True Blood, el sueño húmedo de HBO

No es que a la Home Box Office le hagan falta muchos éxitos, sigue siendo la principal cadena de referencia a la hora de hablar de televisión de calidad. Pero es cierto que desde el fin de Los Soprano y Sexo en Nueva York, no ha tenido muchas series en parrilla que gocen de la omnipresencia mediática de aquellas dos. Ese hueco lo llena actualmente True Blood, un éxito de audiencia y todo un fenómeno en Internet. El estreno de la tercera temporada reunió este domingo a 5.1 millones de norteamericanos -cifra que no deja de impactar si pensamos en las series que luchan por permanecer en las networks con audiencias de 2-3 millones-, subiendo un 38% con respecto a la al estreno de la segunda hace un año. Como ya vimos en esta entrada, la campaña viral para esta temporada ha sido todo un éxito en sí misma -su valía como texto secundario permite analizarla como parte de la serie más que como mero ejercicio publicitario-, y además se ha reflejado en la excelente audiencia del episodio.

¿Qué se encontraron esos 5.1 millones de norteamericanos y los otros tantos millones de internautas que se descargaron el episodio después de su emisión? Básicamente, True Blood en su esencia más pura: sexo, geniales interpretaciones over the top -sí, a mí la Paquin me encanta-, violencia, efectos especiales deliciosamente camp, y eso que nos gusta tanto, una autoconsciencia enorme -y muy bien explotada. Y por su fuera poco, esta temporada arranca confirmando lo que llevábamos sospechando hace mucho tiempo: True Blood es la serie más gay de la tele actual. En muchas ocasiones da la sensación de que el público objetivo de la serie es el homosexual -aunque hay que reconocer que sabe satisfacer a todos los sexos y sexualidades en mayor o menor medida. Lo cierto es que la serie está hecha para el disfrute de un espectador desprovisto de prejuicios y dispuesto a pasarlo bien, sin más requisitos en principio, pero las escenas de descamise de los cuatro objetos sexuales masculinos de la serie y especialmente el tan comentado sueño de Sam, parecen tener un target muy definido en mente -no podemos olvidar que la serie se ha interpretado en muchas ocasiones como una metáfora de la aceptación de la diferencia en la sociedad. Las declaraciones de los actores Alexander Skarsgard y Stephen Moyer sobre las ganas que tenían de que sus personajes “experimentasen” con el mismo sexo y el fichaje de Kevin Alejandro para hacer de novio de Lafayette no hacen sino confirmar esta teoría. Pero vamos, que no le estoy descubriendo América a nadie, ¿no?

Todo esto no es más que el resultado de una gran interacción por parte de los responsables de la serie y su fandom –y un claro interés de Alan Ball por el tema. Ellos nos han escuchado/leído y saben lo que nos gusta. ¿Por qué no hacernos felices? -una de las primeras imágenes promocionales de Alcide, el hombre lobo interpretado por Joe Manganiello, no deja lugar a dudas. Y por eso, si me estáis escuchando, señores de HBO y Mr. Ball, queremos volver a ver a Maryann. Aunque el divismo de Pam haya aumentado considerablemente, y se vislumbre una digna sustituta de la loca ménade. Pam siempre nos ha gustado, y el protagonismo que parece que va a adquirir esta temporada es más que bienvenido -además, entra el juego el factor-Safo, algo menos explorado hasta ahora. Y si alguien duda de lo conscientes de todo que son Alan Ball y su equipo, he aquí una prueba irrefutable:

Pam: “Maybe I smile too much. Maybe I wear too much pink, but please remember, I can rip your throat out if I need to and also know that I am not a hooker. That was a long, long time ago.”

“Bad Blood” es un contundente primer episodio de una temporada que de seguir en esta línea, nos hará pasar un verano muy divertido -es casi un valor seguro. True Blood vuelve dejando al margen cierta grandilocuencia y afectación en sus diálogos, y cediendo el protagonismo casi absoluto al humor -Sookie: “I’m not in the mood for lesbian weirdness tonight, Pam”- y a un ritmo más acelerado de lo normal. Solo el drama de Tara aporta la nota más seria a un episodio que confirma la naturaleza esencialmente cómica y paródica de la serie. Destacan Jason y sus problemas de conciencia -“conscience off, dick on” es un one-liner de los que perduran, sin olvidar el “pussy overflow”- y los siempre adorables Jessica y Hoyt -“I got a new haircut! I think it actually makes me look kinda badass!” Y si hemos de destacar un one-liner, en línea con las ideas del segundo párrafo de esta entrada, sería este: “I hear the water in Arkansas is…very hard!” Será difícil olvidar el homoerotismo camp y la conseguida tensión de la escena entre Bill y Sam. Será especialmente difícil olvidarla si, como yo, la pensáis ver una y otra vez, al menos hasta que otra escena de esta naturaleza la eclipse.

Conclusión: True Blood no es solo el sueño húmedo de HBO, sino también el de muchos seriéfilos con ganas de juerga, y demasiado tiempo estival en sus manos -palabra clave: “manos”.

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Comentarios (10)

 

  1. Pakuito dice:

    Yo ayer tenía unos calores… Ese sueño, esos traseros… Puff, me lo tengo que bajar y volverlo a ver de nuevo, en la soledad de mi habitación :-PQué ganas de que llegue el lunes que viene. Ay, omá…

  2. fon_lost dice:

    True Blood es na serie 100% veraniega, hecha para verla y disfrutarla en las noches de verano. Lo que cada uno haga con la serie, es otra cosa. A mi me tiene loco, y entretenido. Y sí, yo también soy muy de Sssokie Rules!

  3. Taru dice:

    Pam tiene mucho futuro, espero que no se la cargen como a la Mary xD y soy yo el unico que me reí (y mucho) con el "Merci beaucoup for nothing" de Sookie? maaaas mona

  4. Jane dice:

    Yo también me reí con eso, Taru. Hombre, la serie es muy gay, pero Torchwood es tremenda también, ¿eh? Es otro tono, pero en esa serie hay homosexualidad (sexualidad en general, realmente) siempre. Me gusta True Blood. Me divierto con True Blood. Quiero que Pam se folle a alguien…

  5. Yorch dice:

    Yo ya estoy mentalizado que es entretenimiento puro y duro y ahora la disfruto más.A mí también me gusta mucho Pam, y espero como dice Jane que se tire a alguien ya!Saludos!

  6. Ricardo dice:

    gracias a true blood sabré de por vida cómo se pronuncia "arkansas" 😀

  7. Pedro Fuertecito dice:

    La pronunciación de muchos estados de Estados Unidos es todo un mundo aparte. Por ejemplo, Utah. xD

  8. richi dice:

    acabo de irme a wikipedia a q m dijese cómo se pronuncia utah.nunca arkansas (resuene la voz de bill cdo lean esto) había sonado tanto a sexo animal.se me acaba de ocurrir q molaría intentar q cdo suene la pronunciación de arkansas en la wiki fuese bill o sam

  9. Dalven dice:

    Todavía me acuerdo de cuando vi la escena del sueño húmedo de Sam, creo que es uno de los momentos más seductoramente homosexuales de la historia de la televisión, hay una tensión sexual que ni en una peli porno. Me encanta el humor de esta serie y me encantó la temporada, aunque lo de ser una hada quedó un poco -mucho- forzado.

  10. Daniela Campos dice:

    Sin duda “True Blood” es increíble por su tématica y el trabajo de su director Alan Ball a lo largo de estas temporadas ha sido bueno y diferente a otras series.

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