Crónica del Festival Internacional de Cine Fantástico Nocturna 2018: Parte 2

DÍA 3

He’s Out There (Quinn Lasher, 2018 – Lituania) – Oficial Fantástico

Sobre el papel, He’s Out There es un slasher de manual. Una familia pasando un fin de semana en su segunda propiedad, situada en el campo, alejada de todo y todos. Todo comienza a torcerse cuando un desconocido comienza a acosar en la distancia a la mujer ante la ausencia del marido, es en ese momento en que decide dar un paso adelante y proteger a sus dos hijas… ¿Olvidamos algo? Ah, las muertes. Pues haberlas haylas, pero son casi anecdóticas y casi ni se ven. El problema de la cinta de Quinn Lasher (S-Lasher, je je je) no es esa ausencia de ideas, ya que la originalidad no es un requisito en este subgénero, sino esa absurda decisión de ser tan pacata y, especialmente, por intentar complicarse demasiado intentando dotar de profundidad a su historia y a sus personajes, cuando realmente no hace nada para que lo sean. Sus desdibujados personajes deambulan sin saber muy bien qué está pasando y el malo malísimo no transmite ninguna sensación de peligro, ni mucho menos carisma. Ni siquiera el morbo de vérselas pasar canutas a Yvonne Strahovski (la puñetera Serena Waterford de El cuento de la criada), compensa el tedio que provoca su visionado.

David Lastra

Deadtectives (Pascal Laugier, 2018 – Estados Unidos) -Panorama

En Deadtectives un grupo de timadores con la cara muy dura se dedican a aprovecharse de pobre gente que sufre supuestos ataques fantasmales para grabar un programa de televisión. Para salvarlo de la cancelación tendrán que irse a Méjico a investigar el caso definitivo, lo que les traerá muchos más problemas de lo que se esperaban. Por su temática, es inevitable pensar en Los Cazafantasmas (Ivan Reitman, 1984 – Estados Unidos) y la saga de Expediente Warren (James Wan  2013 – Estados Unidos), pero con un tono mucho más cafre. Protagonizada por Chris Geere (conocido por la serie de FX You’re the Worst), Deadtectives es una película en la que todo es una broma, pero está lo suficientemente bien escrita como para no saturar. A excepción de un par de chistes cuñados que no pintan nada y no definen el humor general de la cinta, entretiene de principio a fin y resulta simpática.

Daniel Andréu

Ghostland (Tony West, 2018 – Francia/Canadá) – Oficial Fantástico

Y llega el turno de la locura… Pascal Laugnier, director de la polémica Martyrs, nos trae la historia más surrealista del festival. Ghostland es una pesadilla en pantalla grande y, como tal, debes aceptar sus absurdidades y sus peculiares normas, solo así podrás disfrutarla/sufrirla adecuadamente. Tras un cauto comienzo, todo se dispara con una genial escena de invasión doméstica con una resolución bastante sorprendente. Años después descubrimos las secuelas que ha provocado este ataque en las dos hermanas que se encontraban en la casa. Beth (Crystal Reed, Teen Wolf) se ha convertido en una autora de best-sellers de terror, justamente en su última obra Incidente en Ghostland revisita ese incidente; pero el caso de Vera (Anastasia Phillips, Skins) es diferente. Ella no ha podido pasar página y no solo sigue traumatizada por el acontecimiento, sino que sigue viviendo en la misma casa donde sucedió todo. La perfecta existencia de Beth se rompe con una angustiosa llamada de Vera, lo cual provocará su retorno al hogar familiar y el consiguiente reencuentro con su hermana y su madre (interpretada por la cantante Mylène Farmer, que ya trabajó con el director en el vídeo musical de City Of Love, clip en el que se encuentran gran parte de las claves estéticas de esta película). Laugier apuesta fuerte con una historia bastante marciana, que descoloca y sorprende en todo momento. Una película enrevesada, muy enfermiza y que no comete el error de tomarse demasiado en serio. Ghostland reúne todo lo necesario para pasar un mal rato en una sala de cine.

David Lastra

Piercing (Nicolas Pesce, 2018 – Estados Unidos) – Oficial Fantástico

No es frecuente la adaptación al cine de novelas de Ryû Murakami (no el Murakami de Tokyo BluesBurning o 1Q84, sino el de Audition o Azul casi transparente), por lo que Piercing era muy esperada para nosotros sus fans. Murakami siempre cuenta sus historias de una forma muy particular que hace que cualquier acercamiento a su literatura sea recibido con tanta expectación como miedo. Aquí se sigue a un joven (Christopher Abbott) que necesita buscar a una potencial víctima para saciar su necesidad de asesinar y así no acabar con la vida de algún ser querido. Por supuesto, por mucho que lo planee, se va a encontrar con muchos obstáculos por parte de su elegida (Mia Wasikowska). Aun aceptando que el cine es un medio diferente que no tiene que calcar su referente para hacer una buena adaptación, el guion de Nicolas Pesce se deshace de demasiados aspectos esenciales. Por ello el comienzo de la trama resulta un tanto atropellado, hay detalles que no se entienden igual si uno no va habiéndose leído la novela y, lo más importante, el espectador no se mete en la cabeza de los protagonistas de la misma forma que en el libro. Uno de los fuertes de la narración de Murakami es la estructura que alterna la primera persona del chico y de la chica en cada capítulo, de donde viene el extraño tono de comedia romántica muy retorcida, y esto en el film se pierde. Lo bueno, y que compensa la ausencia de todas estas cosas, es que Piercing nace del interés por hacer algo artísticamente relevante. Gracias a unas buenas interpretaciones, un muy buen apartado técnico o un uso muy interesante de  la banda sonora compuesta por temas de giallos de los años 70, encuentra una atmósfera y una personalidad propias que hacen que se sostenga como obra autónoma pero a la vez relacionada con su referente literario.

Daniel Andréu

DÍA 4

Summer of ‘84 (Anouk Whissell, François Simard y Yoann-Kar Whissell, 2018 – Canadá/EE.UU.) – Oficial Fantástico

Nuevo ejercicio de nostalgia del equipo que nos trajo Turbo Kid. En esta ocasión se acercan a un grupo de chavales que deciden investigar una serie de desapariciones que están ocurriendo en su pequeña ciudad. Una aventura veraniega a lo Cuenta conmigo en clave revisionista a lo Stranger Things. Repleta de tópicos y lugares comunes (¿acaso no es esa la gran marca de autoría de los Whissell-Simard?), Summer of ‘84 sale un poco mejor parada en guion y definición de personajes que su anterior aventura. Como en esa ocasión, la carencia absoluta de originalidad se ve altamente beneficiada por la calidad estética del producto, así como por su notable banda sonora, que vuelve a correr por parte de Le Matos.

David Lastra

Boar (Chris Sun, 2017 – Australia) – Oficial Dark Visions

Boar es una de esas películas de las que no se puede decir nada especialmente malo ni bueno debido a su simpleza. Un jabalí gigante va descuartizando gente poco a poco en una zona campestre de Australia. Literalmente no hay más y esto es una cierta virtud ya que no tiene mucha posibilidad de error. Posee unos diálogos muy ágiles e inspirados que destacan incluso por encima de las escenas de descuartizamiento y horror. Quizás algo que se le puede echar en cara es el atrevimiento puntual de enseñar demasiado cómo el jabalí mata a sus víctimas en escenas hechas con un CGI más que pobre que desmerecen las escenas con la criatura animatrónica.

Daniel Andréu

Mirai, mi hermana pequeña (Mamoru Hosoda, 2018 – Japón) – Oficial Fantástico

Qué difícil escribir sobre una película que es pura emoción. Mirai, mi hermana pequeña narra las aventuras caseras de un niño pequeño ante la llegada al mundo de una nueva hermanita. Con el mismo acierto que Del revés (Inside Out) (Pete Docter, Ronnie del Carmen, 2018 – Estados Unidos) pero de una forma diferente, el guion de Mamoru Hosoda capta con una sencillez abrumadora lo que significa crecer, descubrir lo que es la vida y aprender a caminar por ella junto a tus seres queridos, los que están contigo en el presente, los que estarán y los que estuvieron antes que tú. Alterna secuencias de “fantasía” con otras hogareñas que son igual de mágicas, ya que todo se ve a través de la mirada infantil del pequeño Kun. Uno no puede evitar emocionarse ante la belleza de las imágenes, tanto las más sencillas y familiares como las más visualmente elaboradas, llegando a un desenlace en el que los sentimientos terminan de explotar.

Daniel Andréu

Sta. Agatha (Darren Lynn Bousman, 2018 – Estados Unidos) – Oficial Dark Visions

El director de unas cuantas Saw y de Repo! The Genetic Opera (musical con Anthony Stewart Head y Paris Hilton que solo me hizo gracia a mí) se adentra en el nunsploitation… y ahí termina lo interesante de la propuesta de Sta. Agatha. Un convento unas cuantas monjas ultra-maquilladas, comandadas por Carolyn Hennesy (la que fuera Barb en Cougar Town y otros mil secundarios miméticos más en cine y televisión), se dedican a vender recién nacidos en vez de pastitas. El negocio no va nada mal, pero todo cambia con la llegada de Mary (Sabrina Kern), una joven embarazada que no sabe qué hacer con su vida y que claramente no estaría allí si supiese los tejemanejes de las monjas, o sí, no sé.  Sta. Agatha no funciona ni como ejercicio de revisionismo u homenaje a ese rinconcito dentro de ese subgénero de exploitation, ni como película actual de terror. Doloroso resulta su simplismo y su soporífero ritmo, aunque peor es que un cineasta tan dado a lo sádico y al humor no haya sabido entretenernos con una historia de monjas chungas.

David Lastra

Blood Fest (Owen Egerton, 2018 – Estados Unidos) – Oficial Dark Visions

Hay películas que parecen estar hechas para ser proyectadas en la sesión golfa de un festival de cine fantástico y de terror y Blood Fest es una de ellas. Ya su premisa es ideal para la ocasión, pues sus protagonistas asisten a una fiesta que mezcla los macro festivales musicales con los festivales de cine de terror, una gigantesca explanada con escenarios que imitan escenas de películas de terror y en la que se interpretarán en directo las secuencias más míticas ante el público. Por supuesto todo terminará en una fiesta sangrienta muy bestia en la que los protagonistas tendrán que escapar del evento que se vuelve más real de lo que ellos esperaban. Blood Fest consigue entretener de principio a fin con mucho humor y teniendo cero pretensiones, además de muchas vísceras y muertes rebuscadas, lo que a esas horas de la madrugada se agradece enormemente.

Daniel Andréu

DÍA 5

Please Stand By (Ben Lewin, 2017 – Estados Unidos) – Panorama

Detalles como el de programar Please Stand By son los que hacen que apreciemos el festival aun más, porque en uno festival como Nocturna Madrid contar con una película así es arriesgarse. La infravalorada Dakota Fanning interpreta de forma increíble a una joven autista obsesionada con Star Trek que escribe un guion para su serie favorita con intención de participar en un concurso. Tras conocer a los personajes, asistimos al viaje de superación que supone para Wendy escaparse de la residencia en la que vive para entregar en mano su manuscrito. Se trata de una película amable y con 100% de buenas intenciones, lo cual si se hace bien puede jugar a su favor, por mucho que desde el primer segundo esté claro cómo va a evolucionar y terminar la historia. La sorpresa no es lo importante aquí, sino empatizar con sus personajes y sus situaciones hasta el punto de estar con el corazón en un puño durante los momentos finales (y de querer meterse en la pantalla para coger a Pete, ese adorable perrito, y abrazarlo para siempre). La conexión con algo como Star Trek es más que suficiente para que una película sin sangre, vísceras o monstruos infernales se gane el corazón del público de Nocturna Madrid.

Daniel Andréu

Muñeco diabólico (Tom Holland, 1988 – Estados Unidos) – Classics

Por fin llegó uno de los momentos que algunos habíamos estado esperando durante meses, el privilegio y el honor de ver la primera entrega de las aventuras de Chucky en la pantalla grande con su creador Don Mancini en la sala, lo que lo hizo aun más especial. ¿Se puede decir algo nuevo de una película de hace 30 años que supuso el nacimiento de un personaje tan icónico? La mítica posesión del muñeco Good Guy por parte del asesino Charles Lee Ray que da a una serie de surrealistas y macarras asesinatos es ya parte de la historia del cine de terror. Aunque no haya novedades, sí que merece la pena recalcar que sigue siendo muy poderosa tres décadas después, que el humor sigue funcionando y que sigue dando un placer inmenso ver a Chucky asesinar a todo el que se cruza en su camino, así como verle sufrir y ser destruido. En diez años será el 30 aniversario del nacimiento de la igualmente maravillosa Tiffany, así que el Nocturna Madrid 28 sería una ocasión perfecta para conmemorarlo trayendo a Jennifer Tilly. Ahí queda dicho.

Daniel Andréu

Mandy (Panos Cosmatos, 2018 – Estados Unidos, Bélgica, Reino Unido) – Panorama

Como siempre, el festival se guarda una de las apuestas más fuertes para la clausura. Había mucha expectación por ver Mandy y eso se demostraba en el hecho de que tuvieran que abrir una segunda sala para atender la alta demanda de entradas. La película más que una historia es un viaje alucinado de Nicholas Cage (que termina de abrazar definitivamente su papel de icono moderno del absurdo) por consumar su venganza contra una diabólica secta religiosa formada por un grupo de malvados hippies y unas extrañas criaturas. De principio a fin Mandy tiene una atmósfera espesa y saturada, tan drogada como sus personajes, y tan marciana que si el espectador entra en ella se embarcará también un viaje alucinado. No se trata de una cinta fácil debido a lo lento de su ritmo, pero el trabajo visual está cuidadísimo y la última banda sonora de Jóhann Jóhannsson para el cine antes de fallecer se convierte en un elemento crucial más del largometraje. Aunque haya dos partes claramente diferenciadas, el descenso a los infiernos que supone acabar con cada miembro de la secta no es tan loco como se podría esperar, aunque da para momentos con mucha fuerza. Hay en Mandy mucho de Nicolas Winding Refn (por tanto también hay mucho Lynch) pero con la ventaja de no tener la sensación de que nos la están intentando colar en todo momento. Aunque hay algo que impide a la película llegar a la genialidad, es una apuesta muy arriesgada e interesante que no dejará indiferente a nadie.

Daniel Andréu

The Ranger (Jenn Wexler, 2018 – Estados Unidos) – Panorama

Tras la clausura, un último caramelito de violencia para despedirnos en forma de aventura sangrienta y sin demasiado sentido, como debe ser a la 1 de la mañana un sábado. Si en Boar era un jabalí gigante asesinando australianos, aquí se trata de un guarda forestal muy loco y obsesionado con las normas asesinando jóvenes punkis. Es aquí, en la ambientación, donde desconcierta esta The Ranger, ya que la recreación de esos últimos años de los 70 y principios de los 80 es tan indefinida que uno no sabe si es falta de inspiración, algo intencionado, o realmente los personajes son jóvenes modernos de los 2000 jugando a drogarse y disfrazarse de rockeros. El villano da para bastantes situaciones absurdas que son lo mejor de una cinta que tiene poco que ofrecer además de un rato corto y entretenido.

Daniel Andréu

 


 

Nocturna Madrid vuelve a convertirse en una cita obligada para los amantes del fantástico y el terror, con una programación variada y arriesgada, además de unas actividades muy interesantes pensadas para que disfrutemos al máximo durante estos seis días. Mención especial al jugo que se le ha sacado a la visita de Don Mancini, que se ha quedado con nosotros durante toda la semana y se ha convertido en el alma protagonista de esta edición. No queda más que agradecer la gran labor de la organización del festival por crear un evento de calidad en el que se ha puesto mucho cariño y corazón. Ahora solo queda esperar al otoño de 2019.

 

PALMARÉS

PREMIO NOCTURNA MADRID AL MEJOR CORTOMETRAJE NACIONAL:
AMANCIO, VAMPIRO DE PUEBLO – DE ALEJO IBÁÑEZ

PREMIO NOCTURNA MADRID AL MEJOR CORTOMETRAJE INTERNACIONAL
BAGHEAD – DE ALBERTO CORREDOR

PREMIO NOCTURNA MADRID A LOS MEJORES EFECTOS ESPECIALES
THE NIGHTSHIFTER (MORTO NÃO FALA) DE DENILSON RAMALHO

PREMIO NOCTURNA MADRID AL MEJOR GUIÓN MAMORU HOSODA POR MIRAI MI PEQUEÑA HERMANA

PREMIO NOCTURNA MADRID “VINCENT PRICE” AL MEJOR ACTOR
CHRISTOPHER ABBOT POR PIERCING

PREMIO NOCTURNA MADRID A LA MEJOR ACTRIZ BRITTANY ALLEN POR WHAT KEEPS YOU ALIVE

MENCIÓN ESPECIAL A “THE INVOCATION OF ENVER SIMAKU” por su atrevimiento formal y argumental en su propuesta de combinar terror clásico, documento político y social, recuperando el folclore y las creencias ancestrales como mecanismos del horror.
PREMIO CANAL DARK a la mejor película de la sección DARK VISIONS
VUELVEN (TIGERS ARE NOT AFRAID) de ISSA LÓPEZ

Y el jurado de la sección DARK VISIONS quiere realizar una mención especial para STA AGATHA de DARREN LYN BOUSMAN por la construcción de personajes, su dirección y la interpretación de las actrices.

PREMIO BLOGOS DE ORO a la mejor película de NOCTURNA MADRID 2018
WHAT KEEPS YOU ALIVE de COLIN MINIHAN

PREMIO NOCTURNA MADRID DEL PÚBLICO A LA MEJOR PELÍCULA
MIRAI, MI HERMANA PEQUEÑA de MAMORU HOSODA.

PREMIO NOCTURNA MADRID AL MEJOR DIRECTOR
PASCAL LAUGIER POR GHOSTLAND.

PREMIO NOCTURNA MADRID “PAUL NASCHY”
GHOSTLAND de PASCAL LAUGIER.

11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Tercera jornada (Domingo)

Doctor-Who-50th-poster

La Muestra SyFy tocaba a su fin el domingo 9 de marzo, pero como no podía ser menos, se despidió por todo lo alto. El último día nos esperaba una proyección especial en 3D del especial del 50 aniversario de Doctor Who, la ya clásica sesión doble de Phenomena y dos estrenos para terminar.

Hacia el medio día, Callao se llenó de whovians dispuestos a reencontrarse con el Doctor en todas sus encarnaciones, esta vez en pantalla de cine (y muchos por segunda vez). Aunque no era requisito para acceder a la proyección, los fans no dudaron en disfrazarse de sus personajes favoritos (la mayoría de Tenth o Eleventh) y ninguno se olvidó de traer su destornillador sónico. Podéis ver las fotos del evento Doctor Who en la galería que ha subido SyFy España a su página de Facebook. Seguro que os encontráis (yo os he reconocido a unos cuantos :P). También podéis leer la entrada sobre “The Day of the Doctor” que Alicia Ortega escribió para fuertecito no ve la tele cuando se emitió por primera vez en BBC. La tenéis aquí.

Por lo demás, el último día de La Muestra transcurrió con la loca normalidad de siempre. Con la diferencia de que Leticia Dolera cedió el testigo y/o compartió el escenario en las presentaciones de las películas. Nacho Cerdá, creador del Phenomena Experience, se encargó una vez más de presentar el programa doble de clásicos sci-fiLa mosca y Depredador; El equipo de Faraday (que había tenido el detallazo de repartir croquetas caseras a los primeros en la cola para su sesión) acompañó a Dolera antes de la proyección de la película y se quedaron después para un coloquio -muy poco participativo a pesar de la buena acogida-; y en la última sesión de La Muestra, Diego LatorreEdu CasanovaFele Martínez y Macarena Gómez subieron a presentar el cortometraje Blink, que fue recibido sin piedad, con fuertes abucheos e improperios varios (vaya, que el corto era un despropósito, pero muchos se olvidaron la educación en casa), y  a continuación Eduardo Noriega ejerció como anfitrión de clausura y representante de La Bella y la Bestia de Christoph Gans, en la que interpreta al villano Perducas. Como curiosidad malévola, hubo un intento de reunión Tesis, pero ni Noriega ni Martínez parecían estar por la labor (¿rencillas del pasado?) De hecho, Eduardo se marchó espantado después de ver la reacción del público a Blink, para evitar posibles palos por su película.

Lo cierto es que a lo largo de estos cuatro días de Muestra, y al igual que en ediciones anteriores, el público se ha ido desatando cada día más, perdiendo un poco el respeto por los asistentes. El domingo pudimos oír quejas de gente indignada por los continuos comentarios en voz alta de los que se han autoproclamado este año comentaristas oficiales de las películas. Una cosa es cuando toda la sala se pone de acuerdo para reírse o vitorear una escena en particular (es parte del encanto del festival), y otra es cuando los tres pesados de turno se pasan la proyección entera haciendo chistes para toda la sala (casi siempre sin gracia o de mal gusto) y molestando a los que quieren ver la película. Esperemos que la cosa cambie un poco en 2015.

Leticia se despidió tras su undécimo baño de multitudes en La Muestra, no sin antes repartir regalos a los twiteros que más le habían hecho la pelota y enseñarnos palitos fluorescentes de colores, previo aviso de spoiler para nuestro Dani Andréu, que se volvió a tapar los oídos para que no le destriparan Coherence. También hizo de Celestina como el año pasado, saludando a una pareja cuyo primer beso tuvo lugar en la Muestra anterior, y por último nos contó que dentro de dos meses comienza el rodaje de su primer largometraje como directora. Mucha suerte, Leticia. Que triunfes con tu película, pero que esto no te impida volver para la 12ª Muestra de Cine Fantástico SyFy el año que viene.

A continuación os dejo con las reseñas de las películas del domingo, escritas por David Lastra:

Phenomena: La mosca (David Cronenberg, Canadá, Estados Unidos y Reino Unido, 1986)/ Depredador (John McTiernan, Estados Unidos, 1987)

PredatorLas sesiones dobles de Phenomena siempre nos sirven a los que nos las damos de listos para ver algún que otro clásico por primera vez. En esta ocasión, le tocaba el turno a Depredador. Virgen como la selva virgen en la que se ambienta el film de McTiernan, se presentaba el que aquí escribe ante las aventuras de Arnold Schwarzenegger. Nunca negaré el carisma de Dutch (realmente es muy difícil encontrar alguna película en la que Arnie no se coma la pantalla) y el encanto que tiene que Dutch y su batallón arrasen una hectárea a base de cañonazos, pero una vez más, se me vuelve a hacer pesado el tempo de McTiernan. Será que este tipo de cine ochentero en los dos mil y pico me ha pillado muy mayor ya.

The FlyPero antes de la orgía de tiros de la mano de Chuache, una de las musas de este festival (con permiso de Leticia), tuvimos el placer de disfrutar en pantalla grande de La mosca, como muy bien dijo Cerdá en la presentación, una de las producciones de David Cronenberg más asequibles para el gran público, eso sí, sin que esto suene a menosprecio alguno, porque la Brundlefly sigue funcionando como el primer día. Cronenberg fagocita al espectador desde el primer minuto, obviando todo tipo de introducciones. Nos vomita y nos desintegra a lo largo de un metraje en que no hay un solo segundo de relajación. Todo abocado a un discurso aterrador por parte del protagonista (más que la escena en la que se arranca las uñas de la mano) sobre su nueva condición de insecto. La Nueva Carne ha triunfado una vez más. Larga vida a la Nueva Carne (y a David Cronenberg).

FaradayFaraday (Norberto Ramos del Val, España, 2013)

Comedia… ¡pardiez!… además con elementos paranormales… ¡joder!… y además española… ¡vámonos! Faraday jugaba con semejante carta de presentación, que hizo que más de uno abandonase corriendo nada más terminar Phenomena. ¡Craso error! Porque este film es una verdadera maravilla. Esta locura que despedaza el mundo de las redes sociales mezclándolo con ouijas y demás apariciones podría haber sido un descalabro magno, pero no solo solventa la papeleta sino que se confirma como una de las mejores comedias españolas de la última década. El guión de Jimina Sabadú y Pablo Vázquez es un ejemplo de cómo crear gags rápidos, divertidos e irónicos basados en referencias pop de esta nuestra generación sin caer en el cualquiercosismo o en la artificialidad que tan frecuentes son en el cine (y televisión) nacional actual. Ese libreto tan divertido (dato que repetiré una y mil veces más) se ve conjugado con el saber hacer de Norberto Ramos del Val a la dirección, dos protas en estado de gracia (Javier Bódalo y Diana Gómez) y un sinfín de cameos (entre los que se encuentran leyendas catódicas como Arancha del Sol e Inma del Moral, señores y señoras). Ni cine low-cost, ni cine baratito. Faraday es Cine, Cine. Aquí tenéis un follower para siempre.

Bella BestiaLa Bella y la Bestia (Christophe Gans, Francia y Alemania, 2014)

Otro de los platos fuertes de la muestra era el retorno de Christophe Gans a la gran pantalla tras ocho años de reclusión después de su infravalorada Silent Hill (¡trece años distan ya de su espantosa y sobrevalorada El pacto de los lobos!). En esta ocasión, Gans acude a una de las historias populares más conocidas: el cuento de la Bella y la Bestia. No sabemos si ha sido por la presión de las anteriores adaptaciones o por la presencia de media familia Seydoux, pero Gans ha preferido optar por rodar un anuncio de perfume de dos horas más que arriesgarse por dar un lavado de cara a la historia zoofílica más querida por grandes y pequeños. Esta clausura no trajo la polémica que prometía, sino más bien una sensación generalizada de tedio. Ese es el problema del film de Gans, el quedarse en medio de todo, no arriesgar ni un ápice por sorprender, inquietar o molestar al espectador.

11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Segunda jornada (Sábado)

Coherence

A las 16:00 del sábado 8 de marzo comienza un nuevo día en la Muestra SyFy de Cine Fantástico de Madrid. O más bien un par de horas antes, que es cuando los asistentes empiezan a formar cola delante de los cines Callao. Además de las películas, el cachondeo y la luna llena, las colas son el otro ingrediente imprescindible de este festival. Eso y las carreras después de cada proyección para volver a entrar y no perder el sitio que teníamos. Tiene su punto de emoción, y no nos viene mal el aire “fresco” de Callao City Lights entre proyección y proyección, pero no estaría mal que La Muestra idease un método para que aquellos que tienen bono y van a ver las cinco películas seguidas no tengan que hacer cola cinco veces para entrar a la misma sala. Este es el único aspecto en el que la organización del SyFy no se lleva un 10. Pero bueno, tampoco es muy grave, y como he dicho, ya forma parte del encanto de estos días.

Durante el sábado pudimos ver cinco películas, y aunque el balance general es más negativo que el del día anterior, la exitosa proyección de Coherence (la cuarta película del día) equilibró la balanza. Hagamos un repaso por el cine fantástico que nos trajo La Muestra en el día de ayer:

IN-FEAR-PosterIn Fear (Jeremy Lovering, Reino Unido, 2013)

Con tan solo tres personajes, interpretados por nuestro Iain De Caestecker (SHIELD, The Fades), Alice Englert (Hermosas criaturas) y Allen Leech (Downton Abbey), In Fear es una cinta de terror que hace de la economía de medios su mayor baza. La película de Jeremy Lovering sigue en un principio la estructura clásica del subgénero wrong turn y aunque parece que en algún momento va a evolucionar a película de cabaña en el bosque o slasher de familia de psicópatas, nada más lejos de la realidad. In Fear es la historia de las dos personas más estúpidas de la Tierra, una pareja que se dirige a un hotel en medio de un bosque irlandés y que cumple la regla de “en peli de terror haz todo lo que no harías en la realidad”. El film consiste básicamente en un continuo dar vueltas en círculo, repitiendo sustos y conversaciones una y otra vez, buscando el terror en la desesperación de los personajes y la audiencia. Lo cierto es que si lo pensamos bien la idea de Lovering no es mala, y funciona sobre todo al principio. Juega con las expectativas de este tipo de cine y logra crear una atmósfera de incertidumbre a base de primeros planos, desarrollando la acción casi íntegramente dentro de un coche y haciendo un buen manejo de los puntos muertos y la oscuridad. Sin embargo, todo esto se va al traste por un alargamiento sin sentido, una torpeza muy grande a la hora de dar verosimilitud a lo que ocurre y una sobreexplicación para tontitos que nos revela el sentido de este experimento cinematográfico: La violencia proviene del miedo.

almost human posterAlmost Human (Joe Begos, Estados Unidos, 2013)

Film de terror low-low-cost hecho por cuatro amiguetes con ganas de jugar con látex y una gran pasión por el fantaterror ochentero. Almost Human es la historia de Mark Fisher, un corpulento oso pelirrojo con un aire a Joss Whedon que es abducido por extraterrestres en su casa. Dos años después, su mejor amigo y su novia, las dos últimas personas que lo vieron vivo, siguen con sus vidas, cuando Mark regresa completamente cambiado. El osito que conocían ya no existe, ahora Mark está poseído por una extraña criatura alienígena y se ha convertido en una suerte de Terminator Leñador que deja un rastro de muerte y destrucción allá por donde pasa y cuya misión es usar a la raza humana como recipiente para propagar su especie. Nada en Almost Human resulta destacable, para bien o para mal. La escasez de medios se debe contrarrestar con creatividad y originalidad, pero Joe Begos se conforma con imitar el cine de Carpenter, Cronenberg, o La invasión de los ultracuerpos de Philip Kaufman. Su película está hecha con dos duros, sin un atisbo de ambición ni pretensión, pero con cierto halo de seriedad que le impide desatar toda la locura y el exceso que se necesita para que este tipo de proyectos amateur diviertan como es debido.

rigor-mortis-posterRigor Mortis (Goeng si, Juno Mak, Hong Kong, 2013)

Rigor Mortis es la ópera prima del ex popstar Juno Mak, que dirige bajo el auspicio de Takashi Shimizu en la producción. Sí, estamos hablando de ese cineasta japonés que se ha labrado una carrera (por llamarla de alguna manera) haciendo la misma película una y otra vez. La de Mak contiene algunos de los elementos que popularizaron Shimizu y Hideo Nakata (Ringu) a finales de los 90, sobre todo el niño creepy y la imprescindible figura de la mujer pálida de cabellos largos procedente de los cuentos de fantasmas chinos. Pero va mucho más allá, proponiendo un universo sobrenatural más extenso (y caótico), en el que se fusionan espíritus y vampiros, y cuya confusa mitología es expuesta con un sentido del ritmo exasperante y una ineptitud absoluta para narrar. Rigor Mortis es una película técnicamente notable, una especie de pesadilla hiperestilizada con terror de diseño art house. Pero más allá de su atmósfera de videoclip caro, está completamente hueca y no aporta absolutamente nada un género que murió hace una década.

Antes de la película vimos el original corto El juego inconsciente (Subconscious Password), de Chris Landreth, mezcla de acción real y animación por ordenador sobre un tipo que no recuerda el nombre de un amigo con el que se ha encontrado, lo cual desata un programa concurso de “password” en su subconsciente, plagado de personajes populares de la cultura. Una gozada surrealista.

Coherence PosterCoherence (James Ward Byrkit, Estados Unidos, 2013)

Y después de lo que estaba siendo un día más bien flojo, llega Coherence, la gran sorpresa del festival (aunque fuera esperada, por su recepción en Sitges), la película de insta-culto que recordaremos durante años venideros como uno de los momentos más destacados de La Muestra. Coherence es toda una revelación, una obra original y provocativa de esas que pasan cada año bisiesto y nos proporcionan tema de conversación para mucho tiempo. La ópera prima de James Ward Byrkit es un rompecabezas fascinante, un enigma metafísico excelentemente escrito que logra la gran hazaña de crear ciencia ficción pura y dura y auténtico terror psicológico solo con palabras. Algo comparable a lo que hizo Primer hace ya una década. El escenario es una casa de Los Ángeles, la ocasión una “dinner party” para ocho amigos (entre ellos Nicholas Brendon, nuestro Xander Harris), y lo que ocurre durante esta inquietante velada desafía nuestros nervios, nos hace un mindfuck de los buenos… y es mejor descubrirlo al compás de los protagonistas. No digo más, si tenéis la oportunidad de ver Coherence, no la dejéis escapar. Y si podéis, haced ruido en las redes sociales a ver si conseguimos que distribuyan esta joyita en España.

piranha3dd-posterPiraña 3DD (Piranha 3DD, John Gulager, Estados Unidos, 2012)

Telefílmica secuela de Piraña 3D, de Alexandre Aja, que repite (y según su slogan, duplica) los ingredientes de la original: horrendos efectos CGI, humor paródico, tetas como balones de baloncesto saliéndose de la pantalla, rostros conocidos y mucha caspa (perfecta para dejar la mente en blanco después de llevarla al límite con Coherence). Piraña 3DD está ambientada en un parque acuático durante el famoso Spring Break estadounidense, y bueno, no hace falta contar el argumento, ¿no? Solo necesitáis saber que repiten Christopher Lloyd y Ving Rhames, y que David Hasselhoff se apunta a la fiesta para reírse de sí mismo (y el hombre ya está dispuesto a cualquier cosa, en slow-motion y como sea). Piraña 3DD desprende ese aroma a Scary Movie (no en vano, también es de Dimension Films y los Weinstein) y aunque su autoconsciencia sea a ratos demasiado machacona y aburrida, es inevitable dejarse llevar por un par de momentos de desmadre absoluto (como esa “mordaz” escena de sexo). Lo peor: unas tomas falsas sin gracia que duran casi tanto como la propia película.

Antes de Piraña 3DD se proyectó el cortometraje Secuencia (Sequence), del catalán Carles Torrens, sobre un hombre que se despierta una mañana y descubre que todo el planeta ha tenido un sueño indescriptiblemente horrible con él. Un corto redondo (nunca mejor dicho), inspirado en una escena de Society de Brian Yuzna.

11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Inauguración – 300: El origen de un imperio (crítica)
11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Primera jornada (Viernes)
Crítica extendida de Maniac por David Lastra
11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Segunda jornada (Sábado)

11ª Muestra SyFy de Cine Fantástico: Primera jornada (Viernes)

11-muestra-syfy-de-cine-fantastico-427x600“Once años ya. Esto no habría sido posible sin vosotros”, decía anoche Leticia Dolera antes de presentar la primera película del día en La Muestra SyFy de Cine Fantástico, en los cines Callao de Madrid. Parece una afirmación demasiado obvia, pero no se debe pasar por alto. Como se lleva demostrando ya más de una década, lo más importante de La Muestra es su público. El perfil está claro, y Dolera se encarga cada dos por tres de recordarlo: ¡frikis! En este ambiente de comunidad y refugio sí podemos usar ese término sin ningún tinte despectivo, (re)apropiándonos de él. La Muestra es una celebración continua, del friki, del cine maldito, del fantástico, del terror y la ciencia ficción, de cineastas arriesgados y dementes, también de primerizos, una fiesta de vísceras, monstruos y tetas a la que se va a pasárselo bien (algunos demasiado bien) y a vivir las películas de otra manera, como si uno estuviera en el salón de su casa con 900 amigos.

El pasado jueves 6 por la noche tuvo lugar en Callao el preestreno de la película 300: El origen de un imperio -podéis leer mi crítica aquí-, que sirvió como inauguración de La Muestra, y que fue precedido de un vídeo-saludo personal de Eva Green. Pero antes de la proyección recibíamos como siempre a nuestra anfitriona colega Leticia Dolera, la imagen de marca del festival, una cachonda como pocas que en su “discurso” spoileó Gravity a traición y soltó perlas como que Maniac podría ser española porque sale Elijah Wood o que Eduardo Noriega (que estará en La Muestra) es famoso por Tesis, Abre los ojos… y un anuncio. También hubo hueco para los clásicos. No podía faltar la rima favorita de Leticia: “Canino” “Pa tu culo mi pepino”, que yo creo que podríamos patentar ya como el slogan oficial de La Muestra.

Una cosa que ha quedado clara en lo que llevamos de 11ª Muestra es la huella que dejó en el público la edición del año pasado. No han faltado menciones a Huevón (nuestro personaje favorito de Dead Sushi) ni tampoco los aplausos a la luna, práctica ya arraigada que viene de la absurda y enloquecida proyección de Boneboys, película con un incontable número de planos de transición que mostraban la luna llena, y que nos hizo percatarnos después de la enorme cantidad de veces que se recurre al mismo plano en el cine fantástico. Porque la gente que va a La Muestra va con ganas de vivir una experiencia interactiva, de hablar con Leticia, por Twitter o a grito pelao, de hacer reír al resto de la sala con sus comentarios (aunque algunos se podían callar un rato, la verdad), de expresar su pasión incontenida por Nicolas Cage cada vez que aparece en la cortinilla del canal SyFy, de celebrar lo que les gusta y abuchear lo que no. Por eso cuando Dolera mencionó Snowpiercer, Callao se vino abajo, porque era la película más esperada de La Muestra, y una de las cintas de ciencia ficción más deseadas por los aficionados al género.

Tras la primera noche daban comienzo, el viernes 7 a las 15:45, las jornadas maratonianas de La Muestra. El primer día pudimos ver cinco películas, diez horas seguidas de cine fantástico que dieron para mucho. A continuación os cuento lo que vimos:

Maniac-2012-PosterManiac (Franck Khalfoun, Estados Unidos, Francia, 2012)

Mucha expectación había alrededor de Maniac, remake de la película de 1980 dirigida por William Lustig, que además ejerce como productor en la nueva versión, y protagonizada por el abogado de la causa fantástica Elijah Wood. Maniac es un cuento perturbado, con un aire inconfundible a giallo y a grindhouse, narrado en primera persona, y protagonizado por un asesino en serie con mommy issues que haría tener sueños húmedos a Freud. Lo más llamativo de Maniac es que está rodada casi íntegramente desde el punto de vista del asesino -solo vemos a Wood cuando este se ve reflejado en un espejo u otra superficie, o un par de veces que Khalfoun decide saltarse la regla aleatoriamente. Esto refuerza el realismo de las imágenes, haciendo que los asesinatos resulten más crudos, casi documentales, pero sobre todo obliga al espectador a ponerse literalmente en la piel del asesino, que es de lo que se trata. Obviando agujeros en la historia y diálogos acartonados (o quizás gracias a ellos), Maniac es por lo general una experiencia satisfactoriamente inquietante y desconcertante, co-escrita, por cierto, por Alexandre Aja (Alta tensión, Las colinas tienen ojos). [Podéis leer la crítica de Maniac por David Lastra aquí]

Frankensteins-ArmyFrankenstein’s Army (Richard Raaphorst, Países Bajos, EEUU, República Checa, 2013)

Desbarrada cinta bélico-fantástica rodada al estilo de las found-footage tipo Bruja de Blair, sobre un grupo de soldados de la Unión Soviética que se adentran en la Alemania nazi cerca del final de la Segunda Guerra Mundial. Allí encuentran una antigua fábrica llena de grotescas criaturas mitad cadáver, mitad robot (según los créditos “zombots”), diseñadas para la batalla por un tal Doctor Frankenstein. Frankenstein’s Army supone todo un despliegue de imaginación, sobre todo en lo que respecta a los alocados diseños de los zombots, a medio camino entre el steampunk y los enemigos de los Power Rangers, y al igual que Maniac, propone una experiencia en primera persona, que en esta ocasión se asemeja más a un videojuego survival horror/shoot’em up. Acompañamos a los soldados por los macabros pasillos y recovecos ocultos de la fábrica (excelente ambientación de pesadilla), donde nos vamos topando con los enemigos a la vuelta de cada esquina, hasta que llegamos al jefe final, un Doctor Frankenstein que nos da un par de grandes momentos (ese cerebro mitad nazi, mitad rojo), pero que también da paso a un desenlace alargado y pesado hasta la extenuación.

We-Are-What-We-Are-PosterWe Are What We Are (Jim Mickle, Estados Unidos, 2013)

Melodrama de terror del director de Vampiros del hampa, sobre una reservada familia que se reafirma en la práctica de su fe y sus costumbres ancestrales tras la muerte de la madre. Ante la ausencia de la figura materna, son las hermanas mayores, Iris y Rose, las que asumen las responsabilidades del hogar de los Parker. Y estas responsabilidades van mucho más allá del cuidado de su hermano pequeño o atender a las necesidades de su desequilibrado padre. Se extienden hacia el sótano, donde guardan el secreto sobre su familia. El extraño comportamiento de los Parker llama la atención de la policía local, que inicia una investigación al respecto, y que, por supuesto, nos destapa la horrible verdad sobre la familia. We Are What We Are es un cuento de terror gótico, según el propio director inspirado en el cine de Michael Haneke y el terror japonés. Efectivamente, el ritmo pausado y la tensión psicológica dominan casi todo el metraje, hasta que llegamos al psicótico clímax. El secreto sale a la luz (mucho más tarde de lo que debería), los Parker revelan su verdadero rostro y la película concluye con un frenético baño de sangre que ayer desató las carcajadas más fuertes de La Muestra.

snowpiercer-international-posterSnowpiercer (Joon-ho Bong, Corea del Sur, EEUU, Francia, República Checa, 2013)

Como decía, Snowpiercer era la película más esperada de La Muestra de este año. Y no decepcionó. Quizás puede echársele en cara una excesiva duración (no, si al final los Weinstein van a tener razón en lo de querer cercenarla un poco), que hace que se resienta sobre todo en su excesivamente alargado clímax. Por muy necesarias que sean todas esas reflexiones para dotar de sentido completo a la película, acaban lastrando el ritmo. En fin, algo perdonable en cualquier caso, porque Snowpiercer es una obra magna, increíblemente ambiciosa y arriesgada, llena de aciertos. El film, deudor del Terry Gilliam de Brazil y 12 monos, propone un fascinante microcosmos sociopolítico condensado y estratificado en los vagones de un tren permanentemente en marcha que contiene a los únicos supervivientes de la raza humana tras una glaciación provocada por el hombre. Joon-ho Bong, aclamado director de The Host y Memories of Murder, levanta a partir del cómic de Jacques Lob, Jean-Marc Rochette y Benjamin Legrand un universo increíblemente rico en detalles, y dispone las capas de la sociedad de clases como Metrópolis de Fritz Lang, pero de manera horizontal en lugar de vertical. El levantamiento de la tripulación de la cola, la capa más baja de la sociedad del Rompenieves, liderados por Chris Evans, nos conduce a lo largo del tren, vagón a vagón, a base de acción de primera, afiladísima sátira y sentido del humor, en una apasionante lucha de clases y hacia el declive de la raza humana. Snowpiercer es por tanto ciencia ficción distópica en su forma más perfecta.

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Crítica: Maniac

Maniac Elijah Wood

Texto escrito por David Lastra

Maniac corre el peligro de convertirse en un nuevo Drive. Aplausos por su factura visual, palos por su tópico argumento. Aceptaré en todo momento que el guión de Alexandre Aja y Grégory Levasseur no sea el más imaginativo que hayamos visto sobre maniacos (como tampoco lo era el de Hossein Amini), pero su fórmula funciona a la perfección, no dejando al espectador escapar de la narración en ningún momento (en este aspecto, ayuda también que se ciña a la hora y media de metraje y no se dedique a deambular y alargarse hasta las dos horas de rigor de sus coetáneas).

Frank, nuestro protagonista, se mueve en un mundo opresivo, lleno de neones y suciedad plástica. Un mundo en el que la restauración Maniac (2012) Posterde un maniquí importa más que la vida de una persona (no hagan caso a esta frase tan tramposa, que parece un tagline). Para construír este remake, el director Franck Khalfoun remite directamente a dos de los mayores referentes visuales de lo siniestramente bello: Nicolas Winding Refn y Gaspar Noé.

Que la imagen del film bebe directamente de la obra del director de Drive es algo indudable y tampoco lo oculta en ningún momento. Si acaso, esta similitud con la cinta de Winding Refn se ve no solo confirmada, sino magnificada, gracias a la banda sonora de Rob y a la parca interpretación de Elijah Wood, los Cliff Martínez y Ryan Gosling de esta cinta. Si acaso, Maniac va un paso más allá en cuanto a las escenas violentas, mucho más realistas y explícitas.

Uno de los mayores aciertos del film es el uso de la cámara en primera persona. Es en ese momento en el que el fantasma de Gaspar Noé sale a pasear (Rémy Belvaux, tu “C’est arrivé près de chez vou” no merece ni ser citada). Esta elección hace que nos metamos en la piel de Frank. Más bien en sus zapatos, que no en su cabeza. Vamos a ser testigos de todos y cada uno de sus actos, pero no vamos a saber muy bien lo que piensa o las razones que tiene para actuar de esa manera tan despiadada. La información nos viene dosificada a través de flashbacks en forma de visiones (si acaso esta explicación del génesis de nuestro asesino es lo único innecesario del film).

A destacar la bonita referencia a El silencio de los corderos con “Good-bye Horses” y el guiño a Les yeux sans visage.

Valoración: ★★★★½

Maniac no ha sido estrenada comercialmente en España, pero puede verse el 7 de marzo a las 15:45 en La Muestra SyFy de Cine Fantástico de Madrid (Cines Callao).

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Crítica: 300 – El origen de un imperio

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Sumándose a la larga lista de segundas partes que nadie pidió llega 300: El origen de un imperio (300: Rise of an Empire), tras una serie de problemas de producción que han resultado en un retraso tras otro y en la consiguiente falta de interés y desconfianza en el producto. El origen de un imperio no es ni secuela ni precuela, sino ambas cosas a la vez, lo que se denomina una “side-prequel“. Es decir, los acontecimientos de esta nueva película abarcan desde antes de los que se narran en 300 (Zack Snyder, 2006) y se extienden más allá de ella, sincronizándose con las desventuras del Rey Leónidas y su ejército a mitad del metraje.

El origen de un imperio está basada en la aún inédita novela gráfica Xerxes, también de Frank Miller (que ha trabajado en ella simultáneamente a la producción de la película). En ella se profundiza (es un decir) en la figura del rey dios Jerjes (Rodrigo Santoro) con su origin story, y se nos presenta a Artemisia, comandante de la armada persa interpretada por Eva Green. La acción se traslada esta vez al mar, donde tiene lugar la cruenta batalla entre el ejército griego, liderado por el general Temístocles, que lucha por la unificación de Grecia, y el persa, capitaneado por Artemisia, griega aliada con los persas por un juramento de venganza contra su pueblo.

300 El origen de un imperioAunque estaba previsto que Zack Snyder se encargase de la realización, su compromiso con El hombre de acero le obligó a delegar. El elegido para ocupar su lugar en la silla del director fue el desconocido e inexperto Noam Murro, mientras que Snyder permaneció en el proyecto como productor ejecutivo. No cabe duda de que Murro fue contratado para desempeñar una función meramente instrumental en la producción, puesto que el resultado conserva el inconfundible (y paradójicamente impersonal) estilo visual del director de Sucker Punch. El origen de un imperio es efectivamente una película de Snyder hecha por otro. No falta ninguno de los elementos de los que el director se ha adueñado: esa confusa hiper-saturación digital (llega un momento en que uno no sabe qué está viendo), la ultra-violencia pornográfica que ya nos deja indiferentes, los voluptuosos físicos que son tan de mentira como los cromas sobre los que se mueven, los discursos y diálogos de grandilocuencia infinita, la dichosa cámara lenta -el film duraba en realidad 25 minutos, pero al añadir el slow motion subió a 102- que tanto ha influido en el péplum actual (Spartacus, Hércules). Y en definitiva, su ineptitud para contar una historia que vaya más allá de la superficie.

En lo que sí se distancia El origen de un imperio de su predecesora es en su héroe protagonista. El carismático Leónidas (Gerard Butler) hace hueco a Temístocles, personaje plano donde los haya interpretado por el insípido australiano Sullivan Stapleton. Por suerte, esto se ve compensado por la fuerte presencia escénica de Eva Green como su archinémesis Artemisia, una de las pocas razones que justifican la existencia de esta película -la otra sería ver a Lena Headey poniendo cara de Lena Headey todo el rato. Green, exagerada e intensa, la única que parece esforzarse un poco en dar credibilidad al proyecto, aporta algo de girl power (tal y como lo entiende Snyder, claro), en contrapunto a la abundancia de testosterona de la franquicia, y proporciona un par de escenas memorables (ese beso), blandiendo la espada y otras cosas (lo dicho, lo que Snyder entiende por “mujeres al poder”). El origen del imperio no escatima en espectacularidad, sobre todo en sus impresionantes secuencias de batalla en el mar, pero es decididamente más camp que la primera 300, lo cual aumenta ligeramente la posibilidad de disfrutar de su monocromática ridiculez, sus fuentes de sangre digital y su muertes a lo Viernes 13 si uno se la toma como la desbarrada tomadura de pelo que es.

Valoración: ★★