Juana sin arco: Mad Men, “The Other Woman” (5.11)

Como un líder militar preparando a sus tropas para la lucha, o mejor aún, como si fuera un súper héroe llevando a su séquito hacia la batalla final, Don Draper lanzaba un discurso motivacional para los empleados de Sterling Cooper Draper Pryce en los últimos minutos de “Christmas Waltz”. Con sus palabras daba comienzo oficialmente la recta final de la quinta temporada de Mad Men. Era la promesa de un ‘Apocalipsis’ que ha llegado incluso antes de lo que esperábamos. En “The Other Woman” ocurre algo que sabíamos que tarde o temprano pasaría -pero que no por ello resulta menos devastador. Y algo que ni en un millón de años imaginábamos que podría suceder. Todo en un insoportablemente intenso y desarmante episodio que confirma -una vez más- por qué Mad Men es lo mejor que le ha pasado a la televisión en mucho tiempo.

La agencia de publicidad de la calle Madison vive un (otro) momento decisivo para su futuro. Obtener la cuenta de Jaguar supone recuperar el esplendor económico de la empresa y la oportunidad de ponerse a la cabeza del negocio. Para conseguirlo, no solo harán falta muchas horas de trabajo y las mejores ideas. Prostituir a Joan Harris es una pieza clave en la decisión de Jaguar. Uno de los jefes de la compañía se prenda de la pelirroja e informa a Ken y Pete de que pasar una noche con ella inclinará la balanza hacia el sí. Cosgrove descarta la idea automáticamente. Campbell, desprovisto de todo juicio moral y dispuesto a manipular a todos para conseguir la cuenta, procede a negociar el precio de Joan. Se aproxima a ella desde varios ángulos, y desde todos se nos presenta como un grandísimo cerdo -si antes creía que Pete tenía todas las papeletas para caer por la ventana, ahora además lo deseo con todas mis fuerzas. La proposición indecente de Herb nos da la oportunidad de ver a los socios de SCDP al desnudo. Roger se escandaliza ante la idea, pero se calma cuando Pete les informa de que Joan ha accedido. Ella siempre ha estado al mando y si ha tomado esa decisión, no hay nada más que decir -aunque no olvidemos que Joan está criando a su hijo sin contar con su ayuda, y esto puede provocar que Sterling mueva ficha al respecto. Bertram deja las grandes decisiones en manos de los demás, pero no sin manifestar su descontento con el asunto (“Let her know she can still say no”). Y Don demuestra que Pete podrá llegar a ser una sombra del antiguo Don Draper, pero ni en un millón de años podría parecerse al actual.

La total y absoluta falta de escrúpulos de Pete se opone al profundo respeto que Don profesa a Joan -en el episodio anterior descubrimos que parte de este respeto era en realidad miedo. La negativa de Draper ante la inaceptable proposición de Herb y su reacción a la escandalosa postura de Pete no provienen únicamente de su aprecio por Joan, sino que son además una señal de esa nueva modalidad de respeto hacia el género femenino que está poniendo en práctica. Lo comprobamos también en Casa Draper. Cuando Megan plantea la posibilidad de marcharse tres meses para actuar en una obra de teatro, Don responde con un implacable e impulsivo “no”. Megan pierde los estribos una vez más. Y Don opta por escucharle, entenderle, y solucionar el conflicto. La clave del éxito del nuevo matrimonio Draper es la comunicación, una práctica que Don nunca realizó con Betty. ¿Será posible que estos dos tengan más futuro del que vaticinábamos?

Volviendo a la prostitución de Joan, esto supone una nueva inversión para SCDP que amenaza con destapar el fraude que Lane está llevando a cabo para librarse de sus cadenas inglesas (las que no son su mujer). Lane es otro tipo de cerdo. Sin embargo, no es eso lo que nos preocupa por ahora. La pérdida de dignidad de Joan Harris, obviamente, es lo que nos ha dejado con el corazón en un puño, y con un puñal en el estómago… y como si nos hubieran pasado un cortacésped por el pie. ¿Quién nos iba a decir que algo así sería posible? ¿Qué le ha pasado a Joan? Porque resulta muy fácil poner en tela de juicio a Pete Campbell, y elogiar a Don Draper por su caballerosa actitud, y sin embargo es Joan la que acaba aceptando la proposición, y además, sin darle demasiadas vueltas. Pero, ¿es tan sencillo como eso? No lo creo. Ser testigos de su degradación es una de las experiencias más desconcertantes y perturbadoras que Mad Men nos ha ofrecido hasta la fecha. Y la debacle moral de Joan plantea muchas cuestiones.

A lo largo de sus trece años de servicio a la agencia, Joan ha sido una pieza valiosa y esencial. En un mundo en el que la mujer carece de oportunidades laborales y es reducida constantemente a objeto, Joan ha conservado su influencia y su liderazgo -precisamente gracias a asumir y aprovechar esas presunciones sobre su género. Por ello, es difícil aceptar el hecho de que se preste ¿voluntaria? para algo tan atroz. No obstante, los motivos de Joan podrían ser varios: ha decidido criar ella sola a su hijo y va a necesitar mayores ingresos; además, ser socia de la compañía le otorgará por fin un puesto que es suyo por derecho propio. Por otro lado, SCDP ha traicionado vilmente sus años de dedicación, y es probable que Joan actúe movida por la más lacerante de las decepciones. Y al fin y al cabo, puede que simplemente esté cumpliendo con lo que ella cree que es su deber. Don Draper visita a Joan en su apartamento para hacerle saber que no tiene por qué seguir adelante, que prefiere perder a Jaguar antes que permitir que ella se rebaje de esa manera, y que, al contrario de lo que Pete el rastrero le haya podido dar a entender, él no ha formado parte de la trata de blancas de SCDP. Sin embargo, su príncipe azul llega tarde -él no lo sabe, y nosotros al principio tampoco. En la mirada de Joan vemos que si Don hubiera llegado antes, quizás ella no habría acudido a su cita con Herb. Tan solo necesitaba una señal de que no estaba todo perdido. Joan acaricia el rostro de Don en muestra de agradecimiento -y de orgullo por él- y se refugia en el consuelo de saber que alguien en esa agencia la respeta de verdad.

Que Don se comporte como un gentleman, y que ahora además lo sea, no quiere decir que vaya a apreciar a Peggy Olson en la oficina como ella merece. Don la trata como si fuera un empleado más de la agencia -aunque todos, incluida Peggy, sabemos que es mucho más que eso para él-, y la creativa ha decidido que ya es hora de alzar el vuelo, de una vez por todas. “The Other Woman” concluye con la despedida de Peggy, que ha aceptado una oferta para trabajar con la competencia. Ella entiende que no se le permita formar parte del equipo de Jaguar por el hecho de ser mujer. Los negocios son así. Y aunque duela, ese no es el problema principal. Peggy no quiere dinero -y mucho menos si se lo tiran a la cara-, su decisión no es una afirmación esencialmente feminista. Lo que ella necesita es seguir creciendo. Y Don, por mucha admiración que sienta por ella -no la verbaliza, pero sabemos que está ahí-, no le deja crecer. En un precioso gesto que simboliza ese nuevo respeto hacia la mujer del que hablábamos antes, pero sobre todo, la enorme admiración que siente por su ‘protegida’, Don besa la mano de Peggy, que se marcha de Sterling Cooper Draper Pryce habiéndose convertido en una verdadera mad woman. Es más, habiéndola creado.

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Comentarios (4)

 

  1. Alicia dice:

    Lo más importante de esta review… Cooper se llama Bertram??? Siempre había pensado que se llamaba Albert!
    Mientras me recupero de la revelación, quiero dejar aquí mi opinión sobre por qué Joan hizo lo que hizo. Sí, está preocupada por criar a su hijo, le puede venir muy bien ser socia, ha hecho su “deber” para ayudar a la empresa”… pero lo decisivo ha sido el hecho de que ella pensaba que todos habían estado de acuerdo, que ninguno de sus compañeros y jefes pensaba en ella ni la respetaba y digamos que les dio lo que querían. No me cabe la menor duda de que si Don hubiera hablado con ella antes, no lo habría hecho.
    En cuanto a Peggy, adoré el último plano en el que sonríe mientras entra en el ascensor. Realmente me alegro de que por fin pueda ascender, pero egoístamente… no creo que la serie se mantenga mostrando dos agencias de publicidad a la vez, así que espero que le ofrezcan algo realmente bueno en SCDP y vuelva, porque me niego a que me racionen sus apariciones a partir de ahora!

  2. bvalvarez dice:

    Lo de Joan va a hacer que explotemos todos 😀 Creo que soy uno de los pocos bichos raros a los que le cuadra con el personaje de Joan el acabar prostituyéndose. Las razones creo que son varias: dos de ellas tienen que ver con lo que señala Alicia en su comentario: su soledad como madre soltera y el hecho de creer (equivocadamente, porque no sabe “lo de Don”) que todos están de acuerdo en que se preste a ello. Y cómo se lo venden, que eso también: la manipulación verbal de todo el asunto por parte de Pete y de Lane me parecen muy relevantes.

    Según lo veo (opinión personal cien por cien) Joan es un personaje que desde los inicios de Mad Men ha jugado con su papel de mujer bella y su sexualidad por un lado, y ha buscado la estabilidad de cara al futuro, por otro. También me parece un personaje tremendamente consciente de las reglas del juego social y del papel de las mujeres en ese momento.

    Creo que conseguir esa estabilidad es lo más importante para ella (un matrimonio, dejar de trabajar, hijos) de ahí que desee casarse con alguien respetable (un médico) a pesar de no estar enamorada de él. Ahora, divorciada y sola no me parece tan pasada de rosca la idea de que aceptara.

    Lo que realmente me sorprendió fue la tibia reacción de Roger, a pesar de estar emocionalmente involucrado con ella, pero vuelvo de nuevo a la manipulación de Pete. Eso explica muchas cosas.

    Y lo de Peggy, simplemente magistral y extraordinario. La mejor escena de la temporada de Mad Men. Y en lo de Peggy también me uno a Alicia, por cierto.

    Saludos!

  3. Gabi dice:

    Que Lane le sugiriera a Joan que exigiera ser socia con voto y con el 5% de participación va más allá de su aprecio/interés personal. Creo que tiene más que ver con la situación financiera de la empresa y al final la mejor parada va a ser Peggy. ¿Acabará la protegida de Don, y la excluida de Jaguar, con esa cuenta por una carambola del destino? Que llegue ya el lunes, por favor.

  4. Esnórquel dice:

    Pero que Joan lo ha hecho :________(

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