Crítica: Niños grandes 2

 

Niños grandes 2 (Grown Ups 2, Dennis Dugan, 2013)

En 2010, Adam Sandler reunió a un grupo de colegas cómicos para irse de escapada veraniega al campo con la excusa de hacer lo que ellos siguen empeñándose en llamar “película”, cuando está clarísimo que no lo es. Niños grandes fue un éxito. No rompió la taquilla, pero sí recaudó lo suficiente (incluso a nivel mundial) como para garantizar una segunda parte. ¿Y quién podría decir que no a otras vacaciones pagadas junto al lago? Desde luego este hatajo de gandules no.

La pandilla de Sandler regresa a la cartelera estival tres años después, con las mismas intenciones. Ha habido una baja, el insoportable Rob Schneider. Pero tiene su sustituto, Nick Swardson, al que incluso colocan el tupé que Schneider lucía en la primera entrega. Las intenciones no podían estar más claras. Se trata de emular en la medida de lo posible el formato que funcionó la primera vez. Claro que en Niños grandes no hay un formato propiamente dicho. Tanto la primera película como esta secuela se pueden describir como una sucesión de chistes malos, repetitivos y anticuados perpetrados con la desgana más descorazonadora por cuatro comediantes acabados que no tienen nada mejor que hacer.

Efectivamente, Niños grandes 2 no cuenta con un argumento definido. Se trata de yuxtaponer el mayor número posible de chistes y gags para ver si alguno de ellos funciona. Ya sabéis, cantidad antes que calidad. Lo que sí ha cambiado ligeramente con respecto a la primera película es que se ha aumentado la presencia de humor físico. Si Niños grandes era un concurso de chistes hirientes y (supuestamente) ofensivos, Niños grandes 2 es eso mismo, pero también es un festival de slapstick vergonzoso que encima recurre a la animación por ordenador para implementar esta comedia física y crear la ilusión de que está pasando algo.

Niños grandes 2 culmina en una gran fiesta en la casa de los Feder, el matrimonio interpretado por Sandler y Salma Hayek, que se vuelve a poner orgullosa en la piel de esposa trofeo -y que ya de paso vuelve a demostrar que lo de su talento es un misterio a la altura del Yeti o el monstruo del Lago Ness. Hasta ese momento hemos asistido al despliegue más triste de humor misógino, sexista, racista y homófobo. Y lo peor de todo no es que estos chistes sean ofensivos (no lo son), sino que están más pasados que hacer una fiesta de los 80. Que es justo eso es lo que ocurre en el “clímax” de Niños grandes 2. Una fiesta temática en la mansión de Sandler (fijaos cómo en casi todas sus películas es un triunfador que vive en la casa más grande del barrio) para recordarnos que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Este grupo de actores trasnochados se enfrentan así a una banda de universitarios descerebrados que según el punto de vista de Sandler & co., vienen a representar las nuevas generaciones, vacuas, sin valores, desprovistas de espontaneidad y capacidad para apreciar las cosas buenas que ofrece la vida. Hay que luchar contra eso y devolver los valores tradicionales a la familia, a la juventud, y ya de paso a la comedia. Que la avanzadilla de nuevos cómicos (o cómicos que no se han quedado obsoletos como ellos) amenazan a Sandler y su idea de la comedia, él contraataca reivindicando el encanto de un pedo -o una combinación mortal de eructo, estornudo y pedo. Y para que quede claro su argumento, te repite el mismo chiste hasta seis veces a lo largo de su película. Así, a golpe de flatulencia o patada en las pelotas, los niveles de lástima y vergüenza ajena llegan a salirse de la gráfica. La batalla campal de cuarentones y cincuentones disfrazados de los 80 contra los universitarios (encabezados por cierto por un Taylor Lautner más gracioso que Sandler) es la metáfora perfecta de la carrera de Adam Sandler, y de su séquito de comediantes de segunda. No importa que ganen los suyos, para nosotros no son más que unos grandes perdedores.

Un apunte final: En el doblaje al castellano se han traducido los referentes culturales (internacionalmente conocidos), por españolismos sonrojantes. Los apunté todos: Falete, Niña Pastori, Los Pecos, Roberto Carlos y ¡UPA Dance! Y a pesar de constituir una absoluta atrocidad imposible de creer en 2013, encaja a la perfección con el tipo de humor de la película. Es lo que todos esperaríamos de una comedia mala de principios de los 90, que es lo que Niños grandes 2 es exactamente.

Comentarios (3)

 

  1. david dice:

    yo la vi anoche y la verdad es que me reí, no tanto como muchos de mis acompañantes pero me reí, estoy contigo en muchas de las cosas, en la que no es, en que digas que humoristas como Chris rock este acabado, aunque hablando de cine llevas razón aun no ha echo una película de humor decente pero es un humorista buenísimo para mi, pero en fin esto es cuestión de gustos, también es muy gracioso ver a saquille o’neal con sus pamplinas, lo malo es que parece ser que las personas no saben quien es súper saquille!! por lo que aun no entiendo que no se rían con sus bailes muecas y tonterías y si con el eructo, pedo, y eso… el doblaje a castellano vergonzosoooo!!!!!! creía que eso solo lo hacia antena 3!! y una cosa que me di cuenta que tu lo mencionas en la critica por lo que me puse en contacto contigo para ver si habías apreciado lo mismo que yo, y creo que si, pero no se si has visto el símil, es que Adam sandler en Jack y su gemela compartió mucho con Santiago
    Segura y se empapo bien del estilo humorístico de torrente, en fin tu lo dices mejor que nadie en la critica ,”Ya sabéis, cantidad antes que calidad” o “concurso de chistes hirientes y (supuestamente) ofensivos” también se aprecia por la cantidad de cameos nunca visto o rara vez visto en pelis de sandler!!!! otra, también me parece patético ver gente reírse con los chistes de siempre y no saber ni la mitad de los personajes de lo que van disfrazados los actores incluso no saber ni quienes son la mayoría de los que salen, no me sorprendería verlo en torrente 5.

  2. ivan dice:

    la peli no tiene sentido y cuando termino no me di ni cuenta hasta q vi los creditos….pero de ahi a decir la cantidad de pavadas que decis vos! ufff… Sandler debe estar llorando por los rincones xq gente como vos no le gusta sus trabajos jajaj

  3. juan. dice:

    la peli no tiene sentido y cuando termino no me di ni cuenta hasta q vi los creditos….pero de ahi a decir la cantidad de pavadas que decis vos! ufff… Sandler debe estar llorando por los rincones xq gente como vos no le gusta sus trabajos jajaj, .l.

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