Crítica: Antes de ti

Antes de ti

Antes de ti (Me Before You) es la adaptación al cine del best-seller de 2012 escrito por Jojo Moyes. La autora británica se encarga de escribir ella misma (y ella sola) el guion de la película, por lo que los fans de la novela deberían estar cubiertos (vaya por delante que no la he leído, pero doy por sentado que se habrá mantenido fiel a su propia obra). Antes de ti es la historia de Louisa Clark (Emilia Clarke), Lou para los amigos, una peculiar chica de 26 años que vive en un pintoresco pueblo en mitad de la campiña inglesa y trabaja en una pastelería para ayudar a su familia a llegar a fin de mes. Tras ser despedida, Lou encuentra un trabajo en el castillo local y se convierte en la cuidadora y “animadora” de Will Traynor (Sam Claflin), un joven banquero adinerado que se quedó tetrapléjico después de un accidente. Antaño espíritu aventurero y emprendedor, Will ha perdido las ganas de vivir y se ha convertido en una persona cínica y huraña. Por eso Lou se propone enseñarle que la vida merece ser vivida y lo lleva en mil y una aventuras para devolverle la ilusión, lo que, como no podía ser de otra manera, resulta en enamoramiento.

posterantesdetiDirigida por Thea Sharrock, que debuta en el largometraje tras varios trabajos en la tele británica (The Hollow Crown¡Llama a la comadrona!), Antes de ti es el clásico melodrama romántico confeccionado a medida para “la chica de hoy en día”. Es decir, la película es pura fórmula; todo truco, cero corazón. Aunque viene disfrazada de romance moderno (las inevitables y empalagosas baladas de Imagine Dragons o Ed Sheeran que no falten, la personalidad chispeante y singular de su protagonista, heroína “actual” que se diferencia de las demás vistiéndose de niña de 5 años), Antes de ti sigue tirando de los mismos clichés rancios de siempre para contar una historia que perpetúa los roles de la mujer y el hombre a través del género: A ver cuándo va a ser un chaval joven y dicharachero el que cuide y se enamore perdidamente de una mujer mayor que él, rica, y enferma en el cine. Antes de ti es el peor tipo de romance aspiracional, el que te da la falsa sensación de que tienes el control de tu vida, de tu futuro, cuando en realidad lo estás poniendo en manos de un hombre, que en última instancia será quien decida darte o no alas para volar. Lou es una marioneta, de los padres de Will, que la contratan como una novia de pago para que saque de la depresión a su atribulado niño con sus encantos; de Will, que le dice lo que tiene que hacer mientras él se mantiene férreo en sus propias decisiones, por muy cuestionables que sean; y de la autora, que la utiliza para lanzar su atrofiado mensaje motivador.

Emilia Clarke está muy bien como Daenerys Targaryen en Juego de Tronos, pero en esta película deja al descubierto sus limitaciones, con un trabajo interpretativo caracterizado por la sobreactuación y los tics (Sam Claflin pilla mucho mejor el punto a su personaje, lo cual afortunadamente amortigua lo de Clarke). La intención con Lou es construir a un personaje adorkable y desbordante a la hora de mostrar sus emociones, pero a Clarke se le va de las manos y acaba resultando empachosa, excesiva e irritante. Claro que la culpa no es solo suya, sino sobre todo de la directora, que explota esa supuesta adorabilidad para manipular constantemente las emociones del espectador con primeros planos de reacción en los que la sutilidad brilla por su ausencia. Y es que Antes de ti es pura pornografía sentimental (o “disability porn”, como dicen muchos), una película que discurre por los derroteros más predecibles y trata de compensar su falta de originalidad o personalidad forzando las emociones del espectador. El resultado es un trabajo plano y artificial, una pastelada lacrimógena (que supongo que los fans del libro apreciarán mucho más que yo) digna del “mejor” Nicholas Sparks.

Pedro J. García

Nota: ★★

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