Californication: …Y así, hasta el final

Episode 712

Esta entrada contiene spoilers de la series finale de Californication. No la leáis si no habéis terminado la serie.

Californication, la serie guarrindonga de David Duchovny, ha tocado a su fin después de 7 temporadas en antena, y su último episodio, “Grace” (7.12), ha sido una auténtica basura maloliente. De hecho, la serie lleva ya muchas temporadas apestando a perro muerto, sin lograr justificar el estiramiento y la repetición que la estancó, si me apuráis, ya desde su segunda temporada. Pero que Californication haya acabado siendo un fiasco, o haber sufrido una temporada final insultantemente mala no es culpa de su creador, Tom Kapinos, ni de Duchovny, ni si quiera de Showtime, que nunca ha sabido y nunca sabrá cuándo y cómo terminar sus series. Culpar a toda esa gente sería como culpar a un búho de lo malo que soy haciendo analogías. La culpa es mía, por haber visto lo que había desde el principio, y aún así haberme quedado a soportar la tortura del “otro año, volvemos a empezar”. Lo que yo hago con mi tiempo es mi responsabilidad, y si Californication me ha hecho perderlo, la culpa es solamente mía.

Pero solo porque admita esto, la serie no se va a ir de rositas. Californication ha tenido sus buenos momentos, sus buenos episodios -de hecho, perfeccionó el arte de la diner party dándonos al menos un gran capítulo de este tipo por temporada-, y se puede dar con un canto en los dientes por no aburrir nunca, a pesar de todo. Sin embargo, llega un momento en el que nada de esto es suficiente para explicar que un producto así haya permanecido en televisión la friolera de siete años. Californication fue una de esas series que no va de nada, pero en el mal sentido. Una historia sin rumbo, sin ton ni son, sin razón de ser, que deambulaba y giraba siempre sobre lo mismo, y rellenaba medias horas con montañas de sal gruesa. Llega un momento en el que el sexo explícito, aberrante y esperpéntico que caracteriza a la serie deja de impactar, y de tener gracia. Y cuando lo único que queda de la serie es eso, mal, muy mal. Californication era mejor cuando se centraba en la “gran historia de amor” de Hank y Karen, pero llegó un momento en el que ya no quedaba nada que contar sobre ella. Sin embargo, lo que no se agota son los dildos, las tetas, las putas, la coca, los chistes anales. No me malinterpretéis, de puritano no tengo nada. De hecho lo que quiero decir es que Californication fue tan pesada con este tema, acabó haciéndolo tan rutinario, que podría curar de espanto a una monja.

Episode 712

Californication fue degenerando temporada tras temporada. Cada año nos ofrecía un nuevo escenario laboral en el que Hank Moody pudiera ser Hank Moody, es decir, para que hiciera lo mismo de siempre, pero con un entorno distinto para disimularlo un poco. La universidad, un estudio de cine, o como esta temporada, la sala de guionistas de una serie de televisión. Todos los años es lo mismo, Hank intenta reformarse a través del trabajo para demostrar a Karen que puede ser un hombre nuevo, pero no hay manera. En cierto modo podríamos entender esta repetición y el carácter cíclico de la serie como reflejo de la personalidad del protagonista, propenso a tropezar siempre con la misma piedra, sin remedio ni capacidad de cambiar y evolucionar. Pero esta idea funciona solo en teoría. Un personaje así puede resultar atractivo e interesante (y desde luego si yo aguanté viendo la serie fue por Moody y Duchovny), pero una serie así acaba cansando muy pronto. Por eso cuando llega su última temporada, y comprobamos que no hay voluntad de clausura, y que va a consistir en el mismo relleno de siempre, nos damos cuenta de que Californication nunca nos quiso contar nada, y que al final ha optado por escudarse en el lugar común de las series “la vida continúa, no tiene fin” para excusar un final pobre, vago, inconcluso y anticlimático.

Ya desde el comienzo de la séptima temporada pudimos ver cómo el buque se empezaba a hundir por completo. La marcha de Becca dejaba la serie coja (quién me iba a decir a mí que iba a echar de menos a esa niñata insoportable), y en vez de centrarse en Hank y Karen, que era la única constante que funcionaba de la serie, se optaba por hacer retcon e incorporar a la serie a un hijo perdido de Moody, Levon, y con él a su MILF, Julia, interpretada por una estupenda Heather Graham (de lo poco verdaderamente bueno que ha tenido esta temporada). Vuelta a empezar. Los Simpson se reiría de este recurso y lo identificará como síntoma del declive definitivo. El personaje de Levon aparecía con la intención de seguir explorando la faceta paternal de Hank, pero acabó sirviendo únicamente para rellenar capítulos con más tramas marranas -aunque sorprendentemente él ha sido quien ha tenido el final más satisfactorio. Y no me hagáis hablar de Runkle y Marcy, dos personajes importantes relegados a segundo plano por los fichajes de última hora, y de esa absurda trama a lo Una proposición indecente que nunca debería haber existido, y ha acabado siendo el único arco final para ellos. Un despropósito absoluto, sobre todo porque la idea no se sostiene de ninguna manera: ¿Cómo nos vamos a creer que el hecho de que el ex de Marcy, Stu Beggs, le quiera pagar un millón de dólares por acostarse con ella suponga algún dilema para esta pareja de libertinos übersexuales que hasta hace poco han estado pasándose por la piedra todo lo que se han encontrado? En una pareja “normal” lo entenderíamos, en su caso no tiene sentido. En fin.

Episode 712

El regreso de Becca en los dos últimos episodios vaticinaba al menos un final que nos diera algún tipo de resolución, uno de esos instantes de introspección, de calma después de la tormenta que hacían que nos reconciliásemos siempre con la serie, aunque fueran siempre iguales. Pero nada más lejos de la realidad. Becca vuelve para anunciar que se casa, y la única escena que comparte con su padre en el final es un sueño. No vemos la boda (que no era imprescindible, pero habría estado bien para dar final al personaje, joder). Claro que lo suyo no es nada al lado de Julia, a la que Hank encasqueta a Rick (Michael Imperioli) en un movimiento de ficha que no se puede explicar dentro de los límites del sentido común, si no es para quitarse de en medio lo más rápido posible al personaje -se suponía que la idea era la clásica disyuntiva entre dos amores, pero ni siquiera esto se ha contado con claridad y coherencia. Una prueba más de que la mala gestión narrativa de la temporada, que se ha dedicado a perder el tiempo hasta que en el último episodio lo ha tenido que calzar todo de manera apresurada -el estúpido desenlace de Marcy y Runkle es más ofensivo que cualquier acto degenerado que los hayamos visto protagonizar a lo largo de estos siete años.

Y como decía antes, ya que en las anteriores seis temporadas nos han contado todo lo que nos tenían que contar sobre Hank y Karen, ya no quedaba nada que decir en este frente. Así que Californication echa mano de uno de los recursos más fáciles de la comedia romántica para terminar la serie (muy final de Friends, por cierto): Un discurso de él hacia ella en el avión a punto de despegar, con el pasaje poniendo cara de “aaaww” (faltó el aplauso). Las palabras de Hank son preciosas, eso está claro, y el gesto de cogerse de la mano es quizás lo mejor que se podía haber hecho llegados a este punto. Pero en general supone un final blandengue donde los haya, y no por su carga dulzona y romántica, que siempre nos ha gustado cuando se trata de estos dos, sino por lo apático y descuidado que resulta todo. Solo los cinco últimos minutos de Californication merecen la pena de este final. Y tiene truco, porque cualquier cosa parece bonita y emocionante con “Rocket Man” de Elton John sonando de fondo. Hank confiesa en su discurso a Karen que le pierden los finales felices. A nosotros también, Hank, pero además nos gusta que sean buenos.

Californication Hank Karen

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Comentarios (3)

 

  1. herb_b dice:

    Pues estoy de acuerdo en algunas cosas, pero no en las conclusiones. Vale, no es una gran serie, vale, cuando empezo prometia algo mas, y si, no va de nada, solo nos enseña el dia a dia de Hank, y procuran meterlo en situaciones que den para buenos gags, no busca contar nada mas. Una vez asumido eso, y yo al menos hace mucho tiempo que lo tengo asumido, me quedo con lo de “y se puede dar con un canto en los dientes por no aburrir nunca, a pesar de todo”. Pues eso, que cuando ya quedo claro que no pasaba de ser una comedia tonta sin mas aspiraciones, siempre fue una comedia tonta divertida. No es lo de menos, y no todas pueden decir lo mismo. En cuanto a lo de que haya ido en continuo declive, tampoco estoy de acuerdo: bajo mucho sus aspiraciones y el nivel desde las primeras temporadas, pero luego ya las ha habido mas graciosas y menos de forma intermitente, segun acertaran mas o menos con los secundarios y entornos que introducian en cada una de ellas. Esta ultima, esta lejos de ser la peor, y la anterior, me parecio de las mas graciosas en bastante tiempo. El final, como final, ha sido una mierda, si, no cierra nada, pero como una temporada mas de californication, ya digo, no ha sido de las peores, y a mi en general no me ha decepcionado. Tampoco me ha encantado, me ha parecido mas de lo mismo, entretenida, como siempre, que es por lo que la veia, y para mi en eso a cumplido. A estas alturas tampoco esperaba nada mas, ni tenia ninguna expectativa de que le dieran un cierre que me fuera hacer aplaudir, y aunque con siete temporadas tiene de sobra, ya habia dado mil vueltas sobre si misma, y no pasa nada por que la cancelen, si el año que viene fueran a hacer una temporada 8, seguro que la volveria a ver.

    • Imagen de perfil de fuertecito fuertecito dice:

      A mí tampoco me ha decepcionado. No cabía esa posibilidad porque no había expectativas. No creo que con la trayectoria que ha tenido haya podido decepcionar a nadie que la haya visto todos estos años.

  2. Runkle dice:

    Para comenzar, creo que la interpretación de esta serie pende del hilo de la subjetividad, ya que está abierta al punto de vista del espectador. A mi subjetivo parecer, no se trata de nngún tipo de comedia; ” The Office ” ha sido para mi una comedia mientras que Californication me ha parecido, siendo extremadamente generoso, una tragicomedia por no decir un drama. Un drama que define el concepto de soledad desde el intrínseco punto de vista de Hank. Por supuesto que es una serie lenta y en muchas ocasiones cargante pero esto se debe a su base sentimentalista. Con este final yo he sacado la conclusión de que esta sólo ha sido una más de sus reconciliaciones, que la gente no cambia, que él seguirá cagándola y ella seguirá intentando pasar página; de ahí que no hayan mostrado la boda para no tener que dar por hecho el final feliz y cerrado que el espectador estándar esperaba de esta serie. En mi final Hank muere sólo y de cirrosis unos 10 años más tarde.

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