‘Upload’ podría llenar el vacío de ‘The Good Place’, pero aun no se ha ganado el cielo

Últimamente, Amazon parece haber encontrado un filón en las series de fantasía y ciencia ficción. Después de dar sus primeros pasos con la distopía The Man in the High Castle, la plataforma de Jeff Bezos ha seguido apostando por las series de corte fantástico en el último año: The BoysUndoneCarnival RowHuntersThe Expanse Cuentos del bucle se han sumado a un catálogo de Prime Video que se hace cada vez más imprescindible para los amantes del género.

La última en en incorporarse al streamer es Uploadcomedia de ciencia ficción creada por Greg Daniels, el hombre detrás de la versión estadounidense de The Office, además de co-creador de Parks and Recreation y la nueva sitcom de Netflix con Steve Carell, Space ForceUpload explora un futuro no muy lejano en el que las personas que van a morir pueden elegir ser “subidas” a un más allá virtual donde seguir viviendo eternamente. Es decir, como muchos han señalado acertadamente, una fusión entre The Good Place y uno de los episodios más queridos de Black Mirror, “San Junipero”.

La historia sigue a Nathan Brown (Robbie Amell), un joven desarrollador de aplicaciones que sufre un inexplicable accidente de coche en conducción autónoma, lo que lo deja al borde de la muerte. Al despertarse en el hospital, Nathan debe elegir su destino rápidamente: morir o subir a una vida virtual de lujo en Lakeview, un “cielo” digital donde la consciencia puede seguir viviendo para siempre (siempre que se paguen sus elevadas cuotas, claro). Su novia, Ingrid (Allegra Edwards), una mujer superficial de familia acaudalada, le anima a subir a Lakeview y cubrir los gastos de la nueva extensión de su vida, con lo que pasa a controlar su destino mientras llega el día en el que se pueda unir a él.

Sin embargo, lo que en un principio parece una buena decisión, pronto se convierte en una sucesión de problemas. Una vez en Lakeview, Nathan conoce a Nora (Andy Allo), su “ángel”, guía y contacto de atención al cliente en su nueva residencia virtual. Lo que empieza como una dinámica entre cliente y técnico no tarda en transformarse en una relación de atracción romántica mutua, lo cual causa problemas éticos para Nora y dudas en Nathan sobre la relación que aun mantiene con su novia viva. Pero eso no es lo más complicado de su nueva vida. Al subir a Lakeview, Nathan ha perdido parte de sus recuerdos, piezas ausentes de un complicado puzle que lleva a la conclusión de que su muerte no fue accidental, sino parte de una conspiración en su contra con implicaciones a gran escala.

Aunque no brilla precisamente por su originalidad, la premisa de Upload es ciertamente atractiva y llena de potencial. La serie recuerda constantemente a otros títulos televisivos o cinematográficos. La ya mencionada similitud con The Good Place Black Mirror es la comparación más fácil y recurrente, ya que mezcla los conceptos de más allá que pudimos ver en ambas. La trama además puede remitir a Her de Spike Jonze, sobre todo en lo que se refiere a la relación entre Nathan y Nora, un avatar digital existente solo en “la nube” y una persona de carne y hueso. La investigación de la muerte de Nathan toma (accidentalmente o no) elementos del clásico de los 90 Ghost, donde una persona viva ayudaba a un fantasma a resolver el misterio de su propio asesinato. En su representación de los entresijos de Internet (con pop-ups intrusivos o una visita al mercado negro) podemos ver trazas de Ralph Rompe Internet. Por último, la serie también tiene una muy presente faceta de workplace comedy que se desarrolla en las oficinas de la empresa en la que trabaja Nora, Horizen, y que comparte características con The Office y las numerosas comedias laborales que inspiró.

Upload es principalmente una comedia (a ratos amable, a ratos muy negra), pero también es un thriller, una historia de amor y una sátira social sobre la división de clases, las relaciones en el siglo XXI, el privilegio y el capitalismo. Y esa es su principal virtud y a la vez su mayor defecto, que quiere ser tantas cosas a la vez e intenta abarcar tanto que se queda un poco a medias en todo. Los elementos por separado funcionan y todas las vertientes de la serie (dramática, cómica, romántica, misteriosa) presentan hallazgos interesantes y golpes geniales, pero al todo le falta algo de cohesión y fluidez, y su ambición acaba difuminándose en un batiburrillo de ideas. Además, para lo mucho que se trabaja los gags, la serie cae a menudo en el humor fácil, incluso infantil.

Con diez episodios, la primera temporada de Upload es una llamativa carta de presentación a un universo que aun tiene mucho que ofrecer. La serie rebosa imaginación y está llena de ideas creativas, sobre todo en lo que respecta a la vida en Lakeview y las comodidades (y molestias) de la experiencia virtual: el botones pluriempleado que es como una Janet menos competente, la deprimente zona de 2GB reservada para los clientes con plan económico, el sistema de puntuación por estrellas reminiscente de otro capítulo de Black Mirror, “Nosedive”, el torrente de información donde algunos habitantes acuden para “suicidarse”, el chorro de orina que nunca cae fuera de la taza…

Las ocurrencias son constantes (algunas dan miedo de lo cercanas que son a nuestra realidad) y el despliegue visual da mucho juego, pero da la sensación de que falta pulir mucho la historia principal y sus personajes. Amell cumple, pero su Nathan está muy lejos del carisma o complejidad de Michael Scott, Leslie Knope o Eleanor Shellstrop, y los secundarios no son especialmente memorables, aunque tengan sus momentos. Eso sí, la química entre Nathan y Nora es palpable, y es lo que dota de alma a la serie, que destaca especialmente cuando se pone tierna.

A pesar de sus glitches, habituales en una primera temporada, Upload es un lienzo en blanco lleno de posibilidades que apenas ha empezado a pintarse. Se agradece que, al estar en una plataforma de streaming, Daniels pueda explorar con mayor libertad y sin la censura de las cadenas generalistas las consecuencias más oscuras de la historia, así como recurrir al sexo, el lenguaje malsonante y la violencia, pero necesita encontrar un punto intermedio en el que todo funcione al mismo nivel.

Amazon ya ha renovado la serie y, sin desvelar datos concretos, asegura que “ha sido todo un éxito mundial entre los miembros de Prime Video”. Está claro por qué. Upload lo tiene todo, engancha y se ve con facilidad. Es una prometedora primera versión que mejora conforma avanza. Esperemos que la segunda temporada nos dé una buena actualización, porque pese a mis reservas, no está en mis planes desinstalarla.

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