Mad Men 6.06 “For Immediate Release”

Madmen Assemble!

El paso del tiempo es la mayor adversidad a la que los publicistas de la Avenida Madison se han enfrentado hasta ahora. Cada uno lucha contra este impío enemigo de distinta manera. Para algunos de ellos -especialmente para Pete-, es de vital importancia tener un plan, para otros es mejor lanzarse al vacío con los ojos cerrados. En “For Immediate Release”, el futuro acecha a la vuelta de la esquina. Nosotros sabemos que lo que los personajes de Mad Men esperan de él no ocurrirá (ni la guerra va a terminar, ni Kennedy ni McCarthy van a ser presidentes, Abe), por lo que resulta especialmente curioso y revelador observarlos mientras fluctúan entre la ingenuidad y la incertidumbre por lo que se avecina. Las amenazas exteriores se multiplican, aumenta el peligro de quedarse obsoleto, de dejar de importar, de desaparecer. Para enfrentarse a los grandes villanos del mundo de la publicidad, y a los del universo en general, Don Draper -ese ser solitario y recluido- abraza a su manera el lema “la unión hace la fuerza”. Las agencias SCDP y CGC se fusionan, y una nueva era comienza en Mad Men. ¡Publicistas, reuníos!

Peggy Olson reconoce que no le gustan los cambios, que quiere que las cosas se queden tal y como están -y también que le gusta Bobby Kennedy. Sin embargo, esto no es cierto en absoluto. Lo que no le gusta a Peggy son los cambios que ella no puede controlar, los que ella no ha promovido. Si algo ha caracterizado al personaje casi desde el principio es su determinación y obcecación para no quedarse estancada, para prosperar profesionalmente. A Peggy le gusta el cambio, lo adora, pero siempre que sea el cambio que ella se ha propuesto, y no el que se le impone. Ahora que se encuentra cómoda siendo la creativa más importante de su empresa, otros aspectos de su vida comienzan a desorientarla. Si en The Flood advertíamos cierta satisfacción y plenitud en ella cuando Abe le hablaba de planes de futuro, y de hijos, en este episodio ya está asfixiada por habitar una realidad que otro está construyendo. Es por esto quizás que Peggy desarrolla una atracción sexual por su jefe, Ted Chaough, que para expresar su agradecimiento le planta un beso en los labios a su empleada.

Al final de “For Immediate Release”, Don aparece cual fantasma (o X-man) en Cutler Gleason y Chaough para darle la noticia de la fusión de agencias a Peggy, y para encargarle la tarea de escribir el comunicado y darle un nombre a la nueva empresa. ¿No te gusta el cambio, Peggy? Pues ya puedes ir acostumbrándote. Lo que es un avance para ambas empresas es un retroceso profesional para ella. No importa que la nombren “jefa del departamento creativo”, vuelve a ser la empleada de Don. Y para complicar aun más las cosas, el cambio ocurre justo cuando ella ha puesto el ojo en Ted. Ahora tendrá que responder a su ex jefe, con el que siempre mantuvo una dificultosa relación (casi familiar) de mentor y aprendiz, y a Ted, con el que desea iniciar un romance -estos elementos culebronescos siempre han estado presentes en la serie, pero se potencian y se utilizan como recurso humorístico en este episodio, con divertidas escenas como la de la ensoñación de Peggy. El último plano del capítulo nos muestra a Olson escribiendo el comunicado: “17 de mayo de 1968”. Esa es la fecha en la que todo cambia de manera inmediata, y para siempre. O quizás no. Prepárate para el 6 de junio, Peggy…

El camino hacia el plan maestro que convertirá SCDP en una de las grandes ha sido arduo y lleno de obstáculos -pero también divertido y sexualmente gratificante, y si no, que se lo digan a Roger. Don vuelve a demostrar que funciona mejor solo, y también que su creatividad no se ha agotado -aunque su última mejor idea haya sido de carácter corporativo. Sin embargo, Pete le dice algo muy importante: “¡No actúes como si tuvieras un plan! ¡Eres como Tarzán, saltando de liana en liana”. Don se ha crecido ante las adversidades, aunque su solución sea, como siempre, hacer lo que él quiere, sin contar con la aprobación de los demás, y confiar ciegamente en que el universo se alineará para él. Don ignora el papel de los demás en la cadena de acontecimientos. Sus ideas son más valiosas que las de nadie, y espera que todo el mundo se adapte a ellas.

Después de que Don despida a Jaguar, Joan le canta las cuarenta: “Por una vez en la vida me gustaría que usaras la palabra ‘nosotros’. Porque todos te apoyamos en la sombra, esperando a que decidas qué crees que es lo mejor para nuestras vidas”. Hace un par de episodios, Joan decía que a pesar de que es socia, siente que la siguen tratando como a una secretaria. En “For Immediate Release” presenciamos varios ejemplos que lo confirman: el halago (con doble sentido) a su manera de organizar los papeles de la empresa y que Don le dé órdenes sin tener en consideración su nueva posición en la agencia. Don, que el año pasado se convirtió en su caballero de brillante armadura, parece haberse olvidado de lo que Joan hizo por SCDP. Pero las palabras de la pelirroja no parecen afectarle demasiado. Don está crecido, es un súper héroe (por desgracia, solo puede serlo en un aspecto de su vida). Un Superman egocéntrico, engreído y privilegiado que por fin parece despertar de su letargo. La semana pasada lo vimos asomarse al balcón, y en este episodio, como una asustada y manipuladora Megan dice muy elocuentemente, Don salta y vuela hacia el trabajo.

“For Immediate Release” es un episodio relativamente atípico de Mad Men. En él se antepone la acción dramática a la introspección y el subtexto, que pasa a segundo plano (el lugar al que pertenece, ¿no?). Asimismo, el sexo se vuelve más explícito (las escenas de cama se multiplican, hay un encuentro en un prostíbulo, y Megan practica una felación a su héroe), y en consonancia, la música se vuelve más traviesa (¡viva el destape!). La trama salta, gira, se retuerce, da pasos en falso, sorpresas, introduce cambios importantes para desecharlos en la siguiente escena. Weiner firma un guion vertiginoso -entiéndase este calificativo aplicado al habitual ritmo de la serie- al que hay que prestar mucha atención para no perder el hilo. Y después de la mareante y estresante sucesión de acontecimientos, Don salva el día, iniciando una nueva etapa que promete muchos y grandes cambios. Cambios a los que esta serie nunca ha tenido miedo, al contrario de lo que le ocurre a muchos de sus personajes. ¿Quién decía que en Mad Men no pasaba nada?

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Comentarios (3)

 

  1. Ricardo dice:

    que las empresas se fusionen esta bien. Lo que me preocupa es que Trudy se divorcie de Pete y ya no la veamos. 🙁

  2. Alicia dice:

    A mí la fusión me ha encantado y me ha puesto muy nerviosa, quiero ver ya el próximo!

  3. Fenix dice:

    Por una vez y sin que sirva de precedente, en este capítulo yo voy con Pete

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