Ingrid Goes West: La sátira de la era Instagram que merece todos nuestros likes

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Ingrid Goes West es una de las mayores joyas del cine independiente de la temporada pasada y la película ganadora a mejor opera prima de los más recientes Indie Spirit Awards, pero aun estaba inédita en nuestro país. El film dirigido por Matt Spicer ha salido a la venta en Blu-ray y DVD sin pasar por salas, pero que su lanzamiento directo a vídeo doméstico no os engañe, estamos ante uno de los títulos más interesantes del último año.

La película gira en torno a Ingrid Thorburn (Aubrey Plaza – Parks and Recreation), una joven solitaria que no tiene muy claros los límites entre la vida real y el ciberespacio. Recién salida del centro psiquiátrico donde fue internada por acosar a una chica, Ingrid vuelve a las andadas en cuanto puede loguearse de nuevo en Instagram. Allí encuentra a su nueva fijación, Taylor Sloane (Elizabeth Olsen – Vengadores: Infinity War), una exitosa influencer que, sin saberlo, comete el peor error de su vida: responder a un comentario de Ingrid en la red social. Esto da pábulo a una obsesión que llevará a Ingrid a mudarse a Los Ángeles para estar cerca de su nuevo ídolo y convertirse en su mejor amiga. La relación entre ambas se complicará, derribando la fachada de Ingrid, pero también la de Taylor, que oculta una vida solitaria y artificial detrás de su exitosa imagen pública.

Ingrid Goes West es una comedia negra divertidísima y muy afinada en su retrato del artificio de las redes sociales y cómo estas han modificado nuestro modo de mostrarnos, relacionarnos con los demás, y en definitiva, vivir. La figura de Ingrid es satírica y exagerada, pero no se aleja tanto de la realidad para la que ejerce de hipérbole. El culto a la fama (efímera), el narcisismo, la cultura de las apariencias, la superficialidad en la forja de amistades, la explotación comercial del yo o la sobreexposición de la vida privada son algunos de los elementos directamente asociados a Instagram que maneja la película y con los que muchos conviven a diario. Por eso, da igual lo rocambolesca que pueda resultar la historia de Ingrid y Taylor, está profundamente anclada en la realidad que vivimos actualmente.

El mayor acierto de la película es que, por muy oscuras o retorcidas que sean las situaciones que nos muestra, siempre sabe hallar el humor en la humanidad de sus personajes y la realidad que los/nos rodea, y además lo hace con mucha inteligencia. Ingrid es un personaje profundamente desequilibrado y potencialmente peligroso, en definitiva, una sociópata, pero Spicer siempre la trata con compasión, permitiéndonos empatizar con ella hasta quererla y dejando clara la dualidad que la define. Por un lado, está loca. Por otro, es una loca que tiene una preocupación con la que la mayoría podemos sentirnos identificados: necesita cariño, sentirse importante para alguien y dejar de sentirse sola.

ingrid-goes-westPlaza (que tras enamorarse del guion de Spicer, se comprometió como productora para sacar el proyecto adelante) construye al personaje con absoluta brillantez, haciendo gala de la personalidad marciana que siempre la ha caracterizado (carcajadas aseguradas con ella), pero dotándola de profundidad emocional, añadiendo capas y matices que convierten a Ingrid en su mejor interpretación hasta la fecha. Y junto a ella, un grupo de secundarios inmejorable, la revelación O’Shea Jackson Jr. (Straight Outta Compton), un Billy Magnussen (Into the Woods) completamente entregado y desatado, y por supuesto, Olsen, que enseña la otra cara de la moneda del universo instagrammer humanizando y elevando a un personaje con el que otros se habrían quedado en la superficie.

Ingrid Goes West es un trabajo cinematográfico sofisticado y estiloso, una película visualmente vibrante que nos presenta a un nuevo cineasta con las ideas muy claras, un sentido muy ácido de la comedia y, lo más sorprendente, un gran manejo de la tensión (ver cómo la farsa de la protagonista puede ser destapada en cualquier momento puede llegar a ser muy enervante). La historia de Ingrid es tremendamente divertida, pero está construida sobre un poso de tristeza que la convierte en algo más trascendental de lo que parece, una experiencia que nos empuja, sin adoctrinamiento o condescendencia, a mirarnos a nosotros mismos y reflexionar sobre en qué nos están convirtiendo las redes sociales. ¿La conclusión? #IAmIngrid

Ingrid Goes West ya está disponible en España en Blu-ray y DVD de la mano de Universal Pictures Home Entertainment. La edición en Blu-ray incluye los siguientes contenidos adicionales: Escenas eliminadas y alternativas y audiocomentario del director y Aubrey Plaza.

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