Le he dado una segunda oportunidad a ‘Escuadrón Suicida’ y…

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Es un hecho contrastado que Escuadrón Suicida fue una decepción para gran parte del público y una de las películas con las críticas más negativas (y también escritas con más saña) del año. Teníamos todas nuestras expectativas depositadas en la película de David Ayer, que después del tibio recibimiento de Batman v Supermansuponía la gran esperanza de DC/Warner para poner definitivamente en órbita su universo compartido. El trailer nos puso la miel en los labios, y ¡qué bien sabía! Los adelantos prometían mucho, y nos hicimos ilusiones. “¿Será posible que vaya a ser una gran película y ponga a DC en el camino correcto?”, pensamos. Nada más lejos de la realidad. El trailer era una ilusión, un engaño que se destapó cuando la película llegó a los cines y resultó ser no solo muy distinta a lo que se nos había vendido, sino también un producto sin pies ni cabeza del que poco se salvaba.

Al igual que ocurrió con Batman v Superman, cuyo paso por salas se saldó con muchas críticas, entre otras cosas, a su incoherencia narrativa y a su dudoso montaje, Warner nos prometió enseguida una versión extendida de Escuadrón Suicida para… ¿arreglar el entuerto? Un montaje con escenas adicionales para satisfacer a los fans que se quejaron de lo poco que aparecía el Joker (Jared Leto) o lo incompleta que estaba su historia con Harley Quinn (Margot Robbie). Así, llega en Blu-ray (pero ojo, no en todas las ediciones) esa versión extendida que más que otra cosa nos hace preguntarnos: ¿Por qué no darnos “la buena” en cines, en lugar de estrenar una película incompleta o no definitiva? Hay dos posibilidades y puede que las dos sean ciertas: que no saben muy bien lo que están haciendo, o que lo saben perfectamente (hay que capitalizar como sea).

Pero bueno, lo hecho hecho está. La versión en cines de Escuadrón Suicida queda atrás y ya podemos ver ese montaje extendido para comprobar si, efectivamente, tener más escenas arregla o minimiza los daños. Esta nueva versión incluye 13 minutos adicionales, mucho menos de lo que sabemos que tienen guardado en la caja fuerte (poco después del estreno en cines se filtró la descripción de una treintena de escenas eliminadas), lo cual en sí mismo ya supone una decepción. Pero si Warner no nos ha querido enseñar más quizá sea porque sabe que no está para enseñar… o porque se lo está guardando para una 2nd Anniversary Super Ultimate Definitive Edition. Como decía, 13 minutos adicionales compuestos en su mayoría por nuevas escenas del Joker y más información sobre la historia de Harley Quinn y su relación con el sádico villano. Además, una versión alargada de la secuencia del bar y más interacciones entre personajes, lo cual hacía falta, la verdad.

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La opinión de los fans que han visto la versión XXL de Batman v Superman es generalmente positiva. Las nuevas escenas añaden más coherencia y cohesión a la historia, lo que hace que la película sea más disfrutable. Sin embargo, Escuadrón Suicida no corre la misma suerte. Quizá sea porque de base, su historia tiene mucho menos sentido y su montaje (después de varios reajustes, regrabaciones y cambios de última hora para que la película se pareciera al trailer, literalmente) es insalvable. Es decir, da igual los minutos que se añadan a la cinta, Escuadrón Suicida sigue siendo un desastre.

Teniendo esto claro, podemos centrarnos un momento en las cosas positivas de esta versión. Las nuevas escenas aportan algo de dinamismo y más matices a Harley Quinn, el personaje más popular de la película, y por tanto, el que más preferencia tenía para aumentar su protagonismo con el metraje añadido. Harley es la cara (y el culo) visible del film, el gancho comercial, la moda, y por tanto hay que potenciar su presencia. Sus escenas con el Joker arrojan más luz sobre su extraño y caprichoso arco narrativo, además de incorporar más acción (hay una nueva secuencia en moto que no aporta demasiado a la historia pero queda muy bien en pantalla). Pero lo más destacable del metraje extra no son los set pieces, sino los momentos personales. Eso es lo que más falta le hacía a la película, un poco más de profundidad en las relaciones entre estos antihéroes para que nos creyéramos su arco de transformación y su comportamiento al final de la película. Por eso se agradece la nueva escena en la que Quinn conversa con varios de sus compañeros (Katana, Boomerang, Deadshot) y nos ayuda a conocerlos un poco mejor (los feísimos rótulos al principio, que por cierto siguen ahí, no son suficientes para caracterizar a un personaje, DC), o la secuencia extendida del bar, probablemente la mejor de la película. Por otro lado, la versión extendida da un poco más de énfasis al Capitán Boomerang, y hasta se puede decir que, con permiso de un más que digno Will Smith, que es quien está a punto de salvar a todos de la debacle, Jai Courtney es de lo mejorcito del film. Así que imaginaos el nivel.

Claro que, por sustanciales y divertidas que puedan ser las escenas adicionales (que tampoco lo son tanto, no vamos a pasarnos), estas también sirven para que confirmemos dos cosas: que la interpretación de Margot Robbie no es tan, tan buena (tiene sus momentos, es innegable, pero es tan inconsistente como el guion, y si destaca es porque dentro de lo malo es de lo mejor y nos agarramos a ella como a un clavo ardiendo), y que el Joker de Jared Leto es directamente un despropósito, una broma pesada, por lo que en el fondo es mejor que se hayan dejado más minutos suyos en la sala de montaje, y nos hayan ahorrado tener que escuchar más la voz de Leto (en V.O. es horrible, doblada es insoportable). Es decir, la versión extendida no es suficiente para distraernos de la cruel realidad: No hay quien arregle Escuadrón Suicida

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Obviamente, lo que fallaba continúa fallando: el argumento sin sentido, la total falta de estructura narrativa, la incoherencia del plan del Task Force X (que se crea para evitar una amenaza que se inventa sobre la marcha), los forzados cameos, la patética villana, Encantadora (la “interpretación” de Cara Delevingne es dolorosa, pero no tanto como lo mal gestionado que está su personaje) y su incluso más patético hermano CGI, el flagrante machismo, la epiléptica banda sonora, el absurdo clímax (calco de todas las películas de superhéroes con agujero en el cielo y una Big Bad que tiene el poder de aniquilar a todos sus enemigos con su magia pero opta por enfrentarse a ellos a puñetazos, claro que sí), los personajes indefinidos e intercambiables (Katana, Killer Croc y Slipknot se llevan la palma), la forzada conexión emocional entre personajes que no hemos visto conectar de verdad, la iconoclastia vacía, los chistes de parvulario, la confusión tonal… Y así podría seguir hasta mañana (o también podéis leer mi crítica original).

Asumámoslo, Escuadrón Suicida es una gran oportunidad perdida, una película muy vistosa, sí, incluso divertida a ratos (paradójicamente, la versión extendida se me hizo más corta y me lo pasé algo mejor, quizá porque ya sabía a lo que iba), pero también un ejemplo de cómo no se tiene que hacer un blockbuster, una película de superhéroes, o una película a secas. Esperemos que Warner haya aprendido de cara a las siguientes entregas del Universo Extendido de DC. Pero yo, por si acaso, no me haré muchas ilusiones, que luego ya sabemos lo que pasa.

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