Estrenos de cine destacados – Viernes 15/03/13

Anna Karenina (Joe Wright, 2012)

La tercera colaboración de Joe Wright y Keira Knightley nos transporta a la Rusia de finales de siglo XIX donde (re)conocemos a la aristócrata infelizmente casada Anna Karenina. La historia de esta adúltera consumida por la pasión, los celos y la presión social victoriana supone otro ejemplo de la excelente labor de diseño de producción y vestuario del cine de Wright. La exquisita puesta en escena de Anna Karenina se sustenta principalmente en preciosas imágenes que evocan el teatro de la época y enmarcan a los personajes dentro de bellísimas estancias de tres paredes y pictorialistas escenarios que oprimen sus existencias. Anna Karenina es un filme coreografiado hasta el más mínimo detalle (no en vano, Wright contrató un coreógrafo para todas las escenas, no solo las de baile), un musical encubierto que juega con los elementos del género para construir el devenir de sus personajes. Todo está orquestrado poniendo mayor interés en la experiencia del espectador que en la de estos personajes. Sin embargo, la aparente frialdad con la que se acomete el relato no es más que un fiel reflejo de la psique de su protagonista, y de la naturaleza de esta historia. Anna Karenina es impresionantemente hermosa, y también apasionante y conmovedora, solo que los grandes artificios dramáticos no provienen de las interpretaciones -aunque sean destacables, sobre todo la de Aaron Taylor-Johnson– o el tono de la historia, sino que lo proporcionan los elementos de producción, que enmarcan, definen y nos exponen cruelmente a sus personajes. La vida no es sino un gran escenario.

 

Món petit (Mundo pequeño) (Marcel Barrena, 2012)

Documental sobre un chico de 20 años que viaja junto a su novia desde su casa de Barcelona al punto geográfico exactamente contrario del mundo, en Nueva Zelanda. La particularidad de la aventura es que Albert va en silla de ruedas. O no, porque como él mismo nos dice en el documental, para él, esto es como llevar gafas, y no debería condicionar su vida, ni cómo la gente lo trata.

Pues bien, eso mismo voy a hacer. La gran moraleja de la historia es válida: deberías hacer lo que quieres hacer cada día, lo que te hace feliz. Y eso es lo que hace este muchacho desde bien pequeño, animado (y financiado, como es normal) por sus padres. Antes de los 18, Albert ha viajado por todo el mundo, y lo hace sin dinero, recibiendo la ayuda, el cobijo y el donativo de la gente que se encuentra en su camino. ¿Cómo hace para viajar de un país a otro cuando no es suficiente con el auto-stop? Se cuela en los trenes y barcos fingiendo que se cae al suelo mientras espera en la cola para entrar, y con “el revuelo de ver a un inválido en el suelo” se les olvida pedirle el billete (los aviones, a él y a la novia, que se cansa del viaje pero se reengancha al final en China, se los pagan los padres, o la productora del documental en este caso). En varios momentos de la película, Albert menosprecia a aquellos que hacen turismo pagando, y en especial a los mochileros que “creen que están viviendo una aventura pero en realidad están siendo turistas como los demás”. Tampoco son de su gusto las personas que se levantan cada mañana y hacen lo mismo todos los días. “Yo no podría vivir así”. Albert querido, llegará un día en que no tendrás más remedio que hacerlo.

Las fuertes contradicciones de este aventurero hacen temblar los cimientos del documental y ponen en duda el mensaje que desea transmitir. Albert es feliz, y yo me alegro, vaya, y comparto su opinión de que deberíamos hacer siempre lo que nos hace felices. Pero tanto él como su familia poseen una visión algo distorsionada de la libertad que practica y defiende el chaval. Esta no es una historia de superación. Albert no tiene nada que superar. Es la historia de un chico privilegiado que utiliza su “handicap” para lo que le interesa. Pues qué bien. A cada uno lo que le vaya bien para conseguir su felicidad…

 

Spring Breakers (Harmony Korine, 2012)

Tan excesiva como excelente, las “Spring Breakers” de Harmony Korine no dejan indiferente a nadie. Esta cinta se merece todo el culto que va a tener y más. Además de su unusual cast (desde dos chicas Disney hasta la mujer del propio director), el gran punto fuerte de la película es su ausencia completa de moralina. Durante todo el metraje, no veremos ni un solo juicio de valor moral. Si acaso notaremos la censura autoimpuesta de cada personaje sobre ciertas situaciones, pero no dejan de ser rasgos de cada uno de los caracteres (Faith y su cristianismo, Cotty y su promiscuidad y las twinsies Brit y Candy, adoradoras del Tony Montana’s way of life). Todo lo que vemos en Spring Breakers es real. Es tan real como una película, como un sueño. Es decir, tan real como nuestro Edén, como ese lugar al donde ir y nunca volver. Spring breakers forever. Si a esto añadimos una excelente factura estética y Britney Spears…¿Qué más podemos pedir? Otra “película del año”.

(Texto de Spring Breakers escrito por David Lastra)

 

Otros estrenos: Jack el cazagigantes (Bryan Singer), El chico del periódico (Lee Daniels), Amor y letras (Josh Radnor), Días de pesca en Patagonia (Carlos Sorín), A puerta fría (Xavi Puebla) y The Art of Flight (Curt Morgan)

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