Crítica: El congreso

El congreso Robin Wright

Tras la aclamada Vals con Bashir, Ari Folman regresa con El congreso, en la que el director israelí sigue fundiendo las fronteras entre realidad y fantasía, o si lo preferís, entre la vida y el cine. Basada libremente en la novela de Stanislaw Lem Congreso de futurologíaEl congreso es una cinta de ciencia ficción claramente dividida en dos pasajes muy diferenciados entre sí. El primero, filmado en acción real, nos presenta a la actriz Robin Wright (interpretándose a sí misma, o más bien a una versión ficcionalizada de su persona pública), que tras una vida marcada por las malas decisiones y la enfermedad de su hijo, decide someterse a un proceso de escaneo que le permitirá retirarse mientras su doble digital continúa su carrera eternamente. En la segunda mitad, realizada en animación, Wright asiste a un congreso en el que descubrirá hasta dónde llegan las consecuencias de su decisión, y de este nuevo modelo de Hollywood.

El congreso es una obra desbordante en sus planteamientos, tanto filosóficos y sociológicos como visuales. Folman reflexiona sobre muchas cuestiones, resultando en una película tan estimulante como caótica y también desmembrada. Parte sátira de la industria del cine (Wright representa a todas esas actrices de más de 40 que Hollywood considera demasiado mayores para seguir trabajando), parte ensayo sobre la fama (aquí, como ocurría en Antiviral de Brandon Cronenberg, el público podrá consumir literalmente a los famosos), y parte odisea surrealista y oníricaEl congreso es un cóctel de influencias, referentes y homenajes. Desde cine de Terry Gilliam al de David Cronenberg, pasando por el imaginario de Hayao Miyazaki, la animación mutable de Bill Plympton, los cortos de Tex Avery, el cartoon de los años 20 y 30, y los mundos de Osamu Tezuka, en concreto la obra maestra del anime Metrópolisde Rintaro (de la que, indudablemente, bebe más en el aspecto visual).

El congreso pósterEn la primera mitad de El congreso, Wright carga sobre sí misma el peso de la cinta, llevando a cabo una afinadísima interpretación basada en la contención y la pasividad, para ilustrar la idea de la pérdida de la identidad y el control que experimenta el actor al convertirse en una pieza más del engranaje de un despiadado y avaricioso estudio de cine. Camino al futuro, seguimos a la princesa Buttercup (atención al momento en el que Wright observa melancólica el póster de La princesa prometida, uno de los planos más hermosos que vamos a ver este año), es decir, a su versión animada, en un viaje psicodélico que aturde y confunde, pero que nos mantiene involucrados sensorial y emocionalmente gracias a la fuerza de sus imágenes, y a la profunda tristeza en la que nos vemos irremediablemente atrapados, algo a lo que también contribuye la abrumadoramente bella partitura de Max Richter.

El congreso se erige como pieza de ciencia ficción distópica, sobre todo en su recta final, sin embargo se pierde a menudo en sus propios planteamientos, mientras Folman solapa acontecimientos sin seguir más lógica que la de los sueños o los trances alucinatorios. Esto hace que la película pueda resultar para muchos embarullada y su discurso sobrecargado con ideas inconexas o inconsistentes. Sin embargo, no sorprenderá a aquellos que estén familiarizados con la obra de Lem o a los que disfrutan de los referentes enumerados dos párrafos antes. Aunque resulte contradictorio por la manera en la que inicia y clausura el relato, Folman no está tan interesado en concienciarnos sobre nuestra sociedad deshumanizada, sino en hallar la poesía que se esconde en ese futuro desolador, poesía que reside en el amor de una madre hacia su hijo. Así, durante el precioso desenlace, que nos devuelve de algún modo al polémico acto final de A.I. Inteligencia artificialEl congreso apela a la capacidad del espectador para hacer del relato y de las imágenes lo que quiera, lo que necesite (en la mayoría de casos, la mera ilusión de un final feliz que no existe). Porque “al final, todo acaba teniendo sentido. Y todo está en nuestra mente”.

Valoración: ★★★★½

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Deja un comentario

Get Adobe Flash player
Abrir la barra de herramientas