10 cómics que me gustaría ver adaptados al cine o la TV

Estamos condicionados de tal manera por la cultura audiovisual, que no podemos evitar imaginar cómo sería en una pantalla de cine o televisión el libro o el cómic que estamos leyendo. Los tebeos ponen fácil la tarea, puesto que su universo gráfico nos da las pautas visuales para formar en nuestra imaginación la película o la serie que resultaría de una adaptación. Es más, en muchas ocasiones, un cómic se revelará idóneo para que lo adapte un autor cinematográfico o televisivo en concreto, o incluso para encajar en la parrilla de una cadena o en la línea creativa de un estudio de cine. A continuación he elaborado una lista de cómics que me encantaría que fueran adaptados al cine o la televisión. Huelga decir que muchas de estas historias no necesitan el tratamiento audiovisual, que están perfectas como están, impresas en las páginas de un libro (o en la pantalla de un dispositivo móvil, si preferís). Sin embargo, todas ellas son obras de las que me declaro admirador en mayor o menor medida, y no puedo evitar sentir curiosidad por ver cómo serían todas ellas si alguien se decidiera a darles vida más allá de las páginas.

Madman

El enigmático y extravagante personaje de Mike Allred lleva muchos años pidiendo a gritos una adaptación al cine. De hecho, ha habido varios intentos de realizar la película desde que a principios de los 90 el personaje irrumpiera en la cultura popular. Según el propio Allred, un estudio le hizo una oferta en 1992 pero el autor la rechazó. En 1998, Robert Rodriguez (Sin City, Planet Terror) compró los derechos de Madman. Desde entonces ha habido varios intentos de iniciar la producción de la película, sin embargo, las agendas de Allred y Rodriguez les han obligado a posponer el proyecto en varias ocasiones. En 2010, el director de Spy Kids contó a la prensa que Madman: The Movie sigue en sus planes de futuro. Lo cierto es que estando familiarizados con el trabajo de Rodriguez, y teniendo en cuenta su relación artística con Frank Miller (para el que no hay apenas diferencia entre medios gráfico y cinematográfico), es muy fácil imaginar cómo sería una película de Madman. Solo queda que se decidan a ponerse manos a la obra para trasladar a la pantalla la loca explosión pop de color de las páginas de Madman.

David Boring

La obra de Daniel Clowes ha sido llevada al cine en varias ocasiones. Ghost World (Terry Zwigoff, 2001) supuso una discreta revolución en el mundo de las adaptaciones cinematográficas de cómic, demostrando que existía una cantera inagotable de ideas en el cómic no superheróico. El propio Zwigoff volvió a echar mano de una historia de Clowes, Art School Confidential (incluida en su Eightball) para la película de 2006 titulada en España El arte de estrangular (sobran las palabras). Desde entonces solo se ha hablado de una supuesta adaptación de The Death-Ray (recientemente publicado en España), pero el proyecto está parado desde hace años. Es posible que el mundo ya no esté muy interesado en ver una historia de Clowes en el cine, pero lo cierto es que toda su obra parece pedir a gritos una adaptación. Su Ice Haven es básicamente una película de Todd Solondz, y me extraña mucho que ningún director primerizo con ínfulas de David Lynch no haya intentado adquirir los derechos de Como un guante de seda forjado en hierro. Sin embargo, el cómic de Daniel Clowes que mejor se ajustaría al medio cinematográfico es, en mi opinión, David Boring, semifantástica historia sobre un ser deprimido y deprimente en busca de la mujer perfecta. Este cómic de 2000 parece haber sido concebido como el storyboard de una película que Clowes veía muy nítidamente en su cabeza.

Yo maté a Adolf Hitler

Jason (John Arne Sæterøy) es quizás uno de los autores de cómic que mejor representan la idea que planteaba en la introducción: el cómic que bien está en las páginas, que se quede en ellas. No obstante, creo que el prolífico autor noruego es una gran fuente ideas que podrían servir como premisa de varias películas potencialmente interesantes. La obra de Jason suele ser minimalista y mecanizada, pero tras sus inexpresivos animales antropomorfos se esconde habitualmente una preciosa historia de amor (o amistad) que funcionaría como perfecto motor de una película de género. Lo suyo es el noir, pero no me importaría ver una película de zombis basada en Los vivos y los muertos (historieta incluida en En pocas palabras), o una adaptación del sci-fi El último mosquetero, que es básicamente un episodio de Futurama. Sin embargo, creo que Yo maté a Adolf Hitler, una historia de amor con paradojas espaciotemporales, es el cómic de Jason que más se prestaría a la adaptación cinematográfica. No sé por qué, veo a David Cronenberg (que ya adaptó una novela gráfica, Una historia de violencia) sacándole todo el partido.

Fábulas

No seré el primero, ni seré el último que pida a gritos una serie basada en el cómic de Bill Willingham. La existencia de Once Upon a Time (ABC), que se basa en una premisa similar (¿plagio?), restaría impacto a una posible adaptación de Fábulas, pero la proliferación/saturación de películas y series inspiradas en cuentos de hadas hace que este sea el momento de llevarla a cabo. HBO sería el lugar perfecto para recrear los inabarcables mundos fantásticos del cómic de Vertigo, y su orientación inequívocamente adulta permitiría elaborar un producto de factura y tirón similar al de Juego de Tronos. Daría lo que fuera por ver cobrar vida más allá de las páginas dibujadas por Mark Buckingham (y Lan Medina, Craig Hamilton, Mike Allred…) a Chico Azul, Pinocho y GepettoPapamoscas o la Cenicienta, agente secreto. El casting de estos personajes sería fascinante.

Jimmy Corrigan, el chico más listo del mundo

El cómic de Chris Ware es una obra teóricamente inadaptable. Su cualidad de experimento y tesis sobre la naturaleza y los límites del cómic hace que esta historia resulte efectiva únicamente ligada al formato papel. El exhaustivo, agotador y gratificante dibujo de Ware no podría trasladarse con fidelidad a la pantalla de cine. Sin embargo, de entre las mil y una viñetas (en apariencia) caóticas y microscópicas de esta obra maestra es posible extraer una emotiva y desarmante historia generacional cuyo tono me recuerda inevitablemente al cine de Paul Thomas Anderson. No me parecería del todo descabellado que el director de Magnolia o The Master se atreviese a extraer la esencia de Jimmy Corrigan y la transformase en una película al más puro estilo PTA. En el camino perderíamos el reto que supone adentrarse en la demencial orfebrería gráfica que es una obra de Chris Ware, pero en su lugar obtendríamos la experiencia estimulante en la que siempre resulta una película de Anderson.

Buffy Temporadas 8 y 9/Angel & Faith

Mi deseo de ver adaptadas al cine o la televisión las continuaciones oficiales de Buffy y Angel en formato cómic (Dark Horse) proviene casi exclusivamente de la necesidad urgente (y perenne) de volver a ver a los personajes del Buffyverso en la pantalla. No voy a negar que gran parte de las temporadas 8 y 9 de Buffy, cazavampiros me ha parecido un despropósito mayúsculo, pero sí creo que se pueden encontrar en ellas muchas buenas ideas que, replanteadas, podrían dar lugar a una gran película. El caso de Angel & Faith es distinto. El spin-off de Buffy brilla en todo lo que su serie madre tropieza últimamente. Al finalizar la octava temporada, Joss Whedon aseguró que la nueva serie de Buffy en Dark Horse supondría un regreso a los orígenes, en busca de su esencia perdida. Sin embargo, la novena temporada sigue dando palos de ciego, mientras Angel & Faith sí logra capturar el espíritu del Buffyverso, gracias a la estupenda labor de guion de Christos Gage (que debería escribir también en Buffy) y al fantástico dibujo de Rebekah Isaacs. A día de hoy estaría más interesado en ver una adaptación televisiva de Angel & Faith que una película de Buffy, cazavampiros. Por su carácter eminentemente televisivo, por la herencia bien administrada de las series de Whedon y sobre todo porque supone la materialización definitiva de todas las ideas desaprovechadas de proyectos cancelados, como Ripper y el spin-off protagonizado por Faith, una serie de Angel & Faith sería la mejor manera de expandir el Buffyverso en televisión.

Bone

La reciente obra de Jeff Smith, RASL, historia de ciencia ficción sobre un artista atormentado que viaja entre dimensiones, podría ser una buena película (seguro que le interesa a Richard Kelly, director de Donnie Darko). Sin embargo, mis deseos de ver una saga cinematográfica basada en Bone, su obra más conocida, es mucho mayor. La diatriba sería si transformar completamente la historia adaptándola a acción real, o conservar su espíritu cartoon y hacer una película de animación. Yo optaría por lo segundo. Es más, encargaría el trabajo a la Disney, que se ajustaría como anillo al dedo al proyecto, puesto que los principales referentes de Smith son dibujantes como Carl Banks o Walt Kelly, dos de los más ilustres empleados de la compañía de Mickey Mouse. No hay nada que me gustase más que ver Disney’s Bone.

X-Force/X-Statix

Para revitalizar la saga X-Men, y en busca de reconocimiento crítico, Joe Quesada contrató a Mike Allred para que se hiciera cargo de X-Force. Pero la visión cínica y posmodernista de Allred no terminó de cuajar, ni siquiera cuando se unió al proyecto Peter Milligan. Ambos rebautizaron al estrafalario grupo de mutantes como X-Statix y generaron los que son, sencillamente, algunos de los mejores cómics de la pasada década. Sin embargo, al público general de Marvel no le convenció la propuesta de estos autores, que parodiaba el género mediante una sangrante sátira llena de muertes arbitrarias y alto contenido en melodrama (los personajes son superestrellas mediáticas y las más grandes batallas del cómic son las que libran sus egos). Sin embargo, lo que impidió que la saga se convirtiera en un éxito masivo es lo que a su vez la convirtió en una incontestable obra de culto. Habiendo visto ya las adaptaciones cinematográficas de cosas tan hipermodernas como Watchmen o Kick-Ass, no se me ocurre razón alguna (más allá quizás del elevado presupuesto) para que Marvel no se atreva con los X-Statix.

Adolf

De entre todos los cómics de Osamu Tezuka, un buen puñado destacan como obras magnas. Y dentro de esa larga lista de obras maestras sobresale el apasionante Adolf, una historia en cinco volúmenes (1.300 páginas) que sigue a tres personajes llamados Adolf (uno de ellos Hitler) a lo largo de varias décadas. Con Adolf, Tezuka alcanzó la madurez absoluta como narrador. Es raro, y lógico a la vez, que nadie se haya atrevido a adaptar este absorbente manga al cine o la televisión (sí que hubo una adaptación radiofónica en 1993). Por su extensión, es quizás imposible condensar la historia en un largometraje. Sin embargo, Adolf funcionaría a la perfección como una miniserie de cinco capítulos, de las que suelen hacer las cadenas de cable norteamericanas. Es más, veo a Steven Spielberg como productor ejecutivo de Adolf: la miniserie, probablemente emitida por HBO. Aunque no sé si les haría mucha gracia a los japoneses.

Runaways

De la adaptación al cine de este cómic de Marvel creado por Brian K. Vaughan y Adrian Alphona se lleva hablando ya varios años, pero no logra salir adelante. No ayuda que desde 2009, los cómics estén “on hiatus”. Pero la verdadera razón por la que la película de Runaways no ha comenzado a rodarse aun es Los Vengadores. La casa de Kevin Feige ha concentrado todas sus fuerzas en la película de Joss Whedon, y Runaways debe estar muy abajo en su lista de prioridades (lógico por otra parte teniendo en cuenta la escasa repercusión de la serie entre el público masivo). Se habla de 2014 como posible fecha de estreno de Runaways, pero esto se antoja poco realista, teniendo en cuenta que The Avengers 2 está prevista para 2015, y hay en marcha tropecientas películas vinculadas a ella que forman parte de las Segunda y Tercera Fases del Universo Cinematográfico de Marvel. Quizás lo más sensato sería cambiar radicalmente los planes de adaptación y convertir el cómic en una serie. Con Marvel en la casa de Walt Disney, compartiendo habitación con ABC, solo falta saber si S.H.I.E.L.D. funciona bien, para que la Casa de las Ideas empiece a plantearse otras adaptaciones televisivas de sus cómics. El éxito (ya difuminado) de Misfits puede ser indicativo de que al público le gustan las series de superhéroes adolescentes. Y si Joss Whedon no tuviera la agenda tan a punto de estallar, sería ideal que se hiciera cargo de supervisar una supuesta Runaways: The Series. Al fin y al cabo, el creador de Buffy y Firefly está muy familiarizado con la saga, puesto que se hizo cargo del guion de uno de los arcos argumentales de su Volumen 2 (2008). Si de mí dependiera, el gran público ya conocería a Molly, Chase, Gert, Karolina, y sobre todo al velocirraptor Old Lace.

 

He dejado unos cuantos cómics fuera de esta lista para que no se me fuera de las manos, pero me gustaría incluir los tres que han estado a punto de formar parte de mi selección, a modo de menciones especiales: Pluto (Naoki Urasawa), George Sprott (Seth) y La sonrisa del vampiro (Suehiro Maruo). Ahora, si os apetece, me encantaría que me contaseis qué cómics os gustaría ver a vosotr@s en el cine o la televisión.

Comentarios (1)

 

  1. James Cole dice:

    Yo de Maruo añadiría también “Midori”, porque prefiero olvidar la cutrísima adaptación de animación que se hizo. Y también haría una graciosísima serie animada de “Gichi Gichi Kid”. De Tezuka adaptaría también “MW”. Y creo que saldría algo curioso de “Pesadillas” de Otomo o “Epiléptico” de David B.

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