American Horror Story 1984: Los 80 nunca morirán

Después de nueve años en antena, American Horror Story es toda una institución televisiva. Cada otoño, la serie de terror antológica creada por Ryan Murphy y Brad Falchuk continúa creando expectación en torno al tema de la temporada y los actores que formarán parte de su reparto, mientras que sus índices de audiencia siguen siendo muy sólidos para una serie tan longeva. Este año, la ficción de FX (emitida por FOX en España) se vuelve a reinventar llevándonos de nuevo al pasado con AHS 1984, homenaje al slasher de los 80 con Viernes 13 como principal referente y reminiscencias a otra serie de Murphy, Scream Queens.

AHS 1984 transcurre en el Campamento Redwood, lugar de una de las masacres más sangrientas ocurridas en este universo de ficción. La historia sigue al prototipo de final girl Brooke Thomson (Emma Roberts), una chica inocente y reservada que, tras un terrorífico encuentro con el asesino en serie Richard Ramírez (Zach Villa), decide pasar el verano como monitora en Camp Redwood, uniéndose a un diverso grupo de personas, a cada cual con el secreto más oscuro. A su llegada, son recibidos por Margaret Booth (Leslie Grossman), directora del campamento y única superviviente de Mr. Jingles, el sádico asesino que sembró el terror en el lugar 14 años antes. La noche antes de la llegada de los niños al campamento, la noticia de que Mr. Jingles se ha escapado del hospital psiquiátrico en el que estaba encerrado da comienzo a una violenta pesadilla de la que será difícil escapar con vida.

Sarah Paulson y Evan Peters, hasta ahora los dos únicos actores que habían aparecido en todas las temporadas de la serie, no forman parte del reparto de AHS 1984. Sin embargo, la temporada sigue contando con numerosos rostros familiares, como Emma Roberts, Cody Fern, Leslie Grossman, Billie Lourd, Lily Rabe, John Carroll Lynch, Leslie Jordan, Dylan McDermott o Finn Wittrock, a los que se unen actores de otras series de Murphy, como Matthew Morrison (Glee) y Angelica Ross (Pose), y nuevas incorporaciones como el atleta y thist trap profesional Gus Kenworthy. Este elenco, sumado a la ausencia de veteranos como Kathy Bates, Jessica Lange o Dennis O’Hare hace de AHS 1984 la temporada más “juvenil” hasta la fecha, lo cual encaja con la propuesta si tenemos en cuenta que las películas de terror que homenajea/parodia suelen estar protagonizadas por adolescentes y orientadas al público joven.

Después del crossover de Apocalypse1984 vuelve a contar una historia más cerrada e independiente. Hay guiños y conexiones que siguen unificando todas las historias en el mismo universo, pero el espectador no necesita haber visto lo anterior para entender la temporada. La trama de 1984 comienza apoyándose fuertemente en las convenciones del slasher, con un asesino en serie que persigue a un grupo de jóvenes y los mata uno a uno de las maneras más macabras y retorcidas -la serie aumenta las dosis de violencia gráfica en la que es posiblemente la temporada más gore y explícita hasta la fecha-, para a continuación dar un giro en el quinto capítulo (como Roanoke, pero menos meta) y dedicar los restantes a contarnos un cuento de fantasmas al más puro estilo AHS.

Al contrario que en temporadas como Freak Show y Hotel, que tuvieron arranques estupendos pero se desinflaron conforme avanzaron, 1984 empieza con uno de los primeros capítulos más insulsos que se recuerdan de la serie para más adelante remontar el vuelo y terminar con buena letra. Los primeros cuatro episodios son un caos absoluto hasta para una serie como esta, no precisamente conocida por su solidez narrativa. El argumento se enreda demasiado pronto y sin apenas preámbulo, los giros no vienen precedidos de un mínimo desarrollo de personajes y todo se vuelve repetitivo muy rápidamente, desaprovechando así la oportunidad de hacer algo original o diferente con el homenaje al slasher, un género diseccionado recientemente en películas como La cabaña en el bosqueThe Final Girls.

Afortunadamente, la segunda mitad compensa la primera. A partir del quinto episodio, 1984 nos remite directamente al principio para volver a contar una historia de espíritus que permanecen atrapados en un lugar que hace las veces de limbo o purgatorio. Al igual que la casa de Murder House, el Campamento Redwood se convierte en la prisión de un grupo de personajes que se enfrentan a una eternidad en el lugar donde murieron. Sin abandonar en ningún momento la violencia y el humor mamarracho que siempre ha caracterizado a la serie, AHS 1984 se adentra en terreno emocional en su recta final, donde tanto los supervivientes como los fantasmas de Camp Redwood deben revisitar el pasado para resolver sus asuntos.

Oficialmente la temporada más corta de AHS con nueve episodios1984 llega a su clímax prometiendo un festival bañado en sangre para su último episodio, pero en su lugar nos ofrece una conclusión sentimental que recuerda, salvando las distancias, al final de Asylum. A pesar de no ser lo esperado y arriesgarse a decepcionar, este desenlace funciona muy bien como conclusión por dos razones: da sentido y ofrece cierre satisfactorio para los personajes, con lo que la temporada termina mucho mejor de lo que empezó. Más allá de los calentadores, los colores chillones y los litros de laca por cabeza, el homenaje a los 80 se vuelve especialmente trascendental cuando Montana, el personaje de Billie Lourd (la gran estrella de la temporada), nos recuerda que esta década nunca morirá, coronando así una historia sobre la inmortalidad, literal y figurada.

AHS 1984 no es ni de lejos de las mejores temporadas de la serie, pero tampoco es la peor. Pese a lucirse como siempre en lo estético (qué gozada los looks de los personajes), tener buenas interpretaciones (Lourd, Lynch, Ross, tú no Gus Kenworthy, Grossman, McDermott…) y darnos todo lo que tanto nos gusta de ella y lo que tanto obsesiona a su creador -personajes excéntricos, homenajes cinéfilos, humor alocado, nostalgia, asesinos en serie-, se puede notar el desgaste que afecta a la serie (y al espectador). Tras la emisión del final de 1984, las noticias sobre el futuro de la serie son contradictorias. Por un lado se cree que la décima temporada podría ser la última, y por otro se habla de que la serie podría durar diez temporadas más. No sabemos lo que pasará, pero si AHS va a seguir con nosotros tanto tiempo y nosotros pensamos seguir siéndole fieles, quizá vendría bien descansar un poco.

American Horror Story – Apocalypse: Regreso al futuro

Con ocho temporadas ya en su haber, American Horror Story es una de las mayores instituciones e impulsoras de la nueva antología televisiva. La serie de Ryan Murphy y Brad Falchuk regresa cada otoño puntual a la cita con sus entregados fans, a los que no les importa las veces que la serie los ha decepcionado o se ha desinflado después de un inicio prometedor. Después del declive que empezó a experimentar con Freak Show Hotel y la división que provocaron las diferentes (y en mi opinión infravaloradas) Roanoke Cult, AHS ha vuelto a sus raíces con uno de los mayores eventos televisivos del año, el crossover entre dos de sus temporadas más populares, Murder HouseCovenAHS Apocalypse es la temporada de los fans, la que recompensa su fidelidad incondicional dándole lo que más deseaban.

Con los primeros dos episodios de AHS Apocalypse, Murphy y Falchuk empezaban despistando. La temporada comenzaba con el fin de mundo, literalmente, planteando un futuro postapocalíptico en el que los supervivientes son en su mayoría mujeres y homosexuales (gracias por tanto), y una trama que no era exactamente lo que nos imaginábamos al pensar en ese prometido crossover. Tras esta suerte de prólogo, el tercer capítulo daba un giro para revelarse como lo que era realmente: una secuela directa de Coven, con elementos temáticos y personajes de Murder House entrelazados. Los gays y las mujeres seguían dominando la temporada (como toda la serie), y esta arrancaba de verdad con la fantasmagórica aparición de Cordelia Goode, Myrtle Snow y Madison Montgomery, que orquestaban el retorno de las brujas más queridas del universo AHS. Y con ellas, el humor más autoconsciente, las frases lapidarias y una mitología fantástica y folklórica que desde que fue introducida hace cinco años, necesitaba desarrollarse más a fondo.

Sin embargo, la trama central de Apocalypse no se construye solo alrededor de las brujas, sino principalmente de un personaje de Murder House, Michael Langdon. El niño diabólico que se dedicaba a masacrar niñeras ha crecido para convertirse en el mago más poderoso del mundo (conocido como el Alfa), y ahora amenaza con hacerse con el título de Supreme, nunca antes ostentado por un hombre (no hace falta explicar la metáfora). A lo largo de la temporada y a través de continuos saltos en el tiempo, asistimos al fascinante desarrollo de un ser de profunda oscuridad y ambición que ha enamorado a la audiencia. La irresistible interpretación de Cody Fern, que ya nos había conquistado meses antes con su participación en otra antología de Murphy, The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story, convierte a este perturbado personaje en el plato fuerte de Apocalypse. Con permiso de las brujas, tan divinas como cuando las conocimos (o más).

La temporada ha sido concisa, y su brevedad (diez episodios, la mayoría de menos de 40 minutos) ha evitado que se vaya demasiado por las ramas o descarrile de mala manera como le ha pasado muchas veces a la serie en el pasado. Aunque precisamente por eso también da la sensación de que esta vez se han quedado cortos y podían haber hecho más. No habrían venido mal un par de capítulos más para desarrollar más a fondo ese Apocalipsis con todas sus implicaciones y preparar la batalla final épica que parecía prometer al principio; y ya de paso darle más momentos para brillar a las brujas (sobre todo a las jóvenes, que por momentos parecen figurantes).

Eso no quiere decir que la resolución, el enfrentamiento final del aquelarre contra Michael, no haya sido satisfactoria. Al contrario. Este año, Murphy y Falchuk han sabido conducir la historia hacia un único objetivo y cerrarla con eficacia y trascendencia, que ya es más de lo que se puede decir de muchas temporadas. Aunque el episodio estrella haya sido el sexto (“Return to Murder House”), donde asistimos al esperado regreso de Jessica Lange y otros veteranos de la serie, el último capítulo ha sido el broche de oro a una temporada hecha para los seguidores. Murphy ha abrazado por completo la autorreflexividad y el autohomenaje en la entrega menos independiente de la serie, donde los regresos se han sucedido uno detrás de otro para gozo de la audiencia y las diferentes partes de su caótico universo han convergido para dar lugar a una narrativa más ambiciosa e interconectada, a la que había empezado a apuntar hace unos años.

Tan irreverente, excéntrica, descarada y petarda como en sus mejores momentos, pero ahora además con la gran Joan Collins robots satanistas con la forma de Kathy BatesAHS Apocalypse ha sacado provecho de la cualidad icónica que han alcanzado sus personajes (me atrevería a decir que Myrtle Snow es el verdadero corazón de la serie) y la presencia emblema de su camaleónico reparto (Sarah Paulson y Evan Peters siguen compitiendo por ver quién interpreta más personajes diferentes en una sola temporada y una excelente Billie Lourd se postula como una de las nuevas reinas murphyanas). Con todos ellos ha llevado a cabo el mayor alarde de fan service de la serie hasta la fecha, haciendo que presente, pasado y futuro se den la mano en una celebración del poder femenino.

Apocalypse ofrece clausura, y además lo hace con emoción, pero aun así sabe a poco. La serie está renovada para (al menos) dos temporadas más, y solo queda esperar que una de ellas sea una continuación de este Apocalypse. Llegados a este punto, no puede llegar a su fin sin otro gran crossover que termine por unir definitivamente todas sus temporadas.

American Horror Story Cult: Una nación, bajo el miedo, dividida

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Después de seis temporadas, American Horror Story se mete en política. No es que la serie de Ryan Murphy y Brad Falchuk no haya sido una ficción comprometida y abiertamente liberal antes, pero este año, la política se convierte en uno de los motores principales de la serieAHS Cult arranca con una escalofriante escena que tiene lugar durante la fatídica y surrealista noche de las más recientes elecciones presidenciales de Estados Unidos, en la que Donald Trump se alzó con la victoria por encima de Hillary Clinton, inaugurando así una nueva era marcada por el miedo y la incertidumbre. Este es el desencadenante de una historia de terror que, por ahora, prescinde del elemento sobrenatural para situarse en un contexto muy familiar. Ya sabéis, la realidad supera a la ficción, y lo de Trump es la pesadilla definitiva.

Las caras oficiales de AHS, Evan Peters y Sarah Paulson, protagonizan la nueva temporada, representando con sus respectivos personajes las dos vertientes de la nueva Norteamérica, una nación partida por la mitad en la que ha emergido una nueva ola de odio y donde la extrema derecha se ve respaldada por la propia Casa Blanca. Peters interpreta a Kai Anderson, un activista político con los cables cruzados y ansias de poder que ve la victoria de Trump como la oportunidad perfecta para poner en práctica su ideología, mientras que Paulson da vida a Ally Mayfair-Richards, una demócrata lesbiana cuyas mayores fobias afloran a raíz del resultado electoral. Alrededor de ellos, un atroz crimen y un misterio que involucra a una secta de payasos siniestros que se dedican a sembrar el terror en las calles de Michigan.

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Como de costumbre, Murphy y Falchuk llenan la batidora de temas, ideas y referentes para a continuación darle al botón de máxima potencia: las fobias personales (a los payasos, a la oscuridad, a los agujeros), el culto a los líderes mediáticos, la división de la sociedad, la xenofobia, el fanatismo político, la insensibilización que provoca estar constantemente expuestos a la violencia en nuestras pantallas… Cult abarca muchos asuntos, pero encuentra su hilo conductor en el miedo, cómo este nos condiciona y cómo se puede convertir en el arma definitiva para sumir el mundo en las tinieblas. AHS nunca ha sido precisamente sutil a la hora de exponer su discurso, pero Cult va un paso más allá y no tiene miedo a cruzar el límite, construyendo una sátira sobre la situación actual de Norteamérica tan burda y exagerada como valiente y ocasionalmente brillante.

Y esa es una de las mayores virtudes de esta serie, y de toda la obra de Murphy en general, que no se anda con rodeos, sino que dispara a matar, sin importarle en absoluto lo que los demás piensen, con carta blanca para provocar y escandalizar a discreción. No hay filtro, y el personaje de Peters es la prueba. En el primer capítulo, “Election Night”, vemos a Kai follándose a su televisor y pintándose la cara con un “batido” de Cheetos para celebrar el triunfo de Trump (recordemos que al presidente se le conoce “cariñosamente” como Human Cheeto por la característica naranjez de su rostro), lindeces que de ninguna manera impedirán que los fans del actor, más carismático que nunca, vuelvan a babear con su presencia en la serie. Pero no creáis que Cult solo ridiculiza a los republicanos, el liberalismo y el privilegio blanco que va asociado en muchas ocasiones a él también son objeto de burla, en especial esos social justice warriors hasta arriba de egocentrismo y autocomplacencia.

Al igual que en las anteriores temporadas, AHS Cult deja al descubierto sus referentes e influencias. Según vemos en el primer episodio, la serie se apoya claramente en el género de las invasiones domésticas y recuerda inevitablemente a la saga The Purge, sobre todo en las apariciones de los payasos. Por otro lado, Cult también parece estar preparando su propia versión de La mano que mece la cuna con el personaje de Billie Lourd (atención, que podría sorprendernos con su interpretación), que encarna a la nueva niñera del hijo de Ally y su mujer (Alison Pill), una universitaria demócrata despechada por haber malgastado un año haciendo campaña para Hillary que se somete al plan de Kai para infiltrarse en casa del enemigo.

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Para reflejar la histeria que reina en Estados Unidos (y el resto del mundo), Murphy se ha propuesto con la séptima temporada de American Horror Story apelar a uno de los miedos más extendidos (y más de moda), la coulrofobia, haciendo competencia a Pennywise cerca del fin de semana del estreno de It con el regreso del payaso Twisty (John Carroll Lynch). Y además de provocar, muy deliberadamente, la ira de los espectadores que no quieren política en sus series (la mayoría, republicanos), también se la tiene jurada a los que sufren de tripofobia (la aversión a los agujeros pequeños aglomerados en un mismo sitio, una fobia mucho más masiva de lo que creíamos). Es decir, hay munición para todos, y Cult promete ser una de las experiencias, si no más terroríficas, al menos más desagradables e incómodas del año.

AHS está decidida a atormentarnos con la imaginería más siniestra, pero tengo la sensación de que esta va a ser la temporada más cómica y más loca hasta la fecha (Chaz Bono como radical de Trump, ¿cómo te quedas?). Me lo dicen sobre todo las interpretaciones de Paulson y Evans, histriónicos, irritantes y divertidos, las idas de olla marca de la casa y los diálogos llenos de pullas y mala baba. Esta premiere no ha sido de las mejores de la serie, pero con suerte, esto podría dar lugar a una temporada que vaya de menos a más (crucemos los dedos), en lugar de mostrar todas sus cartas en el primer capítulo y desinflarse durante las siguientes semanas, que es lo que suele pasar con esta serie. Por si acaso, porque conocemos a Murphy, es mejor no hacerse demasiadas ilusiones, pero una cosa que está clara es que AHS Cult va a ser la temporada que más va a dividir a su audiencia, lo cual sería muy apropiado teniendo en cuenta que así es precisamente la realidad de la que nos quiere hablar.

American Horror Story Roanoke: Una nueva pesadilla

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Este año pocos artículos tipo “Todo lo que sabemos de…” os habréis encontrado con respecto a la sexta temporada de American Horror Story. Y si habéis visto alguno, poco o nada os habrá desvelado de la nueva iteración de la exitosa serie de FX, porque toda información sobre su historia, reparto, personajes, subtítulo y tema central se ha mantenido bajo estricto secreto hasta la mismísima noche del estreno en Estados Unidos. Esa ha sido la ingeniosa base de la campaña promocional del regreso de AHS, hecha este año más que nunca para confundir y despistar. Hasta 36 teasers con un centenar de referencias a películas de terror que han hecho que Internet se estruje la sesera para adivinar de qué iba este año la serie. Un esfuerzo en vano, porque como decía, todo ha sido un señuelo, un juego para aumentar la expectación y obligar al espectador a acudir a la inauguración para ser testigo de la retirada del velo.

La sexta temporada de American Horror Story se estrenó el pasado 14 de septiembre, y para sorpresa de todos los que esperábamos una nueva locura desfasada al estilo de las anteriores, la serie de Ryan Murphy y Brad Falchuk regresaba con un formato novedoso, muchos cambios, y un título… que no nos quedaba claro de buenas a primeras: American Horror Story: My Roanoke NightmareMy Roanoke Nightmare: An American Horror Story, o como la conoceremos oficialmente American Horror Story: Roanoke. La confusión reinaba durante la season premiere, porque nos encontrábamos con algo radicalmente distinto a lo que habíamos visto en las decepcionantes Freak ShowHotel. Además del cambio de estilo, esta temporada tendrá menos episodios, diez en concreto, haciendo que la historia se cierre antes de Acción de Gracias y evitando así el parón de Navidad. Por otro lado, los episodios se titulan simplemente “Chapter 1”, “Chapter2″… y no hay títulos de crédito propiamente dichos. Está claro que después del exceso de las anteriores temporadas, Murphy y Falchuk han optado por simplificar, por el “menos es más” (les habrá costado la vida), y el resultado, aunque desorientador, es muy refrescante dentro del universo AHS.

Al menos esto es lo que ocurre en el primer episodio de la temporada, que viene con un formato interesante. Roanoke está rodada al estilo del falso documental, en la tradición de los seriales de crímenes reales. En ella, los protagonistas “reales” de la historia narran su terrorífica experiencia en la colonia de Roanoke, con testimonios mirando a cámara, mientras que por otro lado vemos una reconstrucción ficticia de los hechos con actores. Los primeros están interpretados por Lily Rabe, André Holland y Adina Porter, mientras que sus alter egos ficticios están encarnados respectivamente por Sarah Paulson, Cuba Gooding Jr. y Angela Bassett, que protagonizan la recreación de los eventos para el documental My Roanoke Nightmare. Al principio puede resultar bastante desconcertante ver a estas parejas de actores interpretando al mismo personaje, pero eh, aunque venga con un envoltorio distinto, esto es American Horror Story, y no sería la misma serie sin su buena dosis de meta.

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Roanoke es en realidad un sencillo regreso a los orígenes de AHS que nos recuerda a la primera temporada de la serie, Murder House, la que (nunca mejor dicho) puso los cimientos de este universo en constante expansión y cada vez más conectado. La historia de Roanoke también parte de una mudanza, la de un matrimonio que se va a vivir a Carolina del Norte, concretamente a un viejo caserón situado en medio de un tenebroso bosque y cuyos vecinos más cercanos son una familia de rednecks que no les dan la bienvenida más cálida precisamente. Es decir, el destino ideal para empezar una nueva vida. Allí, Shelby Miller (Paulson), prototípica blanca privilegiada yogamaníaca, empieza a experimentar acontecimientos extraños en ausencia de su marido, amenazas terroríficas y presencias fantasmales fuertemente ligadas a la tormentosa historia del lugar. Comienza el clásico dilema: huir de allí o reclamar el lugar como “nuestra casa” y no dejarse intimidar (para que la serie continúe). Se han gastado todos sus ahorros en ella, así que la decisión se toma sola. Está claro: nos quedamos.

Así comienza Roanoke, una temporada que, a priori, parece haberse acordado de que también puede dar miedo y recurrir al terror tradicional, un elemento que en los tres años anteriores ha brillado por su ausencia en la serie la mayor parte del tiempo. En “Chapter 1” hay claros (por no decir atronadores) ecos de El proyecto de la bruja de BlairLa matanza de Texas, películas que, como Roanoke, hunden sus raíces en la América más profunda, la del folklore colonial y los paletos de dentaduras carniceras rodeados de moscas, y en las que la serie se inspira para definir su imaginería decididamente macabra (el hombre con cabeza de cerdo, cadáveres de animales, la lluvia de dientes). Es decir, aunque sea muy pronto para sacar conclusiones, Roanoke es por ahora la temporada de AHS más “American” y más “Horror”. Pero es que se podría decir que es incluso la más “Story” en mucho tiempo. Ya sabemos que las series de Murphy suelen divagar my pronto y, con alguna excepción, acaban perdiendo el norte. Pero Roanoke parece más interesada en narrar la historia de forma más tradicional, ciñéndose únicamente a lo necesario. El buen resultado de American Crime Story y la decepción del público ante las anteriores temporadas de AHS parece haber empujado a Murphy a reformular su serie antológica de forma inteligente y oportuna. Quizá por eso la carta de presentación de Roanoke es tan austera y la temporada comienza con solo tres personajes principales (con breve y contundente primera toma de contacto con los de Kathy Bates y Denis O’Hare, que prometen), sin violentos saltos temporales o geográficos, sin número musical (todavía). Lineal, sobria, contenida.

Aunque la confusión aun nos dure y no debamos comernos de vista a la serie con un solo capítulo, el primer episodio de Roanoke ha hecho algo de manera formidable: presentar una historia atractiva sin gastar demasiados cartuchos, recordarnos que se puede pasar miedo viendo una serie y dejarnos con ganas de saber qué pasa después. Un arranque sólido e intrigante para una serie que necesitaba urgentemente un cambio de dirección.

American Horror Story Hotel: No se aceptan devoluciones

Kathy Bates Hotel

Quien hace check-in en el Hotel Cortez para empezar la quinta temporada de American Horror Story es, muy probablemente, porque sabe qué se va a encontrar en sus pasillos y habitaciones. Por eso la huraña recepcionista interpretada por Kathy Bates se apresura a advertirnos que no hay “refunds”. Lo siento, si habéis llegado hasta aquí (suponiendo que habéis visto o al menos catado las cuatro temporadas anteriores), no tiene mucho sentido quejarse del servicio de habitaciones o el olor que sale del cuarto de baño. American Horror Story es una de esas series que dan exactamente lo que anuncian. Se trata de una ficción de Ryan Murphy, una de las identidades autorales más asentadas y reconocibles del medio televisivo (si no la que más), así que no le pidamos peras al olmo. A otras series les podemos exigir que todo tenga sentido, a las de Murphy (por ahora) no.

American Horror Story le podemos pedir espectáculo, sangre, sudor y culos. Le podemos pedir que nos ponga cachondos y nos revuelva el estómago, que nos escandalice (aunque cada vez cueste más) y que nos haga cuestionarnos la moralidad de lo que estamos viendo (para luego concluir que todo da igual mientras haya espectáculo, sangre, sudor y culos). Y eso es exactamente lo que nos da el primer capítulo de AHS HotelShock value a borbotones, iconoclastia para parar un tren, estilo, garbo y sobre todo sexo, drogas y rock ‘n rollAHS vuelve más segura de sí misma que nunca, pisando si cabe más fuerte, pavoneándose e importándole una mierda lo que los demás piensen de ella. Hotel nos agarra por las partes pudendas, las masajea, las lubrica, les da una descarga eléctrica, y no las suelta en ningún momento. Esta serie se experimenta por los ojos y por la entrepierna, que en el caso de la serie de Murphy vienen a ser lo mismo.

Wes Bentley

La carta de presentación de AHS Hotel es, como lo han sido las temporadas anteriores, una oda (algo tosca y evidente, claro está) al cine y la cultura pop. Ahí tenéis a Lady Gaga y Matt Bomer “viendo” Nosferatu (eligiendo presas) en un cine al aire libre mientras suena Joy Division, su evidente homenaje a El pueblo de los malditos con los “niños perdidos” del Cortez, sus inconfundibles ecos al Overlook de El resplandor o la muy pertinente/obvia inclusión del “Hotel California” de los Eagles. “Cheking In” es giallo, es torture porn, es terror expresionista, un cuento neogótico de fantasmas, vampiros y crímenes, una serie de viñetas de horror intercaladas por videoclips de Chris Cunningham o Floria Sigismondi (las apariciones espectrales dan yuyu de verdad). La puesta en escena es más erótica y carnal que nunca. La cámara recorre los pasillos del Hotel Cortez abusando del objetivo de ojo de pez incluso más Coven, haciendo que el ya de por sí suntuoso y escalofriante escenario art déco sea aun más fascinante, más extraño y retorcido, como una casa de los espejos de la que no se puede escapar. Y dentro de un solo capítulo, los saltos entre atmósferas están más acusados que en cualquier otra temporada. El ambiente sucio y macabro de la habitación 64 (como sacada de Hostel), el neón de la sala de torturas, la ostentosidad de la suite de Gaga y Bomer (“la vida de los ricos y famosos”), el hogar fincheriano de Wes Bentley y Chloë Sevigny (en las escenas policiales, Hotel se divierte jugando a ser Se7en), o el retro-futurismo de la recámara secreta donde se esconden los niños. No forman un todo coherente, pero ni falta que hace.

Y ya que mencionamos a Gaga tantas veces, respondamos a la pregunta que ha preocupado a muchos seguidores de AHS desde que se anunció su incorporación a la serie: ¿da la talla la cantante? Pues de momento sí. Como cabía esperar, encaja como un guante (nunca mejor dicho) en su universo, comparte su estética, su actitud, su seguridad, su compromiso con la demencia y el exceso. Claro que por ahora no ha tenido que “actuar” demasiado, se ha limitado a ser Lady Gaga, una marciana barroca y mamarracha que ha respondido a la llamada de su planeta y se encuentra en él como en casa. Los demás personajes ayudan a que la artista no desentone, al estar concebidos en su mayoría como estrellas malcriadas de Hollywood, personalidades extravagantes y caprichosas perdidas en un paraíso de sexo, estupefacientes y humo de tabaco. Sarah Paulson como la yonqui Hypodermic Sally (esta serie sigue siendo la mejor poniendo nombres), Max Greenfield como la diva ochentera Gabriel (otro yonqui), Denis O’Hare como un empleado travestido del Cortez que se hace llamar Liz Taylor, y sobre todo la otra mitad de Gaga, Donovan (Bomer), con quien forma una pareja de vampiros modernos que claramente emulan a Catherine Deneuve y David Bowie en El ansia (The Hunger). Toda una exhibición de talento interpretativo puesta al servicio del escándalo y la provocación en la que (perdónenme) de momento no echo de menos a Jessica Lange.

Gaga Bomer

Murphy y Falchuk querían elevar el listón de lo que se puede mostrar en televisión, jalear e impactar más incluso que los cuatro años anteriores. Y con “Checking In” lo han conseguido, dando el pistoletazo de salida a la temporada más violenta y depravada hasta la fecha. Una escena del crimen en la que un hombre (aun vivo y sin ojos) sigue estando erecto dentro de su pareja muerta (Grey’s Anatomy Extreme), una violación anal al personaje de Max Greenfield por parte del Addiction Demon (no se han pensado mucho el “monstruo” oficial de la temporada) con un dildo-taladro cónico de metal drilldo (escalofríos y Kegel anal involuntario viendo esta escena), y la pieza estrella de esta exposición de horrores pop, la orgía sangrienta de Gaga y Bomer, brutal secuencia en la que la pareja se deja la piel para deleite de nuestros morbosos ojos (Bomer además se pasa el capítulo en cueros – Murphy, gorrión, muchas gracias). Y aun con todo, Hotel no llega a los niveles de sensacionalismo y gratuidad de otra serie de la cadena, The Bastard Executioner. Aquí, al fin y al cabo, la violencia está enmarcada en un contexto casi de comedia autoconsciente, de terror de medianoche en el que todo vale… de (risas) ARTPOP. (El sexo no tenemos que justificarlo).

Con Hotel, AHS se rinde por completo al estilo por encima de la sustancia, al estímulo sensorial por encima de la lógica narrativa (en esto último Murphy nunca ha estado demasiado interesado). No nos debería sorprender, este es el camino que emprendió con la (infravalorada y divertidísima) Coven. Temporadas como Asylum nos han demostrado que AHS puede ser algo más si se lo propone, pero si seguimos aquí a estas alturas es porque sabemos y aceptamos que no siempre se lo propone. De momento, Hotel es un contenedor de ideas inconexas, trazas de historias y tramas aun por definir, de personajes llamativos, secuencias eróticas y (ya era hora) terroríficas de verdad (el cadáver saliendo del colchón, wow), de imágenes diseñadas para atrapar (por la vista y la entrepierna, recordad), y sublimes momentos musicales. Aun es pronto para saber si todo acabará teniendo sentido o relación. Pero sería de ingenuos esperarlo. De momento, os recomiendo disfrutar de lo que Hotel nos ofrece. Es clara y no engaña a nadie. Si hasta os lo dice en luces de neón, por si no estaba ya claro el mensaje: “Why are we not having sex right now?” Hacedle caso. AHS no se ve, se folla. Si no vais a follar con ella, no os molestéis en hacer check-in.

Ahs Hotel

¡Concurso Halloween! Consigue ‘American Horror Story Coven’ (T3) en DVD

 Este concurso ya ha finalizado. Atentos a fuertecito no ve la tele para futuros concursos.

AHS Coven

Ya está a la venta en España la tercera temporada de la aclamada American Horror Story, como ya sabéis, una de las series favoritas de #fnvlt. Y para celebrar este esperado lanzamiento y ya de paso festejar Halloween en el blog, 20th Century Fox Home Entertainment y fuertecito no ve la tele os queremos dar la oportunidad de conseguir un pack gratis de American Horror Story Coven (T3).

Para participar, lo único que tenéis que hacer es responder a esta sencilla pregunta:

¿DE QUÉ PERSONAJE DE LAS CUATRO TEMPORADAS
DE AHS TE DISFRAZARÍAS EN HALLOWEEN?

También podéis participar en la página de Facebook de fuertecito no ve la tele o respondiendo a la misma pregunta en Twitter, mencionando a @fuertecito

Bases

3d_ahs_t3– De entre todos los participantes elegiremos a un ganador (via Sortea2) que se llevará totalmente gratis 1 pack de American Horror Story Coven (T3) en formato DVD (foto). El ganador lo recibirá en su casa sin ningún gasto por su parte.

– El participante debe incluir su correo electrónico en el formulario de respuesta del blog (no aparecerá público) y se recomienda firmar con nombre y apellido (los pseudónimos son válidos). En Facebook no es necesario.

– Sólo contará una participación por dirección IP, las respuestas desde la misma IP con distinto nombre serán marcadas como spam. En Facebook solo se podrá participar una vez por cuenta personal.

– El plazo para participar en el concurso finaliza el viernes 14 de noviembre de 2014 a las 23:59 (hora peninsular española). El ganador será anunciado a partir del día siguiente en la página de Facebook de fuertecito no ve la tele.

– Concurso válido sólo para España (península e islas).

– fuertecito no ve la tele se reserva el derecho de modificar o anular el concurso si fuera necesario.

¡Mucha suerte!

Todas las entradas de fuertecito sobre American Horror Story aquí.

American Horror Story Freak Show: Lo monstruoso y lo sublime

Jessica Lange Life on Mars

Solo ha hecho falta una escena: Jessica Lange, es decir, Elsa Mars, en el centro de su carpa de circo, ataviada con un traje azul pastel y maquillada con carmín fucsia, rubor circense y sombra de ojos también azul, look homenaje a la leyenda británica David Bowie, interpretando una catártica versión de “Life on Mars” del Duque Blanco. Esta poderosa interpretación, en la que Lange lo da todo a pesar de haber quedado más que patente que lo suyo no es cantar, es el gran número final de “Monsters Among Us“, el esperadísimo primer episodio de American Horror Story Freak Show, una secuencia mágica, eléctrica, icónica que sirve como colofón al que es quizás el mejor comienzo de temporada de la serie. Como decía, solo ha hecho falta una escena para que Freak Show nos conquiste (y eso que las expectativas estaban por las nubes), sin embargo, en este “Monsters Among Us” hay más, mucho más. Damas y caballeros, pasen y vean. El mayor espectáculo televisivo del año ya ha comenzado.

Como ya sabéis, American Horror Story es una anthology series, y por lo tanto, (en un principio) sus diferentes temporadas son independientes entre sí, con una nueva historia comenzando cada año. Sería fácil achacar a Ryan Murphy y Brad Falchuk la repetición de esquemas, arquetipos y lugares comunes temporada tras temporada, sin embargo, Freak Show es la prueba de que los productores no están especialmente interesados en innovar y ofrecer con cada temporada algo diametralmente opuesto a la anterior, sino en ir construyendo año tras año un discurso que se va desplegando y solidificando con ayuda de diferentes personajes, situaciones y localizaciones. En este sentido, Freak Show podría entenderse como la gran tesis final de AHS (aunque no sea ni de lejos su última entrega ni sepamos por qué derroteros irá el año que viene). AHS siempre ha sido “the freakiest show“, como canta Elsa Mars, pero esta es la temporada que convierte en literal la idea que siempre ha servido de engranaje central para la serie: la monstruosidad, lo diferente y extraño percibido como abominable, rechazado por no adherirse a la norma, y aquí convertido en pasatiempo de feria. Freak Show tiene por tanto más en común con Asylum que con Coven -no en vano, ahí está Pepper ejerciendo como nexo de unión entre ambas temporadas.

Jimmy Darling

El primer episodio nos presenta a la plantilla de fenómenos del “Fraulein Elsa’s Cabinet of Curiosities“: la mujer más pequeña del mundo, los hermanos microcefálicos, el hombre lagartija, la mujer barbuda (espléndida Kathy Bates, aunque no la hayamos visto mucho todavía), contorsionistas, enanos, etc. Pero atención, no hemos conocido a todos los personajes. Nos queda por dar la bienvenida a Angela Bassett, Michael Chiklis, Denis O’Hare o Emma Roberts. Esto viene a demostrar que Murphy narra desde una posición privilegiada (la del que sabe que tiene nuestra atención incondicional), sin serle necesario calzar a todos los personajes en una hora, como suele ocurrir con los pilotos televisivos. Por eso, “Monsters Among Us” se centra especialmente en la santísima trinidad de AHS: Lange, Sarah Paulson y Evan Peters. Después de una temporada como FranKENstein rubio y teen en Coven, donde no tuvo mucho que hacer, Peters vuelve a la vida con Jimmy Darling (AHS sigue teniendo los mejores nombres de la tele), un personaje que nos recuerda más a su Kit Walker (Asylum), galán (alternativo e irresistible) con enormes manos de langosta que se las lleva de calle con un solo guiño, y que explota su deformación para dar placer clandestino a las féminas (mujeres de bien que secretamente anhelan ser poseídas por lo extraño).

La primera vez que vemos a Jimmy Darling, éste va vestido como Marlon Brando en Salvaje (1953). Además de decirnos que va a sexualizar a Peters un año más (¿reconocisteis su trasero en la sex tape que le muestra Elsa a la contorsionista?), Murphy nos deja patente así que esta temporada más que nunca AHS hunde sus raíces en el cine clásico, algo que salta a la vista en la fantástica puesta en escena y el exuberante diseño de producción. El ejercicio de mitomanía y erotismo cinéfilo que supone “Monsters Among Us” es el elogio definitivo de la tele al cine, de un medio todavía fértil y en ebullición a la ya muy lejana época dorada de Hollywood. Entra Elsa Mars, vedette crepuscular, una Norma Desmond en el ocaso de una carrera que nunca empezó, mujer obsesionada con las grandes estrellas del cine, particularmente Marlene Dietrich, con la que se mimetiza constantemente. Lange vuelve a ponerse en la piel de una mujer que se enfrenta al paso del tiempo, una diva en horas bajas que lucha por sobrevivir a su obsolescencia. Y si bien lo cierto es que a grandes rasgos es lo mismo de siempre, Lange se las arregla para darle un nuevo enfoque. Mars (por ahora) no es una mujer de armas tomar como Fiona Goode (Coven), y aunque ha mostrado señas de crueldad, no es una villana ni una femme fatale, es más bien una Baby Jane patética y lastimera, y por primera vez, una freak más. Después de su monumental “Life on Mars” (cuyo publico son solo dos personas, de las que depende la supervivencia de su negocio) la vemos llorar como una niña, consciente de la farsa que se ha construido, y de que la carpa del circo es para ella lo único que aún sostiene esa ilusión. Esto es lo que convierte a Elsa Mars en el personaje ideal para que Lange se marche de la serie por todo lo alto.

Sarah Paulson AHS Freak Show

Por otro lado tenemos a la atracción principal de Freak Show, la mujer de dos cabezas, Bette y Dot Tattler, interpretada por partida doble por Sarah Paulson. Las siamesas Bette y Dot (una seria y desconfiada, otra ingenua y risueña) son la última esperanza de Mars para salvar su circo (y su sueño) en tiempos de cine, y suponen el mayor reto hasta la fecha para Murphy y Falchuk (y Paulson, claro). La jugada podía haber salido mal (y a mí desde luego me tenía inquieto), pero “Monsters Among Us” nos demuestra que a estos señores les sobra inventiva y creatividad para sacar a flote algo tan complicado desde el punto de vista técnico, recurriendo a mil y una triquiñuelas visuales para no tener que depender del ordenador todo el tiempo (que lo queramos o no, siempre acaba chirriando): pantallas partidas, planos aberrantes y expresionistas (la pobre Paulson terminará con torticolis), planos generales con dobles y Paulsons de látex… Eso sí, todo siempre al servicio de la historia y coherente con el consolidado estilo de la serie, sin duda una de las más visualmente estimulantes del panorama reciente.

Pero este nuevo viaje murphyano al subconsciente americano estaría incompleto sin esa presencia terrorífica en forma de asesino en serie que acecha en todas las temporadas, en este caso, como no podía ser de otra manera, un payaso asesino. Twisty the Clown es junto a Bloody Face la creación más pesadillesca de Murphy y Falchuk, una visión demoníaca que rapta niños y masacra a plena luz del día (esa primera aparición bebe directamente del primer asesinato del Asesino del Zodiaco en la película de David Fincher). La Júpiter (un pequeño pueblo de Florida) de los 50 que recrea Freak Show es vibrante, exultante, y se nos presenta “in glorious technicolor!!!” (el humor, como el dolor, siempre proviene de los lugares más inesperados), por eso Twisty ejerce un contraste muy llamativo, y supone la garantía de que, después de Coven, este año quizás sí pasemos algo de miedo. Claro que a estas alturas nos debería quedar claro que el “horror” de AHS no se refiere tanto al miedo en el sentido del cine de terror moderno. Murphy lleva cuatro años desvelándonos el terror que forma parte de cada ser humano, engendro o persona “normal”, humanizando al monstruo y hallando lo macabro bajo la belleza y la perfección, convirtiendo la intolerancia y el temor a lo diferente en la verdadera fuente de los horrores de la serie: ahí tenéis a los freaks descuartizando a su “bully” al final del episodio, para salvaguardar su refugio y comenzar un levantamiento contra sus opresores (“If they wanna call us monsters, fine. We’ll act like monsters”). De esta manera, con su cuarta entrega American Horror Story se reafirma en su potente discurso, y lo hace habiendo alcanzado la perfección formal, como la serie en la que el disparate y la trascendencia van de la mano, y lo monstruoso y lo sublime son lo mismo.

Todo lo que sabemos por ahora de ‘American Horror Story: Freak Show’

American Horror Story Freak Show

Ya sabéis cómo va esto. Cuando acaba una temporada de American Horror Story comienzan los rumores, las especulaciones y el incesante goteo de información oficial. La espera de casi un año entre temporada y temporada de sus series ha obligado a las televisiones de cable y de pago a diseñar campañas de marketing que se extienden desde el primer minuto después de la series finale hasta el estreno de la siguiente temporada. La cuestión es estar absolutamente todos los días en el candelero, y las redes sociales y la gran cantidad de medios dedicados a la cultura audiovisual en Internet se lo ponen en bandeja.

Por eso nada más terminar American Horror Story: Coven, Ryan Murphy no tardó ni una hora en desvelar los primeros secretos sobre la cuarta temporada de su serie de terror. Venían en forma de dos píldoras de información muy jugosas: Que la temporada estaría parcialmente ambientada en el año 1950, y que Jessica Lange estaba practicando su acento alemán para dar vida a su personaje, en la que será su última temporada en la serie antes de retirarse, según anunció la propia actriz el año pasado. Internet comenzó a indagar, a elucubrar teorías, y la que sonaba con más fuerza era la que decía que la temporada estaría ambientada en un circo.

El rumor llegó a ser desmentido por FX, pero hace poco el guionista Douglas Petrie dejó caer que era verdad, a lo que siguió poco después la confirmación de Ryan Murphy. Está claro que Murphy y FX estaban intentando despistar, pero era demasiado tarde, el rumor habría cobrado mucha fuerza y era inútil seguir negándolo. De hecho, ya no tenía sentido retrasar más el anuncio, puesto que Petrie había dado la exclusiva accidentalmente, después de ser engañado por los presentadores del podcast Nerdist, Moira Kirkland y Ben Blacker, que le aseguraron que la noticia de que la temporada transcurriría en un “circo de los horrores” ya había salido a la luz. A lo que Petrie respondió “Sí, esa es la idea, pero aún no tenemos título”.

Ryan Murphy tweet

Así que ya sabemos a ciencia cierta que la cuarta temporada de AHS transcurrirá en un circo ambulante, un carnaval de fenómenos de la naturaleza, al más puro estilo de la serie de culto de HBO Carnivàle, y que su título oficial es, de manera muy apropiada (y sin haberse roto mucho la cabeza): AMERICAN HORROR STORY: FREAK SHOW.

Jessica Lange Freak Show

¿Y qué más sabemos sobre Freak Show? Pues ya tenemos suficientes datos como para empezar a morir de la expectación (y de la espera). A continuación os ofrezco un resumen con toda la información confirmada por los creadores de la serie y/o publicaciones especializadas. Iré actualizando esta entrada a medida que conozcamos más detalles sobre la temporada.

– La historia transcurrirá a caballo entre el año 1950 y otro año por confirmar.

– La temporada estará ambientada en Jupiter, un pueblo del condado de Palm Beach (Florida).

– Jessica Lange interpretará a una expatriada alemana que dirige el último circo de freaks en Estados Unidos.

– Los actores de American Horror Story que regresarán oficialmente para Freak Show son: Jessica Lange, Kathy Bates, Sarah Paulson, Evan Peters, Angela Bassett, y Frances Conroy.

– Los intérpretes confirmados darán vida a los artistas del circo que son rescatados por el personaje de Jessica.

– [29/03/14] Michael Chiklis, conocido sobre todo por The Shield, se incorpora al reparto. Chiklis interpreta al padre del personaje de Evan Peters y ex marido del personaje de Kathy Bates (por lo que suponemos que Bates dará vida a la madre de Peters).

– [29/03/14] Ayer en el panel de Paley Fest dedicado a AHS, Ryan Murphy confirmó que todos los actores que asistieron “forman parte de alguna manera u otra de la nueva temporada”. Esto quiere decir que además de los intérpretes previamente confirmados, también participarán en Freak Show Gabourey Sibide, Emma Roberts, Dennis O’Hare y Jamie Brewer, todos presentes ayer en Paley Fest.

– [29/03/14] Aunque Freak Show estará ambientada en Florida, se grabará en Nueva Orleans, como Coven.

– [29/03/14] Ryan Murphy también desveló en Paley Fest que está negociando la participación de varios actores de las dos primeras temporadas, y que lo que falta para confirmarlos es cuadrar las agendas.

– [09/05/14] En una entrevista a Entertainment Weekly Ryan Murphy desvela que Freak Show tendrá un payaso asesino (no sabemos si del espacio exterior), y que, atención “será el payaso más terrorífico de la historia”. Murphy también ha confirmado que otro de los freaks clásicos que formarán parte del circo de Jessica Lange será la mujer barbuda.

– [09/05/14] Freak Show heredará algo del sentido del humor alocado de la temporada anterior, Coven, pero Murphy asegura que será más oscura, como Asylum.

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– [12/06/14] Sarah Paulson presenta en Twitter a su personaje en Freak Show. O mejor dicho, a SUS PERSONAJES, porque la Paulson va a interpretar a una mujer con dos cabezas, llamadas Bette y Dot. La actriz ha declarado esta semana a E! News que cuando leyó el guión de Freak Show pensó “Holy Shit!” y lo describe como un híbrido de Coven y Asylum. “Va a tener un tono más oscuro, parecido al de Asylum, pero combinado con el humor de Coven”, ha dicho Paulson. Aquí os dejo el tweet en el que la actriz ha presentado a Bette y Dot: 

https://twitter.com/MsSarahPaulson/status/477151870700384256/photo/1 

– [18/06/14] Aunque para muchos era evidente, Sarah Paulson ha confirmado que su foto con dos cabezas es simplemente un montaje con el personaje de Lana Winters (Asylum), hecho por la compañía de efectos digitales para enseñársela a Ryan Murphy. Y que el aspecto de la mujer de dos cabezas, Bette y Dot, a la que dará vida en Freak Show será muy distinto al de la foto.

– [08/07/14] El actor Wes Bentley, conocido por sus papeles en American Beauty y Los juegos del hambre, se incorpora al reparto para un arco argumental de dos episodios. Será en el capítulo doble de Halloween (en un principio previsto para el 21 y el 28 de octubre), e interpretará a Eddie, una persona del pasado del personaje de Kathy Bates, que vuelve para vengarse de ella.

– [13/07/14] FX lanza el primer teaser de Freak Show [actualización: se trata de un elaborado fan made, no es oficial]:

– [27/07/14] Se filtra la hoja de casting de Freak Show, en la que podemos ver los nombres de los personajes a los que interpreta el reparto. Y atención, porque la hoja nos desvela que vuelve Naomi Grossman, interpretando al mismo personaje al que dio vida en Asylum, ¡Pepper! Aquí tenéis a los principales actores y sus personajes:

  • Jessica Lange como Elsa Mars
  • Emma Roberts como Maggie
  • Sarah Paulson como las hermanas siamesas Bette y Dot
  • Michael Chiklis como Evan del Toreado
  • Kathy Bates como Ethel Darling
  • Angela Bassett como Desiree Dupre, ex mujer de del Toreado
  • Evan Peters como Jimmy Darling, hijo de del Toreado y Ethel Darling
  • John Carroll Lynch como el payaso asesino

– [11/08/14] Patti LaBelle, la mujer detrás de “Lady Marmalade” se une al reparto de Freak Show como artista invitada para un arco de cuatro episodios. LaBelle interpretará a la madre del personaje de Gabourey Sidibe, una mujer que será clave para desvelar los secretos del payaso asesino.

– [14/08/14] Ryan Murphy anunció anoche (por la tarde en EEUU) por Twitter que Jyoti Amge, la mujer más pequeña del mundo, se incorpora al reparto de Freak Show. No es la primera vez que Amge participa en un programa de la tele, ya que formó parte del Gran Hermano indio. Aquí tenéis la foto con la que Murphy acompañó la noticia, que nos da además el primer vistazo a Elsa Mars, el personaje de Jessica Lange esta temporada.

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– [19/08/14] Denis O’Hare ha compartido en Twitter una foto de su primer día en el rodaje de Freak Show y en ella muestra una cesta de bienvenida junto al guión de un episodio. El título del capítulo, “Edward Mondrake Part 1” nos indica que AHS vuelve a inspirarse en la historia, según SpoilerTV. Edward Mordake fue una persona real del siglo XIX, heredero de un par inglés que sufría de diprosopia, o sea, duplicación cráneo-facial. Vamos, que Mordake tenía dos caras, una de ellas en la parte posterior de la cabeza, y aunque no podía realizar las mismas funciones que con la cara de delante, podía reír y llorar. Además, Mordake decía que la segunda cara le susurraba cosas durante la noche, y se refería a ella como a su “gemelo malvado”.  Todo indica que Mordake será interpretado en Freak Show por Wes Bentley y aparecerá en el ya clásico episodio doble de Halloween, que se emite en Estados Unidos el 21 y el 28 de octubre.

– [20/08/14] FX lanza el primer teaser de Freak Show y anuncia fecha de estreno de la temporada: 8 de octubre.

– [22/08/14] Segundo teaser de Freak Show:

– [24/08/14] Matt Bomer aparecerá como actor invitado en un episodio de Freak Show. El actor está nominado este año al Emmy por su papel en The Normal Heart, que también dirigió Murphy. El productor de AHS ha declarado: “Hago lo posible por que haga todo lo que le pido. Le mandé un mensaje que decía ‘Te lo ofrezco a ti primero, y es un papel muy retorcido'”.

– [27/08/14] Tercer teaser de Freak Show:

– [27/08/14] FX lanza el póster oficial de Freak Show donde vemos por primera vez al reparto principal caracterizado.

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– [28/08/14] Cuarto teaser:

– [29/08/14] Quinto teaser:

– [03/09/14] Sexto teaser:

– [04/09/14] Séptimo teaser:

– [06/09/14] Octavo teaser:

– [07/09/14] FX lanza el primer teaser que incluye a los personajes de Freak Show. Esta es la versión extendida (1 minuto). La canción que suena en la promo es “Carousel” de Melanie Martinez:

– [12/09/14] Noveno teaser:

– [13/09/14] Entertainment Weekly publica en exclusiva 14 imágenes del estreno de Freak Show:

– [15/09/14] Décimo teaser:

– [18/09/14] Undécimo teaser:

– [18/09/14] Breve preview del primer episodio, “Monsters Among Us”:

– [18/09/14] FX lanza dos nuevos pósters.

– [19/09/14] Duodécimo teaser:

– [19/09/14] Nueva promo de Fox que compila los previos teasers:

– [20/09/14] Nuevas imágenes oficiales de los personajes en blanco y negro:

– [22/09/14] Galería completa de retratos de personajes (color) en alta resolución (fuente: PopSugar):

– [28/09/14] Ryan Murphy ha anunciado a través de Twitter que el estreno de Freak Show el 8 de octubre será con un episodio “supersized”, es decir, de mayor duración a la habitual, concretamente ¡90 minutos!

4Si tenéis más información contrastada sobre Freak Show que se me haya escapado, compartidla conmigo y la añadiré a esta entrada. Y no la perdáis de vista para ir descubriendo antes que nadie todos los datos que vayan surgiendo.

Y si tenéis mono de AHS y os apetece leer sobre la serie, os recomiendo los artículos de #fnvlt sobre Murder HouseAsylum Coven.

American-Horror-Story Players

American Horror Story Coven: ¡¡¡Balenciaga!!!

AHS The Seven Wonders

Qué  bien nos lo hemos pasado este año con American Horror Story. La serie de Ryan Murphy y Brad Falchuk comenzó su andadura hace tres años dejando muy claras sus intenciones, jurando fidelidad al exceso, el bizarrismo y la locura, asegurándose de que no habría nada igual, ni parecido, en el panorama catódico. Años después, está claro que sigue sin haber nada como American Horror Story en televisión. Y con esta tercera entrega, Coven, se les ha terminado de ir la cabeza del todo. Después de la intensidad dramática de Asylum, Coven ha sido casi íntegramente una comedia, una celebración continua. Es verdad que no se ha perdido de vista del todo el terror (aunque este año “terror” se haya entendido más como el arte de remover estómagos de asco que el de provocar miedo), pero Coven se ha caracterizado sobre todo por habernos hecho reír con un fabuloso e inolvidable grupo de personajes del que nos habría gustado disfrutar mucho más tiempo.

Coven ha sido un viaje frenético y perturbado que nos ha proporcionado una hora de diversión esquizofrénica a la semana, y esto es lo más importante. Pero no por ello podemos pasar por alto sus profundos errores de estructura. No es nada nuevo. Las dos temporadas de American Horror Story ya sufrían de planteamientos mal desarrollados o simplemente abandonados, de rodeos sobre la misma idea y tramas inconexas. Pero esta temporada nos ha dado a conocer un nuevo nivel de caos narrativo. Hemos perdido de vista el propósito de la historia en casi todos los capítulos, y al final no han logrado cohesionar todas las tramas abiertas. La recta final de la temporada ha desechado uno detrás de otro varios clímax posibles, la guerra entre brujas blancas y negras, y un enfrentamiento entre cazadores y brujas, quitándose tramas de un plumazo para centrarse exclusivamente en la pregunta “¿Quién es la próxima Suprema?” Por muy divertido que haya sido, echando la vista atrás, no podemos evitar plantearnos cómo se podía haber dado más utilidad y sentido a todas esas historias que han acabado completamente descolgadas del desenlace -especialmente las de Marie Laveau y Madame Delphine LaLaurie.

Last Supper

Claro que durante los 13 episodios de Coven, siempre que me he parado a pensar más de dos segundos en lo que estaba viendo, se me ha interrumpido impertinentemente con un golpe de hachazo, un one-liner de levantarse y aplaudir o un plano tan, tan, tan arrebatadoramente bello que me ha dejado la mente en blanco, completamente embrujado (ver: foto de “La última cena”). Benditos golpes de efecto, alabada aleatoriedad, santo delirio. ¡¿Pero qué haces pensando en la historia cuando ese montón de zorras divinas están sacándose los ojos, compartiendo zombies en la cama, contoneándose sibilinas, irreverentes y ociosas, perfeccionando el arte del shade y dándose de comer heces?!

Si me permitís el símil perezoso, Coven ha sido una auténtica montaña rusa. Nos ha mareado con mil vueltas (siempre el mismo loop, una y otra vez) pero cada vez que nos hemos bajado hemos querido más. Murphy y Falchuk empezaron la temporada interesados en la leyenda de las brujas de Salem y levantando a partir de ahí un relato macabro con una pizca de Suspiria y un poco de, bueno, un poco de todo, porque vaya amasijo psicótico de referentes e ideas. Y han acabado entregándose de lleno a la autorreflexión y la autoparodia. Así, “Go to Hell” (3.12) terminaba con las brujas alineadas como las aspirantes a modelo de Tyra Banks, los triunfitos o las BFF de Paris Hilton, preparadas para darlo todo en la última fase del concurso reality para elegir a la próxima Suprema: America’s Next Top Supreme: The Seven Wonders.

Así que la season finale de Coven ha servido como confirmación de la función que ha desempeñado la serie este año: divertir y proporcionarnos momentos icónicos. No importa si estos han tenido sentido o no, o si han respetado algún tipo de coherencia interna o lógica de personajes, porque casi siempre han sido geniales. Este espíritu Coven se puede resumir fácilmente en el ya histórico “¡Balenciaga!”, la última palabra que pronuncia Myrtle Snow antes de ser quemada en la estaca. Es un grito de guerra (también una pista sobre la cuarta temporada, según muchos), un acto de autoafirmación, y un canto a la excentricidad de la serie que el gran personaje de Frances Conroy tan bien ha personificado.

Cordelia Foxx

Ya que Coven se ha reducido en su final a descubrir quién es la sucesora de la pelma de Fiona Goode, hablemos de ello. ¿Quién es la nueva Suprema? Pues ¡oh! “lo teníamos delante de las narices todo el tiempo”. Su hija, Cordelia Foxx, ¿quién si no? La primera mitad de “The Seven Wonders” (3.13) -precedida de una sublime, mágica, preciosa secuencia musical con Stevie Nicks que pone el listón demasiado alto para el resto del episodio- se centra en la competición de las jóvenes brujas para ver quién domina las Siete Maravillas sin sucumbir en el intento y resulta coronada como reina del aquelarre. Estas escenas, entre lo hilarante y lo espectacular, funcionan como exhibición y compendio de lo que ha hecho a estas mujeres tan “maravillosas” (espero que nadie dude de que “Las Siete Maravillas” son y siempre han sido ellas). Como en el resto de la temporada, las brujas mueren y son resucitadas, hasta que Snow cae en la cuenta de que su Cordelia siempre ha sido la Suprema. Es lógico, de acuerdo, pero también un tanto anticlimático, y nos hace plantearnos una vez más: ¿Para qué ha servido todo lo anterior? (Ya sabéis la respuesta).

Después de la competición quedan dos aspirantes vivas, Zoe y Queenie, y dos muertas, Madison, que recibe su justicia poética a manos de Kyle (boytoy hasta el final), y la pobre Misty, que se queda atrapada para siempre en su infierno personal (sin duda controlado por E.T.). Entonces Coven introduce una elipsis brusca como ella sola, da paso a cambios que nos perdemos si parpadeamos (los ojos de Delia, la auto-sentencia de muerte de Myrtle, el nuevo Consejo, todo muy precipitado), y nos da la bienvenida al comienzo de una nueva y esperanzadora era para las brujas. Un futuro en el que Cordelia, cual Lana Banana dando una exclusiva nacional, anuncia a la tele que la Escuela para Jovencitas Excepcionales de Miss Robichaux abre sus puertas para todas las chicas con poderes del mundo (muy “Chosen” esto, por cierto).

Es un cierre que, a pesar de sus muchos defectos, entronca muy bien con el primer episodio, “Bitchcraft“, que introducía este Hogwarts feminazi como hilo conductor de la temporada. Y aunque luego se lo hayan pasado todo por el forro, y hayan desaprovechado tramas, personajes e ideas hasta el final, hemos obtenido lo más parecido al ciclo completo que una temporada tan irregular como esta podía darnos. La muerte (definitiva) de Fiona en brazos de la nueva Suprema es un toque muy bonito -Fiona recibe como castigo pasar la eternidad con el hombre más aburrido de la historia y Delia queda liberada por fin de su Mater Castrantorum para poder desarrollar su potencial, perfecto. Pero el verdadero broche de Coven es algo que nos remite directamente a Asylum. Como Lana Winters, Santa Cordelia Foxx sonríe mirando a cámara, confirmándonos que la temporada ha sido para nosotros, haciéndonos partícipes directos del final. Solo que esta vez sacamos la conclusión opuesta a entonces: “Si miras al bien a la cara, el bien te va a devolver la mirada”.

American Horror Story Coven: Los miércoles vamos de negro

American Horror Story Coven

Review de “Head” (3.09) Aviso: Muchos spoilers a continuación.

Desde aquel grandísimo “Bitchcraft” (3.01), American Horror Story Coven ha tenido capítulos mejores y peores. No puedo evitar percibir cierto aire de decepción generalizada con esta temporada. Es comprensible teniendo en cuenta que Asylum elevó considerablemente el listón. También dispuso un tono más trágico y serio para la serie, algo que se ha perdido en Coven, que es lo más petardo que hemos visto en mucho tiempo en televisión (lo último que es esto para mí es un problema). Después de nueve episodios, AHS Coven llega a su punto de ebullición, y justo antes de que estalle la gran guerra de Nueva Orleans, tenemos parón navideño. Hasta enero no hay más American Horror Story (dramarama melodrama), así que vamos a hacer balance.

La mid-season finale“Head” (3.09) ha tenido todo lo que debe tener un final. Un buen puñado de descubrimientos, muertes (obviamente) y cliffhangers que auguran un fin de temporada apoteósico. Uno distinto al que esperábamos además. Coven parecía encaminarse hacia una batalla entre las brujas blancas contra las voodoo queens, pero la aparición de los cazadores de brujas da la vuelta a la tortilla. Como sabíamos desde el principio, Coven es una historia de mujeres, y todo apunta a que la batalla final será entre sexos opuestos. “Head” termina con Marie Laveau a las puertas de la Escuela para Jovencitas Excepcionales de Miss Robichaux para unirse a Fiona Goode y sus zorritas en la lucha contra el enemigo común, el patriarcado que amenaza con acabar con el poco girl power (literal) que queda en el mundo. Esto puede dar mucho más juego que un showdown entre reinas de la magia negra, aunque no descartamos un enfrentamiento final entre Fiona y Marie. Uno que simbolice la lucha de Jessica Lange y Angela Bassett por coronarse reina de la serie. De momento, que me perdone la bella Lange, pero el trono pertenece claramente a Bassett. De hecho ya está sentada en él, y va a ser difícil que se lo quiten. Laveau no está para “sheeeeit“, como el senador Clay Davis de The Wire. Y Bassett ha entendido desde el primer momento qué es AHS. Su interpretación engloba perfectamente la esencia de la serie más excesiva de la tele.

Kyle Fiona Goode

Hablemos de la muerte. Siempre he pensado que cuando un personaje muere en una serie sobrenatural y vuelve a la vida enseguida, su marcha pierde impacto y no sirve para nada. Hay excepciones, pero en general odio cuando una serie fantástica abusa de la carta de resucitación. Con Coven llegó un momento en el que las muertes dejaron de importarme. Concretamente después del regreso de la maravillosa, marciana, fantástica y sublime Myrtle Snow (la también maravillosa, marciana, fantástica y sublime Frances Conroy). Sin embargo, con “Head” he comprendido que Coven no ha buscado impactar con la muerte, sino incorporarla en la rutina diaria de las brujas, para en última instancia apuntar al gran poder de Misty Day (¿Tiene esta serie los mejores nombres o qué?) y su papel en la gran trama de la serie. “Surprise, bitch. I bet you thought you’d seen the last of me” se ha convertido en el leitmotiv de la serie (además del meme más pesado de la temporada). Y ahora sí, después de mis dudas iniciales, puedo decir alto y claro: “La muerte os sienta tan bien, zorras”.

Mi queja principal con respecto a esta temporada es el incumplimiento de algunas promesas tácitas que el primer episodio me hizo. Sobre todo en lo referente a las Mean Witches. No se ha sabido (o querido) aprovechar la presencia del cuarteto de brujas adolescentes, y sus poderes especiales han pasado a segundo plano. De hecho, Zoe y Madison se han paseado por la serie sin hacer demasiado, siendo fabulosas (sobre todo la Roberts, claro) pero olvidándose de sus habilidades mágicas. En realidad es lógico, a Madison no le hace falta hacer alardes de magia negra para dejar claro que es una diva y en el caso de Zoe, la muerte por kiki no es algo que se pueda explotar demasiado (su gran momento está por llegar, y ahora que Kyle y su culo han recuperado la humanidad, es inevitable). Aun así, echo de menos más meangirlismo, me habría gustado que el grupo no se desintegrase tan pronto, y verlas a las cuatro liándola en el centro comercial, “Let’s go to the mall, bitch”. Bueno, hay tiempo. También confío en que Ryan Murphy se vuelva a acordar de Suspiria y que nos deje oír la cancioncilla satánica un par de veces más esta temporada, a ser posible para acompañar el polvo mortal de Zoe y Kyle; o algún plano de grupo a cámara lenta (ojo de pez no, por favor, que ya hemos tenido bastante).

Myrtle Snow

Uno de los momentos estrella de “Head” es  la venganza de Myrtle Snow contra el consejo. Resulta que la Myrtle está más loca y es más sádica de lo que creíamos (ese plano de la Conroy sacándole el ojo a su ex colega solo es superado por la Conroy jugando con los cuerpos descuartizados del consejo). Ahora que lo pienso, Myrtle es la reina absoluta de “Head”, qué tía. Pero casi todas tienen su momento de gloria en el episodio. Las mean girls se contonean por el hospital para hacer una visita al vecino. Y a pesar de la pamela parabólica de Zoe y el gorro ushanka de Madison, Nan es la HBIC (head bitch in charge) de este capítulo, y la responsable de las escenas más emotivas. Jamie Brewer 4 ever. Aunque el episodio otorga demasiados minutos a una trama que no nos importa demasiado. Queenie no está con ellas. Sigue con su BFF Madame Delphine LaLaurie, que ahora es una cabeza parlante. Una de las mejores escenas del piloto es en la que Delphine solloza al ver a Obama por la tele. Eso no era nada comparado con lo que tenemos en “Head”: Cabeza-Delphine viendo RaícesEl color púrpura y otros clásicos. Qué pena que 12 años de esclavitud (en la que por cierto sale Sarah Paulson) no esté todavía en Blu-ray. Sin tanto margen para el exceso teatral como Lange o Bassett, Kathy Bates ha construido un personaje memorable. Y ella y Queenie forman la mejor pareja cómica de la serie.

Marie Delphine

La recta final de “Head” nos deja con unos cliffhangers bastante jugosos. Zoe y Madison descubren que su boy-toy Kyle vuelve a tener cerebro, y no hay más que verles la cara de decepción (qué putas) para darse cuenta de que piensan que se les ha acabado el chollo. Con lo bien que estaban ellas (sobre todo Maddy) compartiendo ese jugoso y redondo trozo de carne sin habla ni voluntad propia. ¡Arriba el feminismo! Por otro lado, Delphine parece abrir los ojos (su cabeza llorando desconsolada es uno de los planos de la temporada), mientras Delia vuelve a tener ojos (después de descubrir que Myrtle no la atacó -d’uh!- sino la compañía Delphi Trust). Y Hank lleva a cabo una masacre en el salón de belleza de Marie Laveau, llevándose por delante a peluqueras, clientas, y suponemos que alguna bruja voodoo. Para acabar con él, Queenie se vuela los sesos. Es una escena ciertamente impactante, pero no debería preocuparnos demasiado. Misty Day sigue por ahí. Y en el próximo capítulo además se une Stevie Nicks al aquelarre de Fiona Goode.

Las brujas se marchan de vacaciones de Navidad por todo lo alto. Quedan cuatro episodios de Coven, y ya sabemos que todo es posible en esta serie. A pesar de que la dispersión de las tramas han aumentado enormemente la sensación de que la serie no iba a ninguna parte (qué bien nos lo estamos pasando, pero ¿qué invento es esto?), Ryan Murphy y Brad Falchuk vuelven a demostrar la eficacia del formato miniserie y encauzan con acierto la tercera temporada. No hay nada más emocionante que dos grandes archienemigos uniendo fuerzas para luchar contra un mal mayor. Preparaos para que Lange y Bassett nos entreguen muchas más cabezas en bandeja de plata. Y recemos a Belcebú por una escena musical con coreografía incluida.

¡Concurso! Consigue ‘American Horror Story Asylum’ en DVD

Este sorteo ya ha finalizado. Atentos a fuertecito no ve la tele para futuros sorteos.

American Horror Story Asylum

Ya es Halloween. A los fastos habituales, disfraces, dulces y películas de miedo, este año podemos añadir una nueva tradición: ¡Maratón de American Horror Story!

Para ello nos llega justo a tiempo la segunda temporada de la serie de Ryan Murphy, ya a la venta en DVD en España. American Horror Story Asylum, de la cadena FXfue de lo más fuertecito de la pasada temporada televisiva. No podremos (ni queremos) olvidar a la Hermana Jude, a la Hermana Mary Eunice, a Bloody Face o a Lana Banana, protagonistas de una de las series más impactantes, absorbentes y provocativas de los últimos años.

Para que completéis vuestra videoteca con esta serie imprescindible, ¡fuertecito no ve la tele y 20th Century Home Entertainment España os dan la oportunidad de conseguir AMERICAN HORROR STORY ASYLUM totalmente gratis!

PARA ENTRAR EN EL SORTEO de una copia en DVD de AMERICAN HORROR STORY ASYLUM lo único que tenéis que hacer es dejarnos un comentario en esta entrada respondiendo a la siguiente pregunta:

Si estuvierais en una sala de reuniones con Ryan Murphy y los ejecutivos de la Fox ahora mismo, ¿qué idea/s les daríais para la cuarta temporada de American Horror Story (la última en la que participará Jessica Lange)?

Asylum

También podéis participar desde la página de Facebook de fuertecito no ve la tele. El funcionamiento es el mismo, tenéis que dejarnos un comentario en ESTA FOTO respondiendo a la pregunta planteada en esta entrada. Participar en ambos sitios duplica las oportunidades de conseguir el premio (podéis copiar y pegar vuestra respuesta de aquí, no hace falta responder dos veces).

De entre todos los participantes en el blog y en Facebook se elegirá a un ganador atendiendo a criterios de originalidad, creatividad y contenido (no de extensión, podéis ser breves o extenderos cuanto queráis). Este recibirá en su casa una copia de AMERICAN HORROR STORY ASYLUM en DVD sin coste alguno por su parte.

No olvidéis incluir vuestro correo electrónico en el formulario de respuesta (no aparecerá público, no os preocupéis).

Podéis participar desde ya mismo hasta el próximo domingo 10 de noviembre de 2013 a las 23:59 (hora peninsular española). El ganador será anunciado a lo largo del lunes 11 de noviembre de 2013 en nuestra página de Facebook (aseguraos de que sois seguidores para estar al tanto de todo).

AHS Evan Peters

Importante: concurso exclusivo para residentes en territorio español.

AHS carátulaLa 2ª temporada de American Horror Story, titulada ‘Asylum’, ya está a la venta en España. La aclamada serie (nominada a 17 Premios Emmy en 2013) presenta en su segundo año una historia completamente nueva:

En esta ocasión, la serie está ambientada en 1964 y transcurre en Briarcliff, una institución mental para perturbados mentales que anteriormente fue un hospital para tuberculosos. El manicomio está dirigido con mano de hierro por la hermana Jude Martin (Jessica Lange), a la que acompañan algunos de los actores de la temporada anterior, como Sarah Paulson, Lily Rabe, Evan Peters y Zachary Quinto. A este extraordinario elenco se unen otros intérpretes de la talla de James Cromwell, Joseph Fiennes, Adam Levine, Chloë Sevigny, Clea Duvall y Jenna Dewan.

En el asilo, la falta de cordura se mezcla con los deseos prohibidos y una maldad aterradora… Este peligroso cóctel se traduce en que se produzcan abducciones extraterrestres,  posesiones diabólicas o la presencia del peligroso psicópata conocido como “Cara Sangrienta”.

El DVD de American Horror Story Asylum cuenta con los 13 episodios de la segunda temporada y los siguientes contenidos adicionales en su edición a la venta:

-Escenas inéditas

-El Celador

-¿Qué es American Horror Story: Asylum?

-Bienvenidos a la mansión Briarcliff

-Las criaturas

Asylum Lana Winters

American Horror Story Asylum es una de las series que ya forman parte del Panteón Catódico de fuertecito no ve la teleEstas son algunas de las razones, expuestas en el artículo “American Horror Story Asylum: La balada de Lana Winters“, en este blog:

“American Horror Story Asylum supone un salto de calidad enorme con respecto a la primera entrega de esta antología de terror. Más seria, poética y trascendental, preciosista y estéticamente arriesgada, pero también más demencial (lógicamente), bizarra y excesiva, Asylum es la prueba del éxito del formato. 13 episodios que conforman una historia cerrada, muy intensa, y sin cabos sueltos, que ha dominado el arte televisivo de la hibridación de géneros: nos ha sobresaltado, nos ha hecho retorcernos del asco, nos ha golpeado en las entrañas y en la conciencia, ha provocado la carcajada más loca, y en última instancia nos ha hecho partícipes del recorrido vital completo de unos personajes inolvidables. Celebración de la vida y la libertad, de la complejidad de la mente humana, de los derechos universales, y crítica al mal que aun sobrevive en nuestra sociedad, Asylum ha supuesto la consagración de Ryan Murphy -con la inestimable ayuda de su segundo de abordo Brian Falchuk– como algo más que un provocador y una fábrica de ideas”.

Si os habéis quedado con ganas de más, aquí tenéis artículos sobre la primera temporada, y la excitante nueva entrega, Coven, que acaba de dar comienzo batiendo récords de audiencia en Estados Unidos.

Espero con emoción vuestras ideas para la cuarta temporada de American Horror Story. Para inspiraros, os dejo con uno de los momentos más grandes que nos dio la tele la temporada pasada: The Name Game! ¡Mucha suerte a todos!

American Horror Story Coven: Jóvenes y brujas

AHS Coven

Ryan Murphy y Brad Falchuk pusieron el listón demasiado alto con la segunda temporada de American Horror Story. Tanto ellos como el público sabíamos que intentar superar Asylum iba a ser una tarea muy complicada, pero eso no quiere decir que no se vaya a intentar. De momento, con tan solo un episodio emitido, Coven nos ha demostrado que Murphy vuelve a ir a por todas. Literalmente. Una disparatada y desinhibida historia de brujas que se aleja de los insalubres pasillos del manicomio Briarcliff y nos acerca a una Nueva Orleans glamurosamente decadente, con un rico contexto histórico que aporta la perfecta ambientación para la serie. “Bitchcraft”, el primer episodio de Coven nos agarró desde el principio por los pelos y nos zarandeó durante una hora para acabar prometiendo una temporada demencial, como debe ser. Esperemos que cumpla su palabra.

El aquelarre de Murphy es una nueva oportunidad para volver a agitar la coctelera de géneros y estilos con la que el autor se ha labrado un nombre en Hollywood, especialmente con esta serie. Coven es un torbellino de ideas, un torrente de energía que se transforma en una cámara loca, saltarina, aberrante y provocativa, un estimulante trabajo de realización que no es sino una manifestación física del viaje psicodélico y pesadillesco que Murphy nos propone con esta historia de pequeñas y grandes mujeres. Las influencias cinéfilas vuelven a saltar a la vista desde el principio, pero lo mejor de Coven es que está aparentemente concebida como un giallo. Esa preciosa paleta de colores azul-magenta, esos magníficos zooms setenteros, ese tema musical tarareado, esa escuela de jóvenes señoritas en la que solo falta Jessica Harper, y esas matriarcas, Mater Suspiriorum, Mater Tenebrarum y Mater Lachrymarum. Las tremendísimas Jessica Lange, Kathy Bates y Sarah Paulson, cuya mera presencia ya nos resulta lo suficientemente hipnotizadora, al margen del cuidado escenario en el que se desenvuelven majestuosamente.

AHS Coven 2

Pero Coven no es una sola cosa en ningún momento, como tampoco lo fue Asylum. Murphy ha despojado la serie del tremendismo de la anterior temporada y ha optado por un tono algo más liviano (“ligero como una pluma, rígido como una tabla”) y heterogéneo. Claro que, a pesar de que incorpora más humor, más belleza, y más sensualidad, sigue buscando las imágenes más perturbadoras, macabras e impactantes (ese minotauro), haciendo que sus personajes dancen, se contoneen y leviten entre comedia, terror y romance. Todo es posible en Coven, y eso es básicamente lo que nos quiere decir “Bitchcraft”. Hay espacio para la reflexión sobre lo efímero de la belleza, el paso del tiempo, para la habitual denuncia social, el apoyo a las minorías y la oda al freak. Y también hay cabida para el amor (ese juego de miradas distorsionadas a través del hielo es desde ya una de las secuencias del año), y para las risas, sobre todo para las risas. Los mejores momentos de “Bitchcraft” están protagonizados por el divertidísimo cuarteto de brujas adolescentes (¿qué pensará Robyn Lively de todo esto?) que exhiben un genial abanico de poderes: telequinesis, premonición, muñeca voodoo humana y muerte por kiki. Verlas pasear como patitos feos negros en fila india detrás de su madre ya hace que la espera haya merecido la pena. Abbey Road, y después las zorritas de Coven.

En “Bitchcraft” se nos da la bienvenida a la Escuela para Jovencitas Excepcionales de Miss Robichaux, un Hogwarts para jóvenes brujas (la referencia a Harry Potter no se hace esperar, para regocijo de todos) donde las pocas que quedan en la Tierra tres siglos después de los Juicios de Salem son instruidas por una dulce anfitriona con nombre de actriz porno, Cordelia Foxx (Sarah Paulson) y su madre, la Suprema Fiona Goode. La escuela es el epicentro de un relato de poder femenino que se mueve entre el pasado y el presente, y nos conduce por los pasillos diáfanos de una Mansión X, fiestas de hermandad universitaria, lujosas clínicas de belleza y lúgubres sótanos donde se esconden los secretos más inquietantes. Todo lo que cabía esperar de la segunda iteración de una serie que con tan solo dos años en antena se ha convertido en una auténtica institución. Y de regalo, la que ya es la revelación del año, Emma Roberts como la mean girl juguete roto de Hollywood Madison Montgomery, nuestra nueva reina catódica. Será difícil llenar el vacío que dejaron el año pasado la hermana Jude, Lana Banana o la hermana Mary Eunice, pero si lo visto en “Bitchcraft” es indicio alguno, está claro que no nos van a faltar iconos femeninos este año.

Emmys 2013: Resumen de la noche

Emmys 2013 Bryan Cranston Anna Gunn

La sexagésimo quinta edición de los premios Emmy, que tuvo lugar anoche 22 de septiembre de 2013 en el Teatro Kodak de Los Ángeles, coronó a Modern Family como la mejor serie de comedia por cuarto año consecutivo y, para mayor júbilo de los asistentes a la gala (y sobre todo de su equipo y reparto), a Breaking Bad como mejor serie de drama.

Los premiados en el resto de categorías se sucedieron dentro del área de lo predecible, pero hubo momentos para la sorpresa, como es habitual en estas galas. Eso sí, a pesar de que la categoría de TV Movie y miniserie suele ser eclipsada por comedia y drama, podemos decir fue la noche de Steven Soderbergh y su Behind the Candelabra. La película de HBO con Michael Douglas y Matt Damon logró un impresionante total de 11 Emmys de los 15 a los que aspiraba.

Aunque suene a la cantinela de siempre, la ceremonia de este año fue especialmente insulsa. Se esperaba demasiado de Neil Patrick Harris como presentador, sobre todo después de su apoteósica actuación en los premios Tony de este año, pero el queridísimo protagonista de Cómo conocía a vuestra madre estuvo más contenido y sobrio de lo habitual, como si tanto él como los guionistas de la gala hubieran asumido que superarse era imposible. Hubo momentos simpáticos, y bueno, nunca amarga un NPH a nadie, pero en general nuestro Billy Buddy estuvo bastante olvidable, a juego con la gala.

A continuación os dejo con un resumen de todo lo que aconteció anoche en los Emmy, alfombra roja y ceremonia, a través de la retransmisión en directo que realicé en Twitter desde las 0:00 a las 5:00 de la mañana hora peninsular española (aquí sin embargo utilizaré el horario local de la gala, el de la Costa Oeste USA – PST).

 

03:06 pm Comienza la cobertura fuertecita de los #Emmy. Dadme alfombra roja, ¡que me la como!
03:27 pm Ariel Winter (Alex de #ModernFamily) está preciosa y yo pego una paliza a todos los bullies que se metieron con su peso hace poco

03:32 pm Aubrey Plaza va un poco Gwyneth Paltrow en los Oscars 2002, pero sin los PEZONES al aire

03:36 pm Kevin Spacey es fan de Breaking Bad y The Newsroom #CelebsSeriéfilas
03:37 pm “¿Qué nos traerá el futuro?” A Blossom Russo muchas alfombras rojas. Es como ver a tu hermana en la tele.
03:39 pm Michelle Dockery se toma un bloody mary antes de cada entrega de premios. Los chupitos los deja para después con Jennifer Lawrence
03:41 pm Buaaah, Allison Williams de #GIRLS está increíble. Y reconoce que está agobiada porque ve todas las series nominadas. Únete al club.
03:42 pm Kiernan Shipka de #MadMen es la primavera, la felicidad y las piruletas personificadas. ¿Cuánto la amamos?

03:56 pm La risa boba de Kiernan Shipka me da la vida. Y me encantan sus accesorios navideños del todo a cien (va de Del Pozo)
03:58 pm Anna Gunn de cuerpo entero (la mitad de lo que suele ser su cuerpo, se entiende)

 

04:01 pm Finalmente Matt LeBlanc ha completado su transformación. Ya no hay manera de distinguirlo de Bruce Campbell.
04:06 pm Sarah Paulson ha dicho “Lana Banana”. No necesito más.
04:10 pm Zooey Deschanel es la mujer más aburrida y menos arriesgada de la alfombra roja. Año tras año el mismo azul.
04:17 pm Evan Peters llevando lo de “American Horror” a niveles inauditos. Advertencia, puede herir la sensibilidad.

04:23 pm Lily Rabe muy L.A. Confidential.

04:26 pm ¡BOB BENSON!
04:27 pm Nadie puede estar tan majestuosa enseñando las bragas como Lena Headey

04:29 pm Señoras y señores, Jon Hamm pisa la alfombra roja. Barbaza y chaqueta blanca. Sensacional.
04:31 pm January Jones dice que no quiere que Betty sea feliz en la séptima temporada de #MadMen, porque “eso sería aburrido”.
04: 32 pm Cobie Smulders siguiendo la cobertura de los #Emmys de #FNVLT Gracias, Cobie (L)

04:36 pm Kit Harington intentando sonreír. Le duele. Mucho. Y se nota.

04:44 pm Emilia Clarke, Daenerys de la Tormenta, Madre de Dragones, Reina del Fuego, un ángel en la alfombra roja

 

05:03 pm Empieza la 65ª entrega de los #Emmys Neil Patrick Harris, work your magic!
05:07 pm Mientras encontramos un streaming en condiciones, miremos a Christina Hendricks,. O mirémosla toda la noche

05:13 pm Duelo de power-gays rubios, Jane Lynch y Neil Patrick Harris.
05:15 pm El monólogo de apertura de NPH es un homenaje a los anteriores presentadores de los #Emmys Elegante, pero soso.
05:15 pm La barba de Jon Hamm me mira y me tiemblan las piernas.
05:17 pm Neil Patrick Harris cede protagonismo a Tina Fey y Amy Poehler, las personas que deberían presentar todas las galas del mundo.

Tina Fey Amy Poehler

05:19 pm Primer premio, digo primer WTF de la noche. Merritt Wever (Nurse Jackie), mejor secundaria de comedia.
05:20 pm Merritt Wever era la que menos se merecía el premio. Ella lo sabía. Y su discurso ha estado a la altura de las circunstancias. Genial.
05:23 pm Me habría alegrado más de lo de Merritt Wever si no le hubiera cogido tanta manía a su personaje en la última temporada de Nurse Jackie.
05:25 pm No hay mayor cliché que aquello de “La ciudad de Nueva York es un personaje más”. Gracias por ese puñetazo, Tina.
05:26 pm Mejor guion de comedia: TINA FEY, así, en mayúscula, como toda su grandeza se merece #30Rock
05:27 pm Dios, #LasDeschanel hablan igual.
05:28 pm Mejor secundario de comedia: Tony Hale por #Veep. Por hacer de Buster Bluth pero en otra serie.
05:29 pm Tina Fey y Tony Hale con Emmys en la mano en el transcurso de cinco minutos. Yo ya tengo felicidad para toda la noche.
05:31 pm Robin Williams dejó de ser gracioso en los 90. Es una sitcom anticuada con patas. Miedo me da #TheCrazyOnes
05:35 pm Mientras esperamos a que regrese la gala, miremos la sonrisa de James Wolk (Bob Benson!!)

05:37 pm “Mis padres biológicos: Jon Hamm y Alec Baldwin”, muy bien, Neil Patrick Harris.
05:40 pm Jon Hamm hizo audición para ser Jack Donaghy en #30Rock FYI
05:40 pm Mejor actriz de comedia: Julia Louis-Dreyfus por #Veep Las quinielas van mejor ya, ¿no?
05:43 pm Mejor actriz invitada de comedia: Melissa Leo por #Louie Merecidísimo. Quiero más #Emmys para Louie. ¡Venga!
05:45 pm Mejor dirección de comedia: Gail Mancuso por #ModernFamily O sea, por decir “mueve más la cámara, más zoom, MÁS ZOOM” durante una semana.
05:48 pm Mejor actor de comedia Jim Parsons por #TheBigBangTheory Es su 3º Emmy. “Soy consciente de lo extremadamente afortunado que soy”. PUES SÍ.
05:52 pm #labarbadeJonHamm es el nuevo #elpenedeJonHamm

05:59 pm Elton John homenajea a Liberace y todo lo que hizo por “las personas como yo” con un tema nuevo inspirado en él, “Home Again”.

06:05 pm Laura Linney se lleva el premio a mejor actriz de TV Movie o miniserie por #TheBigC Recompensa a un buen final de una serie mediocre.
06:11 pm El reparto de #HowIMetYourMother apoyan (más o menos) a Neil Patrick Harris en los #Emmys Product placement de la última temporada.
06:13 pm Todos los chistes alrededor de NPH están siendo bastante sosos y predecibles, ¿no?
06:15 pm Mejor guion de drama: Henry Bromell por Homeland #Emmys Su mujer recoge el premio porque el guionista ha fallecido recientemente.
06:16 pm Emmy a Mejor Actriz de Drama para Anna Gunn #Emmys Bryan Cranston aprieta los labios con orgullo. Y nosotros. Qué merecido.
06:17 pm No odiéis a Skyler White. Os hace peor persona.
06:26 pm Cuando ya habíamos perdido la esperanza de ver un número musical de NPH, nos regala uno, muy discreto, muy tonto, y muy meta.

06:27 pm El Capitán Hammer y Doctor Horrible se ven las caras de nuevo.
06:29 pm Pasamos de los realities, ¿no?
06:39 pm Mejor actor secundario de drama: Bobby Cannavale por #BoardwalkEmpire Es su segundo Emmy.
06:40 pm Cuando miro a Bobby Cannavale no puedo evitar pensar en el horroroso sabor de su semen. La culpa la tiene Samantha Jones (SeNY)
06:41 pm Dylan McDermott estará igual con 70 años. Veréis.
06:42 pm Mejor actor de drama: Jeff Daniels por #TheNewsroom ¿Sorpresa o no?
06:43 pm Ahora que #MadMen durará hasta 2015, Jon Hamm tiene dos oportunidades más… para seguir siendo nominado pero no galardonado.
06:46 pm ¿Por qué me cae tan mal Don Cheadle? ¿A alguien más le parece un sobrado de la vida?
06:47 pm Olvidaos de Dexter Morgan, la asesina de la noche es Carrie Underwood. Su víctima: “Yesterday”.
06:55 pm Merritt Wever en la press room reproduciendo nuestras caras cuando nos hemos enterado de que ganaba el Emmy

06:56 pm ¿Podemos darle el premio a Mejor Actriz de Drama a TODAS las nominadas?
06:57 pm No, porque era de Claire Danes, y todos los sabíamos #Emmys Danes recoge el premio y da las gracias como el que va a hacer la compra.
06:58 pm ¡A Claire Danes no se le pone la música para echar del escenario! Hombre ya.
06:59 pm Pues me hace muy feliz que Carrie Preston tenga un Emmy. Qué adorable es.

07:01 pm Mejor dirección de drama: David Fincher por #HouseofCards #Emmys Aprovecho la coyuntura para spamear este artículo: http://www.undermgzn.com/series-tv/house-of-cards-de-ficcion-pasivo-agresiva-y-la-nueva-television-usa/
07:02 pm Jim Parsons me cae bien. Una pena que su serie me parezca tan horrorosamente mala.
07:11 pm Me encantaba Enredos de familia (Family Ties). Para mí Michael J. Fox es tan Alex P. Keaton como es Marty McFly.
07:18 pm Lo de los Tony ha sido en realidad una putada para Neil Patrick Harris. Esa fue su cima y ahora ni se molesta en intentar subirla otra vez.
07:18 pm Este momento musical coreo-seriéfilo está siendo LO CUTRE.
07:22 pm Cobie Smulders y Alyson Hannigan. Ahí van dos whedonistas
07:25 pm Carmela Soprano herself haciendo el in memoriam de James Gandolfini, como no podía ser de otra manera. ¿Lloramos?

Edie Falco James Gandolfini

07:26 pm Se le quiebra la voz a Edie Falco, y a nosotros se nos rompe el corazón. James Galdolfini, the man.
07:37 pm Mejor actor secundario de TV Movie o miniserie: James Cromwell por #AmericanHorrorStoryAsylum Pero Jessica Lange no. MUY MAL.
07:38 pm Kevin Spacey para presentador de la gala del año que viene. Está claro.

Kevin Spacey

07:48 pm Mejor dirección de TV Movie o miniserie: Steven Soderbergh por Behind the Candelabra. Soderbergh deja el cine para ganar.
07:49 pm Mejor secundaria de TV Movie o miniserie: Ellen Burstyn se lo roba a Lana Banana.
07:56 pm Lo sexy que es Bryan Cranston, ¿eh?
07:57 pm Mejor actor de TV Movie o miniserie: Michael Douglas (estaba cantado, y lo tenía escrito desde antes de oírlo).
07:58 pm “You want the bottom or the top?” – Michael Douglas a Matt Damon #Epic #Gaypic

08:00 pm Mejor TV Movie o miniserie: Behind the Candelabra.
08:06 pm Si Tina Fey se ríe con Will Ferrell, ¿me tengo que obligar a que me haga gracia?
08:08 pm El Emmy a Mejor Comedia va a parar a #ModernFamily, por su peor temporada hasta la fecha, y por inercia.
08:08 pm Modern Family es la única comedia que los de la Academia han visto en estos cuatro años y lo sabéis.
08:09 pm Y Mejor Drama para #BreakingBad En comedia se han quedado estancados, afortunadamente en drama no.
08:10 pm La cara de felicidad de Anna Gunn es el mejor broche a los #Emmys
08:13 pm fuertecito has left the building, g’night! #Emmys #Sacabó Para ver todas las fotos, visitad la página de Facebook de fuertecito no ve la tele.

Aaron Paul Bryan Cranston

American Horror Story Asylum: La balada de Lana Winters

“Recuerda. Si miras al mal a la cara, el mal te devolverá la mirada”. No hay mejor manera de condensar lo que ha sido la inmensa segunda temporada de American Horror Story que con esta frase, pronunciada por una luminosa Hermana Jude en un sublime primerísimo primer plano, rompiendo la cuarta pared. Jude nos dice básicamente “Mis niños, todos tenéis un lado malvado, y yo lo estoy viendo, alguien siempre lo ve, aseguraos de que vosotros también lo hacéis”. Vuelta al comienzo para cerrar un ciclo. La posterior sonrisa de Lana Winters es el verdadero punto y final a esta historia de horror en la que las criaturas deformadas y abominables han dado paso a otro tipo de monstruo, al de apariencia totalmente humana, el diablo vestido de Prada, y en la que al final, los ángeles han derrotado a los demonios.

Lana ha resultado ser la protagonista indiscutible de Asylum, el motor del relato. Por eso es justo que el último episodio se centre en su personaje, el único capaz de cerrar definitivamente tanto las puertas de Briarcliff como las historias de sus empleados y pacientes. Después de dos episodios desconcertantes y anticlimáticos en los que se ha optado por dejar atrás el psiquiátrico para hacer avanzar la historia de Lana y Kit Walker fuera de él, “Madness Ends” funciona como perfecta coda en la que se nos ha permitido despedirnos de estos personajes sin conocer sus historias completas (no había tiempo y no era necesario), pero sí con la sensación de conocerlos a ellos plenamente. Tras ver el final de Asylum, la decisión de abandonar los mugrientos pasillos de Briarcliff y cegarnos con la luz del exterior tenía su razón de ser: dar un final hermoso y optimista a tres supervivientes, Lana, Kit y Judy. Uno que nos llevase hasta el final del viaje para todos ellos, al más puro estilo “Everyone’s Waiting”, el último episodio de A dos metros bajo tierra. Una última oportunidad para la redención que sirve como precioso homenaje a estos fascinantes personajes y de paso nos proporciona las imágenes más bellas que hemos visto en mucho tiempo en televisión.

“A los hombres les gusta el sexo y nadie les llama locos. Odio esa palabra. Es feísima. A mí me gusta el placer. Desde que me metí los dedos por primera vez a los cinco años”. Desde el comienzo, Asylum ha insistido en la dualidad del ser humano: ni completamente loco, ni completamente cuerdo, esencialmente capaz de ser bueno y malo. Pero también nos ha hablado del poder del otro (la sociedad, el hombre blanco heterosexual, la ignorancia, el diablo) a la hora de definir y modificar la personalidad, de hacernos tomar un camino u otro. Y se ha centrado particularmente en la lucha de la mujer contra la opresión y las convenciones sociales establecidas que actúan como su verdugo. Con la falta de sutilidad que le caracteriza a la hora de plantear discursos moralizantes, pero ejerciendo mayor control sobre los personajes que los emiten, Ryan Murphy ha arrojado luz sobre cuestiones aun vigentes: la libertad sexual de la mujer (fantástico el personaje de Chloë Sevigny, ninfómana y orgullosa de ello) y los derechos de los homosexuales. Como si fuera Mad Men hasta arriba de metanfetaminas.

“It was one hell of an ending, just not the one that I wanted”. El final del trayecto nos lleva de la mano de tres personajes que se han ido deshaciendo de las aberraciones que han sufrido en el pasado, en busca de una vida nueva. La paz llega para Kit y Judy antes que para Lana. Después de la muerte del doctor Arden y la Hermana Mary Eunice (esta última la verdadera revelación de Asylum), y la marcha del monseñor Timothy Howard, Briarcliff es un agujero incluso más cruel e inmundo que cuando estaba bajo la administración de la Iglesia (¡Iglesia, mala!, anotado queda, Ryan). Kit y Lana regresan voluntariamente al infierno. Kit, ahora dedicado plenamente al cuidado y la educación de sus hijos, busca a la Hermana Jude. Lana busca justicia. Y fama. Ambos consiguen lo que se proponen. Briarcliff cierra sus puertas, Lana se convierte en la periodista más famosa de todos los tiempos (o algo parecido), y Kit se convierte en el padre de la década al acoger a Judy y comprometerse a cuidarla como si fuera su madre. El tiempo los pone a todos en su sitio. La conmovedora despedida de Judy nos remite al feminismo latente de Murphy: “Julia, no dejes que un hombre te diga lo que eres. Es 1971, puedes hacer todo lo que quieras”. El adiós a Kit nos muestra a un hombre que se marcha prematuramente, porque ha logrado alcanzar la plenitud de espíritu -la trama de las abducciones queda pertinentemente abierta para proporcionar al personaje una poética despedida que habría sido arruinada con una sobre-explicación. A Lana, por el contrario, le persiguen sus fantasmas hasta nuestros días. El enfrentamiento final de Lana Banana con su hijo, el Bloody Face moderno, es el verdadero propósito de que la historia de Asylum enlace pasado y presente tan precipitadamente. La muerte del asesino, que la mira a los ojos a a escasos centímetros de su rostro, deja a Lana como la única superviviente de esta historia, condenada a revivir las decisiones que ha tomado para llegar hasta donde está, y como metáfora definitiva de la imposibilidad de separar completamente el bien y el mal.

American Horror Story Asylum supone un salto de calidad enorme con respecto a la primera entrega de esta antología de terror. Más seria, poética y trascendental, preciosista y estéticamente arriesgada, pero también más demencial (lógicamente), bizarra y excesiva, Asylum es la prueba del éxito del formato. 13 episodios que conforman una historia cerrada, muy intensa, y sin cabos sueltos, que ha dominado el arte televisivo de la hibridación de géneros: nos ha sobresaltado, nos ha hecho retorcernos del asco, nos ha golpeado en las entrañas y en la conciencia, ha provocado la carcajada más loca, y en última instancia nos ha hecho partícipes del recorrido vital completo de unos personajes inolvidables. Celebración de la vida y la libertad, de la complejidad de la mente humana, de los derechos universales, y crítica al mal que aun sobrevive en nuestra sociedad, Asylum ha supuesto la consagración de Ryan Murphy -con la inestimable ayuda de su segundo de abordo Brian Falchuk– como algo más que un provocador y una fábrica de ideas. American Horror Story Asylum es la serie que lo ha revelado como un verdadero esteta, pero sobre todo, un excelente cuentacuentos.

American Horror Story: la Lady Gaga de las series

Excéntrica y autoconsciente. Polémica a pesar de no innovar ni arriesgar demasiado. Abanderada de los socialmente discapacitados y amante de la diferencia. Extremadamente gay-friendly y mecenas del cuerpo masculino. Excesiva y descentrada al condensar demasiadas ideas y conceptos. Agotadora y saturante. Así es Stefani Joanne Angelina Germanotta, más conocida como Lady Gaga. Y así es exactamente American Horror Story, la nueva serie de Ryan Murphy (creador de Nip/Tuck y Glee) para la cadena de cable básico FX. La influencia de la artista norteamericana en Murphy es evidente. Su otra serie en antena, Glee, promueve exactamente el mismo discurso pro-freak y anti-bullying que Gaga, y el piloto de American Horror Story parece dirigirse en el mismo camino, mostrándonos el lado monstruoso de todos sus personajes desde el principio. Es más, uno de los adolescentes de la serie aparece maquillado a imagen y semejanza de Rick Genest, el Zombie Boy de “Born This Way”. Que el personaje interpretado por Jessica Lange diga la frase “that girl is a monster” refiriéndose a su hija con síndrome de down no nos parece accidental.

Es difícil apartar la vista de American Horror Story un solo segundo. Sin embargo, esta cualidad atrayente se revela insuficiente, como ya ocurriera con Nip/Tuck o Glee, productos fáciles de vender y comprar, pero agotados más allá de su premisa. Murphy ha logrado labrarse una carrera como vendedor de ideas, más que como creador de historias (la NBC acaba de comprarle una sitcom familiar cuyos protagonistas son una pareja homosexual, sus hijos y su madre de alquiler), y su éxito se mide en base al impacto inicial de sus estrenos en lugar de la durabilidad de sus propuestas. American Horror Story es la serie que confirma la imparable creatividad de Murphy, así como también la que pone de manifiesto (de nuevo) sus limitaciones. Los clichés y referencias con las que construye la historia de esta familia-disfuncional-que-se-muda-a-casa-encantada no revelan verdadero conocimiento del género en el que se adentra esta vez, evidenciando un amateurismo que suple astutamente con el exceso y el impacto.

Concebida como perfecta sustituta de True Blood para la temporada otoñal, American Horror Story muestra numerosos paralelismos con el éxito de Alan Ball. Sin ir más lejos, su forzado bizarrismo parece decirle a Ball: “mira, yo también sé hacerlo, y además puedo ir más allá”. Por otra parte, como ocurre con la serie de HBO, American Horror Story hace del homoerotismo una de sus principales armas para captar audiencia. De esta manera, Murphy no tiene ningún reparo en poner a Dylan McDermott en cueros en casi todas sus escenas (incluido icónico plano saliendo del baño con toalla tapando mínimamente las partes pudendas). Es más, tiene la poca vergüenza de poner al actor comiéndose un plátano en primer plano durante una de las escenas clave del piloto. Sí, Murphy está más salido que Ball. Pero por supuesto, eso no es suficiente.

La enorme plasticidad del piloto remite directamente a la aséptica insalubridad de Nip/Tuck, pero se diluye en un guión tropezado e infantil (aquí no importa lo que cuentas, ni cómo lo cuentas, sino lo que enseñas). Como decíamos antes, el primer episodio de American Horror Story es un saco lleno de lugares comunes del género, agitado fuertemente. Reconocemos a Stephen King, las antologías televisivas de principio de los 90, American Gothic, pero dudamos que estos referentes sean conscientes, al igual que viendo Glee nos preguntamos si Murphy ha visto alguna vez El club de los cinco. Pasando lista, no echamos de menos ninguno de los tópicos que definen el sub-género de casas encantadas: pasado con experimentos extraños (tenemos frascos con cabezas de bebé, uuuh), perros y niños que ven lo que los adultos no pueden, sótano y desván (ambos desempeñan la misma función, emparedar a la familia en un constante estado de tensión fantasmal), vecina críptica y fisgona que pone de los nervios (Jessica Lange es sin duda lo mejor de la serie) y ama de llaves que conoce todos los secretos de la casa (Frances Conroy intentando superar en excentricidad a nuestra querida Ruth Fisher con cada personaje que interpreta).

El atractivo de American Horror Story es innegable, sin embargo (atención, momento BRAVO aproximándose), ser guapo y llamar la atención es inútil si cuando nos acercamos no hay nada más. El enrevesado (que no complicado) argumento de la serie de Murphy garantiza una media altísima de momentos WTF por episodio y, por ahora, la propuesta resulta medianamente refrescante. El problema llegará cuando a mitad de temporada estemos todos cansados y queramos algo distinto, algo que Murphy no podrá darnos. Es entonces cuando será oportuno estrenar otra de sus series. Aquí tienes una idea, Murphy: una space opera con historia de amor entre alienígena cachondo y astronauta macizo. No te resistas, sé que te gusta.