Crítica: Pacific Rim

Gracias a Dios (Dios es un mecha gigante, que conste) por Guillermo del Toro. No es ni de lejos un gran realizador, y mucho menos un buen narrador, pero sí es un soñador empedernido, toda una rara avis en el negocio. Su mentalidad y visión es más próxima a la de los autores de cómics, con un pie en la realidad y otro en uno de los miles de mundos fantásticos erigidos en su mente, con un ojo abierto y otro cerrado, encontrando su material artístico entre sueño y vigilia, donde viven los monstruos, donde viven los niños. Es por eso que el director mexicano se ha labrado un seguimiento enfervorizado. La gente quiere a Del Toro, porque Del Toro quiere a su gente. Y su gente no es la que le paga la hipoteca o le ofrece los contratos, es la que comparte una pasión con él, de igual a igual, la que apoya el cine fantástico incondicionalmente, como él lleva años haciendo. Guillermo del Toro es uno de nosotros, y eso es lo que le convierte en un autor necesario.

Con Pacific Rim, Del Toro deja atrás el componente macabro y terrorífico que ha prevalecido en su visión del género, para idear una cinta que apela indiscutiblemente al niño interior, sabiendo que el geek lo tiene especialmente superdesarrollado. La nueva película de Del Toro es un homenaje confeso y evidente a los monstruos de Toho Studios, responsables de Godzilla entre muchos otros, así como a series como Power Rangers, y mangas y animes como Mazinger Z, Ultraman y Neon Genesis Evangelion quizás esta última con la que más similitudes guarda conceptualmente. Kaijus (“bestias extrañas” en japonés) contra Jaegers (“cazador” en alemán), esa es la idea básica que sustenta Pacific Rim, una propuesta que conecta a niveles estratosféricos con la “generación de la nostalgia”, aquellos que rondan o superan la treintena, y que, como Del Toro, necesitan echar la vista atrás cada tres pasos hacia delante.

El problema surge cuando al mimar al niño interior nos olvidamos del adulto que, queramos o no, lucha por sobrevivir. Pacific Rim es una aventura espectacular, con un apabullante apartado técnico, visual y sonoro, y unos efectos digitales que harán saltar los ojos de las órbitas. Una cinta que posee la preciada (y casi extinta) cualidad de sorprender, fascinar y dejar con la boca abierta como hace dos décadas hiciera Parque Jurásico. Sin embargo, lo que Del Toro tiene de Ray Harryhausen (a quien, por cierto, dedica la película) le falta de Spielberg. Llega un momento en el que la orgía de efectos digitales, la inagotable imaginación y el titánico esfuerzo (y presupuesto) se revelan insuficientes, porque bajo la lustrosa superficie no hay una historia mínimamente trabajada que lo sostenga todo. Podríamos justificar el encefalograma plano narrativo de la película argumentando que Pacific Rim es minimalista, que no se complica, y busca contar una historia sencilla que, de nuevo, nos haga sentir como niños la primera vez que van al cine. De acuerdo. Pero esto no es excusa para practicar la ley del mínimo esfuerzo y esperar que la nostalgia y la ilusión nos empujen a hacer la vista gorda e ignorar la realidad: Pacific Rim se escribió en una servilleta de papel.

Hablar de agujeros de guion en una película como Pacific Rim está de más. No le vamos a buscar los tres pies al kaiju. Una brecha en el fondo del océano Pacífico se abre interconectando el mundo de los kaijus con la Tierra. Estos monstruos gigantes visitan nuestro planeta periódicamente a través del portal para sembrar el caos y la destrucción. El mundo sabe que se acerca el Apocalipsis, pero se niega a quedarse de brazos cruzados, por lo que desarrolla el Programa Jaeger, que consiste en la creación de gigantes mecánicos controlados por dos pilotos neurológicamente coordinados para luchar contra los kaijus. Así de simple. Pacific Rim hace un gran trabajo cortejando al espectador con la promesa de una experiencia única, una sin adulterar, pero no puede evitar acabar ofreciendo escenas clónicas (las luchas kaiju vs. jaeger pierden rápidamente su capacidad para impactar, y además resultan confusas de seguir), progresión predecible y saturada de clichés mal manejados, diálogos vacuos y sobreactuados, personajes sustituibles por trozos de cartón, y una sección central de ¡una hora! en la que se desarrolla la “acción de cuartel” y estrategia más aburrida –acción interruptus que evidencia las graves carencias del guion. Y no hablemos ya del perezoso y desatinado sentido del humor del que hace gala la película. ¿Podemos empezar a comparar a Gottlieb (Burn Gorman) con Jar-Jar Binks?

Salta a la vista en todo momento que Pacific Rim es un trabajo de amor y pasión, una oda al género fantástico y a los efectos especiales, un manual del subgénero mecha. nos mostramos eternamente agradecidos a Guillermo del Toro por su compromiso, por auto imponerse la misión de salvar el espíritu del fantástico. Sin embargo, ni Del Toro ni Travis Beacham (co-guionista de la película) son capaces de ofrecer algo más allá del colosal espectáculo de destrucción (ríete tú del clímax de El hombre de acero) y los geniales monstruos y robots. Al fin y al cabo eso es lo único de lo que se preocuparon, y salta a la vista. Al igual que nos alegramos cuando una película para niños no trata a su público objetivo como si fueran seres estúpidos, nos gustaría que una película como Pacific Rim no subestimase al adulto pensando en él como un Peter Pan friki que tan solo con la premisa ya estará más que contento. El grado de entrega al que esté dispuesto a llegar el espectador es muy importante, pero no es la clave. La clave es hacer una buena película. Como ocurre en la animación, la tecnología más puntera no vale para nada si no está al servicio de una buena historia. Por mi parte, yo aun tengo que decidir si el problema es que no soy el público objetivo al que se dirige Del Toro (yo creía que sí), si el niño que yo llevo dentro no está ya tan presente como antes (yo juraría que sí), o si Pacific Rim no es la película que me prometieron.

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Comentarios (10)

 

  1. JJ dice:

    Qué ganas de marear y de darse el interesante. Es exactamente lo que esperas de una mega película para entretener a lo bestia. No intentar buscar tres pies al gato, id a verla y pasarlo pipa. Y a esperar una segunda parte más bestia todavía, si cabe.

    • Imagen de perfil de fuertecito fuertecito dice:

      Aunque no lo creas, yo también esperaré con ganas la segunda parte. Y como tú, espero que esta sea más “bestia”, pero que también haya un poco más de trabajo más allá de lo visual. Gracias por tu comentario.

    • Mrbassman dice:

      +1000

      A la gente le mola hacerse el guay criticando películas de este estilo. Cuando esta es un jodido PELICULÒN!!!
      Disfrutarla y a por la secuela!!

    • Carolina dice:

      JJ,

      en mi opinión no sé qué haces leyendo críticas de cine si no quieres “marearte” ni leer opiniones interesantes. Si lo que prefieres son simples puntuaciones del 1 al 5 o “críticas” de dos líneas como la tuya, le digo a mi prima que te deje Súper Pop y todos contentos.

    • Manuel dice:

      Lo mismo no se te ha ocurrido que no todo el mundo espera de las películas exactamente lo mismo que tú. Incluso de una película como ésta. Pero claro, para alguien que considera que juntar más de tres frases coherentes es “darse el interesante”…

  2. David dice:

    Superpelicula!!!!????Guillermo del toro??!!!!! Superpelicula de género acción, robots etc, transformers, por ejemplo, q almenos tienemmás diálogo argumentó por decir una, estoy contigo Pedro y no es cuestión de darse uno de interesante, q para eso está del toro cogiendo la influencia en muxas de sus pelis de sus amiguetes como el gran tarantino en algunos casos, y sus amiguetes, etc.. En fin que para gustos los colores, pero ante todo en mi barrio me enseñaron una cosa muy importante en la vida y es saber tener respeto, yo también echo la vista atrás a veces y he visto mazinger z, godzilla y demás y tengo más de 30 y para nada estoy con Del toro y parte de su cuadrilla pero respeto, así q no deberíais faltar el trabajo de una persona q dedica parte de su vida real a esto, sobre todo si se opina con un mando de la play en una mano y un comic en la otra y piensas con una poya q se muere por la chica anime q está en la página q tienes abierta, por q no eres capaz ni de salir a la calle mínimamente asedao y para conquistar a una xica, y en el caso q la tengas, ni para prestarle atención, por que ya puestos eso es la vida y eso es lo q en verdad merece la pena, no la ficción que no tolera, si no la humanidad q es donde vivimos!!!! Abre los ojos el mundo es lo q ves por la ventana!!!

  3. David dice:

    Y yo no soy ningun listillo, soy el más tonto aquí, no tengo ni la eso, ni muxo menos he ido a la Universidad, y me criao en un barrio muy bajo, donde godzilla era el traficante del valcon de enfrente y ni los robots de Del toro podrían con el, y dónde me gane mi sitio a tortas. Y no me hacía falta la influencia de ningn superhéroe, pero ante todo aprendí a repetar a personas como Pedro q trabajan y hacen su trabajo sin insultar,sólo objetivamente desde su punto de vista, lo mismo q deberíáis hacer los demás, q pa gustos los colores, si no os gusta comentais igualmente objetivos y con educación y así no perdereis todo tipo de razón que podéis o no tener, yo llevaría a mi sobrino a ver Pacific RIM para q se pasará un buen rato y se entretuviera, y si quisiera q aprendiera a respetar a los demás lo mandaría a la escuela y a la calle y ha hacer un poco de deporte, q se empape de la vida, q es lo q nos queda.! Pedro está es tu web y tu trabajo así q sigue así, haciendolo con la misma ilusión. Ahh y perdón por mi ortografía es más culpa del movil q de otra cosa, a saber escribir aún llegó.

  4. sallylastradesolteradraper dice:

    Menudo tostón Pacific Rim, casi me hizo añorar al Godzilla de Emmerich. Del Toro que se dedique a diseñar criaturas y que se deje de dirigir.

  5. Juan Pazos dice:

    Me he pasado divinamente con esta peli. No dice nada sobre la condición humana (excepto quizá sobre la de los frikis) y estoy totalmente de acuerdo en que si hubiese logrado ese “algo más” que fuertecito echa de menos la cosa ya hubiese sido para perder el sentido, pero como le he dicho a un amigo con el que he ido a verla: “Cuando lo que te apetece es una taza de chocolate, no hay NADA como una taza de chocolate”. Para mí plenamente satisfactoria.

  6. KENLASZLO dice:

    Es increible…al pricipio de la pelicula me decia: Esto pinta realmente bien, los hechos que pasaban no me parecian del todo “predecibles“ y cuando llegaron los otros robots, me dije: Bien, no solo los americanos seran esta vez los heroes, tal o cual robot tenia una pinta genial, ya tenia mi favorito…entonces, cuando ya llevaba bastante de pelicula, comenzo mi desengaño y empeze a darme cuenta de los dialogos planos, de que, en realidad no lograba identificarme con ninguno de los personajes, no vivia los combates y para colmo, llego el momento “ya esta, lo de siempre, como pude esperar que cualquier jaeger de otra identificacion de nacionalidad que no fuera la estadounidense pudiese ganar? tonto de mi.´´Esto es mas bochornoso que cuando sabes en los caballeros del zodiaco o dragon ball que pase lo que pase, solo seiya o goku ganara al ultimo malo…lo de siempre, un juguete caro, sin alma, que vendera mucho, lo tendras por bonito, pero a los dos dias, a jugar con los de siempre, los que gustan de verdad. Saludos.

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