Anatomía de Grey 9×05 – “Beautiful Doom”

En el episodio de esta semana Shonda aparca temporalmente las tramas de casi todos los doctores del Seattle Grace para centrarse en las dos principales protagonistas de Anatomía de Grey: Meredith y Cristina. Apenas vemos a los demás personajes, que participan casi a modo de cameo. Si parpadeas puede que te pierdas a Jackson. El resultado, como de costumbre, un interesante experimento en el que nos adentramos con dudas y del que salimos con la sensación de haber visto algo ligeramente distinto. Sin embargo, no deja de resultar paradójico, porque todo en “Beautiful Doom” remite de nuevo a las primeras temporadas de Grey’s.

Dejamos los dramas familiares y románticos para volver al quirófano. En este visceral episodio (en todos los sentidos), los pacientes sirven para poner a prueba una vez más la madera de la que están hechas estas doctoras. Se suele relacionar la aburrida y altamente ficticia vida del paciente con el estado emocional del doctor, pero esta vez los pacientes están calladitos y abiertos en canal, como a mí me gustan. Más Urgencias que Grey’s en algunos momentos, “Beautiful Doom” (qué título más acertado) resulta contundente y los momentos azucarados, que los hay (faltaría más), son mucho más sutiles y están mucho mejor diluidos a lo largo del episodio.

Como hemos visto, el capítulo gira en torno a Meredith y Cristina, cada una en una ciudad, pero siempre juntas. Seguimos dando vueltas a su shock postraumático, pero como son ellas, no es tan obvio y melodramático como el de otros personajes (como el de Arizona, que por suerte no aparece en el episodio de esta semana). Es en el último segundo del episodio cuando confirmamos que Meredith ha estado todo este tiempo en fase de negación: “Lexie está muerta”. A lo que Cristina responde con un emotivo y extrañamente cómico: “Todo el mundo está muerto”. Ya sabemos cómo es Meredith. A lo largo del episodio la vemos intentando compaginar su vida laboral con la maternidad, lo que nos remite directamente al principal trauma en su vida: su madre. Pero hay algo más. Meredith echa de menos a Lexie. Apenas nos lo ha demostrado, pero su sobreprotección hacia Zola y, sobre todo, su estado nervioso ante una paciente grave de la misma edad y que muestra las mismas heridas que su hermana nos lo indicaban. Meredith obtiene una segunda oportunidad de salvar a su hermana, y la aprovecha. Por eso “Beautiful Doom” resulta tan efectivo, porque se apoya en los personajes más interesantes y complejos de la serie, y porque nos da a una Meredith nueva (Medusa) sin abandonar a la Meredith de siempre.

Lo he dicho en infinidad de ocasiones, pero lo volveré a decir, porque nunca está de más: la amistad entre Cristina y Meredith no solo es lo mejor de Anatomía de Grey, sino que es una de las mejores relaciones entre personajes que yo haya visto en cualquier serie de televisión. Son el corazón (y la mente) (y la bilis) de Grey’s, y cuantos más minutos tengamos de ellas a la semana, mejor será la serie. Está comprobado. Estamos bastante hastiados de las grandes tragedias y las posteriores temporadas de ‘recuperación’, así que se hacía necesario un catalizador para que Cristina dejase de tener miedo a volar y volviese a los brazos de su mejor amiga, de su “persona”. La muerte del doctor Thomas se veía venir. Y se agradece por lo que conlleva. La escena en la que se desploma durante la operación es Grey’s en estado puro. Cristina sigue operando y salva la vida de su paciente mientras su “Meredith de Minnesota” yace muerto en el suelo. Volvemos a dar vueltas alrededor del tema de siempre: Cristina está destinada a ser grande. Pero con una nueva perspectiva, la de la eminencia jurásica que hace ver las cosas de otra manera a la doctora: “Serás la cirujana de tu generación. Lo vi nada más conocerte. Me gustaría que se me conociera en la comunidad médica como la persona que te entrenó”. Craig hace que Cristina valore su trabajo en el presente, poniendo en su cabeza de nuevo la idea de que un día en el futuro será una leyenda, una de la que otros jóvenes brillantes como ella aprenderán. Cristina ha vuelto (otra vez). Podemos estar tranquilos, las hermanas retorcidas vuelven a caminar juntas.

“Beautiful Doom” es Anatomía de Grey al 100%, un episodio que sabe a nuevo, pero que se apoya completamente en el modelo de las primeras temporadas: rápidos diálogos, tensión en el quirófano con la “How to Save a Life” de turno al fondo, y esos momentos de humor estúpido con los que no sabes si reírte o taparte los ojos hasta que pasen (el baile de 30 segundos para celebrar el éxito de la operación). Este episodio es además la enésima muestra de que Shonda no se cansa de buscar nuevas vías creativas, aunque estas fracasen estrepitosamente: dividir el episodio en dos y mostrar con pantalla partida lo que ocurre en Seattle y Minnesota es buena idea. Crear un eco en las conversaciones por teléfono de Meredith y Cristina NO.

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Comentarios (2)

 

  1. Trinu dice:

    Ay, yo pensaba que lo del eco era cosa de mi ordenador y cada vez que sonaba me volvía loco. *aish*

    Lo de “pensar en voz alta” tampoco lo vi acertado. Si por algo se carateriza Cristina es de no callarse nada, y verla aguantándose ese “soy un cuchillo” fue raro. :/

  2. Lari dice:

    He de decir que durante las 9 temporadas de la serie he odiado tanto a Grey como a Cristina varias veces, pero por separado. Efectivamente, su relación amistosa me parece de las más profundas reflejadas en las series actuales…Me resulta muy humana,real, sobre todo si en tu vida te sientes la “persona” de un buen amigo o encuentras a otros que lo son para ti. Muy buena reflexión sobre el capítulo, Pedro.

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