Uno de dos: los nuevos estrenos de CW

Como viene siendo habitual desde hace unos años, The CW es la cadena más aplicada de la televisión norteamericana, inaugurando la temporada otoñal antes que ninguna otra. A sus regresos más esperados -la segunda temporada de The Vampire Diaries comenzó la semana pasada y esta noche vuelve Gossip Girl-, se suman dos estrenos: Nikita y Hellcats, que vienen a ocupar los pocos huecos libres en su programación. La cadena especializada en productos adolescentes no arriesga, manteniendo en su parrilla las series que ya son valor seguro y apostando por dos nuevas series que no tienen absolutamente nada nuevo que ofrecer. Sin embargo, tras ver los pilotos de ambas, he decidido seguir viendo una y ahorrarme el sufrimiento que me supondría ver la otra -no abandoné Gossip Girl para seguir perdiendo el tiempo con productos aún más deplorables-. Veamos cuál es cuál, y las razones de mi decisión.

Nikita

La nueva serie de acción de la CW está planteada como un spin-off o secuela de la película original de Luc Besson, Nikita, dura de matar (La Femme Nikita, 1990), su remake norteamericano La asesina (Point of No Return, 1993) y la serie canadiense protagonizada por Peta Wilson, Nikita (La Femme Nikita, 1997-2001), sin embargo, no bebe directamente de estos títulos, algo que lejos de resultar paradójico, es completamente lógico y esperable. Más allá del argumento principal, es necesario buscar sus referentes inmediatos en la televisión norteamericana de los últimos años, y esto nos lleva directamente a la excelente serie de espías de J.J. Abrams, Alias, y al reciente trabajo frustrado de Joss Whedon, Dollhouse.

Queda patente desde los primeros minutos de Nikita que no estamos ante otra serie de adolescentes de la CW, o al menos esa parece ser la intención. La protagonista, una eficiente pero no sobresaliente Maggie Q, confiesa tener 27 años, lo que la convierte en carne de geriátrico según los cánones de la cadena. Suple esta ‘deficiencia’ un reparto de secundarios adolescentes, convenientemente bellos y multiétnicos -además de pésimos intérpretes-, que hacen que la serie se integre más fácilmente en la línea editorial de la cadena -algo completamente necesario teniendo en cuenta el perfil de la audiencia de la CW-. Para atraer a un sector más adulto, tenemos a los miembros de la organización secreta Division. Aunque ya desde el principio sabemos que ni Birkhoff es Marshall Flinkman o Topher Brink, ni Percy es Arvin Sloan o Adelle DeWitt. La falta de carisma de todos los personajes puede jugar muy en contra de la serie. Esperemos que la presencia de Melinda ‘Julie Cooper’ Clarke sirva para algo.

Como hemos dicho, Nikita es una mezcla exacta entre Alias y Dollhouse -lo que no quiere decir que estas sean dos obras que inventen un género, por supuesto-. De la primera toma el estilo y la puesta en escena -algunas secuencias remiten inconfundiblemente al piloto de la serie de Abrams-. A la serie de Whedon nos recuerda la idea de la construcción y deconstrucción de la identidad, la protagonista que se rebela contra la organización que la creó -a Nikita se la llega a llamar “ghost” en este episodio- y por supuesto, el girl power -las chicas salvarán el mundo-. No sabemos si es precisamente por manejar un material que ya ha sido probado eficiente, pero el piloto de Nikita, a pesar de no innovar en ningún sentido, presenta una historia sólida y bien estructurada que dispone eficientemente todos los elementos, y lo más importante, logra enganchar y divertir. El problema de este tipo de productos es encontrar el tono adecuando. Y por desgracia, Nikita falla en este departamento. Si la serie no se tomara tan en serio a sí misma, estaríamos ante un producto sobresaliente, y no uno que roza lo camp peligrosamente. Para averiguar si se sacará provecho del potencial de la historia y los personajes, me quedaré al menos un par de episodios más.

Hellcats

El reverso de la moneda de los nuevos estrenos de la CW es Hellcats. Esta serie se ajusta con mayor facilidad a la imagen de la cadena, con una otra historia sobre animadoras que no son lo que parecen… Ya desde los primeros segundos del piloto, Hellcats está condenada a la mediocridad más absoluta: un montaje epiléptico con imágenes de la ciudad de Memphis, banda sonora indie-rock y la voz en off de la protagonista mientras la vemos recorrer la ciudad en bici. Marti Perkins se lleva al premio al personaje más odioso de la temporada con solo un par de segundos en pantalla. Lo que viene después no hace sino confirmar los presentimientos. Hellcats es un infierno.

La historia de Marti Perkins está cimentada en los clichés más gastados del género. Una joven universitaria que detesta a las animadoras acaba, por caprichos del destino, con unos pompones en la mano para poder conservar su beca y seguir estudiando derecho. Marti tiene un mejor amigo -no es gay-, Dan, que teme que las animadoras absorban la personalidad de su amiga y esta acabe olvidándose de quién es. Por supuesto, Marti logra entrar en el equipo, gracias a su espíritu libre y antisistema, y a sus “innovadoras” coreografías -viendo esa escena, he vomitado un poco-. Los nuevos compañeros de Marti también se ajustan al manual del género: la mala que resulta ser buena y se hace amiga de la protagonista -una Ashley Tisdale que interpreta a Sharpay Evans si de verdad se hubiera reformado al final de cada High School Musical-, la zorra implacable que teme ser reemplazada y el chico atlético que se interesa por la protagonista.

Claramente influenciada por Glee, -he buscado algún tipo de parentesco entre Kevin y Ryan Murphy, pero no lo he encontrado-, Hellcats busca el beneplácito de la audiencia a través de espectaculares coreografías deportivas que hacen las veces de números musicales, así como con el factor competición, que además involucrará a los profesores y entrenadores -vacuos y aburridos, como no podía ser de otra manera- en la lucha por la supervivencia de los Hellcats. Sin embargo, nada de esto servirá para sobrellevar el tedio que supone asistir al predecible y torpe desarrollo de esta historia, agotada desde el primer acto. Sí, lo habéis adivinado, Hellcats no estará en mi calendario de series 2010-2011.

Solo una cosa más: ¿a quién se le ocurrió hacer esas transiciones entre escenas con los animadores haciendo piruetas? Sea quien sea, debe ser sacrificado.

Etiquetas: , , ,

Comentarios (3)

 

  1. J.Bujaldon dice:

    Pues yo…Vere las dos!!! MIs gustos tan bipolares no los entiendo ni yo!!! xDDD

  2. satrian dice:

    Nikita me ha sorprendido gratamente, los actores juveniles son los que menos me convencen, y Maggie Q me parece que está muy bien. El piloto dinámico y con tempo, veremos como llevan la trama que han planteado, si no se cierran en argumentos manidos, puede ser interesante.

  3. Samuel dice:

    Por desgracia (o por fortuna), no me interesa ninguna de las dos.

Deja un comentario

Get Adobe Flash player
Abrir la barra de herramientas