GIRLS vs. LOOKING

Girls

El debate GIRLS vs. LOOKING continúa, y ahora que las dos series se acercan al final de sus temporadas, se pone al rojo vivo. GIRLS está en su tercera temporada y nos sigue dando episodios magistrales. LOOKING está empezando y ya es una obra maestra para muchos, mientras otros piensan que es más bien una serie mediocre.

Como ya sabéis, yo me encuentro en el segundo grupo. Valoro sus virtudes, y la gran función que desempeña en el todavía retrógrado panorama televisivo, pero no termino de conectar del todo con ese realismo de pega y esas tramas que cada vez se acercan más al convencionalismo, e incluso el absurdo de Queer as Folk (Agustín y el prostituto, por favor), aunque ese aire indie se encargue de disimularlo muy astutamente.

Ya lo sé, las comparaciones son odiosas. Pero a la hora de hablar de ficción televisiva, son inevitables y en ocasiones incluso necesarias. Porque ya no solo se clonan los procedimentales de investigación criminal, sino cualquier propuesta mínimamente original y presumiblemente única. Por eso estoy planteándome dejar de ver GIRLS y justo después Looking. Porque el agravio comparativo es muy malo, y Looking sale perdiendo claramente.

Aunque tengan muchas cosas en común y sea muy lógico que HBO las haya emparejado, GIRLS y Looking son como dos hermanas que tiran en direcciones opuestas y piden a gritos ser separadas para poder seguir cada una su camino tranquila. Si así fuera, los talifanes de Looking no tendríais que estar defendiendo vuestra serie todo el día 😛

Y en realidad no es tan difícil distanciarlas si nos lo proponemos. Donde Looking araña la superficie, GIRLS mete el puño entero. Las ambiciones de ambas son evidentemente distintas, y ahí es donde es más fácil separarlas. Ya no es tanto que lo que le ocurra a los personajes nos haya pasado, nos pueda pasar o no, o que nos sintamos más o menos identificados y reflejados en las aventuras de su día a día, es que el discurso que hay debajo nos revele una verdad, o nos haga reflexionar sobre una realidad, nos guste o nos repugne la conclusión a la que lleguemos (sobre los demás y sobre nosotros). Ese tono satírico de GIRLS es lo que separa a muchos espectadores de la verdad de la serie, y su ausencia en Looking es lo que hace que muchos otros conecten tanto con ella y la perciban como algo más “real”. Son dos maneras de vivir y disfrutar la ficción dramática, ninguna más correcta que la otra. Solo que a mí me resulta más interesante y estimulante la verdad que hay en GIRLS que la que hay en Looking.

Esta semana es quizás la que más he podido comprobar la diferencia abisal que hay entre ambas. Después del sublime dramón del final de “Beach House“, el capítulo de GIRLS de esta semana, “Incidentals”, ha apostado por la comedia pura y dura y le ha salido una cosa divertidísima, agudísima y llena de esos momentos de surrealismo exquisito que esconden toda la verdad del mundo, que nos hacen reír y una décima de segundo más tarde nos trastocan la cabeza.

Looking

En cambio, me estoy dando cuenta cada vez más de que esa naturalidad que tanto elogiamos de Looking es mucho más artificial que cualquier diálogo de la Dunham (comparad la pelea de Agustín y Patrick con la del final de “Beach House”, por ejemplo). Los personajes de Looking, por muy bien interpretados que estén para encajar en ese tono calculadamente cotidiano y casual (yo valoro mucho más los magníficos matices tragicómicos y esperpénticos de la interpretación de Allison Williams que las medias sonrisas de cualquiera de los chicos de Looking), son mucho menos reales que los personajes semi-caricaturescos de GIRLS. Ojo, como he dicho antes, no pienso que Looking no sea realista. Lo es, y mucho, pero creo que su logrado aire de verosimilitud y cotidianeidad se puede confundir con una capacidad de observación y reflexión sobre la realidad que por ahora no tiene.

Sigo abogando por Looking, por lo que supone en el panorama televisivo, una serie normal protagonizada por gays, sin auto-imposición de función social justiciera y defensora del “colectivo”, ni presión por contentar a todo el mundo. Pero sus diálogos del montón (a ratos incluso toscamente forzados, como todos los de Agustín en “Looking in the Mirror”, 1.06), sus personajes insípidos y su humor predecible (sobre todo después de disfrutar de la afilada escritura de GIRLS) me obligan a quejarme semana no, semana sí, aunque me arriesgue a que muchos os enfadéis conmigo.

Este “Girls vs. Looking” es un punto de inflexión en este blog. Llamadlo purga, desahogo o pataleta. A partir de ahora valoraré cada una de las dos series sin compararlas. O mejor dicho, valoraré Looking por sí misma (tampoco es que no lo haya hecho antes, la verdad), habiendo dejado bien claro que, a pesar de las evidentes similitudes que guardan, pertenece a una liga distinta a la de GIRLS. No creo que mis conclusiones sobre la serie de Michael Lannan y Andrew Haigh varíen demasiado, pero a ver si separándolas soy capaz de disfrutarla un poco más. La culpa de todo la tiene Lena Dunham, por trastocar mis expectativas en cuanto a series.

Solo una cosa más: ¿Es Agustín de Looking el peor nuevo personaje de la tele o no?

No, espera, una cosa más: Gotta hit the trail, my Clementine’s making paella tonight.

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Comentarios (3)

 

  1. Mr.T dice:

    Me parece muy mal que acuses a Looking de tener diálogos del montón (poniendo el ejemplo de Agustín), sin aludir al MAGISTRAL 1×05. ¿Qué pasa, que Girls está en todos y cada uno de sus capítulos por encima de ese nivel? Me pregunto si Looking habría tenido que soportar muchas de las críticas que se le hacen si no le hubiera caído el sambenito de la comparación con Girls. El tema ya es un poco cansino.

  2. Ricardo dice:

    Creo que nunca he visto las dos series seguidas pero entiendo totalmente tu argumento, y no puedo estar más de acuerdo.

    Me encanta Girls. Me gusta Looking. Me alegro de que vaya a haber segunda temporada. Pero aunque entiendo que hayan decidido promocionarlas como dos caras de una misma moneda, en realidad yo pienso que son monedas muy distintas.

    Yo voy a seguir disfrutando de Looking con sus virtudes y sus defectos, y de Girls con todas sus virtudes (y el defectillo ocasional). Y no pienso dejar que Patti Lupone me haga líos en la cabeza.

  3. Mara dice:

    Yo no sé qué es, pero aquí va lo que me pasa con esas series (ambas dos visitadas, por supuesto, por recomendación fuertecita y sabiendo a qué iba): las niñas de Girls me caen todas mal y no me identifico con ninguna, pero me pirra la serie. Con los chicos de Looking -sobre todo el prota- encuentro puntos en común y me caen bien (cn alguna excepción a ratos) pero la serie me parece flojilla…

    PS: maravilloso lo de talifanes de serie.

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