Un repaso a la 2ª temporada de ‘The Americans’

Phillip Elisabeth The Americans

“Esta guerra se ha vuelto personal”

La tercera temporada de The Americans acaba de dar comienzo en Estados Unidos (la emite la cadena FX, cuya oferta de ficción es cada vez más sólida e interesante), así que antes de ponerme con ella he decidido hacer un repaso a la segunda temporada en DVD, que Fox Home acaba de editar en España. Estamos ante una de las ficciones más destacables del momento, una serie que pasa más desapercibida de lo que debería, y que en un año se ha afianzado como uno de los dramas más impecables de la televisión.

The Americans, creada por Joseph Weisberg, es la historia de Phillip y Elisabeth Jennings (Matthew Rhys Keri Russell), un matrimonio de espías rusos infiltrados en Estados Unidos durante los primeros años de la década de los 80, y nos introduce de lleno en la Guerra Fría, mostrándonos el desarrollo del conflicto desde los puntos de vista de estadounidenses y rusos en suelo norteamericano. Una de las mayores bazas de The Americans desde que comenzó es su intachable aproximación a las cuestiones morales del enfrentamiento. En esta serie no hay héroes y villanos, no hay malos malísimos y buenos beatificables. The Americans transcurre en todo momento en la zona gris, evitando proclamas ideológicas y presentando a todos sus personajes -espías, agentes del FBI, informantes, diplomáticos- como seres complejos con motivaciones y conflictos internos reales.

En este sentido (y en todos), la segunda temporada supone un considerable salto de calidad con respecto a la primera. Weisberg eleva el listón y todo el segundo año de la serie adquiere mayor empaque e impacto. Para empezar, los actores están más entregados a sus papeles (Rhys y Russell se implican al máximo) y los personajes empiezan a lidiar de verdad con las consecuencias de sus actos (sus dobles identidades se están confundiendo y ya no tienen tan claro quiénes son o cuál es su vida real), lo que resulta en escenas sorprendentes y desconcertantes a lo largo de toda la temporada. En ella vemos cómo el matrimonio y la familia de los Jennings se empieza a resquebrajar, paradójicamente cuando Phillip y Elisabeth comienzan a desarrollar sentimientos genuinos de amor, deseo y pertenencia, lo que hace que los golpes sean más brutales y el miedo aumente. En estos episodios, The Americans nos habla de los inevitables daños colaterales de sus trabajos como espías, y de cómo la familia que confeccionaron como coartada para vivir en América sin levantar sospechas se convierte poco a poco en la prioridad, incluso por encima de la patria por la que luchan.

Elisabeth Jennings

Otro de los aspectos en los que la segunda temporada ha mejorado con respecto a la primera es en la estructura de los episodios. El primer año de la serie funcionó, salvando las distancias, como un procedimental en el que los Jennings se enfrentaban a una amenaza distinta en cada episodio (una misión de la semana podríamos decir), sin embargo la segunda temporada está construida de forma más lineal (aunque igualmente llena de giros a cada paso), introduciendo progresivamente el conflicto en el futuro (ordenadores y aviones invisibles se introducen en el relato), y rebajando lo episódico para dar énfasis a los grandes arcos narrativos de la serie: la investigación por parte del agente del FBI Stan Beeman (Noah Emmerich) y su relación furtiva con la espía de la KGB Nina Sergeevna Krylova (la fantástica Annet Mahendru da vida a uno de los personajes femeninos mejor caracterizados de la tele), el conflicto internacional al que se suman otros “jugadores” como la contra nicaragüense, el desarrollo de las identidades falsas de los Jennings, especialmente el matrimonio de Phillip y Martha (Alison Wright), o la cada vez más difícil tarea de mantener la fachada familiar de la pareja, sobre todo cuando su hija, Paige (Holly Taylor) empieza a sospechar del extraño comportamiento de sus padres.

El primer capítulo nos da el hilo conductor de la temporada, con el asesinato de un matrimonio de espías con el que los Jennings han trabajado en varias ocasiones, y que como ellos, tenían dos hijos (un niño y una niña). El brutal homicidio siembra el terror y la incertidumbre en Phillip y Elisabeth, y hace que el espectador sienta que el peligro al que se exponen ellos y exponen a sus hijos es mayor que nunca. Así, los 13 episodios de la temporada exploran las ramificaciones del asesinato (la búsqueda del culpable y las represalias) y nos proporcionan una historia absorbente y emocionante que crece hasta llegar a un clímax lleno de revelaciones y sorpresas. El excelente último episodio, “Echo“, augura un futuro lleno de posibilidades para la serie (no desvelaré por qué para no estropearos el final a lo que no la habéis visto).

Y hablando de los hijos de los Jennings, Paige y Henry (el adorable Keidrich Sellati) también adquieren mayor presencia en la segunda temporada. Lejos de resultar irritantes, como la mayoría de hijos prepúberes y adolescentes de los dramas norteamericanos, los dos niños (más naturales y sensatos de lo que nos tienen acostumbrados las series) aportan equilibrio y son indispensables para construir una de las ideas centrales de The Americans: ¿Conocemos realmente a las personas que tenemos a nuestro lado? Paige en concreto es quien empieza a unir las piezas, lo que le lleva a plantearse quiénes son sus padres en realidad, a la vez que se encuentra en la etapa de su vida en la que se pregunta quién es ella misma. Las implicaciones personales son cada vez mayores, y los Jennings no pueden educar a sus hijos con éxito sin que su trabajo como espías salga perjudicado, y viceversa.

The Americans Henry Phillip Jennings

Por último, The Americans puede presumir de ser uno de los dramas más detallistas y consistentes actualmente en emisión. Una serie de estas características tiene que andar con mucho cuidado de los agujeros de guión, y The Americans mima este aspecto con lógica y suma atención al detalle (si algo os chirría, no os preocupéis, tendrá su explicación). Por otro lado, se agradece que en esta segunda temporada no se haya explotado el juego del gato y ratón con el que comenzaba la serie. Sería simplemente insostenible poner continuamente a los protagonistas en la situación de estar a punto de ser pillados por su vecino (el agente Beeman), y si no que se lo digan a Dexter, que explotó este recurso hasta perder por completo su credibilidad. The Americans no solo es verosímil, sino que, como nos asegura Weisberg en el making of que incluye el DVD, también es real. Y es que lo que vemos en la serie, por muy rimbombante que pueda parecer, está basado directamente en casos que tuvieron lugar durante la guerra secreta en los años 80.

En resumen, la segunda temporada de The Americans ha consolidado una ficción que ya comenzó con pies de plomo, pero que el año pasado supo llevar su historia al siguiente nivel, convirtiendo esta serie inteligente, emocionante, y por qué no decirlo, sensual, en una de las imprescindibles del panorama catódico.

 

The Americans DVD T2En esta nueva temporada, la pareja protagonista supera en cierta manera sus diferencias y está más unida que nunca, son sus hijos los que empiezan a estar fuera de control. A esto se le une, el asesinato de dos compañeros de la KGB, Phillip y Elisabeth intentarán dar con los asesinos de sus amigos.

Audio: Castellano DD 5.1, inglés DD 5.1, francés DD 5.1
Subtítulos: Castellano, inglés para sordos, danés, holandés, finés, noruego, sueco

Contenidos adicionales del DVD

– Escenas eliminadas
– Bobina de tomas falsas
– Operación “Historias de fantasmas”: El verdadero directorio “S”
– Los tonos de rojo: La moralidad de The Americans

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Comentarios (1)

 

  1. Maria Pilar Uriel Giménez dice:

    La série está bien. Te acerca a lo que debió ser la guerra fría, percibiendo en cada misión que lo más importante es la patria y eso les otorga impunidad para matar hablando de ello con mucha ligereza : mañana lo mataremos /mañana tomaremos una copa. Particularmente me parece terrible

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