Damages: sin daños ni perjuicios

La ausencia de noticias que confirmen o desmientan el futuro del drama legal Damages en la cadena Direct TV -que se rumoreaba iba a continuar la serie donde FX la ha dejado- es la señal definitiva para dar por olvidada la idea de ver una cuarta temporada. Pero, ¿nos importa? A tenor del último episodio -emitido hace ya tres semanas-, no mucho.

Desde el inicio de la tercera temporada, las campanas de la cancelación han estado sonando insistentemente. Las desastrosas audiencias -por debajo del millón de espectadores- han resultado en un inevitable desinterés por parte de la FX, que no está dispuesta a mantener la serie en antena, por muy aclamada por la crítica que sea, y por muchos premios que haya recibido. Claro que la serie se ganó los laureles por una estupenda primera temporada, y lo que vino después, remotamente lejos de ser malo, no fue más que un estiramiento de la historia, que se bifurcó en otras tramas secundarias no muy interesantes.

Mientras que la segunda temporada consiguió arrastrar el ritmo emocionante de la primera a pesar de esta multiplicación de tramas y personajes, la tercera no ha logrado mantener el tipo, y a excepción de unos cuantos episodios, ha transcurrido entre el aburrimiento y la indiferencia. Dos elementos, sin embargo, han salvado a la serie de terminar su andadura, como dicen los angloparlantes, with a whimper: la excelente resolución de la temporada-como no podía ser menos- y las siempre fascinantes Patty Hewes (Glenn Close) y Ellen Parsons (Rose Byrne), que han llevando el peso de la serie hasta el final -con lo que el mal, en realidad, es menor.

Como decíamos, el episodio final resuelve todas las tramas abiertas de la temporada -y de la serie- y repitiendo el asombroso ejercicio de deconstrucción narrativa de las dos anteriores, hace que todo tenga sentido, permitiéndose, como siempre, añadir información a última hora, detalles que cambian la perspectiva y destruyen las asunciones hechas por el espectador. Por ejemplo, la muerte de Tom (Tate Donovan). Desde hacía varios episodios, todos teníamos la certeza de que se había tirado -o le habían tirado- al río, cuando la realidad es mucho más macabra: muere ahogado por Leonard Winstone (Martin Short) en la taza del váter. Mucho, mucho mejor. O los perturbadores y preciosos sueños de Patty, que adquieren sentido con la revelación, a través de un flash-back altamente onírico, del aborto auto inducido como escape a una vida familiar que le impidiese llevar a cabo su sueño en la gran ciudad.

El caso que ha ocupado la temporada -recordemos que cada tanda de episodios corresponde con un gran caso investigado por el bufete de Patty Hewes- ha dado buenos momentos, y buenos personajes -algunos geniales, como el mencionado Leonard Winstone o el policía que interroga a Patty en los flash-forwards-, pero no ha conseguido estar a la altura de lo anterior. Quizás para suplir esto, -quizás no- los guionistas han ampliado las biografías de los protagonistas, con algunas tramas que, a pesar de concluir satisfactoriamente en “The Next One’s Gonna Go in Your Throat”, no han aportado nada a la serie. Las vidas familiares de Patty y Ellen han dado momentos que parecían desorientados y de relleno -los problemas con la droga de la hermana de Ellen, la trama secundaria del hijo de Patty y su novia-, pero han adquirido sentido completo una vez expuesta la conclusión de la serie: la ambición profesional y la familia no son compatibles. Sin embargo, no todas las tramas secundarias acaban siendo justificadas por el final: La historia de Arthur Frobisher (Ted Danson) lleva ligeramente a la serie hacia terrenos de auto reflexión, pero la clásica trama de ‘hagamos una película basada en lo ocurrido’ no funciona. La historia de redención de Frobisher ha estado de más.

Damages no ha sido perfecta, pero la profunda sensación de uniformidad de cada una de sus tres temporadas -idóneas para los cinéfilos reacios a probar con la ficción televisiva- y los excelentes trabajos interpretativos de todos sus actores nos dejan un producto final de gran calidad, con una conclusión satisfactoria que no necesita continuación. Por lo tanto, y ya que Patty no quiere contestar, en nuestro caso sí ha merecido la pena.

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Comentarios (3)

 

  1. devilniced dice:

    Pues a mi no me ha gustado esta última temporada en global y me alegro de su cancelación por no ver una cuarta que pudiera ser peor. mejor recordarla como lo que es, una buena serie.

  2. juan54 dice:

    uy! yo empecé esta serie la semana pasada y aun voy por el 1×05, así que dejo tu texto a la mitad y lo retomaré más adelante 🙂

  3. Anonymous dice:

    Es una pena!!!!! Espero que al final se arrepientan, magnífica interpretación de los actores que mantienen la intriga hasta el último capítulo. Please!!! Que haya una 4ªtemporada!!!

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