Girls: Coke’s Fun!

¡Es miércoles noche, nena, y estoy viva!

Llegó el desfase a Girls. El exceso, el desenfreno. Girls Gone Wild. Lena Dunham ha hecho caso a la regla universal de las segundas partes y ha doblado todo en su serie para este año: la velocidad con la que Shoshanna habla, la rapidez con la que Hannah pasa de un hombre a otro, su ignorancia, egolatría y auto-inconsciencia. Hannah al cuadrado. Y como hemos visto en “Bad Friend”, Girls se ha vuelto el doble de loca y de caprichosa, y en consecuencia el triple de divertida. Después de dos episodios que han dividido a la audiencia incluso más que la primera temporada, e incluso peor (esta vez son los fans los que han caído en el desencanto), la serie de Dunham golpea fuerte con media hora de éxtasis de la amistad, un viaje sudoroso y en pelotas hacia la noche brooklyniana, y una celebración de la libertad creativa, sin vergüenza y sin complejos. ¿Que os molesta verle las tetas a Lena? Pues tomad tetas. O sea, un fuck you, haters en toda regla. Pero lo cierto es que, a pesar de este histérico y sobreexcitado episodio, Girls no ha cambiado demasiado, sigue siendo la misma serie que el año pasado. Es más, sus personajes han continuado sus recorridos personales justo donde los dejaron al final de “She Did” -al menos Hannah y Marnie, porque a Shoshanna y Jessa las hemos visto más bien poco. Pero todos sabemos que lo que rápido sube rápido baja, y que el siguiente paso en la cadena hype-backlash es el backlash procedente de los propios seguidores. Es ley de hipster.

Pero “Bad Friend” es el “All Adventurous Women Do” de esta temporada, el episodio que termina por enganchar a los reacios y convencer a los detractores. ¿Que Lena Dunham no se merecía el Globo de Oro? Dímelo otra vez después de ver este capítulo. “Bad Friend” se centra en Hannah, Eli y Marnie. Como he dicho antes, Shoshanna y Jessa se mantienen en segundo plano, prácticamente ausentes (yo creo que las intervenciones de Shoshanna se deben dosificar cuidadosamente, para no saturar y no cargarse al personaje). En “Bad Friend” se pueden encontrar varios paralelismos con el inolvidable 1×03. “All Adventurous Women” suponía la introducción de Eli, el ex novio gay de Hannah, y también profundizaba en la amistad entre Hannah y Marnie. En este “Bad Friend” la fabulosa, ideal y disneychanneliana relación de la protagonista y su nuevo compañero de piso alcanza su cénit -Hannah nos avisa al principio de que tiene problemas para fijar su atención en una sola persona, y por eso no hace tríos. Si el final del capítulo es indicio, quizás tengamos que despedirnos de Elijah -una pena, porque se ha ganado con méritos quedarse en la serie para siempre. Este le confiesa que mantuvo algo-parecido-a-sexo con su mejor amiga, lo que provoca la ira encocada de Hannah contra Marnie.  Al final, después de la bronca del siglo (Hannah no se podía quedar con la culpa de todo), y con la sartén de nuevo por el mango, le da permiso para volver a ser su BFF: “Podemos seguir siendo amigas siempre que sepas que tú eres la mala”. Pero a nosotros nos sigue quedando la duda razonable de quién es verdaderamente la “Bad Friend”. Y ahí está la gracia. La dualidad de estos personajes es infinita.

Hannah se sale de su elemento en busca de la magia, con el propósito de escribir un artículo “que explore todas sus vulnerabilidades a todo el mundo a través de Internet” (lo que hace Dunham todos los días). La magia en este caso la proporciona la coca, que no había probado antes porque tiene “las fosas nasales raras”. Solo por eso. Bien. Lo que viene a continuación son 20 minutos de comedia destructiva en estado de gracia que expone la brutal química entre Dunham y Andrew Rannells: “¡Somos la pareja no-sexual más sexy que este club ha visto jamás!” El “I Love It” de Icona Pop sustituye al ya mítico “Dancing On My Own” de Robyn como banda sonora de una amistad. Pero es otro rollo completamente distinto. Eli y Hannah bailan como si no hubiera mañana, flequillos descontrolados, ¡más coca! ¡cambio de camisetas! “Te quiero” “Yo te quiero más”. Y los pezones de Lena asomando rebeldes por la ya icónica camiseta amarilla de rejilla, desde el minuto 15 hasta el final (en serio, ¿qué os molesta tanto de verla desnuda?) Provocación y total ausencia de sentencia moral, al margen de la habitual contra Hannah. Todo esto ocurre mientras Marnie vive una experiencia pseudo-catártica con el capullo entre capullos Booth Jonathan, que incluye instalación artística y sexo fetichista (una muñeca de porcelana, tiene sentido). ¿Odia Dunham a Allison Williams? Si es así, bienvenido sea, porque Marnie está luciéndose esta temporada. Bravo por su carcajada después del sexo con Booth. Y bravo por Dunham, que pasa de abrazar cachorritos en el parque a esnifar en un baño público, todo en pro de la comedia y el libre albedrío artístico. Para nosotros es imposible no juzgar a estos personajes, no poner en duda la lógica sus acciones, pero es eso precisamente lo que pretende Dunham con todo este extraño experimento. Está claro que haters gonna hate. Pero no te preocupes, Lena, I don’t care! I love you!

Etiquetas: , , , , ,

Comentarios (1)

 

  1. Bertoff dice:

    GIRLS ES LA MEJOR SERIE DEL MUNDO MUNDIAL!!! QUE DIGAN LOS HATERS LO QUE QUIERAN!!! QUE SE JODAN LOS HATERS!!! MARNIE THE BEST!!

Deja un comentario

Get Adobe Flash player
Abrir la barra de herramientas