Crítica: Misión: Imposible – Fallout

Mucho ha llovido desde que en 1996 se estrenara Misión: Imposible, la exitosa adaptación dirigida por Brian De Palma de la mítica serie de espías de los 60, que se convertía en uno de los mayores hitos del cine de acción. Un Tom Cruise en lo más alto de su popularidad se ponía en la piel del agente Ethan Hunt para enfrentarse a su primera misión en la pantalla grande, iniciando así, a golpe de acrobacias y gadgets imposibles, una longeva y lucrativa saga que llega este año a su sexta entrega con Misión: Imposible – Fallout.

En 22 años ha dado tiempo a que el género atraviese una importante transformación y sofisticación, principalmente gracias a los avances tecnológicos, pero también al cambio de percepción, más positiva, que se ha dado de cara al blockbuster. La saga M:I ha evolucionado al compás del género, dejando atrás la intriga clásica y el suspense para dar más énfasis a la acción pura y, con cada película, elevar el listón en cuanto a la espectacularidad y complejidad de sus escenas de combate, persecuciones y set pieces, que alcanzan la perfección técnica en Fallout. Todo sin perder completamente su espíritu original.

Quien no ha cambiado tanto en estas dos décadas es Tom Cruise, y por extensión, Ethan Hunt. Después de una breve etapa de experimentación a finales de los 90 (Magnolia), la superestrella de Hollywood ha seguido cultivando su reputación como héroe de acción moralmente intachable, ejerciendo tanto control sobre su imagen pública como sobre los proyectos en los que se involucra. A sus 56 años, Cruise sigue empeñado en demostrar que está en plena forma, realizando él mismo las escenas más peligrosas de sus películas, y básicamente arriesgando su vida para hacernos ver que su tiempo en Hollywood no ha caducado. Es una locura, pero una que el actor acomete con éxito.

Christopher McQuarrie, el director de la anterior entrega (y de otra cinta de acción protagonizada por Cruise, Jack Reacher), vuelve a ponerse tras las cámaras para orquestar el regreso de Ethan Hunt. En esta nueva película, el superespía trabaja codo con codo con sus compañeros del IMF (Alec Baldwin, Simon Pegg, Ving Rhames) a la vez que se reencuentra con personas de su pasado (Rebecca Ferguson, Michelle Monaghan) y se ve obligado a unir fuerzas con nuevos aliados (Henry Cavill, Angela Bassett, Vanessa Kirby), para enfrascarse en una carrera contrarreloj para salvar el mundo después de que una misión salga mal y ponga una serie de artefactos que contienen energía nuclear en las manos equivocadas.

Lejos de perder fuerza e interés con el tiempo, la saga Misión: Imposible alcanza con su sexta película una nueva cima. Cruise interpreta a Ethan con la seguridad y el carisma de los héroes del pasado y la destreza sobrehumana de los del presente -aunque lo eclipsan ocasionalmente la robaescenas Rebecca Ferguson (que debería protagonizar su propio spin-off) y un Henry Cavill que vuelve a sacar partido de su físico (esta vez con el bigote más infame y lucido del cine reciente) para tapar sus carencias interpretativas. Por su parte, McQuarrie firma la acción más impresionante que hemos visto últimamente en una pantalla de cine, secuencias perfectamente ejecutadas que disparan la adrenalina y no muestran ni una sola fisura. La película cuenta con una escena de pelea cuerpo a cuerpo en unos baños públicos que merece pasar a la historia del cine (tanto por sus puñetazos como por sus chistes), y algunos de los set pieces más ambiciosos que se han hecho nunca, como una caída libre en paracaídas que quita el aliento y hace que te preguntes dónde está el truco (se necesitaron 106 tomas hasta hacerla perfecta, ahí está el truco), una frenética carrera por los tejados de Londres en la que Cruise se supera a sí mismo o un final de auténtico infarto.

Pero afortunadamente, la acción no es el único aliciente de Fallout. Con McQuarrie también al guion, la saga encuentra el tono perfecto con más (y mejor) humor y la trama se desarrolla sin descanso, manteniendo el ritmo y el interés de principio a fin, y lo más importante, dando mucho peso a los personajes y las emociones. Fallout es quizá la entrega de M:I que mejor trabaja la conexión con el público, tanto con los fans de siempre (a los que se recompensa con guiños y cameos que conectan todas las películas para su deleite), como a los casuales, que no encontrarán difícil seguir la historia e involucrarse con sus héroes. El resultado es un film que resulta familiar, pero también emocionante en todos los aspectos.

Cuando termina Misión: Imposible – Fallout, queda claro que hemos asistido a una de las mejores películas de acción de los últimos años, un trabajo elegante, contundente y eficaz que llega a lo más alto del género. Pero su recta final no solo hace que se dispare el corazón por la tensión, sino también porque cuando llega, ha conseguido que sus personajes nos importen más que nunca, logrando algo que parecía imposibleinsuflar nueva vida a la franquicia y hacer que sigamos queriendo más después de 20 años.

Pedro J. García

Nota: ★★★★½

Crítica: Misión Imposible – Nación Secreta

TAURUS

Existe una línea temporal en la que Tom Cruise sigue siendo una estrella revienta-taquillas que cae bien al público. Esa realidad es la extensión de un universo de ficción que cumple ya casi dos décadas, el de la saga cinematográfica Misión: Imposible. Ethan Hunt vuelve en M:I – Nación Secreta (Mission: Impossible – Rogue Nation), quinta entrega de las improbables aventuras del espía de la FMI y su equipo de chiflados especialistas. Tras los acontecimientos de Protocolo fantasma, Hunt es el fugitivo más buscado por la CIA, un agente “rebelde” que opera desde la clandestinidad para erradicar al Sindicato, organización de asesinos sin identidad similar a la FMI que está liderada por el megalómano Solomon Lane (Sean Harris). Nación Secreta nos devuelve todos los ingredientes que convierten esta saga en una de las más icónicas del cine de acción (mensajes que se autodestruyen en 5 segundos, imposibles artilugios y dispositivos informáticos, ¡máscaras!), garantizando dos horas de secuencias trepidantes, brutales combates físicos, persecuciones explosivas y rebuscadas tramas de espionaje que conforman el blockbuster veraniego por excelencia.

En Nación Secreta, Ethan Hunt debe salvar el mundo una vez más, ahora con el objetivo añadido de recuperar la confianza del servicio de inteligencia de su país, lo que altera la dinámica de la saga, aunque no tanto como para cambiar la estructura clásica de estas películas, que se mantiene intacta: sucesión de espectaculares set pieces de un lado al otro del globo y misiones de infiltración/extracción que obligan a aguantar la respiración. Por supuesto, Hunt no lleva a cabo su arriesgado trabajo en solitario, sino que cuenta con la inestimable ayuda de un equipo formado por ex colegas del FMI, ahora recolocados en distintos puestos dentro del sistema, desde los que ayudan al espía a moverse sin ser detectado. Así, Nación Secreta continúa acentuando la dinámica de grupo en oposición a la figura del protagonista único que podría ser Hunt. Cruise se reserva para él solo las escenas de riesgo más impactantes (y además sigue insistiendo en no usar dobles), pero también comparte el escenario con sus compañeros de reparto e incluso se retira cuando lo cree oportuno, lo que contribuye a esa sensación de grupo cohesionado donde la camaradería y la lealtad se anteponen a todo (viene a la mente Fast & Furious, saga con la que M:I empieza a tener mucho en común). Una decisión inteligente que evita que la delicada relación del público con el actor a causa de su dañada imagen pública acabe aguando la fiesta.

MI5Nación Secreta potencia la coralidad del reparto y acierta al dar mayor protagonismo al simpático personaje de Simon Pegg, Benji Dunn, alivio cómico y prolongación del experto informático Marshall Flinkman que J.J. Abrams incorporó cuando se hizo con las riendas de la franquicia para convertirla en Alias 2.0. Jeremy Renner (notable intérprete que se empeña en hacer el mismo personaje una y otra vez) también explota su vis cómica ya como miembro fijo del equipo, en esta ocasión formando dúo con el siempre acartonado Alec Baldwin, que hace de su sombra durante todo el film. Y la llegada de la sueca Rebecca Ferguson (que aunque no lo creáis, no tiene parentesco con Ingrid Bergman) como la agente Ilsa Faust añade el componente femenino (intercambiable entre una película y otra) a una saga eminentemente masculina. Y lo cierto es que, a pesar de un par de planos aislados que la reducen a un trozo de carne, Ferguson construye uno de los personajes más interesantes de una película que no destaca precisamente por la profundidad de sus caracterizaciones. De hecho, uno de los puntos fuertes de Nación Secreta es su relación con Ethan, desconcertante tira y afloja que da lugar a un excitante juego de engaños evocador del Hitchcock de Con la muerte en los talonesEncadenados (sin ir más lejos, Ferguson se inspiró en la interpretación de Bergman en esta última y en Casablanca para dar forma a su personaje).

Desde que Abrams revitalizó la saga (tras aquella infame segunda parte), M:I ha progresado hasta convertirse en un infalible pasatiempo cinematográfico cuyo objetivo principal (casi diría el único) es divertir al respetable, que sabe exactamente lo que le espera nada más escuchar las célebres notas de la sintonía compuesta por Lalo SchifrinMisión Imposible no está especialmente interesada en la evolución de sus personajes, tampoco pretende innovar en ningún sentido, y no hace falta prestar mucha atención para darse cuenta de que detrás de la acción no hay nada. Pero ni esto, ni Tom Cruise, han impedido que la saga se adapte con soltura al paso del tiempo. Es más, si ha sobrevivido hasta ahora (y si aun le queda mecha) es porque ha abrazado su naturaleza de simple espectáculo de fácil digestión y ha decidido reírse de su inverosimilitud. En Nación Secreta Christopher McQuarrie (que nos impresionó recientemente con el guion de ese excelente blockbuster de auteur llamado Al filo del mañana) recoge el testigo de Abrams y Bird para seguir definiendo la etapa moderna de M:I, caracterizada por su sofisticada fusión de comedia, pirotecnia, ciencia ficción e intriga, y por demostrar una vez más que se puede hacer cine de acción que no menosprecie la inteligencia del espectador. No importa lo tonta que la película en cuestión pueda llegar a ser.

Valoración: ★★★½

Crítica: Siempre Alice

Julianne-Moore Still-Alice

Texto escrito por David Lastra

Perder algo es la mayor catástrofe para el ser humano. Ya sea la pérdida de un ser querido por fallecimiento o el extravío de un guante o un bonobús. La desaparición duele y el temor a la posible pérdida paraliza y horroriza a cualquiera. Pero la merma más terrorífica no es ese vacío ante la ausencia del otro, la mayor debacle personal es cuando el que se pierde es uno mismo. No hablamos de alguna que otra conducta que se desvía del buen camino, sino de la pérdida absoluta de la identidad perfecta que hemos ido construyendo a base de acumular conocimientos y hostias. El bicho que termina con todo eso es el Alzheimer. Dicha enfermedad irrumpe y termina progresivamente con todo aquello, de manera inexorable. Poco a poco la persona se ve despojada de su bien más preciado: su identidad. No ser perfectos nos hiere. Una pérdida propia que afecta a los allegados, ya que no solo nos estamos perdiendo nosotros, sino que estamos haciendo que los demás nos pierdan a nosotros. Ese es el punto de partida de Siempre Alice, la nueva película de Richard Glatzer y Wash Westmoreland (directores de Quinceañera y La última aventura de Robin Hood), protagonizada por Julianne Moore (¿hace falta decir de qué conocemos a esta mujer?).

A través de las pautas de un melodrama social clásico, Siempre Alice muestra de forma detallada los estadios de una reputada lingüista profesora de la Universidad de Columbia desde el momento de su diagnóstico precoz de Alzheimer familiar hasta una de sus últimas etapas. Sin llegar a ser un producto magistral, se agradece el loable equilibrio a la hora de mostrar semejante drama, ya que en las manos equivocadas (Susanne Bier, por ejemplo) se hubiese convertido con total seguridad en un dramón lacrimógeno de sobremesa televisiva. El poso amargo y esperanzador bien construido recuerda al que nos dejó ¿Qué hacemos con Maisie? el año pasado, cinta que curiosamente también protagonizaba Julianne Moore.

Kristen-Stewart-and-Julianne-Moore

Como es normal, el buen hacer de la película encuentra su apoyo principal en su intérprete protagonista, que sabe cómo hacerse con esta compleja Alice desde el primer momento. Uno de los mayores miedos ante este proyecto era ver a una Julianne Moore sobreactuada y desbocada ante semejante huracán emocional. Por el contrario, Moore sabe medir y acotar su conocido dramatismo extremo y componer una Alice descarnada y terrena, completamente realista. Encarnando a su familia, encontramos a Alec Baldwin, que se reencuentra con Julianne después de su efímero romance en la serie 30 Rock, a un viejo conocido como Silas Botwin (Hunter Parrish) y Kate Bosworth, olvidada Lois Lane de la aún más olvidada Superman Returns. Mención aparte merece Kristen Stewart, la única capaz a la altura interpretativa de Moore en la cinta. La que fuera Bella Swan en la saga Crepúsculo vuelve a demostrar que cuando quiere (y le dejan, porque a ver quién lo hace bien con los guiones de sus aventuras con Edward Cullen), ella puede hacerlo muy bien. Esperamos que no quede mucho más para disfrutar de Camp X-Ray y Sils Maria.

La única pega de esta Siempre Alice es que la doctora Alice  Howland pasará a la historia como el personaje que hizo que Julianne Moore consiguiese su primer Oscar, cuando todos queríamos que ese honor lo tuviese Amber Waves de Boogie Nights.

Valoración: ★★★

Emmys 2013: Resumen de la noche

Emmys 2013 Bryan Cranston Anna Gunn

La sexagésimo quinta edición de los premios Emmy, que tuvo lugar anoche 22 de septiembre de 2013 en el Teatro Kodak de Los Ángeles, coronó a Modern Family como la mejor serie de comedia por cuarto año consecutivo y, para mayor júbilo de los asistentes a la gala (y sobre todo de su equipo y reparto), a Breaking Bad como mejor serie de drama.

Los premiados en el resto de categorías se sucedieron dentro del área de lo predecible, pero hubo momentos para la sorpresa, como es habitual en estas galas. Eso sí, a pesar de que la categoría de TV Movie y miniserie suele ser eclipsada por comedia y drama, podemos decir fue la noche de Steven Soderbergh y su Behind the Candelabra. La película de HBO con Michael Douglas y Matt Damon logró un impresionante total de 11 Emmys de los 15 a los que aspiraba.

Aunque suene a la cantinela de siempre, la ceremonia de este año fue especialmente insulsa. Se esperaba demasiado de Neil Patrick Harris como presentador, sobre todo después de su apoteósica actuación en los premios Tony de este año, pero el queridísimo protagonista de Cómo conocía a vuestra madre estuvo más contenido y sobrio de lo habitual, como si tanto él como los guionistas de la gala hubieran asumido que superarse era imposible. Hubo momentos simpáticos, y bueno, nunca amarga un NPH a nadie, pero en general nuestro Billy Buddy estuvo bastante olvidable, a juego con la gala.

A continuación os dejo con un resumen de todo lo que aconteció anoche en los Emmy, alfombra roja y ceremonia, a través de la retransmisión en directo que realicé en Twitter desde las 0:00 a las 5:00 de la mañana hora peninsular española (aquí sin embargo utilizaré el horario local de la gala, el de la Costa Oeste USA – PST).

 

03:06 pm Comienza la cobertura fuertecita de los #Emmy. Dadme alfombra roja, ¡que me la como!
03:27 pm Ariel Winter (Alex de #ModernFamily) está preciosa y yo pego una paliza a todos los bullies que se metieron con su peso hace poco

03:32 pm Aubrey Plaza va un poco Gwyneth Paltrow en los Oscars 2002, pero sin los PEZONES al aire

03:36 pm Kevin Spacey es fan de Breaking Bad y The Newsroom #CelebsSeriéfilas
03:37 pm “¿Qué nos traerá el futuro?” A Blossom Russo muchas alfombras rojas. Es como ver a tu hermana en la tele.
03:39 pm Michelle Dockery se toma un bloody mary antes de cada entrega de premios. Los chupitos los deja para después con Jennifer Lawrence
03:41 pm Buaaah, Allison Williams de #GIRLS está increíble. Y reconoce que está agobiada porque ve todas las series nominadas. Únete al club.
03:42 pm Kiernan Shipka de #MadMen es la primavera, la felicidad y las piruletas personificadas. ¿Cuánto la amamos?

03:56 pm La risa boba de Kiernan Shipka me da la vida. Y me encantan sus accesorios navideños del todo a cien (va de Del Pozo)
03:58 pm Anna Gunn de cuerpo entero (la mitad de lo que suele ser su cuerpo, se entiende)

 

04:01 pm Finalmente Matt LeBlanc ha completado su transformación. Ya no hay manera de distinguirlo de Bruce Campbell.
04:06 pm Sarah Paulson ha dicho “Lana Banana”. No necesito más.
04:10 pm Zooey Deschanel es la mujer más aburrida y menos arriesgada de la alfombra roja. Año tras año el mismo azul.
04:17 pm Evan Peters llevando lo de “American Horror” a niveles inauditos. Advertencia, puede herir la sensibilidad.

04:23 pm Lily Rabe muy L.A. Confidential.

04:26 pm ¡BOB BENSON!
04:27 pm Nadie puede estar tan majestuosa enseñando las bragas como Lena Headey

04:29 pm Señoras y señores, Jon Hamm pisa la alfombra roja. Barbaza y chaqueta blanca. Sensacional.
04:31 pm January Jones dice que no quiere que Betty sea feliz en la séptima temporada de #MadMen, porque “eso sería aburrido”.
04: 32 pm Cobie Smulders siguiendo la cobertura de los #Emmys de #FNVLT Gracias, Cobie (L)

04:36 pm Kit Harington intentando sonreír. Le duele. Mucho. Y se nota.

04:44 pm Emilia Clarke, Daenerys de la Tormenta, Madre de Dragones, Reina del Fuego, un ángel en la alfombra roja

 

05:03 pm Empieza la 65ª entrega de los #Emmys Neil Patrick Harris, work your magic!
05:07 pm Mientras encontramos un streaming en condiciones, miremos a Christina Hendricks,. O mirémosla toda la noche

05:13 pm Duelo de power-gays rubios, Jane Lynch y Neil Patrick Harris.
05:15 pm El monólogo de apertura de NPH es un homenaje a los anteriores presentadores de los #Emmys Elegante, pero soso.
05:15 pm La barba de Jon Hamm me mira y me tiemblan las piernas.
05:17 pm Neil Patrick Harris cede protagonismo a Tina Fey y Amy Poehler, las personas que deberían presentar todas las galas del mundo.

Tina Fey Amy Poehler

05:19 pm Primer premio, digo primer WTF de la noche. Merritt Wever (Nurse Jackie), mejor secundaria de comedia.
05:20 pm Merritt Wever era la que menos se merecía el premio. Ella lo sabía. Y su discurso ha estado a la altura de las circunstancias. Genial.
05:23 pm Me habría alegrado más de lo de Merritt Wever si no le hubiera cogido tanta manía a su personaje en la última temporada de Nurse Jackie.
05:25 pm No hay mayor cliché que aquello de “La ciudad de Nueva York es un personaje más”. Gracias por ese puñetazo, Tina.
05:26 pm Mejor guion de comedia: TINA FEY, así, en mayúscula, como toda su grandeza se merece #30Rock
05:27 pm Dios, #LasDeschanel hablan igual.
05:28 pm Mejor secundario de comedia: Tony Hale por #Veep. Por hacer de Buster Bluth pero en otra serie.
05:29 pm Tina Fey y Tony Hale con Emmys en la mano en el transcurso de cinco minutos. Yo ya tengo felicidad para toda la noche.
05:31 pm Robin Williams dejó de ser gracioso en los 90. Es una sitcom anticuada con patas. Miedo me da #TheCrazyOnes
05:35 pm Mientras esperamos a que regrese la gala, miremos la sonrisa de James Wolk (Bob Benson!!)

05:37 pm “Mis padres biológicos: Jon Hamm y Alec Baldwin”, muy bien, Neil Patrick Harris.
05:40 pm Jon Hamm hizo audición para ser Jack Donaghy en #30Rock FYI
05:40 pm Mejor actriz de comedia: Julia Louis-Dreyfus por #Veep Las quinielas van mejor ya, ¿no?
05:43 pm Mejor actriz invitada de comedia: Melissa Leo por #Louie Merecidísimo. Quiero más #Emmys para Louie. ¡Venga!
05:45 pm Mejor dirección de comedia: Gail Mancuso por #ModernFamily O sea, por decir “mueve más la cámara, más zoom, MÁS ZOOM” durante una semana.
05:48 pm Mejor actor de comedia Jim Parsons por #TheBigBangTheory Es su 3º Emmy. “Soy consciente de lo extremadamente afortunado que soy”. PUES SÍ.
05:52 pm #labarbadeJonHamm es el nuevo #elpenedeJonHamm

05:59 pm Elton John homenajea a Liberace y todo lo que hizo por “las personas como yo” con un tema nuevo inspirado en él, “Home Again”.

06:05 pm Laura Linney se lleva el premio a mejor actriz de TV Movie o miniserie por #TheBigC Recompensa a un buen final de una serie mediocre.
06:11 pm El reparto de #HowIMetYourMother apoyan (más o menos) a Neil Patrick Harris en los #Emmys Product placement de la última temporada.
06:13 pm Todos los chistes alrededor de NPH están siendo bastante sosos y predecibles, ¿no?
06:15 pm Mejor guion de drama: Henry Bromell por Homeland #Emmys Su mujer recoge el premio porque el guionista ha fallecido recientemente.
06:16 pm Emmy a Mejor Actriz de Drama para Anna Gunn #Emmys Bryan Cranston aprieta los labios con orgullo. Y nosotros. Qué merecido.
06:17 pm No odiéis a Skyler White. Os hace peor persona.
06:26 pm Cuando ya habíamos perdido la esperanza de ver un número musical de NPH, nos regala uno, muy discreto, muy tonto, y muy meta.

06:27 pm El Capitán Hammer y Doctor Horrible se ven las caras de nuevo.
06:29 pm Pasamos de los realities, ¿no?
06:39 pm Mejor actor secundario de drama: Bobby Cannavale por #BoardwalkEmpire Es su segundo Emmy.
06:40 pm Cuando miro a Bobby Cannavale no puedo evitar pensar en el horroroso sabor de su semen. La culpa la tiene Samantha Jones (SeNY)
06:41 pm Dylan McDermott estará igual con 70 años. Veréis.
06:42 pm Mejor actor de drama: Jeff Daniels por #TheNewsroom ¿Sorpresa o no?
06:43 pm Ahora que #MadMen durará hasta 2015, Jon Hamm tiene dos oportunidades más… para seguir siendo nominado pero no galardonado.
06:46 pm ¿Por qué me cae tan mal Don Cheadle? ¿A alguien más le parece un sobrado de la vida?
06:47 pm Olvidaos de Dexter Morgan, la asesina de la noche es Carrie Underwood. Su víctima: “Yesterday”.
06:55 pm Merritt Wever en la press room reproduciendo nuestras caras cuando nos hemos enterado de que ganaba el Emmy

06:56 pm ¿Podemos darle el premio a Mejor Actriz de Drama a TODAS las nominadas?
06:57 pm No, porque era de Claire Danes, y todos los sabíamos #Emmys Danes recoge el premio y da las gracias como el que va a hacer la compra.
06:58 pm ¡A Claire Danes no se le pone la música para echar del escenario! Hombre ya.
06:59 pm Pues me hace muy feliz que Carrie Preston tenga un Emmy. Qué adorable es.

07:01 pm Mejor dirección de drama: David Fincher por #HouseofCards #Emmys Aprovecho la coyuntura para spamear este artículo: http://www.undermgzn.com/series-tv/house-of-cards-de-ficcion-pasivo-agresiva-y-la-nueva-television-usa/
07:02 pm Jim Parsons me cae bien. Una pena que su serie me parezca tan horrorosamente mala.
07:11 pm Me encantaba Enredos de familia (Family Ties). Para mí Michael J. Fox es tan Alex P. Keaton como es Marty McFly.
07:18 pm Lo de los Tony ha sido en realidad una putada para Neil Patrick Harris. Esa fue su cima y ahora ni se molesta en intentar subirla otra vez.
07:18 pm Este momento musical coreo-seriéfilo está siendo LO CUTRE.
07:22 pm Cobie Smulders y Alyson Hannigan. Ahí van dos whedonistas
07:25 pm Carmela Soprano herself haciendo el in memoriam de James Gandolfini, como no podía ser de otra manera. ¿Lloramos?

Edie Falco James Gandolfini

07:26 pm Se le quiebra la voz a Edie Falco, y a nosotros se nos rompe el corazón. James Galdolfini, the man.
07:37 pm Mejor actor secundario de TV Movie o miniserie: James Cromwell por #AmericanHorrorStoryAsylum Pero Jessica Lange no. MUY MAL.
07:38 pm Kevin Spacey para presentador de la gala del año que viene. Está claro.

Kevin Spacey

07:48 pm Mejor dirección de TV Movie o miniserie: Steven Soderbergh por Behind the Candelabra. Soderbergh deja el cine para ganar.
07:49 pm Mejor secundaria de TV Movie o miniserie: Ellen Burstyn se lo roba a Lana Banana.
07:56 pm Lo sexy que es Bryan Cranston, ¿eh?
07:57 pm Mejor actor de TV Movie o miniserie: Michael Douglas (estaba cantado, y lo tenía escrito desde antes de oírlo).
07:58 pm “You want the bottom or the top?” – Michael Douglas a Matt Damon #Epic #Gaypic

08:00 pm Mejor TV Movie o miniserie: Behind the Candelabra.
08:06 pm Si Tina Fey se ríe con Will Ferrell, ¿me tengo que obligar a que me haga gracia?
08:08 pm El Emmy a Mejor Comedia va a parar a #ModernFamily, por su peor temporada hasta la fecha, y por inercia.
08:08 pm Modern Family es la única comedia que los de la Academia han visto en estos cuatro años y lo sabéis.
08:09 pm Y Mejor Drama para #BreakingBad En comedia se han quedado estancados, afortunadamente en drama no.
08:10 pm La cara de felicidad de Anna Gunn es el mejor broche a los #Emmys
08:13 pm fuertecito has left the building, g’night! #Emmys #Sacabó Para ver todas las fotos, visitad la página de Facebook de fuertecito no ve la tele.

Aaron Paul Bryan Cranston

30 Rock: We want to go to there.

Texto de David Lastra

 

THE BEGINNING OF THE END (s07e01): 2006-2013.

 

I hope my legacy is a Sesame Street-type TV show that promotes illiteracy in girls.

– Kenneth Parcell

 

“Todo tiene un final. Salvo la salchicha que tiene dos”. La sentencia de Erika Kohut nos sirve para convencernos de que el final de “30 Rock” es algo natural y, por qué no decirlo, necesario. Después de siete temporadas, no es que estuviese en su mejor momento, pero tampoco de capa caída. El desenlace de la serie viene determinado por la necesidad natural de toda producción de terminar. No debemos verlo como un drama (aunque duela). Ni tampoco clamar contra la NBC por el recorte del número de episodios de la última temporada. Nada dura eternamente. Es ley de vida. Algún día hasta no habrá ninguna franquicia de “Ley y orden” en la parrilla televisiva.

Poseedora de una de las cabeceras más espantosas jamás vistas, “30 Rock” ha logrado erigirse como una de las comedias más exitosas de los últimos tiempos, convirtiendo a su creadora Tina Fey en un icono televisivo (cuando no una semidiosa catódica). Hablamos de Emmys (14), Globos de Oro (6), crítica y (alguna que otra vez) cifras de audiencia. Siempre se señala como base de su éxito al equipo de guionistas y a la química entre sus protagonistas, pero esas dos características no crean una leyenda, hasta las series más horribles pueden cumplirlo (léase “The Big Bang Theory”).

 

 

JACK THE WRITER (s01e04): Creado por.

 

Listen up, Fives. A Ten is speaking.

– Jenna Maroney 

 

Puntualicemos entonces qué es lo que diferencia a “30 Rock” de sus coetáneas. Tenemos en la redacción de guiones a gran parte de la plana mayor de Saturday Night Live, factoría de genios de la comedia (y algún que otro horror, véase Fred Armisen), y a Tina Fey en particular. El humor de la serie bebe del ritmo de los sketches del citado late show. La balanza de lo estúpido y lo inteligente se inclinará más o menos hacia un lado u otro según episodios, pero lo que primará siempre será la rapidez. Si de algo nunca podremos culpar a un episodio de “30 Rock” es de lentitud. No hay ni un solo minuto que perder, no olvidemos que en esencia, esta serie no es nada más que la recreación de la preparación de “The Girlie Show with Tracy Jordan”, una parodia de SNL.

Considerar “30 Rock” como una comedia bruta y primaria parece un sacrilegio. Durante toda su andadura siempre ha sido tachada de elitista, excesivamente autorreferencial y con un nivel de exigencia alto para el espectador. Esa imagen ha sido, en gran parte, la causante de sus cifras de audiencia (además del hecho de que se haga lo que se haga en televisión nada sube, todo baja). Pero la realidad era algo completamente diferente. Nunca negaré la existencia en esta serie de humor inteligente (si es que existe un humor no-inteligente al que confrontarlo), pero lo que siempre ha primado ha sido el humor físico. “30 Rock” es la evolución perfecta del slapstick. Tina Fey ha sabido crear la nueva comedia televisiva volviendo a los orígenes de la misma.  Únicamente “Parks & Recreation” podría acercarse a ese tempo y a esa naturaleza cómica (no obstante tenemos a otros vástagos de SNL como Amy Poehler, Greg Daniels y Michael Schorr), sin olvidarnos de ese milagro de la estupidez de Rob McElhenney y sus gritones de “It’s Always Sunny in Philadelphia”.

 

 

DEALBREAKERS TALK SHOW #0001 (s04e07): y esto es “TGS with Tracy Jordan”.

 

You know how the media are. They wait for a mistake and that’s all you are. It happened to Hitler. No one ever talks about his paintings.

– Jack Donaghy

 

La química entre Jack Donaghy y Liz Lemon ha hecho correr ríos de tinta. Su relación mentor-alumno de siete años que les ha convertido en la pareja no sexual más tierna de la televisión (¿existe alguien que pueda ver su último encuentro y no llorar?). A todo esto no podemos olvidar su labor por separado. Debemos dar gracias por lo payasa que es Liz Lemon. Sus desnudos emocionales no son sino la base del exhibicionismo patético de los pezones de Hannah Horvath. Demos gracias al reparto de estas siete temporadas. Un compromiso artístico y sentimental que ha ido más allá de lo contractual (recordemos que Alec Baldwin  propuso un recorte de su sueldo con tal de tener una séptima temporada completa). Demos gracias a Jane Krakowski y a Tracy Morgan por la construcción de dos monstruos ególatras adorables como son Jenna Maroney y Tracy Jordan. Demos gracias al personaje de Kenneth Parcell por mostrarnos cómo nos comportaríamos ante nuestros ídolos. (Serve and protect… y todo lo que haga falta).

Nunca agradeceremos bastante a Tina Fey por haber recuperado a Alec Baldwin para la interpretación. La resurrección del actor de “La huída” a través de la televisión sirvió como ejercicio de dignificación de la pequeña pantalla provocando que las series dejasen de ser consideradas como un producto menor a evitar por parte de actores curtidos cinematográficamente. Este aspecto de recuperación/rehabilitación ha sido otro de los signos de identidad de 30 Rock. La serie ha servido al uso como una especie de clínica Betty Ford para gran parte de su reparto, reutilizando sus situaciones traumáticas reales en sus guiones. De esa manera, el alcoholismo de Alec Baldwin se vio reflejado en Jack, así como las declaraciones/bromas homofóbicas de Tracy Morgan se convirtieron en gags racistas del bocazas de su álter ego en la serie.

“30 Rock” se convirtió desde un primer momento en un carrusel de estrellas invitadas (siempre recordaremos a Isabella Rossellini como exmujer de Jack). Personalidades del mundo del cine, tanto consagradas (Julianne Moore, Matt Damon o Steve Buscemi) como popes de la comedia actual (Jason Sudeikis, Will Arnett, Kristen Wiig, Amy Poehler, Elizabeth Banks, Jerry Seinfeld, Julia Louis-Dreyfus o Jon Hamm) y next best things (Kristen Schaal o Chloë Grace Moretz). Es una verdadera locura el repasar el plantel de colaboraciones de la serie. Caso aparte queda el homenaje a un animal cómico como es Elaine Stritch en el papel de Colleen Donaghy (me emociono recordando su última aparición).

 

 

LAST LUNCH (s07e13): La comida, por Tina Fey.

 

Can I share with you my worldview? All of humankind has one thing in common: the sandwich. I relieve that all anyone wants in this life is to sit in peace and eat a sandwich.

– Liz Lemon

 

Esta serie está considerada como una oda al estilo neoyorquino, como en su día fueron “Sexo en Nueva York” o “Friends” y ahora “Cómo conocí a vuestra madre” y “Girls”. Realmente esa afirmación es una verdad a medias. A los habitantes del Top of the Rock no les interesan los infrahumanos horarios de la capital, las relaciones sociales vacías o los últimos modelitos o tendencias. Ellos están en una especie de tiempo detenido (salvo para reflejar las novedades políticas) en el que lo único que importa es la comida. Ese es el gran tema de la serie: la gastronomía de la Gran Manzana (No confundir con Brooklyn, I’m 37, please don’t make me go to Brooklyn). Tina Fey convierte a Liz Lemon en una adoradora sectaria de los manjares neoyorquinos (seguramente este sea el aspecto en el que más coincidan creadora y creación).

Nueva York es el centro del universo porque es allí y en ningún otro sitio donde se juntan todas las comidas del mundo para dar lugar al mayor espectro de comida basura existente. Durante siete temporadas hemos visto a Liz Lemon babear (cuando no tener sueños húmedos) por pizzas chorreantes (May I please speak to pizza?), jamones gigantes, perritos calientes, bocatas interminables, orgías de queso y manta en el sofá (Thanks, it’s my own recipe. I use cheddar cheese instead of water), donuts, Doritos (Sabor a soledad, por supuesto) y cupcakes (Cupcake sandwich FTW). No obstante, para la historia de la televisión siempre quedará la frase I’m gonna talk to some food about this”. Tampoco es casual que el último episodio lleve el título de “Last Lunch”, y que una de las tramas secundarias del mismo es la discusión del equipo de guionistas sobre a qué restaurante pedir la última cena.

“30 Rock” es neoyorquina porque no hay nada más neoyorquino que la comida basura. La verdadera efigie de Nueva York no es la Estatua de la Libertad o el Empire State Building, sino el carrito de perritos calientes o el café con rosquilla.

 

 

GOODBYE, MY FRIEND (s03e13): El día después.

 

You are my heroine! And by heroine I mean lady hero. I don’t want to inject you and listen to jazz.

– Liz Lemon

 

El mayor miedo que provoca el final de la serie es la sensación de ausencia, del “¿y ahora qué?”. El horror del día después. Esa misma sensación que experimenta Jenna ante el adiós de su bien más preciado en el último episodio. Una despedida irreversible, después de “Last Lunch” todo ha cambiado. Después de “30 Rock” nada volverá a ser lo de siempre. ¿Nuestras vidas se convertirán en un drama? Realmente ya lo eran, pero Liz & Jack nos ayudaban a sobrellevarlo. ¿La televisión será peor? No sabemos lo que nos deparará la caja tonta, pero siempre nos quedará el retorno de “Arrested Development”, todo lo que toque Lena Dunham… y los próximos  proyectos de Tina Fey. Ahora más que nunca, no confundamos al personaje con el actor. Una cosa es el final de Liz Lemon y otra muy diferente es que Tina Fey vaya a desaparecer. Se abre un esperanzador horizonte. Un abanico de posibilidades que va desde el cine (esperemos que con más suerte que en la mayor parte de sus incursiones hasta la fecha), el retorno a la pequeña pantalla y hasta Broadway (Tina, te tomo la palabra con el proyecto de “Mean Girls. The Musical”).

Hasta siempre, Liz Lemon. Bienvenida, Tina Fey.