Pilotos 2012-2013: Parte VIII – Chicago Fire, Made in Jersey y Nashville

CHICAGO FIRE

Los miércoles en NBC
Puntuación: 5,5/10

La NBC nunca ha sido muy dada a los procedimentales o las series de investigación criminal. El año pasado lo intentó con la interesante Awake, un policíaco ‘diferente’ que incorporaba elementos fantásticos. No caló y fue cancelada. Chicago Fire llega en un momento en el que la cadena del pavo necesita más que nunca series convencionales que le ayuden a quitarse el sambenito de las bajas audiencias y la etiqueta de cadena de series de culto que nadie ve. Bien es cierto que Chicago Fire no es exactamente una serie de investigación. Es más bien un drama coral mucho más cercano a Anatomía de Grey que a NCIS o C.S.I., pero aún así, tiene todo lo necesario para convertirse en la nueva serie favorita de mi madre. Y eso es lo que, muy probablemente, buscaba la cadena.

La serie muestra el día a día de un escuadrón de bomberos y paramédicos de Chicago, un ecléctico grupo de personas que conviven en las situaciones más extremas, lo que magnifica y complica sus relaciones interpersonales. Un Gran Bombero, vaya. El piloto comienza con la muerte en acto de servicio de un miembro del escuadrón, provocando la fricción entre dos de sus compañeros, los capitanes Casey (Jesse Spencer) y Severide (Taylor Kinney), McFirey y McBeefcake, que se culpan el uno al otro por lo ocurrido. El resto de personajes funcionan como reclamo para un amplio sector de la audiencia, en la variedad están los buenos índices: paramédicas menospreciadas por sus colegas doctores, el novato que sufre las bromas de los veteranos y se hace valer por sí mismo en un solo episodio, el jefe estricto y ajado que en el fondo tiene un gran corazón, el payaso que esconde un drama personal… La fórmula funciona. El cast da la talla y hay buena química de grupo. Pero Chicago Fire es simplemente mediocre. Una historia más sobre “los verdaderos superhéroes norteamericanos” de la que lo más destacable es el ajetreo romántico que no faltará en el cuartel, y sobre todo el despliegue de torsos desnudos que, con toda seguridad, tendrá lugar todas las semanas. Porque no nos engañemos, el Fire del título se refiere precisamente a todo eso, y no es que intenten ocultarlo precisamente.

 

MADE IN JERSEY

Cancelada
Puntuación: 5/10

Seré breve, porque esta reseña no es tal cosa. Es más bien un panegírico por la primera serie cancelada de la temporada 2012-13. Tan solo dos episodios han bastado para que la CBS se decida a enterrar Made in Jersey, dramedia legal que jamás tuvo una sola oportunidad de sobrevivir en la cadena. Como si no hubiera existido. Dos son los principales factores que apuntan a la cancelación: la escasa novedad que suponía la serie y la elección de su actriz protagonista, Janet Montgomery, una actriz británica en el papel de una italo-americana de Nueva Jersey (!). La audiencia estadounidense detestaba el falso acento de Martina Garretti y su histriónica familia, y no ha pasado por ahí. Made in Jersey no se ha molestado en intentar cumplir los mínimos de calidad de la ficción televisiva actual y ha confiado en el magnetismo inexistente de un personaje incapaz de llevar el peso de una serie -sobre todo cuando ya bastante tenía con el peso de su monstruosa cabellera. Por si fuera poco, la investigación del piloto se desarrolla de manera convulsa y atropellada, lo que provoca mayor desinterés. No nos enteramos de nada, y lo peor de todo, nos da igual. Made in Jersey, juro solemnemente que no me acordaré de ti nunca más.

 

NASHVILLE

Los miércoles en ABC
Sin puntuación (me es imposible hacerlo)

Nashville es la serie del año. De la misma manera que Ringer lo fue de la temporada pasada. (Si no me seguís, leed esto y esto). Todo en el culebrón musical country de ABC es tan ridículo y desmesurado que podríamos estar ante el guilty pleasure definitivo, la obra de arte camp más grande de la televisión moderna. Una superestrella de la música country en horas bajas (Connie Britton) contra una hipersexualizada, autotunizada y zorrísima sensación pop (Hayden Panettiere) protagonizan el duelo de miradas asesinas e indirectas directísimas más encarnizado que recordamos en mucho tiempo (Victoria Grayson style, pero con mucha menos clase).

Cuando Rayna Jaymes (Britton) deja de vender discos y llenar conciertos, su casa discográfica propone fusionar su gira con la de Juliette Barnes (Panettiere), o sea, que ejerza como telonera de la popstar. Jaymes hará todo lo posible por evitar ese destino, pero quizás tenga que sacrificar y tragar mucho más de lo que está dispuesta para conservar su preciadísimo estilo de vida. También está su padre, el hombre más rico de Nashville (con el que Rayna nunca se ha llevado bien), su equilibrada pero oportunista hermana, su marido, que se presenta candidato a alcalde, su guitarrista de toda la vida (que está enamoradísimo de ella, y con el que vivió un romance en el pasado), y por otro lado, dos jóvenes promesas del country que entre escena y escena se convierten en Damien Rice y Lisa Hannigan. Todo muy emocionante (menos la trama del padre y el marido, que viene bien para echar cabezadas), todo muy Showgirls. Muy ABC, muy “that’s for sleeping with my husband, YOU WHORE”. Melenazas rubias, fascinantes acentos sureños, un griterío insoportable, muchos secretos y mentiras, cromas que no tienen nada que envidiar al del barco de Ringer, y lo más importante de todo, fans de Friday Night Lights, muchos “y’alls” de Connie Britton (concretamente cuatro en el piloto, que los conté).

Pilotos 2012-13: Parte I – Animal Practice, Go On y The New Normal
Pilotos 2012-13: Parte II – Ben and Kate, Guys With Kids y The Mindy Project 
Pilotos 2012-13: Parte III – Revolution
Pilotos 2012-13: Parte IV – Elementary
Pilotos 2012-13: Parte V – Last Resort y The Mob Doctor
Pilotos 2012-13: Parte VI – The Neighbors y Partners
Pilotos 2012-13: Parte VII – 666 Park Avenue y Vegas
Pilotos 2012-13: Parte VIII – Chicago Fire, Made in Jersey y Nashville

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