenas más emotivas. Pero su mensaje feminista viene también acompañado de un (quizá no muy sutil) mensaje anti-bélico y una reflexión en torno a los refugiados alienígenas que sirve como reflejo de nuestra realidad y ayuda a dar un mayor empaque emocional y trascendencia a la historia.

Evidentemente, Marvel sabe exactamente lo que tiene que dar a su público, y eso es justo lo que hace en Capitana MarvelQue es formulaica es más que obvio. Aunque, como ya he dicho, trata de darle una vuelta de tuerca a esa fórmula para contar una historia de orígenes desde otro punto de vista, al final no deja de ser una película de Marvel en todos los aspectos, para bien y para mal. Ofrece las dosis de acción y espectáculo que esperamos de Marvel (con efectos digitales mejorables, desgraciadamente también como siempre), la fusión de drama y comedia, las conexiones con el UCM, la fijación con las relaciones paterno-filiales, la definición de qué hace al héroe y su lucha moral, los giros argumentales que dan la vuelta a lo que creíamos saber, el marveliano juego de la anticipación que da lugar a un tercer acto que eleva la película… Todo está aquí, y todo funciona tan bien como siempre. Porque si algo no está roto, ¿por qué vas a arreglarlo?

Capitana Marvel es un disfrutable estallido galáctico de nostalgia noventera, una bienvenida incorporación al Universo Marvel que cumple su cometido presentando a su heroína y dejándonos con ganas de volver a verla. No es una película perfecta, pero es que sería injusto pedirle que lo fuera. El hecho de que sea la primera película de Marvel centrada en una mujer ha hecho que le exijamos más que a sus predecesoras, cuando lo cierto es que Marvel ha hecho con ella lo que debía: darle el mismo tratamiento que a sus héroes masculinos. Su primera incursión en Marvel es un eslabón imprescindible para todo fan del estudio, una inspiradora historia que sirve para encajar las piezas que faltaban y calentar motores para el gran acontecimiento de Vengadores: Endgame, en el que volveremos a ver a Carol, ya unida a los Héroes Más Poderosos de la Tierra.

Pedro J. García

Nota: ★★★★

El siglo de las mujeres

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En su ya continuada labor rescatando títulos que no llegan a las salas comerciales para su distribución en el mercado del vídeo doméstico en nuestro país, Sony Pictures Home Entertainment sigue añadiendo interesantes propuestas independientes a su catálogo, como es el caso de Mujeres del siglo XX (20th Centurty Women) y Certain Women: Vidas de mujer, dos cintas con acento femenino a reivindicar.

Dos de los cineastas más reconocidos del panorama independiente actual, Mike Mills y Kelly Reichardt, nos traen sus últimos trabajos cinematográficos, películas que tuvieron una excelente acogida en los circuitos festivaleros y los certámenes de premios más importantes de la pasada temporada. De hecho, el caso de Mujeres del siglo XX es especialmente llamativo, puesto que estuvo nominada a un Oscar (mejor guion original) y dos Globos de Oro (mejor comedia, mejor actriz de comedia), pero ha tardado un año en ver la luz en nuestro país. Más vale tarde que nunca, porque es uno de los films más hermosos y cautivadores del año pasado.

"Tú lo has visto como persona ahí afuera, en el mundo. Yo nunca lo haré".

“Tú lo has visto como persona ahí afuera, en el mundo. Yo nunca lo haré”. Bening personifica prodigiosamente el anhelo prematuro y la melancolía de la madre que ve cómo su hijo se transforma en un adulto.

Mujeres del siglo XX nos traslada a California a finales de la década de los 70 para presentarnos a Dorothea Fields (Annette Bening), una mujer divorciada que cría a su hijo adolescente, Jamie (Lucas Jade Zumann), en un ambiente de amor, libertad y feminismo, con la ayuda de Abbie (Greta Gerwig), una fotógrafa que vive en su casa, William (Billy Crudup), un carpintero también inquilino de Dorothea, y Julie (Elle Fanning), la magnética mejor amiga del chico. La película narra el proceso de crecimiento de Jamie y la importancia de la influencia femenina en su educación y su manera de ver el mundo, pero la experiencia del chico es en realidad un pretexto para llevar a cabo el retrato de tres mujeres en etapas muy distintas de su vida, tres personajes femeninos fascinantes en el que es uno de los años más importantes de sus vidas.

Rebosante de encanto bohemio y un lirismo nostálgico embriagadorMujeres del siglo XX tiene el poder de transportar al espectador directamente a la época en la que transcurre, y contagiarlo así de su espíritu reivindicativo y liberador. La película destaca sobre todo por el buen hacer de su reparto coral: sus estupendos protagonistas adolescentes, ese torbellino de energía y carisma que es Greta Gerwig y sobre todo la siempre infalible Annette Bening, en el que es uno de los mejores papeles de su carrera (y también de los más infravalorados, porque a pesar de las nominaciones y premios que recibió, no se le prestó la suficiente atención). Mills (Thumbsucker) firma otro de esos pequeños grandes relatos norteamericanos sobre el paso del tiempo, la búsqueda de uno mismo, la familia y la conexión humana capaces de remover, incluso de cambiar algo por dentro a quien se tope con ellos.

Por otro lado, Kelly Reichardt (Wendy and Lucy, Night Moves) continúa cimentando su reputación de auteur laureada con su más reciente trabajo, Certain Womenuna historia de vidas cruzadas, basada en tres relatos cortos de Maile Meloy, sobre los avatares de cuatro mujeres enfrentándose al día a día de sus vidas en Montana. Un fresco íntimo, minimalista y costumbrista interpretado impecablemente por un elenco encabezado por cuatro grandes actrices: Laura Dern, Michelle Williams, Kristen Stewart y Lily Gladstone.

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Las cuatro mujeres de Certain Women son Laura (Dern), una abogada resignada al sexismo diario por parte de sus clientes y colegas de profesión que se ve envuelta en una peligrosa situación con rehenes; Gina (Williams), una esposa y madre cuyo empeño por construir el hogar de su vida le acaba enfrentando con su marido; Beth (Stewart), una joven licenciada en Derecho que conduce cuatro horas todas las semanas para dar clases en un pueblo remoto, donde se hace amiga de la cuidadora de caballos de un rancho cercano (Gladstone), nuestra cuarta mujer, quien desarrolla una fuerte atracción por la visitante.

Mientras Mills utiliza con mucho éxito el humor, la poesía visual, la música y la nostalgia para llevar a cabo su retrato femenino colectivo en Mujeres del siglo XX, Reichardt opta por una mirada más fría y distante en Certain Women, en la que sus mujeres brillan de forma natural opuestas al entorno árido y deprimente en el que les ha tocado vivir. Aunque Dern y Williams cumplan como de costumbre, son Stewart y, sobre todo, la desconocida Gladstone las auténticas revelaciones del film (si es que a estas alturas podemos seguir calificando con ese apelativo a Stewart, muy consagrada ya como musa del cine indie), protagonistas de una preciosa historia de enamoramiento contada en el contexto de la soledad más acuciante con la sutilidad y la aspereza que caracteriza a la cineasta.

Mujeres del siglo XXCertain Women son perfectos ejemplos de cine de mujeres y hecho por mujeres para todo el mundo, y ya están disponibles en formato DVD de forma exclusiva en los puntos de venta físicos y online de fnac.