Anatomía de Grey, "State of Love and Trust" (6.13)

Pensamientos sobre “State of Love and Trust” (6.12) de Anatomía de Grey (esta entrada puede contener spoilers):

– Por ahora, uno de los mejores episodios de la temporada. El recurso de acudir a otro personaje para los monólogos interiores del episodio ya se ha convertido en una constante de la serie. Los episodios centrados especialmente en un personaje dan un respiro a la voz resquebradiza de Ellen Pompeo. “State of Love and Trust” tiene a Derek como principal protagonista, y él se encarga de los voiceovers, para hacer básicamente lo mismo que Meredith: Soltar una frase a medias y acabarla después de tres o cuatro escenas, cuando ya no nos acordamos de lo que estaba diciendo…

– Nadie echa de menos a Izzie Stevens, ¿verdad? Katherine Heigl volvió en el episodio anterior para marcharse de nuevo. Al menos se encargaron de dar algo de cierre a su relación con Alex. Magnífico Karev en el episodio anterior dándose cuenta de que no se merece a Izzie. Después de ese momento y tras su nueva ausencia, nos damos cuenta de que nosotros tampoco nos merecemos a Izzie. No si va a ser de esta manera. Anatomía de Grey está llena de buenos personajes, no puede ponerse patas arriba cada vez que la caprichosa de Heigl quiera hacer una comedia romántica. Katherine, si no vuelves de verdad, estamos preparados para verte marchar… para siempre.

– Me llama la atención/irrita el sobre esfuerzo de los guionistas por hacernos querer a Arizona Robins. Cuando lo normal es que los personajes gusten sin apenas artificios, en el caso de Arizona, desde el principio, parece haber una tendencia a hacerla “especial” a base de manías o características bizarro-infantiles. Una cirujana de pediatría que lleva zapatillas de deporte con ruedas. Podría ser genial, pero me resulta un poco… desesperado.

– Nadie lleva las camisas azules como Patrick Dempsey. Cuando uno piensa que no puede ser más guapo, va y ve “State of Love and Trust” y ¡bang! La escena en la que Hunt y Sloan visitan a Shepherd en su nuevo despacho es mejor que cualquier porno. Vaya tres.

– Han conseguido que la aburrida trama de alcoholismo de Richard Webber desemboque en una de las tramas más interesantes de la temporada. Derek y Richard no suelen tener momentos estelares juntos, pero la tensión provocada entre el hombre perfecto más imperfecto de la tv y el pesado del Chief ha sido de lo mejor de lo que llevamos de sexta temporada, y da paso a un cambio que espero que los guionistas sepan aprovechar al máximo (sobre todo en cuanto a Meredith, que puede dar mucho de sí como la mujer del Jefe).

– Por mucha repetición de esquemas y tramas que presente, Anatomía de Grey es una de las pocas series que me provocan más de una carcajada en cada episodio. Bravo por los gags de esta serie. Little Grey curando a Cristina y esta diciéndole “Don’t cry on my ass” fue uno de esos momentos.

– Cristina Yang sigue siendo el mejor personaje de la serie, y en este episodio tiene un momento a la altura de sus mejores escenas en las anteriores temporadas. Después de comerse el episodio “Blink” en su escena final ante Teddy (en la que le ofrece a Hunt a cambio de que se quede), Cristina vuelve a poner la carne de gallina hablándole a Hunt sobre Burke. Bravo, Sandra Oh por tus dejarnos k.o. con tus escenas dramáticas (a pesar de esa voz de ogro ahogándose), y bravo señores guionistas por seguir arañando a los personajes hasta llegar a sus entrañas.

Anatomía de Grey lleva seis temporadas, y a pesar de moverse a menudo por inercia, se las arregla para mantenerse en plena forma. Ya no hay ni un solo caso médico que no resulte repetitivo y (a menudo) ridículo y patético, pero los problemas internos del hospital y los personajes siguen haciendo de Anatomía de Grey una de las mejores series de la televisión norteamericana en abierto.

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Comentarios (5)

 

  1. Pocoyó dice:

    Ay, no sé… A mí es que Grey's anatomy como drama me resulta normalmente ridícula. Vale, sus personajes están muy bien definidos, y son muy potentes (y obviamente, no solo empatizo sino que amo a muchos de ellos). Pero los conflictos son llevados siempre de la misma manera: problemas generalmente dignos de culebrón, actitudes adolescentes y monólogos con lágrimas y música.Personalmente, me parece que las situaciones adolescentes suelen ser, por suerte, divertidas, y los monólogos, normalmente, emotivos. Pero aún así, no me parece una serie inteligente ni que me llene… Eso sí, es muy entretenida, y desde luego mejor que DH, por no haber caído en la estupidez y repetición sin sentido.

  2. Pedro dice:

    Vale, Anatomía de Grey no hace reflexionar como otras, no pretende crear ningún discurso, no hay dobles lecturas ni atisbos de filosofía, pero yo sí creo que es un entretenimiento inteligente. Hay series como Glee, por ejemplo, que son entretenimientos "descerebrados", o como Mujeres desesperadas, que aunque sigue teniendo buenos personajes, se ha convertido en algo estúpido, sin ni siquiera entretener. Yo creo que la inteligencia de Grey reside en cómo maneja a los personajes, y cómo, a pesar de repetirse, no muestra los síntomas de agotamiento de otras series con el mismo número de temporadas. Y sobre todo, porque a pesar de hacer siempre capítulos iguales, con situaciones calcadas unas de otras, consigue hacer cosas bastante decentes. Yo creo que la clave está en que aunque la serie pueda ser tonta, no trata al espectador como si lo fuera también. Como tantas otras…

  3. Pocoyó dice:

    En parte estoy de acuerdo contigo, pero mira, yo no le pido a todas las series que sean super transcendentales, ni que manden algún mensaje ni nada. Sólo digo: que cada una dé lo que pueda dar. Por ejemplo, últimamente me he puesto al día con la putilla (Secret Diary of a Call Girl, por si alguien lee esto y no sabe a qué me refiero), y esa serie me parece mucho más honesta que Grey's Anatomy: no aspira a ser más de lo que es. Si la serie de Shonda se dedicase más a hacer reír y a entretener, sin llenar el Seattle Grace de dramas super importantes cada día, creo que sería bastante más digna. Pero no, todos los personajes son unos adolescentes que creen que todas las tonterías que les pasan (porque el 70% de los problemas de los protagonistas son tonterías) son lo peor del mundo. La serie se cree que las nimiedades que cuenta son lo peor del mundo, y eso es digno del adolescente más típico. Y la convierte en una serie menos "seria" a mi parecer, y mira que personalmente logro entrar en las tramas y empatizar con los personajes, aunque la mayor parte de las veces me hagan reír cuando quieren que llore, o no me crea nada de lo que está pasando. Pero en el fondo tampoco estoy disfrutando como lo hago con otras series.

  4. Pocoyó dice:

    En resumen, que Grey's Anatomy es uno de mis placeres culpables.

  5. Pedro dice:

    Claro. Yo también estoy de acuerdo con todo eso. Y creo que por eso me gusta tanto, por lo estúpidos que son todos (por eso nos gusta tanto Meredith, no?). En muchas ocasiones, los personajes reciben los golpes que se merece alguien que se queja de nimiedades como si fuera el fin del mundo, no creo que salgan ilesos de sus tonterías. Y eso de que los personajes se comportan como adolescentes es una constante de la serie desde el principio, y es algo que me encanta, que yo no puedo ver como un valor negativo. Ya sabes que qué pie cojeo. Si me pones a un montón de adultos comportándose como adolescentes (y siendo la serie consciente de ello la mayor parte del tiempo), me tienes ganado para siempre. Pero bueno, sí, tienes razón, lo que pasa es que yo me niego a llamarlo placer culpable, porque me parece mejor que eso.

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