Todo el mundo quiere a Logan Lerman

El de Logan Lerman es un caso parecido al de otros jóvenes actores en boga, como su amigo de la infancia Josh Hutcherson. Llevan trabajando prácticamente desde que abandonaron la cuna, pero nunca fueron estrellas infantiles, ni caras famosas de Disney Channel, por lo que, afortunadamente, se saltaron la etapa juguete roto+rehabilitación, y pasaron directamente a convertirse en promesas de Hollywood.

Lerman tiene tan solo 21 años. Nació en el seno de una familia judía de Beverly Hills el 19 de enero de 1992 -o sea, que es legal tanto para beber en su país como para que vosotros y vosotras babeéis por él sin sentiros demasiado culpables. A los dos años y medio le dijo a su madre que quería ser actor, y a los 4 ya tenía agente. Su primer papel profesional en el cine fue en la película de 2000 El patriota, en la que interpretaba al hijo de Mel Gibson. Desde entonces ha desarrollado una filmografía no demasiado prolífica (en parte porque al principio la actuación solo era un “hobby” para él), pero definitivamente constante, de cuya primera etapa destacan títulos como ¿En qué piensan las mujeres? (2000), Los chicos de mi vida (2001) o El efecto mariposa (2004). En estas tres películas, curiosamente -o lógicamente, según se mire- interpretaba a las versiones infantiles de los protagonistas en flashbacks.

El año 2010 marcó un punto de inflexión en su carrera, aunque quizás no tanto como el propio actor esperaba. Se iniciaba la franquicia cinematográfica Percy Jackson, basada en la saga literaria Percy Jackson y los dioses del Olimpo, de Rick Riordan. Con Harry Potter acercándose peligrosamente a su conclusión, Hollywood necesitaba nueva saga fantástica de éxito, y Lerman, que interpretaba al héroe de la película, estaba absolutamente preparado para el estrellato: “No sé si llegará al nivel de obsesión que ha desatado Crepúsculo, pero si lo hace, estoy listo para ello”, declaró en su momento. Sin embargo, Percy Jackson y el ladrón del rayo (dirigida por el responsable de las dos primeras Harry Potter, Chris Columbus) no funcionó como se esperaba, recaudando una taquilla ligeramente por debajo de su presupuesto. Lerman no se convirtió en una súper estrella, pero Percy Jackson lo colocó en el mapa.

Poco después de Percy Jackson, Lerman participó en Los tres mosqueteros (2011), la fallida revisión del clásico de Alejandro Dumas de parte de Paul W.S. Anderson. No fue hasta el año siguiente cuando el actor obtuvo verdadera notoriedad en el mundo del cine, gracias a la reciente ganadora del GLAAD Media Award a Mejor Película Las ventajas de ser un marginado (The Perks of Being a Wallflower), basada en el éxito editorial de Stephen Chbosky, que el mismo autor dirigió. Lerman protagonizó la que es sin duda una de las cintas de culto más destacadas de los últimos años, una suerte de Donnie Darko para la nueva década (podéis leer mi entusiasta crítica de la película aquí).

Las ventajas de ser un marginado confirmó el desbordante talento de Ezra Miller (Tenemos que hablar de Kevin), inició con éxito el proceso de desencasillamiento de Emma Watson (Harry Potter) y presentó a Logan como a una de las estrellas más a tener en cuenta de su generación, como en su momento le ocurriera a Jake Gyllenhaal. Su Charlie ha servido además para convertir al actor en todo un galán teen, gracias a su combinación de belleza, elegancia de andar por casa, palpable modestia, timidez y cualidad de boy-next-door. Como si lo hubieran creado los dioses del Olimpo en colaboración con las grandes revistas de tendencias adolescentes y Tumblr. Logan Lerman es un niño bonito, y lo mejor de todo es que no parece que él lo sepa. Un chaval de aspecto angelical, sonrisa deslumbrante y voz sorprendentemente profunda que desprende un (indignante e irresistible) halo de normalidad.

El secreto de Lerman es mantener en todo momento los pies en la tierra y evitar la senda de la pretensión que toman muchos intérpretes a su edad -ejem Shia LaBeouf ejem. Para ello no ha dudado en participar en campañas de concienciación social, como la de Stand Up to Cancer, en la que se vistió de astronauta, y por supuesto, ha aprendido de los traspiés creativos que abiertamente reconoce (como Los tres mosqueteros). Su ambición es moderada (pero solo en apariencia, que es lo que importa), su seriedad es estudiada, e incluso a veces da la sensación de que no termina de encajar en el mundillo: sorprende ver cómo se desenvuelve en actos públicos o entrevistas, navegando entre la seguridad y los nervios, la determinación en sus declaraciones y el sudor, como si su cuerpo le impidiese dominar del todo la situación. Sin embargo, le delatan sus planes de futuro, sobre el que ya ejerce control absoluto: elige los proyectos con sumo cuidado, fijándose principalmente en su director, y no solo persigue una estrella en Hollywood Boulevard, sino una carrera interpretativa respetable con la que sentirse artísticamente realizado.

Todo esto salta a la vista al repasar los cinco proyectos que tiene pendientes de estreno: Percy Jackson y el Mar de los Monstruos (cuya campaña de márketing y la creciente popularidad del actor auguran un mayor éxito que el de la primera entrega), el drama coral indie Un invierno en la playa, y ya de cara a 2014, la bíblica Noah de Darren Aronofsky (en la que repite con Russell Crowe, Emma Watson y Jennifer Connelly), The Only Living Boy in New York de Marc Webb -director de (500) días juntos– y Glimmer, una cinta sci-fi sobre viajes en el tiempo.

La apretada agenda laboral de Lerman le asegura un brillante futuro inmediato y una presencia mediática cada vez mayor. Oficialmente ya todo un It boy, Logan Lerman ha llegado para quedarse, y si alguien le ofrece el papel adecuado, para desnudarse. Merecerá la pena seguirle la pista, seguro.

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Comentarios (3)

 

  1. Juan Naranjo dice:

    Me he quedado muerto con la foto con Josh Hutcherson.
    Me da pena que Logan reniegue de la peli de los mosqueteros, porque aunque era infumable, él estaba estupendo, en un registro superdiferente del que nos tiene acostumbrados.
    Por cierto, el casting de “Noah” es lo menos bíblico que he visto en mi vida. No me imagino a ninguno de ellos en túnica. Bueno, a Logan me lo imagino en túnica o en lo que haga falta.

  2. Anónimo dice:

    Lo amoooooooooooooooooooooo*————*<3
    es el mejor del mundo,elas guapo y TODO<3

  3. Ignacio dice:

    Es mi actor preferido, el no necesita desnudarse en publico ni drogarse para llamar la atención, verdaderamente admirable y muy talentoso

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