A Young Doctor’s Notebook: Un médico precoz

¿Alguna vez has deseado volver atrás en el tiempo y evitar que tu yo más joven cometa los errores que han acabado definiendo el resto de tu vida? Esta es la idea en la que se apoya la premisa de A Young Doctor’s Notebook, emitida recientemente por la cadena Sky Arts. La miniserie británica, dirigida por Alex Hardcastle (Suburgatory), se basa en los relatos cortos semi-autobiográficos del escritor ruso Mijaíl Bulgákov -en concreto en uno titulado “Morfina”- y sigue a Vladimir Bomgard, un joven doctor recién salido de la universidad de Moscú que es destinado a un hospital rural en la recóndita localidad de Murievo (Doctor en Alaska Russian Style).

Las peripecias de este médico novato son trasunto de las propias experiencias de Bulgákov, que fue adicto a la morfina, y tienen lugar en 1917, año del comienzo de la Revolución Rusa. En A Young Doctor’s Notebook, el joven Bomgard, interpretado por Daniel Radcliffe, recibe visitas de su versión futura, encarnada por Jon Hamm, que intenta reorientar su vida para que no acabe en el callejón sin salida en el que se encuentra actualmente. La conclusión no es esperanzadora. Por mucho que tuviéramos la oportunidad de hablar con nuestro yo del pasado, este seguiría siendo víctima del destino, condenado a repetir los mismos errores una y otra vez.

A Young Doctor’s Notebook presenta una factura impecable y cuenta tan solo con cuatro episodios de 25 minutos de duración, por lo que se recomienda el visionado de todas sus partes seguidas, funcionando así como un largometraje de duración estándar. Para introducirnos en la historia se recurre a un tono liviano con grandes dosis de humor negro, mucha casquería -de la de verdad, es decir, gore puro y duro-, y una música que salta de la polka al score dramático sin complejos. Sin embargo, el relato se transforma -quizás algo bruscamente- en un drama pesimista y opresivo que da cuenta del descenso a los infiernos del protagonista, una vez empieza a desarrollar su adicción a la morfina. La comedia da paso así a la tragedia, aunque la historia no se deshace hasta el final de su peculiar sentido del humor (chistes de sífilis, pus y miembros amputados… no puede fallar).

Lo mejor de A Young Doctor’s Notebook es sin duda el dúo protagonista. Jon Hamm ha demostrado ya en varias ocasiones su versatilidad como actor, sin embargo, en esta miniserie no cambia precisamente de resgistro con respecto a su Don Draper. Efectivamente, la versión adulta de Bomgard guarda más de una similitud con el protagonista de Mad Men, sin ir más lejos, su espiral de autodestrucción también está provocada por una adicción, aunque en el caso de Draper sea una más difícil de diagnosticar. Hamm (y su extraño acento ruso-británico) cumplen de sobra, pero es Daniel Radcliffe la verdadera revelación de A Young Doctor’s Notebook. El joven protagonista de Harry Potter se distancia definitivamente del personaje que lo lanzó a la fama mundial, demostrando las tablas que tanto la franquicia del mago de Hogwarts como su experiencia teatral le han otorgado. A Young Doctor’s Notebook acaba brillando gracias a la excelente vis cómica de Radcliffe, y a su capacidad para construir un personaje rico en matices a pesar de la corta duración de la historia.

Etiquetas: , ,

Deja un comentario

Get Adobe Flash player
Abrir la barra de herramientas