Crítica: Begin Again

(L-R) KEIRA KNIGHTLEY and MARK RUFFALO star in BEGIN AGAIN

En 2006, una pequeña película rodada con dos duros provocó que cientos de miles de espectadores en todo el mundo desarrollaran una relación idílica y romántica con el cine y la música durante un tiempo. El musical indie Once, sueño húmedo de euro-dreamers, se convirtió en uno de los sleepers de 2006, gracias a su combinación de romanticismo “alternativo” y su melomanía de factura youtubera. Aquella película enamoró, literalmente, a muchos espectadores, que con ella descubrieron otro tipo de musical, uno íntimo y despojado de ornamentos, que en lugar de celebrar el espectáculo ensalzaba la importancia del proceso de composición musical, y lo utilizaba para contarnos cómo se enamoraban los protagonistas.

Su director, el dublinés John Carney, recupera esta idea para realizar Begin Again, una suerte de nueva versión de Once con presupuesto más elevado, reparto de estrellas y con la Gran Manzana como nuevo escenario. Begin Again es la historia de Gretta (Keira Knightley), una compositora británica que vive en Nueva York a la sombra de su prometido, Dave (Adam Levine), que está inmerso en pleno proceso de transformación en una gran estrella de la música gracias a su participación en una exitosa película (como la vida misma, que diría Carney). Una noche, durante una actuación en un bar del East Village, Gretta es descubierta -muy a su pesar- por el presidente de un sello discográfico, Dan (Mark Ruffalo), que le propone grabar un disco con él al margen de las majors, y de la ley, reclutando músicos amateur, familiares y amigos, y con distintas localizaciones de la ciudad de Nueva York como estudios de grabación improvisados para cada canción.

Cartel BEGIN AGAINBegin Again es una película tan común y predecible como reconfortante y universal, un dulce que no amarga a nadie, vaya. El filme despierta simpatía a base de buenas actuaciones, y echando mano de lugares comunes siempre complacientes -como el del padre ausente que conecta con su hija adolescente (Hailee Steinfeld, cómo no). Carney utiliza la misma fórmula que en Once, para presentarnos un romance en este caso mucho más soslayado que el de Guy y Girl, uno que lleva por derroteros inesperados, sobre todo en su desenlace. Lo queramos o no, Begin Again acaba calando a base de buenas intenciones, y sobre todo gracias a un notable casting y unas interpretaciones que rebosan química y naturalidad (los actores están tan cómodos, que a veces dejan de actuar y se limitan a disfrutar el momento). Keira Knightley rebaja sus cotas de histrionismo (sigue siendo la misma histérica de siempre, pero a menor escala), Mark Ruffalo está idóneo en el papel de rufián encantador (aunque necesite ir al logopeda urgentemente), y Adam Levine, líder del grupo Maroon 5, sorprende en su primer papel importante con una actuación que da con las notas adecuadas, fluctuando acertadamente entre la parodia y la humanidad a la hora de dar vida a su personaje.

Curiosamente, lo menos cuidado de la película son las canciones. Melódicamente funcionan, se quedan en la cabeza, y cumplen su propósito de acompañar emocionalmente a la historia y los personajes, pero fallan estrepitosamente las letras (subtituladas en su versión en castellano, claro está), que parecen haber sido escritas viendo la tele, tremendamente cursis y facilonas, incluso ridículas, tanto que en ocasiones uno se pregunta si estamos ante un elemento paródico. Se salva la inspirada pieza central de la banda sonora, la balada “Lost Stars“, interpretada por Levine. Aún con todo, la música está siempre en el corazón del relato, nos da las mejores escenas (la ruptura de Gretta y Dave, el paseo nocturno compartiendo iPod, la emocionante última grabación en la azotea) y marca el tempo de manera que Begin Again no tiene un solo bajón de ritmo, logrando la hazaña de componer el equivalente a un “disco” sin relleno innecesario. Carney no arriesga en ningún sentido, se limita a mantenerse en su elemento y repetir lo que se le dio bien una vez, incluyendo tímidamente varias reflexiones sobre el estado de la industria discográfica, pero nada más. Lo importante de Begin Again es tanto su relación como la de los personajes con la música, y cómo estos la utilizan para comunicarse y refugiarse, para curar heridas y mirar hacia el futuro. El resultado es una película tremendamente cálida y acogedora que despertará en más de uno la necesidad de perseguir un sueño.

Valoración: ★★★

Etiquetas: , , , , , , , ,

Comentarios (2)

 

  1. TamaraSlayer dice:

    a mi me gustó mucho, muy tierna y predecible como dices, pero es bonita.

  2. David Sancho dice:

    A mi no me gustó en absoluto. Me pareció una pequeña tontería que se pasa de ingenua. Sentí vergüenza ajena en más de una ocasión.

Deja un comentario

Get Adobe Flash player
Abrir la barra de herramientas