Finale Week: Anatomía de Grey

Ha pasado casi un mes desde su emisión, pero aún resuenan los ecos de ese híbrido de shoot ‘em up, survival horror y película de asesino en serie que se marcó Shonda Rhimes con el final de la sexta temporada de Anatomía de Grey. Y es normal, porque pocas veces en televisión se ha conseguido manejar la tensión de manera tan magistral, hasta el punto de provocar en el espectador una sensación continua de ansiedad -así como la ‘diversión’ que ello conlleva. Finalizado el episodio “Death and All His Friends”, el agotamiento mental y emocional es mayúsculo. Y ante tamaña manipulación del espectador, solo puedo quitarme el sombrero y aplaudir a Shonda. Bravo, bravo, bravo.

Siempre he dicho que Anatomía de Grey cuenta con algunos de los personajes más ricos y completos de la televisión actual. También he manifestado en multitud de ocasiones que esto se debe al hecho de que cuanto más se arriesgue con un personaje, más provecho se sacará de él. Los doctores de Anatomía de Grey son mucho más que clichés. Es habitual en las series que los repartos estén constituidos por personajes altamente icónicos y reconocibles por relaciones de opuestos o por rasgos muy básicos que definirán su interacción con los demás. En Anatomía de Grey esto no ocurre de una manera tan acusada. Todos los personajes tienen algo en común: son egocéntricos, inmaduros -se comportan como adolescentes-, egoístas y humanos, muy humanos -es decir, erran a cada paso que dan. Aparte de esto, y a pesar de los cuidados matices de personalidad de cada uno, no encontramos arquetipos muy definidos en la serie. Esto es lo que más admiro de la señora Rhimes, su capacidad para penetrar más al fondo de sus personajes de lo habitual. Y es por ello, entre otras cosas, que un final como el de la sexta temporada me parece un ejercicio de construcción narrativa y de desarrollo de personajes ejemplar. No todos los productores de televisión están dispuestos a llevar a sus personajes a los límites a los que Rhimes ha llevado a los suyos. Y puede que muchos lo vean como un simple ejercicio de narración culebronesca -y quién sabe, hasta puede que tengan razón-, pero lo que yo veo es un conmovedor compromiso con los personajes, incluso un inconformismo y desafío a la norma que pocos autores asumen. Vamos, que la evolución del doctor House, comparada con la de Meredith Grey, se queda en pañales. Así de claro.

En una entrevista concedida después del estreno del final, Shonda manifestó su agotamiento físico y emocional tras firmar el guión de “Sanctuary” y “Death and All His Friends”. He ahí el compromiso del que hablaba -mezclado con un poco de tontería. La implicación de Rhimes con sus personajes ha sido tan grande que ha acabado por pasarle factura -e insisto, la mujer es algo drama queen, eso también es verdad. De sus palabras se extrae además una gran destreza con el manejo del detalle a la hora de escribir. Todo en el final de la temporada está medido al milímetro, el gran dominio de la causa-efecto, no solo en el episodio, sino también a largo plazo, es otro de los puntos fuertes del guión. Preparar el terreno para un final de estas características no es una tarea complicada. Solo hay que introducir un conflicto que dé pie al desastre, y así hicieron varios episodios antes con la aparentemente ‘insustancial’ trama de Gary Clark -un nombre que nos costará olvidar. Lo que es más complicado es implicar a todos y cada uno de los personajes, teniendo en cuenta sus evoluciones a lo largo de la serie, y en concreto, de la temporada, en un conflicto que de entrada parece no dar cabida a una excesiva introspección. Sin duda, Shonda lo consigue.

La sexta temporada de Anatomía de Grey ha sido quizás la más irregular hasta ahora. La serie no ha experimentado un bajón de calidad como muchas de sus coetáneas, pero sí es verdad que sus tramas han sido más dispersas y olvidables. Por no hablar de los pacientes, cada vez más ridículos y repetitivos -Shonda, deberías aprender en este sentido de Nurse Jackie, serie quehace un uso genial de los pacientes. Sin embargo, esta temporada ha servido para conocer un poco más a los personajes, sin ‘interferencias’ provocadas por grandes dramas y tragedias. Si me permitís la osada comparación, esta temporada ha sido como Elephant, de Gus Van Sant -solo que mejor, y eso ya no es una osadía, es un suicidio social en algunos círculos. Los 22 episodios previos a “Sanctuary” nos han acercado a todos los personajes -incluidos los intrusos del Mercy West-, incluso llevándonos más a menudo a sus entornos domésticos. El miedo por la pérdida de muchos personajes se ha visto así magnificado. No ocurre tanto con los intrusos, al menos en mi caso. La matanza del Seattle Grace sirve para eliminar de la plantilla a dos personajes insoportables, Reed y Percy. Por el contrario, Kepner y Avery se convierten en fijos para la próxima temporada -no sin antes intentar hacerlos algo más atractivos para el espectador. De nuevo bravo, Shonda, por sacar el máximo provecho de la situación.

“Sanctuary”, la primera parte, es el plato fuerte del episodio doble. El impacto del primer balazo del arma de Gary Clark en la frente de Reed confirma lo que llevábamos temiendo un rato: no es un día cualquiera en el Seattle Grace. Pero nadie imaginaba lo que seguía a la impactante muerte de Reed. Son demasiados momentos los que destacar. De hecho, las dos horas de episodio son una acumulación de momentos destacables, por lo que me veo obligado a seleccionar solo unas cuantas escenas. Las enumeraré en párrafos separados, porque merecen destacar de alguna manera entre las parrafadas de esta entrada:

1. Cristina y Callie llorando en el desayuno. Dramedia en estado puro, y uno de los puntos fuentes de Anatomía de Grey. Y uno de los ejemplos de lo geniales que suelen ser sus teasers.

2. El disparo a Reed -sí, había que repetirlo-, y la fuerza del primer plano de su cabeza golpeando el suelo.

3. El encuentro en el ascensor de Gary Clark y Cristina. Quizás el momento más magistral de todo el episodio, el que haría pensar a Shonda después de escribirlo “¡joder, qué Hitchcock soy!” Como decía, un uso impecable de los personajes. Cristina era la más indicada para que esta escena fuera lo más efectiva posible.

4. Cristina: “I gotta admit, I hope you and Derek die, just a little bit”. Shonda, la cachonda.

5. Gary Clark contra Miranda Bailey. A estas alturas, ya no hay uñas. Ver a Gary Clark sacando a Miranda a rastras de debajo de la cama es terrorífico. Verla mentir al asesino después de que este matase a Percy por decirle que es doctor lo es aún más.

6. El encuentro Clark-Shephard. A pesar de estar a punto de ser empañada por el discurso de turno en el que un personaje cuenta una historia sobre su pasado, la dilatada escena nos brinda algunos de los mejores momentos del episodio: Derek -y Shonda- exponiendo la esencia de la serie: “Please, look at me in the eye, I’m a human being. I make mistakes. I’m flawed. We all are”; Meredith y el terror por la posible pérdida de quien se ama; y sobre todo el discurso oprahiano de April Kepner al toparse con Gary Clark. Digno de ser transcrito:

“My name is April Kepner. I’m 28 years old. I was born on April 23rd in Ohio. I’m from Columbus, Ohio. My mom is a teacher and my dad is a farmer. Corn. He grows corn. Their names are Karen and Joe. I have three sisters! Libbie is first, I’m next. Then there’s Kimmy, and Alice. I haven’t done anything yet…I haven’t–I’ve barely lived! I’m not finished yet! No one’s loved me yet! Please! Please! I’m someone’s child! I’m a person! I’m a person!!!”

7. Webber, testigo impotente de la tragedia de “su” hospital a través de la radio de la policía y su encuentro final con Clark -más ejemplos de integración magistral de las tramas de los personajes en los eventos del episodio.

8. Miranda y su reacción al comprobar que los ascensores no funcionan. No tanto por la interpretación de Chandra Wilson -yo no la veo de Emmy, pero no me extrañaría la nominación-, sino por lo que supone para nosotros su descarga de tensión a esas alturas del episodio.

9. El final feliz de Arizona y Callie, uno de los momentos más emotivos del episodio, y una sorpresa agradable al comprobar que una relación que dábamos por acabada se afianza.

10. Y por último, como no podía ser de otra manera, MEREDITH GREY.

– Meredith: Stop crying. Look, it took me a long time to find him. A long time. And even then it took me a long time to even know that I wanted him, to be married, to be his wife, to have his kids. And now that I realize that, he’s lying on a table in there and my best friend’s hands are inside his chest. You don’t get to cry about that.
– April Kepner: Reed was my best friend. She died today.

 

Rhimes utiliza la mayor crisis de la historia del Seattle Grace para hablarnos de sus personajes, para hacer balance de su evolución en seis años -algunos menos- y preparar el terreno para más cambios. Shonda confesó que la tragedia del Seattle Grace afectará a todos los personajes y a partir de la séptima temporada, ninguno será como era. Lo sé, es una promesa difícil de creer, pero a mí me es suficiente para esperar la séptima temporada de la serie como agua de mayo. Esto, después de seis años, es una auténtica hazaña.

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Comentarios (11)

 

  1. Nené Fontaíña dice:

    Brutal, brutal, brutal… Y punto…Los momentazos absolutamente tremendos en el quirófano: Meredith y su 'mátame a mí', Cristina 'estoy intentando salvar a tu chico, salva tú al mío', y el momento de 'cae sangre por tus piernas'…Para mí Miranda con Percy muriendo, sentada en el suelo, fue la gran despedida que no pudo tener con George, cuidó de él hasta el final como no pudo cuidar de O'Malley…Alucinante, llevo un par de días desde que lo he visto y no me lo quito de la cabeza!!

  2. Carolina dice:

    Plas, plas, plas.

  3. Carolina dice:

    Plas, plas, plas.

  4. Pedro Fuertecito dice:

    Coincido con uno de tus momentos: el del aborto de Meredith, que he incluido dentro del punto 10, aunque no lo haya mencionado xD Esa périda, y la fuerza que demuestra Meredith a continuación es de lo mejor del episodio.

  5. Jane dice:

    Sencillamente sublime…

  6. Pocoyó dice:

    Para que veas lo equivocado que estás con esta serie, te digo que Rhimes no hizo evolucionar a Meredith porque fuera necesario o porque ella quisiera, sino porque los fans no dejaban de quejarse en los foros. Eso la obligó a escribir una evolución muy forzosa, llevando a Meredith a la psicóloga. Ni paulatina, ni necesaria en el guión: simplemente se lo pedían los fans.Y así el resto de la serie. Shonda Rhimes cree que está escribiendo el drama del siglo XXI pero está haciendo un divertimento no más digno que las parodias de True Blood (ya que es su semana de regreso). Y lo que hace que desprecie tanto la serie, es eso.En cuanto a que han hecho un buen trabajo de construcción de las tramas, y de convergencia de todas ellas a un buen clímax, estoy totalmente de acuerdo. Ahora, que nos hayan mostrado sus casas para que los queramos más y así tengamos más miedo a la pérdida… Ahí sí que es sacar de donde no hay, ¿no? ¿No llevaba haciendo eso el resto de la serie? El miedo a la pérdida lo tenemos porque llevamos 6 años con esos personajes. Y por eso me daba igual que matasen al de los ojos bonitos o a la pesadísima, cuyo monólogo has transcrito, y yo diría que de lo que es digno ese monólogo es de ser cortado en la sala de montaje sin piedad (bueno, con piedad hacia los espectadores que casi vomitamos viendo ese momento).En cuanto al agotamiento mental y emocional… Ya viste lo bien que me lo pasé con el capítulo. Yo quiero que Grey's sea así siempre, me reí como nunca, y solo lo pasé mal cuando iba a disparar a Derek, y por eso, porque le tengo cariño. Así que yo le podría aplaudir por eso, por conseguir hacer un capítulo muy intenso y muy divertido, pero no, no puedo aplaudir cuando veo que la Rhimes se cree que ha hecho una obra maestra. Y menos, cuando alguien como tú le apoya diciendo que es muy valiente. ¿Sus personajes son los más profundos de la televisión? Perdona, pero que un personaje hable y hable y hable y llore y luego se quede callado 40 minutos con cara de pena y luego vuelva a hablar, y no haga más que decir polladas, eso no significa profundidad.(No te tomes esto algo personal, en serio. Te lo digo por tu bien :P)

  7. Nené Fontaíña dice:

    Qué mala leche tiene el enano de azul xDDD

  8. Pedro Fuertecito dice:

    Bueno, mosquita cojonera de mi corazón, no te voy a contestar a todo lo que considero opiniones (que a pesar de ser diametralmente opuestas a las mías, no nos impiden disfrutar la serie de la misma manera, más o menos). En cuanto a lo de que Meredith evoluciona porque lo pidieron los fans. Vamos a ver, a mí me da igual lo que lleve a la Shonda a hacerlo, a mí lo que me importa es que lo haga. Y la evolución está ahí, no es peor porque los fans la pidieran. Que resta puntos a Shonda, pues bueno, puede ser (aunque tampoco lo creo), pero es que a pesar de que parezca que estoy hablando de Whedon cuando hablo de ella en esta entrada, nada más lejos de la realidad. Soy consciente de la tontería que tiene esta mujer encima (lo he dicho, además), de que se flipa mucho explicando su trabajo con los personajes, su implicación, y que sus momentos brillantes, como el de este episodio, no quitan que el resto del tiempo sea simplemente una eficaz guionista de culebrón (un culebrón cool, como decía Lastra).Cuando hablo de la profundidad de los personajes, lo hago pensando en el resto de series de networks. No haberlo especificado es un error. No creo que los loros de Grey's sean más profundos que los habitantes de Treme (por si se te ha pasado por la cabeza). Están en ligas completamente distintas. Pero me da la sensación de que tú no consigues distinguirlas (lo digo por tu sobre-simplificación de los personajes de Greys).Y por último, lo de las casas sí es sacar de donde no hay, lo sé. No creo que sea algo que hayan hecho conscientemente. Más bien se debe a que Izzie y George no está, y la dinámica doméstica se rompió, así que había que meter una nueva. Me ha parecido oportuno comentarlo en relación con el final, por lo que he dicho, que en esta temporada no ha pasado prácticamente nada, hemos visto muchos dramas cotidianos, olvidables. Sí, podría extenderse a toda la serie, nos afecta la posible pérdida de los personajes porque llevamos 6 años con ellos, esto de acuerdo, no es cosa solo de esta temporada. Pero para hacer la comparación con Elephant me venía muy bien xD Pero vamos, que no tenía que haber contestado nada a un mensaje que empieza por "para que veas lo equivocado que estás…" Petardo.

  9. Pocoyó dice:

    Sabes que la mitad de las cosas que he dicho son reaccionarias, exageradas y para picar. 🙂

  10. Pedro Fuertecito dice:

    I know, love.

  11. Anonymous dice:

    Yo me desenganché cuando empezó la quinta temporada y volví al final de esta (tenía que ver qué pasaba con Izzie). Y vaya forma de reengancharme.La sexta temporada me ha parecido muy buena. Me encanta cómo se va integrando Lexie en el grupo, así como que todos los personajes reciban mucha importancia. Mark se confirma como uno de mis personajes favoritos y Arizona… Me encanta! Es increíble la empatía que siento por todos los personajes. Excepto por Meredith y Derek. No los odio, me interesa su historia, pero no llegan a conmoverme. Me dan un poco igual.Los problemas de esta temporada:-Que Izzie se largue sin hacer mucho ruido y haciéndonos esperar su vuelta. Seguro que Heigl se lo pasa pipa con sus comedias románticas.-Que introduzcan personajes como Reed y Percy, que podrían dar mucho juego (como se vio en sus episodios de estreno), más tarde los hagan desaparecer media temporada y regresen un par de capítulos antes de morir. Shonda ha jugado a lo fácil en el último capítulo en ese sentido. Si nos hubiera acercado más a estos personajes como para no esperar que se los quitaran de encima a la mínima de cambio, habría sido mucho más impactante.-Que una única temporada resuma un periodo de tiempo tan largo es bueno y malo a la vez. Le da mayor ritmo a la serie, pero a veces puede hacer que le falte algo de solidez.-Los casos comienzan de forma muy abrupta. Si pasaba antes, al menos yo no me acuerdo. xD-Otro momento Epic Meredith para la historia, en el último episodio. Otra de las cosas que hacen que no me la acabe de creer. El momento en el quirófano cuando estaban operando a Derek y ella dice "mátame a mí"… Que no, que no me lo trago. Me hizo recordar a anteriores temporadas, cuando Meredith estaba en peligro todo el rato (la bomba, la caída al mar el día del accidente de ferry…). ¡Pesada!-El rollo de Sloan-Teddy-Lexie-Alex. No queremos más cosas de estas (triángulos y cuartetos amorosos) por un tiempo, porfa. Eso sí, que Sloan se quede con Lexie. A mí gusto hacían buena pareja.Todas las cosas que no me han gustado se han dado más hacia el final de la temporada, sobre todo en el último episodio. Pero aún así estuve enganchado de principio a fin (me he zampado la temporada en 3 días, cosa que solo había hecho con la primera de Heroes) y espero la séptima pronto. Espero que integren bien a April y Avery.Y por pedir, me habría encantado que George estuviese una temporada más. Su muerte estuvo muy bien (cada vez que veo el momento 007 me da un escalofrío), pero decide irse al acabar esta temporada y bufff… La muerte de Percy tenía que ser para él. Mira que se me salieron unas lágrimas con esta escena, pero llega a ser George el que está allí con Bailey y me habría quedado seco. Habría sido precioso.En fin, espero Anatomía para rato.

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