Crítica: Los Pitufos 2

Dejémoslo claro desde el principio, Los Pitufos 2 es una película para niños. O quizás sea más acertado decir que no es una película “para todos los públicos”. Ya hemos aprendido gracias a los grandes (Pixar/Disney, Ghibli, Laika) que es más que posible hacer películas para los más pequeños capaces de conquistar, e incluso obsesionar, a los más grandes. Y que eso de “película infantil” no tiene por qué significar necesariamente “inaccesible o aburrida para el adulto” (ese el máximo error en el que incurren muchas de ellas, tratar de manera tan diferente ambas inteligencias). Pero no todos los estudios poseen el espíritu artístico necesario o creen que este tipo de cine merezca la misma dedicación que el resto. Para algunos, lo más importante es la recaudación, y los beneficios de los acuerdos con licencias externas. Nosotros sabemos distinguir una obra cinematográfica de un producto de márketing. Por eso, si decidimos adentrarnos en la secuela de Los Pitufos, es siendo conscientes en todo momento de dónde nos estamos metiendo.

Los Pitufos 2 es una reproducción casi clónica de la primera entrega, estrenada con sorprendente éxito mundial en verano de 2011. Cierto es que esta nueva entrega (manufacturada en tiempo récord) incorpora las suficientes distracciones como para que la sensación de dejà vu no esté demasiado presente. Siguiendo la regla de las segundas partes, la película de Raja Gosnell eleva el número de personajes (digitales y humanos), magnifica la acción y pasa de lo local (Nueva York) a lo internacional (París). En definitiva, es más grande, más abarrotada, y también, como no podía ser de otra manera, peor. Peor porque sigue fallando lo mismo que en la primera película. No nos molesta tanto el humor escatológico, los repetitivos chistes y gags, o el slapstick más tontaina como las escenas supeditadas a la tecnología 3D (estas pierden su razón de ser vistas en 2D) o el insultante product placement. A ratos, Los Pitufos 2 no es más que un anuncio de la nueva tablet de Sony.

Sin embargo, al igual que ocurría con su predecesora, Los Pitufos 2 acierta en varios aspectos que, si bien no la convierten en la película del año, sí la redimen y la sitúan por encima de propuestas similares como Scooby Doo, Alvin y las Ardillas o Garfield. En primer lugar, la integración de los pequeños seres CGI con los escenarios reales y actores de carne y hueso es perfecta. Nunca dudamos de que los pitufos están ahí de verdad, interactuando con Neil Patrick Harris o Hank Azaria. Pero dejando a un lado el apartado técnico, lo mejor de Los Pitufos 2 es la lección vital que articula la historia: “No importa de dónde vengas, lo que importa es hacia dónde quieres ir”.

Da igual que se explicite y se nos dé con él en las narices durante todas y cada una de sus escenas, el mensaje central es muy potente, y si hay que repetirlo ochenta veces para que a los niños les quede bien claro, que así sea. No lo deben pasar por alto. Con esta ausencia total de sutilidad, Gosnell nos habla de la familia, y de sus infinitas variantes. Estableciendo un sólido nexo temático entre Pitufina (creada por Gárgamel y adoptada por Papá Pitufo), los nuevos personajes (los Malotes, una lolita punk y un duende con síndrome de Down, también creados por el brujo), y el padrastro de Patrick (interpretado por Brendan Gleeson), la historia insiste en la idea de que forman una familia aquellos que se aman incondicionalmente, sin importar de dónde se procede. Cliché, sí. Obvio y ñoño, por supuesto. Pero también una lección muy valiosa (y progresista) que no se debe menospreciar.

El otro acierto que eleva de categoría el conjunto es el sumo respeto con el que se maneja la obra de Pierre Culliford. A pesar de que la historia se actualice como mandan los cánones, los aspectos más importantes permanecen intactos. Es más, se sigue explotando con cariño y precisión el material original, para gozo de los muchos fans adultos de los pitufos. La presencia  de nuevo en labores de supervisión de la hija de Peyo, Véronique Culliford, garantiza que, a pesar de los pedos y los eructos, las creaciones de su padre no sean desvirtuadas en exceso -al fin y al cabo, hay que tener en cuenta que la obra de Peyo no es, y nunca ha sido, alta cultura precisamente. De esta manera, Los Pitufos 2 introduce más bien cambios y novedades, no alteraciones. Nuevos pitufos (¿quién no quería conocer al Pitufo Pasivo-agresivo?) y nuevos seres mágicos que resultan coherentes en el universo azul de Peyo. Reclamos más que suficientes para contentar (y engatusar) a los dos únicos grupos a los que se dirige la película: niños y fans/coleccionistas.

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Comentarios (4)

 

  1. vicente dice:

    la pelicula en si es estupenda yo personalmente la califico de 10 sobre 10. Puesto que lleve a mis hijas de 4 y 6 años a verla y se estuvieron riendo durante toda la pelicula, al igual que el resto de niños que se encontraban en la sala de cine,incluso yo mismo me quede con la boca abierta al ver y recordar esos antiguos capitulos de las famosas bolitas azules. Pero transportadas al mundo real. En fin una gran pelicula para que disfruten nuestros peques y que los adultos saquemos por un momento el peque que tenemos dentro. Eso los que no lo hayan perdido. Respecto a la publicidad de la tablet ( ¿en que santa pelicula no aparece publicidad? ) como por ejemplo la coca-cola que aparece hasta en la sopa. Al menos los de sony meten su propia publicidad, en fin una gran pelicula y el que quiera mas que se meta en la sala de al lado, que estan reponiendo MATRIX

  2. Ro dice:

    La película es repetitiva y con un mensaje poco sutil lo que hace muy predecible el final. Aun cuando es una pelicula infantil, no se esforzaron mucho y han insistido con que la historia se ubicara fuera de la aldea y los chistes fáciles.
    Creo que lo mejor fue el gato, no hay pelicula sin él, en el cine era lo que mas gustaba a los niños.
    En fin, la crítica aquí ne pareció bastante acertada pero me extraña que cometa la idiotez de escribir que el personaje nuevo de los pitufos de gargamel es un DUENDE CON SINDROME DE DOWN, hay que ser bestia para poner algo así.

  3. Sergio David pillohuaman aquije dice:

    Hola, Ambas peliculas son buenas, pero que paso con los otros actores de los Dibujos animados, como Escrupulos que es el aprendiz de gargamel y ¿que paso con Giganton? ¿porque no pusieron estos clasicos villanos en la pelicula? pero, en la 3era entrega, podrian agregar al mago Escrupulos y giganton a la pelicula?, se que ellos son divertidos y salgan como actores

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