Sherlock – “The Empty Hearse” (3.01): He’s Alive! ALIVE!!!

Sherlock Holmes BBC

Se me ocurren pocas cosas tan autoconscientes como Sherlock. Pocas series tan hábiles, pícaras y descaradas en el uso de lo meta como esta. Los dos eternos años que han transcurrido entre el final de la segunda temporada y el estreno de la tercera, “The Empy Hoarse”, han servido no solo para que el fandom de la serie se confirme como uno de los más insistentes, entregados y obsesivos de la tele, sino para que sus creadores, Mark Gatiss y Steven Moffat orquesten el regreso perfecto a costa de los fans. “The Empty Hearse” está diseñado meticulosamente, plano a plano, palabra por palabra, gif a gif con un único propósito: romper Internet. Y vaya si lo ha hecho.

Pero primero quitémonos de en medio lo menos importante, el caso de la semana, que ocupa la segunda parte de este primer episodio. Sherlock y Watson y la amenaza terrorista contra Londres. Si habéis visto el episodio, poco se puede decir. Todos los agujeros posibles, todos los errores e incongruencias, todo está previsto y cubierto. ¿Por qué no llama Sherlock a la policía? ¿Por qué hace falta tanta deducción para concluir que el atentado va a tener lugar en el Parlamento durante la votación de una legislación importante? “No os creáis tan listos”, piensan Gatiss y Moffat atusándose el bigote imaginario, todo forma parte de otro plan maestro, de otra broma macabra del travieso Holmes. Al igual que Sherlock y el plan para fingir su muerte, nada se deja al azar. ¿O sí? Es difícil saberlo porque incluso aquellas piezas del puzle que encajan por obra y gracia del destino son tan importantes como las demás. Piezas de un enervante y endiabladamente divertido juego de despiste en el que Gatiss y Moffat siembran la duda tanto con las respuestas concretas a los enigmas como con las imprecisas. Un juego mucho más elaborado y tramposo que el Operación de MB, desde luego.

Sherlock 3x01

Pero al igual que a nuestro querido Watson, lo que nos importa a nosotros no es tanto el cómo sino el porqué. Y más nos vale, porque la solución a uno de los enigmas más grandes de la tele actual, el del salto de Sherlock, ha sido poco más que un “Elige tu propia aventura” (pero claro, qué esperábamos). Mucho mejor que el entramado de teorías y conspiraciones de Moffatis es el subtexto (y texto) gay más importante de la tele desde Xena y Gabrielle -“Prefiero que mis doctores estén bien afeitados” es la frase más erótica que se ha pronunciado jamás en la serie. Y por encima de eso, la insana, disfuncional y apasionadamente codependiente amistad de estos dos fascinantes personajes (que como cabía esperar, habitan perennemente en el cuerpo de sus intérpretes), un hombrecillo roto que necesita ser leal y amar a toda costa y el sociópata más hijo de puta y entrañable de este lado del Támesis. La primera mitad de “The Empty Hearse” está bien cargada emocionalmente, pero también cómicamente, suponiendo un inmejorable arranque para la temporada: el duelo de Watson -que más que la pérdida de un amigo ha experimentado la viudedad-, la introducción de Mary -por ahora perfecta porque acepta que su marido esté enamorado de otro hombre-, el papel de Santa Molly Hooper en el duelo particular (y en la vida) de Sherlock, la sincera alegría de la Sra. Hudson porque John ha encontrado a otro hombre, y por último la escena del reencuentro en el restaurante. Mucho más grande que cualquier cosa que nos hubiéramos imaginado (con excepción de la tarta). “Are you really going to keep that?”

Sherlock The Empty Hearse

Por eso, los primeros 40 minutos de “The Empty Hearse” son la verdadera bomba del capítulo, un inspiradísimo recital de autorreferencias y metahumor pensado para desatar aún más la pasión desmedida de los sherlocked, para los que está hecho sin duda el episodio. Pero Sherlock es mucho más que un producto hecho para fans. Sherlock no es El Hobbit. Los fans son recipientes, pero también piezas centrales de la maquinaria creativa y publicitaria de la serie. A las incontables y autorreflexivas pruebas me remito: “Dos años y las teorías son cada vez más estúpidas”, “Ahora todo el mundo es crítico”; “I believe in Sherlock Holmes”; Ese plano del club de fans de Sherlock Holmes (con nuestra Rae Earl poniendo voz a los fans dentro de la propia serie) y los hashtags tipo #SherlockLives superpuestos en la pantalla; Los innumerables chistes a costa del bigote de John; Y los momentos en los que Moffat y Gatiss rompen la cuarta pared sin que sus personajes miren a cámara: “Me voy a presentar en Baker Street saliendo de una tarta” es en realidad “Fans, haced muchos fan arts de Sherlock sorprendiendo a Watson saliendo de una tarta”; Y  bueno, el “I don’t shave for Sherlock Holmes” (“You should put that on a T-shirt”) es un caso de product placement. Sí, podéis comprar la camiseta oficial en la tienda online de BBC, pero que eso no os impida hacer las vuestras para subir a TeeFury. Conclusión: Nunca antes se había fusionado con tanta argucia la entrega a los fans y los intereses comerciales. Y vaya, nos encanta que nos utilicen así.

Pero, ¿por qué Sherlock no sale damnificada por el desorbitado hype y el hecho de que el fandom sea hoy en día el principal artífice creativo de la serie? Porque Sherlock cumple. Porque en el fondo sigue siendo una comedia de altura. Y porque se sigue sustentando en la arrolladora química entre sus dos protagonistas, y la relación amistosa, férrea y frágil, fraternal y romántica a partes iguales, que mantienen. Después de dos años de ausencia, esto permanece intacto. Es más, se ha reforzado. El tira y afloja entre John y Sherlock nos sigue proporcionando los mejores momentos de la serie. Los celos, los pequeños instantes que confirman el alcance de su amor mutuo (como esta ahogada sonrisa de Watson mirando hacia el apartamento de Sherlock) y la ineptitud de ambos a la hora de ocultar que no piensan en otra cosa que no sea en el otro. “The Empty Hearse” es un regalo a los fans desbordado de momentos calculadamente icónicos, de guiños burlones, de memes en potencia (a razón de tres por plano), como Doctor Who. En definitiva, todo un ejercicio de autoafirmación. Mark Gatiss y Steven Moffat te están viendo en tu cuarto, y saben que vas a estar pensando mucho tiempo en esto:

Captura de pantalla 2014-01-04 a la(s) 13.00.00

You’ve been sherlocked.

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Comentarios (1)

 

  1. VontKant dice:

    Fuertecito, estoy TAN de acuerdo contigo… este capítulo me parece una genialidad genialosa… me lo voy a ver otra vez, ea, ésta con subtítulos 😉

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